
Balbuceando palabras
reinventé la oración,
al ritmo de la selva
con el chaman,
la copa,
las chispas de las plumas.
El amado llegó
dando un vuelco
al ritmo de las cosas,
al son del abanico,
a un punto inexplicable
de desaparición.
Amando al amado
transforme el rezo en misterio,
en ala de pájaro
de revolotear atento,
y millones de estrellas ordenadas
en redes centelleantes.
La voz del amado
me susurró al oído
las mieles de la dicha,
me envolvió en geometrías
de espirales infinitas.
Sentí que me fundía
perdiendo los contornos,
la certeza del cuerpo
creí que ya no era.
El amado me guió
a pasar por la puerta,
flote sobre el umbral
y en forma de centella
pase hacia el otro mundo.
Me encontré al Gran Misterio
tan leve como el humo,
al pasar cocree
múltiples realidades.
Allí el amado era todo
el mas nimio detalle,
el aroma del tiempo,
todos los habitantes,
las grandes geometrías,
el cantos de los ángeles.
Una plegaria adentro
despertó mis sentidos,
senti el amor profundo,
el amado era yo
reverencie mi esencia.
Abjini®
https://abjinishamanik.wordpress.com/2018/02/15/reinventando-al-amado/