ljfloresb
unread,Dec 7, 2007, 9:15:36 AM12/7/07Sign in to reply to author
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to Universo, Creación y Evolución
Esto que ahora les voy a contar es rigurosamente cierto. Lo vi y
escuche por el National Geographic Channel hace unos meses, quizás un
año, pero digamos que por un descuido no tome nota tanto del nombre
como de la ubicación de los protagonistas de esta "historia". Pero en
fin, allí va:
En algún lugar de las vastas selvas tropicales, y aunque les parezca
increíble, existe una planta, una orquídea para ser mas exacto; cuya
flor tiene la forma, combinación de colores (amarillo y negro a rayas)
y la fragancia de las feromonas, de la hembra de una especie de
abejorro que merodea por allí por esos lugares.
De esta manera, la planta atrae sexualmente al abejorro el cual,
mientras se entrega a un frenético y delirante episodio de amor con la
flor, en la ingenua creencia de que se trata de una de sus mas
atractivas y sensuales hembras, lo que sucede es que en realidad, su
cuerpo y especialmente sus patas, se van saturando del germinante
polen contenido en la flor, y así una vez que el abejorro ha saciado
sus instintos sexuales, alza vuelo con su preciada carga, y al posarse
sobre otra flor en otra planta de la misma especie, como joven y
vigoroso ejemplar de su raza en la búsqueda de otro rato de placer,
completa el ciclo de la llamada "polinización", mecanismo necesario
para la reproducción de la planta.
Pero la cosa no se queda allí, resulta que esta planta, presenta su
ciclo de floración, es decir, hace brotar su peculiar flor, en tiempo
simultaneo con el ciclo sexual o de fecundación del abejorro cuando
las hembras se encuentran en atrayente celo y los machos son incapaces
de resistirse al llamado de la naturaleza , y así la planta garantiza,
dada la irresistible necesidad sexual del abejorro. la efectiva
atracción del espécimen polinizador.
Este extraordinario y fascinante ejemplo de simbiosis, que en realidad
no se si pueda llamársele así por cuanto aquí la planta lo que hace es
aprovecharse de las debilidades sexuales del abejorro, y que en la TV
se presenta solo y simplemente como una curiosidad mas de los extremos
de adaptación a que pueden llegar los organismos vivientes en la madre
naturaleza, de verdad que bien vale la pena ser analizado, desde un
punto de vista estrictamente cronológico en función a los asuntos que
nos interesan: creación y evolución.
Si nos atenemos a la tesis creacionista, ambos organismos, planta y
abejorro, debieron haber sido creados y surgidos simultáneamente sobre
la faz de la tierra, y así, en el tercer día de la Creación, cuando
Dios creó toda clase de hierbas que den semilla y toda clase de
árboles que den fruto, debió haber creado esta peculiar planta cuya
flor tiene, la forma, colores y aroma de la hembra de un futuro
abejorro que aun no había sido creado, por cuanto no fue sino hasta
tres días después, es decir al sexto día de la Creación cuando Dios
creó toda clase de animales domésticos y salvajes y de los que se
arrastran por el suelo, que debió crear este singular tipo de abejorro
con la forma, colores y aroma de la flor de la planta.
Esta tesis creacionista, que niega toda posibilidad de evolución,
debería entonces venir acompañada con lo que podríamos eventualmente
denominar el "Principio de Inmutabilidad de las Especies" según el
cual todo lo que conocemos y vemos, tanto la realidad inerte, tierra,
rocas, minerales metales y no metales, etc. así como la vital,
animales y plantas, han existido, existen y existirán por siempre o al
menos hasta el fin del mundo, exactamente tal cual como fueron
concebidos y creados por Dios y en consecuencia, si una especie o un
importante grupo de individuos de dicha especie, se encuentra por
alguna gradual circunstancia amenazada en su supervivencia,
simplemente no tendrá posibilidades de generar mecanismos de
adaptación o de defensa en contra de esa amenaza y así, estará
inexorablemente condenada a la extinción.
Por otra parte, tenemos la tesis Evolucionista, la cual todos
conocemos y dentro de la cual existen dos posibilidades cronológicas:
En primer lugar tomemos al posibilidad de que surgió primero la planta
y después el abejorro. Esto, a la luz de los principios
evolucionistas, resulta cronológicamente imposible, por cuanto la
planta no pudo haber desarrollado primero las características físicas
de un abejorro que simplemente no existía al momento de haber
desarrollado tales características.
Esta posibilidad por simple lógica debe ser descartada.
En segundo y ultimo lugar, surgió primero el abejorro y después la
planta.
Si aplicamos los principios de la teoría de la evolución, existía una
especie de planta en peligro de extinción que, por desajustes en su
ciclo reproductivo se encontró en peligro de extinción al no
garantizar suficientemente la reproducción de la especie. Lo cual pudo
haber ocurrido, entre muchas posibles causas, bien por la desaparición
del agente polinizador original o por una férrea competencia de este
agente por otras especies de plantas que lo utilizaban para el mismo
fin.
Dada esta circunstancia, y de acuerdo al principio de la "Selección
Natural", según la cual, los organismos mejor adaptados al medio
ambiente, sobreviven y desplazan a los menos adaptados mediante la
transformación de sus peculiaridades físicas y de comportamiento a
través de cambios genéticos aleatorios (mutaciones) en la población
de generación en generación, esta planta, logro imitar quien sabe como
y a lo largo de quien sabe cuantas generaciones, (¿creerían ustedes
que una?) las características físicas, fisiológicas y conductuales del
abejorro.
Esto en realidad nos ofrece una explicación lógica al asunto si no
fuera por un detalle: el azar.
En la historia que nos ocupa, podríamos aceptar a regañadientes, y aun
admitiendo que la planta no posee órganos sensoriales como para
observar, oler o sentir al abejorro, que pudo haber ocurrido una sola
mutación al azar en la planta que, por una de esas casualidades del
inescrutable y misterioso destino, logró duplicar una sola de las
característica del abejorro, por ejemplo los colores amarillo y negro
a rayas..
Pero que dos características morfológicas: forma y colores; una
fisiológica: la química del aroma de las feromonas y una conductual:
la capacidad de florecer simultáneamente según el ciclo sexual del
abejorro, se hayan producido en la planta al azar, la verdad se hace
bien cuesta arriba de asimilar y creer.
Aceptemos por un momento, como posibilidad lógica y en aras de un
análisis escrupuloso del asunto, que el azar no estuvo involucrado, si
es así, entonces deberíamos admitir el siguiente proceso lógico: en
primer lugar, que la planta tuvo la capacidad de darse cuenta de que
se encontraba en peligro de extinción y que debía actuar en
consecuencia. En segundo lugar, percatarse que andaba por allí un
abejorro deambulando que podría sacarla de aprietos. En tercer lugar,
captar, aun no teniendo órganos sensoriales, por una parte la forma y
el colores de la hembra del abejorro y por otra, las características
químicas de su aroma. En cuarto lugar, comprender que todo ello, la
hembra de este abejorro lo utiliza para atraer al macho de su especie
dentro de un ciclo reproductivo determinado. En quinto lugar, llegar a
la conclusión de que si imita a la hembra del abejorro con todas estas
características, resuelve su problema de polinización y en sexto y
ultimo lugar, realizar las modificaciones necesarias en su ADN para
que tales características se hagan efectivas.
Si esto es así, es decir, si la evolución existe, como al parecer así
es, y no se produce al azar y los organismos saben porqué, cuando y
como mutar, (no conscientemente por supuesto), o que existe "algo"
llamémoslo "sobrenatural" no físico ni fisiológico, que le da impulso
a la evolución, entonces existen cosas en la naturaleza, otras mas
entre las muchas otras, que desconocemos absolutamente, que casi no
podemos ni imaginar y que algunos no pueden ni siquiera aceptar como
hechos ciertos.
Saquen ustedes sus propias conclusiones.