Sobre la actividad científico tecnológica en la Argentina actual y su impacto en la sociedad
Dr. Gabriel M. Bilmes
Físico, investigador principal de la CIC-PBA, Profesor de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata, Miembro fundador del Espacio Varsavsky.
Se presentarán algunas ideas sobre el sistema científico tecnológico argentino y se realizará un breve diagnóstico de situación sobre las políticas de Estado, el financiamiento, la evaluación de políticas públicas y los problemas estructurales del sector. Se discutirá sobre qué ciencia y tecnología desarrollar en el país y para quién, sobre el papel de las Universidades y las instituciones científicas, la formación de profesionales y el rol de la la extensión universitaria.
Vigencia del pensamiento de Oscar Varsavsky: Hacia una política de Estado en ciencia y tecnología.
Bq. Augusto Graieb
Bioquímico. Tesista doctoral CONICET-IBBM-Facultad de Ciencias Exactas, Universidad Nacional de La Plata, Miembro fundador del Espacio Varsavsky.
«La universidad enseña hoy una ciencia, una tecnología - física y social -, un concepto del papel del profesional, una actitud hacia la sociedad que son imitación de lo que se hace en el hemisferio Norte. Este seguidismo cultural refuerza nuestra dependencia económica y dificulta todo intento de reorganizar nuestra sociedad sobre bases más justas y con criterios más humanistas, menos cosificantes».
Este diagnóstico fue hecho por Oscar Varsavsky en 1972. Han pasado casi 40 años, y sigue teniendo vigencia. Pensamos que muchas de sus ideas pueden ayudarnos a repensar hoy estos problemas: la presencia de las ideologías en el modelo científico tecnológico; la necesidad de un proyecto nacional que ordene las prioridades a seguir; y los criterios de calidad e importancia en la ciencia. Asimismo, entre las propuestas de Varsavsky para lograr un modelo superador de ciencia y tecnología encontramos el trabajo genuinamente interdisciplinario para abordar problemáticas complejas; y la vinculación de la investigación y las tareas de extensión en la formación de profesionales.
Espacio Varsavsky.
Trabajadores de la Ciencia y de la Educación Movilizados
Quienes nos agrupamos bajo este nombre buscamos contribuir a la transformación de la realidad de nuestra Universidad.
«No se trata de la construcción de una universidad ideal, aislada de la sociedad, sino justamente lo contrario: mostrar cómo las características deseables en la universidad son incompatibles con la sociedad actual, y requieren la transformación simultánea de ambas, donde “simultánea” quiere decir tanto la universidad como todos los otros sectores de la sociedad que empujan y tironean en interacción dialéctica en pro de esta transformación».
«El más breve de los exámenes basta para comprobar que las universidades latinoamericanas se parecen en un defecto esencial: no son nuestras. Más que una ventana hacia el mundo, es un enclave, una “base cultural” desde la cual se nos transfiere todo lo que los países centrales entienden por ciencia, tecnología, cultura, y a través de ellas su tipo especial de industrialización y economía, sus valores frente al consumo, el trabajo y la sociedad».
«La universidad enseña hoy una ciencia, una tecnología –física y social-, un concepto del papel del profesional, una actitud hacia la sociedad que son imitación de lo que se hace en el hemisferio Norte. Este seguidismo cultural refuerza nuestra dependencia económica y dificulta todo intento de reorganizar nuestra sociedad sobre bases más justas y con criterios más humanistas, menos cosificantes».
Este diagnóstico fue hecho por Oscar Varsavsky en 1972. Han pasado casi 40 años, y sigue teniendo vigencia. Pensamos que la forma de dar respuestas a estas cuestiones es a través de una Universidad pública y gratuita, así como también abierta y democrática, que haga suyas las problemáticas de la sociedad y forme profesionales comprometidos con las mismas. Sólo una Universidad de estas características y con estas metas podrá ser parte integrante de nuestra sociedad, y no un apéndice cultural pretendidamente “aséptico” aunque ignorante de su dependencia.
En función de este diagnóstico nos proponemos:
Contribuir a ampliar los espacios de participación, discusión y reflexión sobre la propia práctica universitaria para generar conciencia crítica y herramientas de transformación.
Promover una universidad solidaria con la multiplicidad de luchas emancipadoras y de reivindicación de base. Por una universidad distinta en una sociedad distinta, justa y solidaria.
Fomentar formas y prácticas que limiten y reduzcan las fragmentaciones en distintos niveles: curriculares, disciplinares, laborales, participativos, etc.
Defender los derechos de quienes trabajamos en docencia, extensión e investigación.
Trabajar por una auténtica democratización del sistema científico.
Promover la integración de las tareas de docencia, investigación y extensión y de éstas con el resto de la sociedad.
Lograr un mayor presupuesto educativo.