La gran mayoría de estas ocurrieron en la segunda partida del match,
el viernes 24 de julio.
Como relata el M.N.Eduardo Arancibia, en un momento de la partida,
entre las jugadas 31 y 34 se produjo una serie de movimientos de
repetición de movidas. Claro está de que los dos GM lo estarían haciendo
con el fin de ganar algunos segundos en el reloj, pero el honorable
público al parecer no lo entendió tan así por lo cual no se hicieron
esperar ciertos abucheos y silbatinas para ambos jugadores. Lamentable,
no sólo por el espectáculo, si no por que la movida 34 de Karpov
(34...b5!) aparte de evitar la repetición fue el inicio de todo el
sufrimiento en la partida para Morovic, quien sólo en el final pudo
lograr las tablas .
Otro caso fueron la serie de espectadores que manejaron celulares
prendidos a pesar de que se advirtió la prohibición de ésto, y los
fotógrafos y periodistas del primer día a quienes el árbitro Lorenginis
Berti debió personalmente advertir que cesaran la toma de fotografías
ante un reclamo hecho durante la partida por Karpov.
Bueno, pero hay que recalcar que aparte de estos detallesmç, lo que
realmente quedará en la memoria del ajedrez nacional fue la "clase" de
ajedrez que nos brindó el campeón del mundo, en un match que estuvo
organizado a la altura que corespondía, y que su visita será recordada
por mucho tiempo en nuestro país.
Atentamente :
Jorge Egger M.
jeg...@dcc.uchile.cl
Ah ! bueno, olvidaba la anecdota MAESTRA, cuando justo transcurrida algo
mas de una hora de juego (cuando ya se definia la partida) en un par de
movimientos rápidos de los GM, el operador de la computadora que daba
las movidas en la pantalla ingresó mal la jugada, con tan mala suerte
que el PC se "taimó" y no permitió retroceder la partida, y , para más
remate, justo Morovic y karpov entraron en una etapa de "manoteo".
Entonces nadie entendia nada de lo que pasaba y todo el público se paró
para ver la partida (sólo pudiendo ver un ir i venir de piezas). La cosa
ees de que al final MOrovic y Karpov estrechan sus manos y todo el
público aplaude, para luego preguntar ¿ Y, cómo salieron ? .
Eso es aplaudir por entusiasmo.
Atte.
Jorge Egger.