
¿Te has preguntado porque hay tantas frases que se refieren a la luna? Por ejemplo: estás en la Luna, ese toro enamorado de la Luna, la Luna de miel; o refranes como: Cuando mengua la luna no siembres cosecha alguna.
Desde muy pequeña estuve conectada con la luna, un recuerdo muy vívido de mi infancia es el de una noche, que estando sonámbula, mi mama me rescató del balcón de su habitación, donde, según ella estaba dándome baños de luna. Esa historia dejo en mi la imagen de mi niña con su bata de dormir, su cabello largo, parada frente al antiguo balcón de madera oscura, con las manos apoyadas en barrotes torneados, iluminada por la luz blanca azulada, mirando a la luna; grabada en mi memoria.
Con el tiempo me olvide de la luna, hasta el día en que me di cuenta de que mis mensas estaban relacionadas con su ritmo, con su crecer y decrecer. Allí fue cuando empecé a observarla y a notar que también mis humores tenían que ver con su presencia.
La luna brillante llena, apasionada, enviando mensajes de amor, a esa niña que ya adolescente buscaba el amor en diferentes partes, tanto afuera con sus primeros amores platónicos, como adentro en su corazón inocente.
Ya mas adulta, descubrí, que al convivir con un grupo de cuatro mujeres, la aparición de la menstruación se sincronizaba inevitablemente; muchas veces bromeábamos por nuestras reacciones, cambios de humor y la influencia de las hormonas en la convivencia.
Pero hoy en día sabemos que la luna no solo influencia a las mujeres, aunque el vínculo con nosotras sea mas notable. La luna es un gran imán que atrae hacia si todas las aguas de nuestra Madre Tierra: los mares, los ríos, los lagos suben sus niveles cuando la luna está llena, a sí mismo influencia a todos los seres vivos que habitamos este planeta.
Cuando llegó la menopausia y la sangre dejó de fluir, pensé que me iba a liberar de la influencia de la luna, pero no ha sido así, por el contrario ha sido una bendición reconocer los ciclos lunares como el ritmo oculto de mi vida.
Se ha pensado que la luna influencia mas a las mujeres que a los hombres, pero este es un concepto equivocado, la neurociencia a determinado, hoy en día, que cada ciclo de la luna esta vinculado a nuestro cerebro y que en ellos segregamos determinados neurotransmisores, lo cual afecta a ambos géneros.
Estamos viviendo en un ahora diferente del cual estábamos acostumbrados anteriormente, la tecnología nos ha apartado de los ciclos naturales, pero también nos a unidos en diferentes maneras.
Antes me conectaba intuitivamente con las fases lunares, pero ahora que se que tiene también la base científica de los neurotransmisores, los estoy observando de otra manera.
Podemos seguir esta breve guía para ser mas conscientes y conectarnos con ese ciclo natural de las fases lunares.
Luna nueva, primera semana, segregamos Acetilcolina que es el neurotransmisor asociado a la atención, a la consciencia, nos ayuda a estar mas alertas, a recordar y a estudiar. Esta semana es la mejor para planificar, salir con amigos, socializar.
Luna creciente, segunda semana, es la de la Serotonina, esta es el neurotransmisor de la relajación, del ciclo circadiano del sueño, de la buena digestión y del buen ánimo. Esta nos sirve para la concentración, completar cosas, llevar a cabo proyectos, hacer trabajo creativo.
Luna llena, tercera semana, la Dopamina neurológicamente está asociada con las experiencias y los estímulos que producen las experiencias, el placer, la recompensa y la excitación. En la semana de la dopamina podemos aflojar y disfrutar lo que hemos hecho.
La luna menguante, cuarta semana, la Noradrenalina, es el neurotransmisor de la defensa frente al peligro, nos lleva al estado del cerebro reptil, instintivo y en movimiento. Esta semana vamos a estar más analíticos, observando lo que se encuentra entre líneas y en movimiento.
Abjini
https://abjinishamanik.wordpress.com/2018/02/15/el-poder-de-la-luna/