El Idioma del Creador

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ljfloresb

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Feb 8, 2009, 10:27:32 AM2/8/09
to Universo, Creación y Evolución
En estos días dando vueltas por aquí por la Internet, me conseguí con
un articulo cuyo titulo llamo de inmediato mi atención: Teoría de la
Información. Casi que relumbraba como un anuncio de neón. Se trata de
toda una ciencia que ha sido desarrollada como una rama de la
matemática, de la probabilidad y la estadística, que estudia la
información y todo lo relacionado con ella. Toda una teoría
desarrollada alrededor de la creación, el manejo y la transmisión de
datos entre distintos sistemas a través de un medio.

La Teoría de la Información es una teoría matemática que forma la
piedra angular sobre la cual se ha desarrollado toda la teoría actual
de la comunicación y la codificación. Esta teoría establece los
límites de en cuánto se puede comprimir la información y de cuál es la
máxima velocidad a la que se puede transmitir.

La primera dificultad que encuentra la teoría de la información, según
estos artículos es esencialmente, delimitar el objeto de su estudio.
Según Wikipedia: En un sentido general, la información viene a ser un
conjunto organizado de datos procesados, que constituyen un mensaje
sobre un determinado ente o fenómeno. A lo cual añadiría: mensaje el
cual, puede ser codificado, transmitido, decodificado y comprendido
por un destinatario.

En general, puede llamarse información a todo suceso capaz de
transmitir datos, “conocimientos” entre un emisor y un receptor a
través de un medio de comunicación. Consiguientemente, esta teoría
debe considerar por una parte, la naturaleza de los sujetos terminales
del mensaje, que irá cifrado según una codificación simbólica, y por
otra parte, el medio por el cual se transfiere la información, con el
fin de mejorar la calidad y el aprovechamiento de los datos
transmitidos.

Pues bien, la forma en como esta información es generada, codificada,
transmitida, recibida y decodificada, viene a ser el objeto de estudio
de esta relativamente nueva ciencia de la Teoría de la Información que
se diferencia de la “Informática” por cuanto esta ultima viene a ser
aquella disciplina que se ocupa única y exclusivamente del tratamiento
automático de la información por medio de un sistema electrónico, es
decir, del estudio de métodos, procesos, técnicas, desarrollos y su
utilización en ordenadores con el fin de almacenar, procesar y
transmitir información y datos en formato digital.

Quien primero se ocupó de esta nueva Teoría de la Información
inicialmente en 1948, fue el ingeniero electrónico estadounidense
Claude E. Shanonn quien estructuró y sistematizó este campo de
conocimientos y expuso un método para medir la cantidad de información
contenida en un mensaje. Aportaciones posteriores de matemáticos y
lógicos, como el soviético Andréi Kolmogorov, enriquecieron los
postulados de Shannon, complementados con los resultados de la teoría
de la probabilidad y la estadística.

Y salta a la vista toda esta ciencia de la Teoría de la Información,
por cuanto en el asunto que nos interesa y nos ocupa, creación y
evolución, se habla de “información genética” contenida en la molécula
de ADN que es transmitida en la reproducción de los seres vivientes,
de una generación a otra por medio de los denominados “códigos
genéticos” contenidos y codificados en los genes.

Pero continuemos con la Teoría de la Información.

El tipo de sistema de comunicación más estudiado por esta teoría
consta de varios componentes. El primero es una fuente de información
que produce un mensaje o información que será transmitido. El segundo
es un transmisor que convierte el mensaje en señales electrónicas,
electromagnéticas, de ondas o de cualquier naturaleza que permita su
trasmision. Estas señales son transmitidas a través de un canal o
medio, que es el tercer componente, como puede ser un cable o el aire.
Este canal es especialmente susceptible a interferencias procedentes
de otras fuentes, que distorsionan y degradan la señal, son las
llamadas fuentes de ruido. Los datos no sólo han de ser emitidos y
comprendidos por el receptor de una forma correcta, sino que deben
viajar por el canal de comunicación sin sufrir excesivas distorsiones
o modificaciones que pudieran llegar a alterar su contenido y su
significado. El cuarto componente es el receptor, que transforma de
nuevo la señal recibida en el mensaje original capaz de ser captado
por el destinatario y El último componente es el destinatario, como
por ejemplo una persona escuchando el mensaje.

La cosa parece muy sencilla: Una fuente de donde se origina la
información y la emite en forma codificada de manera tal, que pueda
ser procesada y “leída” a los fines de su compresión por el
destinatario. Un medio por el cual dicha información viaja y se
transmite, para lo cual, se hará uso de todos los recursos o
dispositivos tecnológicos o de cualquier índole que se requieran para
lograr una transmisión efectiva, y un destinatario que debe ser capaz
de decodificar la información y comprenderla.

Pero uno de los aspectos mas importantes que es objeto de estudio por
los Teóricos de la Información es lo relativo a la información en si
misma, en la manera en como esta se encuentra codificada y condensada,
comprimida es decir, el lenguaje y la codificación.

Una condición es indispensable: el mensaje debe estar cifrado por su
creador, es decir por la fuente, mediante un sistema que sea posible
de decodificar y comprender por el destinatario. Este sistema puede
ser desde un lenguaje universal, comprensible por un universo de
personas, hasta un “código secreto”, entendible única y exclusivamente
por la fuente y el destinatario. Pero es condición sine qua non para
que la transmisión de información se produzca de manera efectiva, que
el mensaje este codificado por el emisor de manera que pueda ser
decodificado por el receptor.

La transferencia de información entre dos sistemas se efectúa a través
de señales comprensibles tanto por el emisor como por el receptor.
Dichas señales se hallan compuestas por signos elementales, de cuya
combinación resulta el mensaje deseado.

Existen multitud de métodos de codificación de señales. Así, los
alfabetos ideográficos, como el chino, emplean una gran cantidad de
signos, mientras que los alfabetos simbólicos (todos los occidentales,
el árabe, el japonés, etc.) se basan en las combinaciones de un
conjunto limitado de letras.

Nuestro lenguaje, por ejemplo, se compone de un conjunto de sonidos o
fonemas, representados por “letras” que estructuradas en secuencias
componen una palabra la cual contiene en si misma un significado o
concepto. A su vez, Una secuencia de palabras producen una frase u
oración que en conjunto, expresan una idea, y a su vez, un conjunto de
oraciones o ideas pueden llegar a expresar toda una obra literaria o
científica.

Estas secuencias en la formación de las palabras están predeterminadas
y tienen cada una un significado preestablecido y las secuencias de
palabras se rigen por un conjunto de reglas que le dan contenido al
conjunto. Si el emisor usase una secuencia de letras o reglas no
previamente acordadas, el mensaje simplemente no tendrá significado
alguno para el destinatario quien simplemente no podrá comprenderlo,
es decir, no se habrá producido la transmisión de información y el
propósito u objeto para el cual fue transmitida no se habrá cumplido.

Otro concepto fundamental en la teoría de la información es la
cantidad de información contenida en un mensaje lo cual, es un valor
matemático bien definido y medible.

La entropía, en la teoría de la información, es una magnitud que mide
la información provista por una fuente de datos, es decir, lo que nos
aporta sobre un dato o hecho concreto. Por ejemplo, que nos digan que
las calles están mojadas, sabiendo que acaba de llover, nos aporta
poca información, porque es lo habitual. Pero si nos dicen que las
calles están mojadas y sabemos que no ha llovido, aporta mucha
información.

Nótese que en el ejemplo anterior la cantidad de información es
diferente, pese a tratarse del mismo mensaje: Las calles están
mojadas. En ello se basan las técnicas de compresión de datos, que
permiten empaquetar la misma información en mensajes más cortos. La
idea en la maximización de la transmisión de información, en la de
aportar la mayor cantidad de datos posibles en mensajes lo mas cortos
comprimidos o compactos posibles.

La medida de la entropía puede aplicarse a fuentes de información de
cualquier naturaleza, y nos permite codificarla adecuadamente,
indicándonos los elementos de código necesarios para transmitirla,
eliminando toda redundancia.

Ahora bien, cuando aplicamos estos conceptos desarrollados por la
Teoría de la Información con el asunto que nos interesa, es decir,
creación y evolución, se hace necesario y fundamental, identificar el
momento en que la transmisión de la información genética contenida en
el ADN se consuma, es decir, el momento en que el sistema “fuente –
mensaje codificado – medio – destinatario” en el proceso de
transmisión de información genética, se ejecuta.

En biología molecular, existe un concepto que se ha dado en llamar
“Dogma Central” que ilustra los mecanismos de transmisión y expresión
de la herencia genética. Propone que existe una unidireccionalidad en
la expresión de la información contenida en los genes de una célula,
es decir, que el ADN es transcrito a ARN mensajero y que éste es
traducido a proteína, elemento que finalmente realiza la acción
celular. El dogma central también postula que sólo el ADN puede
replicarse y por tanto, reproducirse y transmitir la información
genética a la descendencia. Fue propuesto por Francis Crick en 1970.

De manera que como “Dogma Central” se conoce el flujo de información
que tiene lugar en los seres vivos desde el genotipo tanto, para
formar el fenotipo, como para transmitir dicha información a la
siguiente generación en el proceso de reproducción sea esta sexual o
asexual.

En último término, los caracteres fenotípicos vienen determinados por
la existencia de proteínas. Por ejemplo, la capacidad de tener la piel
pigmentada depende de una reacción química en la que se forma el
pigmento melanina. Para que esta reacción tenga lugar se necesita una
enzima específica. Las enzimas son proteínas. Si en un individuo falta
esta enzima la melanina no se forma, dando lugar al defecto
hereditario que conocemos como albinismo. En último término, todas las
características y funciones de un ser vivo tienen lugar gracias a que
para cada función hay una proteína específica.

Crick sintetizó esta idea en lo que él llamó el dogma central de la
biología, que especifica que el ADN se traduce ARN y este, a su vez,
dirige la producción de proteínas.

ADN → ARN → Proteínas

Según este postulado, la información fluye de manera unidireccional,
no puede moverse de las proteínas al ADN. Es decir, una vez que la
información llega a las proteínas, estas no pueden ser cambiadas o, lo
que es lo mismo, las proteínas no pueden influir los genes. Aunque
ultimas investigaciones, han determinado casos en los que este
principio ha sido cuestionado.

Pero la otra función del ADN es la de transmitirse a su descendencia.
Esto lo hace el ADN duplicándose a sí mismo en un proceso conocido
como replicación.

En la reproducción asexual, en la cual interviene un solo individuo
generalmente un organismo unicelular, a través de un proceso conocido
como mitosis, de una célula madre, resultan dos células hijas
genéticamente idénticas por cuanto estas provienen de la previa
duplicación del ADN de la célula madre. En organismos multicelulares
la reproducción asexual se produce al desprenderse una sola célula o
trozos del cuerpo del individuo ya desarrollado que por procesos
mitóticos, son capaces de formar un individuo completo genéticamente
idéntico a él. Se lleva a cabo con un solo progenitor.

En la reproducción sexual, en la cual intervienen dos individuos, el
nuevo organismo recibe la mitad de su ADN de cada uno de sus padres.
El organismo masculino por una parte y el femenino por otra, aportan
cada uno la mitad de la información genética contenida en los
denominados gametos, protagonistas principales de la fecundación, en
la cual ambos gametos se fusionan. Una vez combinados ambos
cromosomas, masculino y femenino en el denominado cigoto, este
comienza a reproducirse por medio de mitosis sucesivas para producir
las nuevas células que conformaran el nuevo organismo. Estas células,
por medio de procesos de especialización, van formando progresivamente
cada uno de los órganos y tejidos del nuevo ser, el nuevo organismo
multicelular hijo. Así, este individuo, el “hijo”, es genéticamente
distinto de ambos progenitores y así es como por medio de la
reproducción sexual se genera variabilidad genética.

De manera que podemos distinguir tres situaciones en las que la
información genética se transmite:

En primer lugar, en el denominado proceso de “Replicación de ADN” que
se produce antes de la mitosis. Es el mecanismo que permite al ADN
duplicarse. La molécula de ADN se abre como una cremallera por ruptura
de los puentes de hidrógeno entre las bases complementarias
liberándose dos hebras. Luego, en la mitosis en si, el llamado ADN
polimerasa sintetiza la mitad complementaria añadiendo nucleótidos que
se encuentran dispersos en el núcleo. De esta forma, cada una de las
nuevas molécula es idéntica a la molécula de ADN inicial.

En segundo lugar, en el proceso de combinación de los ADNs masculino y
femenino en el momento de la fecundación en la reproducción sexual, de
lo cual se genera el Cigoto, célula resultante con una carga de
información genética distinta a la de sus progenitores.

Y en tercer lugar el denominado Dogma Central propiamente dicho,
proceso mediante el cual, como ya dijimos, las células producen las
proteínas necesarias para formar las características y ejecutar las
funciones necesarias de un ser vivo.

Existe un cuarto proceso denominado meiosis mediante el cual, de una
célula madre con la carga genética completa, es decir diploide, se
generan cuatro células hijas con la mitad de la carga genética
original, es decir haploides. En la Meiosis la molécula de ADN de la
célula madre se divide y se transmite dividido a las nuevas células
hijas (gametos) los cuales serán los encargados de llevar la
correspondiente mitad de la información genética, masculino por una
parte y femenina por otra, en la fecundación.

En realidad no vale la pena a los efectos de este pequeño articulo,
realizar una descripción detallada del denominado “dogma central” o de
cada uno de los procesos de transmisión de información genética que
hemos visto los cuales, de acuerdo a cada una de las descripciones,
parecieran corresponder a procesos químicos internos en los organismos
pero que desde un punto de vista particular, constituyen verdaderos
procesos vitales, mas bien especies de comportamientos o conductas
subyacentes en las células, casi místicos en su apariencia, pero eso
si, fundamentales en los seres vivos por cuanto garantizan por una
parte, la continuidad y la conservación de las especies y por otra, la
perpetuidad de la presencia de la vida en el planeta y en consecuencia
en el universo por ser estos procesos durante los cuales las
denominadas mutaciones se producen permitiendo así, tanto la
adaptación por una parte de los seres vivos a nuevas circunstancias
ambientales o naturales; como la evolución por otra, como proceso de
“perfeccionamiento” de la naturaleza en su conjunto es decir, la
evolución como el camino de la naturaleza hacia su inescrutable e
incognoscible propósito.

Pero comencemos por analizar, desde el punto de vista de la “Teoría de
la Información”, el mensaje genético. Sabemos al menos que existe y
que viene contenido tal mensaje, en la molécula del ADN, que viene
codificado en secuencias de enlaces químicos, que se organizan en
genes de los cuales como hemos visto, algunos deben ser “Genes
Directores”. Que estos genes significan o controlan alguna
característica, función o comportamiento. Que el gen fulano produce
tal cosa y que el gen sutano produce tal o cual otra, y también
sabemos que dicha transmisión de información se rige bajo ciertas
reglas como lo son por ejemplo, las leyes de Mendel.

Pero en realidad no hemos logrado descifrar el “código genético” es
decir “leerlo” como se ha podido descifrar y leer por ejemplo
recientemente el “código Maya”, es decir no hemos podido leerlo en el
significado esencial de cada secuencia genética (tal vez los biólogos
aun no han contratado aun los servicios de un criptólogo)
Las preguntas son: ¿Cómo unos cuantos y simples enlaces químicos
ordenados en secuencias pueden transmitir tan trascendente y compleja
información? - ¿Quién originalmente creo y organizo este código
genético y le dio significado? - ¿Cuál es el verdadero mensaje y a
quien esta dirigido? - ¿Cómo se origino el primero de los mensajes, la
primera secuencia con significado genético y las sucesivas
transformaciones secuenciales, las mutaciones? – ¿Acaso fueron tal
como lo sostiene la teoría de la evolución, producto del azar?

Despojemos a la molécula de ADN de todo aquello que la rodea en una
célula y dejémoslo desnudo. Que nos queda? , un simple compuesto
químico como cualquier otro, inerte, sin vida, simples enlaces
químicos, tal como un polímero común cualquiera, como por ejemplo el
nylon o el polietileno.

Vista así, la molécula de ADN simplemente no contiene ninguna
característica especial que la haga catalogarla o diferenciarla de los
demás polímeros que sirva para distinguirla como protagonista
excepcional en los procesos de transmisión genética en la naturaleza.

Para ilustrar mejor este concepto, tomemos por ejemplo, la escritura
cuneiforme, la forma mas antigua de la expresión escrita. Tal como la
vemos nosotros vulgos analfabetas en criptología, la escritura
cuneiforme se nos presenta a la vista solo como una serie de
incomprensibles simbolos de bastoncitos agrupados en secuencias sin
significado alguno, imposibles de leer. Y así fue en un principio para
todo criptólogo cuando fue descubierta esta forma de escritura tal
cual como lo han sido en un principio todas las formas de escritura
jeroglífica y petroglífica antiguas. Solo cuando ha sido posible
descifrarlas, es que han podido leerse su contenido y significado
mientras tanto, estos tipos de escritura se nos muestran como una
serie de dibujitos, símbolos o pictogramas sin ningún significado. De
tal manera que estas formas pictográficas no tienen por si mismas
significado alguno, no se crearon a si mismas como formas de escritura
capaces de transmitir información, solo la conciencia humana, la de
sus creadores, es la que le ha conferido su significado. Esto supone
un relación directa, una conjunción entre el mensaje como información
cifrada y el sujeto de donde proviene sin que sea posible separarlas,
de modo que la pareja, fuente – mensaje, es esencial en cualquier
proceso de transmisión de información, sea esta fuente primaria u
originaria, sea fuente accesoria, supletoria o accidental.

Ahora contemplemos a la molécula de ADN en función transmisora
genética en una célula viva, alli, esta molécula despliega toda una
serie de comportamientos y procesos dirigidos a transmitir la
información en ella contenida, conducentes por una parte a la
preservación de la célula como individuo mediante las funciones que
aseguran la continuidad de la energía vital y la integridad física del
organismo como por otra parte, al aseguramiento de la conservación de
la especie mediante los procesos de reproducción y procreación,
incluyendo en ello, el proceso de evolución y consecuente generación
de nuevas especies que aseguren la tan importante y trascendental
biodiversidad entendida como medio de autopreservación de la
naturaleza vista como un todo . Y todo ello, dirigido por el proceso
de transmisión de información contenido en este minúsculo objeto, la
molécula de ADN.

Se convierte así la molécula de ADN de un simple compuesto químico
inerte al elemento mas esencial en el proceso de continuidad de
existencia de la vida, al transformarse en aquel componente capaz de
transmitir la información necesaria que garantice la integridad de los
organismos vivientes como individuos, de la especies a las que
pertenecen, y de la naturaleza como un todo.

Algo es seguro, el ADN no se atribuyo a si mismo el carácter de
portador y transmisor de la información genética, es decir, no se creo
a si mismo como contenedor y transmisor de dicha información, ni todos
los demás componentes químicos, estructurales o funcionales que
conforman las células, la escogieron como tal en ese sentido. Ello
seria aceptar que la molécula en si misma o en ultima instancia, el
conjunto de dichos elementos estructurantes de la célula, constituyen
la conciencia creadora del código genético.

Existe la tesis de que la vida en la tierra se generó de manera
espontánea, algo así como que existía una especie de “sopa primitiva”
en la cual un conjunto de moléculas orgánicas atacadas por las
condiciones ambientales extremas de la Tierra originaria, comenzaron a
reaccionar químicamente entre si para formar por una parte, las
primeras moléculas de aminoácidos y por otra, toda una serie de
compuestos denominados fofsfolípidos que según, pudieron haber formado
espontáneamente unas tales “bicapas lípidas”, elemento básico de la
membrana celular. así, progresivamente en algo que se ha dado en
llamar la “Hipótesis del mundo de ARN” se sostiene que unas cuantas
cadenas poliméricas de ARN pudieron finalmente, después de una serie
de accidentes químicos, formar los primeros ribosomas de allí en
adelante, se comienza a describir dentro de esta tesis de la
espontaneidad, toda una secuencia de eventos que explican de manera
sintética y aleatoria como finalmente se formo la vida.

Esta tesis para quien tenga conocimientos avanzados de química,
resulta fácilmente de imaginar por cuanto describe hipotéticamente a
través de una secuencia de eventos, la formación de la primera célula.
Y es por ello precisamente, por ser posible de suponer en una
secuencia de eventos que es posible de formular dicha hipótesis de la
aparición de la vida, sin embargo, esta hipotética secuencia de
eventos fisico-quimicos según los cuales se formo la primera célula,
no explica como fue que ésta cobro vida. Es decir, tuvo que haber un
momento, un único instante, si es que así fue que se produjo, bien en
esta teoría, bien en otra, en que todos estos ingredientes químicos,
simples elementos químicos combinados, produjeron la primera chispa de
vida, incluyendo en dicho proceso, el instante en que la molécula de
ADN paso de ser un material inerte a conferírsele la función de
contenedor y transmisor de la información genética.

El ADN como transmisor de información es algo vivo, no existe
secuencia de eventos que puedan explicar como se produjo este cambio,
como se estructuro el lenguaje genético, como se le dio significado a
cada una de las secuencias nucleótidas, algo que descarta la
posibilidad de una secuencia de procesos químico al azar, y que por el
contrario nos hace intuir un proceso absolutamente de creación
consciente.

Y es aquí donde reside la pared, el muro de concreto armado con el
cual se encuentran todas estas hipótesis sobre el origen de la vida:
Los procesos vitales dentro de una célula son mas que meros procesos
químicos.

Ellos constituyen a todas luces un comportamiento tanto como interno
que le asegure la continuidad de la energía vital al individuo, tanto
como en su relación con su medio ambiente exterior, con su entorno,
que obliga al organismo a desplegar toda una serie de conductas que
conlleven a la resolución de los problemas que en esa relación
individuo-entorno se producen, es decir un nivel de inteligencia cuyo
mayor exponente viene a ser la inteligencia humana cuya máxima
expresión viene a ser la conciencia tanto de su propia existencia como
la del universo, característica fundamental incapaz de explicarse en
su origen mediante una secuencia de eventos físico-químicos.

Ahora bien, si nos atenemos estrictamente a la Teoría de la
Información, causante principal de este articulo, entonces debio haber
habido una fuente desde la cual tuvo origen la codificación de la
información genética atraves de la molécula de ADN. Una fuente
originaria que la estructuro en secuencias nucleótidas agrupadas en
genes en esta molecula. Una fuente originaria, un creador que le dio
sentido a esas secuencias y que las hizo capaces de transmitir dicha
información, de ser captada, descifrada, procesada y consecuentemente
realizadas las instrucciones transmitidas.

Y quien es esta fuente originaria, esta entidad creadora, donde
reside?, como esta es una pregunta que no podemos contestar y para no
traspasar los limites de las connotaciones religiosas que nos desvíen
de la discusión, simplemente pongámosle un nombre neutro a esta fuente
originaria y llamémosle el “Ser”.

Es así que el “Ser”, es una entidad que no existe física ni
metafísicamente, por cuanto no existe en el mundo sensible. Una
entidad incapaz de ser conceptuada, de ser definida como es capaz de
definirse por ejemplo una célula o la moral. El “Ser” es solo una
entidad capaz de ser intuida, es solo a través de la intuición que
podemos percibir la existencia del “Ser”. Cuando algo se nos presenta
con la pretensión de ser el “Ser”, antes de decidir sobre ello,
debemos preguntarnos si podemos disolver ese pretendiente a “Ser” en
otra cosa distinta a él. Como ha sido posible descomponer la aparicion
de la vida en la tierra en una secuencia de eventos fisco-quimicos. Si
esto es posible, si este pretendiente a “Ser” es posible de reducir,
entonces por consiguiente no es autentico, no es puro, por cuanto
contiene otras cosas en si. Pero cuando llegamos a un punto en que en
que por mucho que hagamos no podemos disolver, descomponer o disgregar
mas allá de un limite a este pretendiente de “Ser”, entonces este
tendrá la posibilidad de ser un “Ser” autentico.

De manera que el “Ser” solo puede ser intuido. Lo intuimos cuando no
somos capaces de reducir y descomponer o disgregar mas allá de un
limite las cosas materiales o inmateriales como por ejemplo, en la
descomposición que hacemos del origen del universo y entonces nos
encontramos con el enigma, con ese limite en el cual no podemos pasar
mas allá del Big-Bang, ¿que había antes del Big-Bang? allí intuimos le
existencia del “Ser”. En la descomposición que hacemos de la expansión
del universo y nos encontramos con la gran incógnita, con el enigma,
de lo que existe mas allá de los limites del universo ¿hacia donde se
expande?.

Es así como intuimos la existencia del “Ser”. En la descomposición que
hacemos en una secuencia de eventos fisico-quimicos del origen de la
vida y entonces nos encontramos con ese limite, ese enigma en el cual
una simple combinación de elementos pasaron de ser simples compuestos
inertes a transformarse en un organismo viviente. En la disgregación
que hacemos de la molécula de ADN para comprender su significado
genético y nos encontramos con ese limite en el cual dicha molécula
paso de elemento inerte a contenedor y transmisor de la información
genética necesaria que garantice la continuidad de la vida.

Es así que el “Ser” ha enviado un mensaje codificado en su idioma, el
idioma de la naturaleza, un mensaje en el cual el código genético
constituye solo una de la oraciones. Un mensaje que se eleva hacia la
naturaleza inmersa en el universo y que al igual que el “Ser”, no es
posible de ser conceptuado, solo intuido, un mensaje que va mas allá
de la descomposición, análisis y final descubrimiento del mapa
genético. Un mensaje que es capaz de ser intuido en sus resultados es
decir, tanto en la existencia de cada uno de nosotros como individuos
conscientes como en la existencia individual de cada uno de los seres
vivos que habitan en el universo. Un mensaje que también y aun con mas
fuerza, es capaz de intuirse en la naturaleza en si misma como un
todo, como un ente único compacto, con vida e identidad propia. Un
mensaje que contenido en la vida en si misma se nos envía. Allí esta,
el mensaje.

Y si existe una fuente que intuimos como el “Ser”, y si existe
tangiblemente perceptible y comprobada la existencia de un mensaje,
entonces, y siguiendo los principios de la “Teoría de la Información”,
debe haber un destinatario a quien esta dirigida la información, el
mensaje transmitido. Sea usted el destinatario.

Ahora dirijamos nuestra atención a las mutaciones.

Supongamos por un momento, que en la utilización de letras para formar
palabras que contengan un concepto que se quiera transmitir, la
escogencia y secuencia de las letras se produzca por azar. Las
palabras simplemente no tendrían significado alguno y el proceso de
transmisión de información no se produciría, resultaría a todas luces
ininteligible para cualquiera que tratase de decodificar el mensaje.
En este caso, estaríamos en presencia de un “antisistema” lingüístico
sin elementos ni reglas preestablecidas que permitiesen la
intercomunicación.

Hagamos un pequeño ejercicio matemático para entender mejor: el
abecedario del idioma español se conforma de 27 letras, el numero
total de combinaciones posibles entre letras, desde combinaciones
formadas de una sola letra hasta 12 letras por ponerle un limite, es
un numero que se define como:
27+272+273+274+275+276+277+278+279+2710+2711+2712 es decir, un total
de 155.867.505.885.345.000 combinaciones de las cuales, solo alrededor
de 80.000 constituyen las “palabras” del idioma castellano con algún
significado.

Y es que en cualquier idioma, las palabras, tienen cada una un
significado o concepto preestablecido y cuando nos disponemos a
transmitir una idea que conlleve la utilización de un conjunto de
palabras preestablecidas escogemos aquellas que creemos correctas en
su significado y la secuencia entre ellas se rige dentro de un sistema
con reglas igualmente preestablecidas para que dicha idea sea
entendida por todas de las personas que hablan nuestro idioma, o solo
para aquellas a quienes esta dirigido el mensaje.

Ahora bien, una mutación viene a ser una alteración de la información
genética que ocurre durante el proceso de transmisión y que resulta en
la modificación de la estructura de las secuencias nucleótidas en la
molécula de ADN las cuales serán capaces de heredarse a las nuevas
generaciones.

Es evidente que la secuencia genética modificada, el nuevo gen, debe
ser capaz de trasmitir la información de modo que pueda ser
decodificada y produzca los resultados esperados. Es decir, el gen
modificado debe tener un “significado genético” y la nueva secuencia
debe ser específica, concreta y determinada a los fines del lenguaje
genético para que pueda ser captada, decodificada, procesada y
produzca los resultados deseados.

En la molécula de ADN las secuencias de enlaces se forman a partir de
cuatro bases únicas, adenina, timina, citosina y guanina simbolizados
en las letras A, T, C y G, de modo que la “A” solo se combina con la
“T” y la “C” solo con la “G”. Si un gen promedio tiene un total de
1000 enlaces nucleótidos formados en secuencias, entonces tendríamos
un total 41000 numero de combinaciones posibles, es decir algo así
como un 1.150.000.000.0 ... hasta completar 600 ceros, de
combinaciones posibles. Esto significa que para que una mutación
producida al azar en un gen en un organismo fuese la acertada, sea
favorable al organismo, que este sobreviva y pueda ser transmitida a
las nuevas generaciones tal como lo sostiene la teoría de la
evolución, tiene un porcentaje de probabilidad de acertar de una en
esa inimaginable cifra con 600 ceros, un poco mas, un poco menos,
dependiendo del tamaño del gen.

Pero las cosas no se quedan allí, esta inconcebible y astronómica
cifra, habría que multiplicarla por el numero de genes de un
determinado organismo para tener una idea de las probabilidades de
acertar una mutación en dicho organismo. Si tomamos por ejemplo el ser
humano cuyo genoma tiene, según sus descubridores, un total de 35.000
genes, (aunque hay quienes aseguran que son 66.000) entonces una
mutación al azar favorable que por selección natural sobreviva y sea
transmitida a las siguientes generaciones de la raza humana, tendría
la probabilidad de producirse de una sobre
40.250.000.000.000.000.000.... hasta completar 603 ceros de
combinaciones posibles. Un porcentaje de probabilidad muy cercano al
cero.

Y cuantas de este inimaginable numero de secuencias tendrán un
“significado genético”? no lo sabemos, pero para darnos un idea,
tomemos por ejemplo a los animales vertebrados, si los analizamos
descartando las particularidades de cada una de las especies y miramos
las cosas comunes que tienen, nos damos cuenta que todos son
absolutamente similares en su estructura, un esqueleto, una masa
muscular, un conjunto de sistemas internos, digestivo, circulatorio,
nervioso, respiratorio, todos tienen una cabeza donde se alojan la
mayoría de los sentidos, el cerebro, es decir, todos son exactamente
iguales en su estructura y lo han sido así desde que apareció el
primer vertebrado terrestre sobre el planeta hace 375 millones de
años. Son pocos, al parecer los significados geneticos en relación al
cuasi-infinito numero de posibilidades de transformación a través de
las mutaciones genéticas que se han producido en 375 millones de años

Y es este el contexto en el cual descansa uno de los pilares
fundamentales de la Teoría de la Evolución, las mutaciones al azar y
la selección natural. Una enorme e inimaginable cantidad de
posibilidades secuenciales y un pequeño e insignificante numero de
secuencias con significado genético conocido en el conjunto del total
de especies de seres vivos que existen o han existido. Un azar que se
presenta como única alternativa dentro de los limites de nuestra
pequeña capacidad de raciocinio, ante esa frontera, ese limite del
cual hablábamos, mas allá del cual no somos capaces de descomponer, de
disgregar o de reducir en este caso, el proceso evolutivo de las
especies sin hacer uso de esta justificación teórica como lo es el
azar en la teoría de la evolución. Un azar como única alternativa a
una pregunta sin respuesta: ¿Qué impulsa a la evolución de las
especies?. ¿Cómo en realidad se producen las mutaciones? Si
descartamos el azar como aparentemente debe ser descartado, nos
encontramos nuevamente con ese limite en el que nuevamente se nos
presenta en la intuición, la existencia del“Ser”. ¿Si no es alzar
entonces ...?

Y es aquí bajo estas interrogantes premisas donde ambas teorías se
fusionan, la Evolución y la Creación, y comenzamos a ver a la
evolución como un proceso creativo y la creación como un proceso
evolutivo, y comenzamos a intuir y comprender un poco mas el mensaje
del “Ser”, un mensaje enviado en su idioma, el Idioma del Creador.

ljfloresb

unread,
Mar 4, 2009, 3:03:28 PM3/4/09
to Universo, Creación y Evolución
Fe de erratas:

Donde dice casi al final del articulo:
27+272+273+274+275+276+277+278+279+2710+2711+2712 , debe decir 27 + 27
elevado a la 2 + 27 elevado a la 3 + 27^4 + 27^5 + 27^6 .... El
resultado de esta operacion es decir la cantidad de
155.867.505.885.345.000, es el número de combinaciones posibles de
hacer desde una letra hasta doce letras, con las 27 letras del
abecedario.

Despues, donde dice 41000, debe decir, 4 elevado a la mil (4^1000). El
resultado de esta potencia, es decir la inimaginable cantidad
(redondeada) de 1.150.000.000.00 .... y asi hasta completar 600 ceros,
es el numero de combinaciones posibles que se pueden hacer con cuatro
elementos, en este caso A, T, C y G, en secuencias de mil posiciones,
es decir, el número de secuencias posibles en un gen de mil enlaces
nucleotidos.

ljfloresb

unread,
Apr 10, 2009, 8:56:23 AM4/10/09
to Universo, Creación y Evolución
Para hacerlo mas patente, mas real, este es el numero de
combinaciones, de secuencias posibles de hacer con las 4 bases A, T,
C y G en un gen de 1000 enlaces nucleotidos.

1.150.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000

Como hara la naturaleza para acertar la secuencia correcta en una
mutacion al azar?
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