Estimados/as Voladores/as de Parapente
Deseo continuar agregando algunos comentarios sobre "el respeto por los turnos en remolques y despegues" para luego mostrar la otra cara de la moneda. Para los que no leyeron mi comentario al respecto lo adjunto como Nro. 1
Estoy convencido que los seres humanos nos entendemos y entendemos a los demás a través de comparaciones porque siempre nuestros enfoques están basados en visiones relativas. Para los creyentes solo Dios tiene la visión absoluta.
En mi primer comentario dije:
"Pienso que el orden y la jerarquía es algo natural que está presente en toda la naturaleza. Jamás se nos ocurriría pensar que en alguna oportunidad después del invierno viniera el otoño o éste sucediera al invierno; que después de tener 25 años pudiéramos tener 14, o que en cada planta primero aparece la semilla, después el fruto y después la flor. En los animales con leyes fijas y falta de libre albedrío es notable la importante función de responsabilidad que cumple el orden y la jerarquía". "A veces consideramos que ser ordenados es una falta de libertad cuando en realidad solo somos esclavos de nuestras propias pasiones y tenemos un gran olvido del bien común. La verdadera libertad es la que, con esfuerzo, conquistamos dentro de nosotros mismos y el verdadero poder está en el ser humano y no en el cargo que transitoriamente podamos ocupar como lo demostraron grandes personalidades en la historia. Desde que hice el curso de parapente en 1995, he observado que por lo general no se respetan los turnos ni en los despegues ni en los remolques. No quiero generalizar porque, como lo digo siempre (y no quiero cansarlos mencionando las causas que ya expliqué muchas veces), la generalización es perversa e hipócrita."
Adjunto como Nro.2 "La organización del trabajo en España" que me enviara una amiga y que tiene mucho que ver con la importancia del orden y la organización. Pienso que los pueblos que tienen mucha más antigüedad en su formación como sociedad cuentan con la gran enseñanza que les ha dado sus experiencias a través de muchos siglos.
Hacer críticas y no hacer notar también las cosas positivas, por lo general, solo muestran nuestras insatisfacciones no superadas y, en consecuencia, pérdida de ricas experiencias porque, como siempre pienso, el hombre termina de aprender cuando se muere y no un instante antes.
Del domingo 18 al domingo 25 de febrero ppdo. he pasado una hermosa semanita en la cabaña de Martín y Mariela en El Bolsón. Realmente me impactó en esa casa y como consecuencia en los lugares de despegue a donde íbamos, el ambiente de camaradería, alegría chispeante y respeto entre todos los que convivíamos en ese lugar. Todo el mundo cocinaba, lavaba la vajilla, barría el piso, etc. etc, Recuerdo que en una oportunidad en que estaba lavando unas tazas uno de los chicos presentes, con muy buena onda y mucho tacto, me pidió que, mientras lavaba cuidara en consumo de agua.
Era notorio el respeto que había de los unos hacia los otros. Yo dormía en una habitación con cinco personas más y era notable el cuidado que tenían todos para no molestar a los demás cuando entraban a la habitación y ya habían otros durmiendo. Caminaban en la oscuridad sin hacer ruido, a veces dotados de pequeñas linternas que emitían un pequeñísimo haz de luz que no alteraba la penumbra del ambiente. Desde un primer momento se resolvió el problema de los que roncaban a través de un reordenamiento en las habitaciones que a nadie molestó. En esa estadía realicé un solo vuelo porque comprendí que esos despegues no eran aptos para mis 78 años. Por supuesto todos los demás hicieron muchos y espectaculares vuelos. Yo solo hice un vuelo el lunes 19.
El martes después de tres intentos fallidos resolví no volar porque, como quiero seguir volando, no quería tentar a la suerte para que me impida seguir con esta hermosa actividad. Cuando retome el tema "seguridad en el vuelo en parapente" ampliaré estas circunstancias. Repito disfruté muchísimo el gran ambiente que se vivía en la cabaña de Martín y Mariela y aproveché, además, para visitar el pueblo de El Bolsón y como gran goloso que soy comer unos ricos helados en "Jauja" (una heladería vecina a un restaurante del mismo nombre), que se los recomiendo.
Para finalizar sobre el tema quiero aclarar que en el despegue no había ningún problema con los turnos de salida además de existir una gran colaboración de todos para el despegue de cada piloto. Esto nos enseña que cuando hay un gran clima de camaradería y colaboración no hay ningún problema sobre el orden y el respeto hacia los turnos. Este respeto brota con toda naturalidad.
De paso quiero comentarles que Martín, con un ornitólogo y un fotógrafo, están realizando un documental sobre la vida del cóndor que, según me dijo, se llamará “El camino del cóndor”. He visto unas fotografías fabulosas y, a través de los comentarios de Martín, de cosas sumamente interesantes de esas aves de vuelo majestuoso que alcanza los 70 años de vida y que emociona por el cuidado con sus hijos incluso en sus primeros vuelos cuando los padres los acompañan. Pienso que va a ser un documental imperdible. Además nos agregaba que de lo que han ido trabajando podría salir material para un documental más.
Un abrazo a todos/as los/as voladores/as de parapente.
Pedro Antonio Sciumbre