Russellreconoce que el ciudadano medio que se encuentra en ninguna situacin puntual de sufrimiento extremo, no es feliz. Russell intent diagnosticar las innumerables causas de la infelicidad en la vida moderna. Segn Russell, la felicidad es una conquista, no un regalo divino, y por tanto, tenemos que esforzarnos por alcanzarla.
El filsofo britnico invitaba vehementemente a sus lectores a olvidarse de su ego y centrarse en la vida externa. Mantener una amistosa relacin con las cosas y las personas era, a su juicio, esencial para conquistar esa ansiada sensacin.
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Los inicios de Russell en el mundo de la metafsica llegaron de la mano de las matemticas, que fueron el peculiar refugio que encontr para intentar evadir la infelicidad que le acosaba desde nio. Su decidida y notoria posicin antibelicista durante la Primera Guerra Mundial le vali cuatro meses de crcel en 1916, tiempo que empleara en redactar su Introduccin a la filosofa matemtica. La obra vera la luz tres aos despus, pero las matemticas y la filosofa le acompaaran ya hasta el final de sus das, cuando el autor contaba con 97 aos.
En su ensayo ms ilustre, Russell adverta de que el principal enemigo de la felicidad era la obsesiva preocupacin por uno mismo, la insistencia en reflexionar de manera continuada sobre los propios errores, miedos, defectos o pecados. Segn seala en sus pginas, el foco de la infelicidad est en las propias pasiones egocntricas que nos llevan a encerrar nuestro pensamiento, de manera permanente, dentro de s mismo. Los ejemplos ms evidentes de dicho egocentrismo los encuentra en las personas narcisistas, los individuos megalmanos y aquellos cuya herencia religiosa o familiar les empuja a quedar absortos en la conciencia del pecado.
El antdoto que propone a este acicate del infortunio es fijar la atencin en lo externo a uno mismo, desde el conocimiento a las aficiones, pasando por las preocupaciones de otras personas e incluso el trabajo.
Si todo aquello que contribuye a la infelicidad proviene del interior de la propia persona, la solucin, segn el filsofo, habita en los mbitos externos al yo: la familia, el cario a otras personas, el entusiasmo, el trabajo y todo aquello que apunte hacia fuera de uno mismo.
La conquista de la felicidad tiene un carcter tristemente visionario, describiendo como causas de la infelicidad aspectos sociales tan extendidos hoy como el aburrimiento y la excitacin: Russell sostiene, por ejemplo, que una vida necesitada de constante excitacin para evitar el aburrimiento es absolutamente agotadora, algo llamativo en una sociedad como la actual, tan necesitada de continuos impactos externos. Tal vez la clave est en que tus intereses sean lo ms amplios posible y tus relaciones con las cosas y personas que te interesan sean, en la medida de lo posible, amistosas y no hostiles. Porque la ingente cantidad de estmulos que recibimos a da de hoy difcilmente puede permitirnos dedicarles la atencin precisa para mantener con ellos una relacin amistosa.
Benjamin Franklin deca que los diamantes eran extremadamente duros, como el acero o el intentar conocerse a uno mismo. Tena razn, porque nos damos demasiada importancia, por un lado, y consideramos una traicin a la coherencia el cambiar de opinin. No importa que el mundo sea complejo y cambiante: nuestras opiniones deben ser fijas y simples, acaso aforsticas.
Por ello, vale la pena rescatar las enseanzas de los clsicos. A continuacin, cuatro mximas generales de Bertrand Russell en La conquista de la felicidad para tatuarse en el cerebro, la piel donde las cicatrices incluso ms festivas tienen mayor significado.
Todos conocemos a ese tipo de persona, hombre o mujer, que, segn sus propias explicaciones, es vctima constante de ingratitudes, malos tratos y traiciones. A menudo, las personas de esta clase resultan muy crebles y se ganan las simpatas de los que no las conocen desde hace mucho. Por regla general, no hay nada inherentemente inverosmil en cada historia que cuentan. Es indudable que a veces se dan las clases de malos tratos de las que ellos se quejan. Lo que acaba por despertar las sospechas del oyente es la multitud de malas personas que el sufridor ha tenido la desgracia de encontrar. Segn la ley de probabilidades, las diferentes personas que viven en una determinada sociedad sufrirn, a lo largo de su vida, ms o menos la misma cantidad de malos tratos. Si una persona de cierto ambiente asegura ser vctima de un maltrato universal, lo ms probable es que la causa est en ella misma, y que o bien se imagina afrentas que en realidad no ha sufrido, o bien se comporta inconscientemente de tal manera que provoca una irritacin incontrolable.
Por aadidura, es el creador de la analoga llamada la Tetera de Russell, cuya funcin era desacreditar la creencia en cosas que no podan falsarse. Dios incluido. Otra versin ms actual de la misma es la religin del Monstruo de Espagueti Volador.
Si yo sugiriera que entre la Tierra y Marte hay una tetera de porcelana que gira alrededor del Sol en una rbita elptica, nadie podra refutar mi aseveracin, siempre que me cuidara de aadir que la tetera es tan pequea que no puede ser vista ni por los telescopios ms potentes. Pero si yo dijera que, puesto que mi aseveracin no puede ser refutada, dudar de ella es de una presuntuosidad intolerable por parte de la razn humana, se pensara con toda razn que estoy diciendo tonteras. Sin embargo, si la existencia de tal tetera se afirmara en libros antiguos, si se enseara cada domingo como verdad sagrada, si se instalara en la mente de los nios en la escuela, la vacilacin para creer en su existencia sera un signo de excentricidad, y quien dudara merecera la atencin de un psiquiatra en un tiempo ilustrado, o la del inquisidor en tiempos anteriores.
Libro incluido en Biblioteca Selecta Forum de Barcelona 2004 En el prefacio de La conquista de la felicidad (1930) Bertrand Russell afirma: He escrito este libro partiendo de la conviccin de que muchas personas que son desdichadas podran llegar a ser felices si hacen un esfuerzo bien dirigido. El arquetipo de esas personas, y Russell lo reconoce y describe muy pronto, es ese ciudadano medio que cuenta con ingresos suficientes para su subsistencia, de salud aceptable, que no se encuentra en ninguna situacin puntual de sufrimiento extremo y que, sin embargo, no es feliz. La obra se divide en dos partes, perfectamente yuxtapuestas, como dos hemisferios para una cartografa personal de la felicidad: Causas de la infelicidad y Causas de la felicidad. La primera tiene como punto de partida una pregunta difana: Qu hace desgraciada a la gente? Y analiza los principales factores que intervienen. Especficamente se detiene en el anlisis de lo que denomina la infelicidad byroniana as como en la competencia, el aburrimiento y la excitacin, la fatiga, la envidia, el sentimiento de pecado, la mana persecutoria y el miedo a la opinin pblica.
Alguien con 58 aos se gana el derecho a dar su visin de lo que significa la felicidad para el ser humano o al menos eso que se acerca a ella. Si adems has cultivado con una intencin objetiva , un conocimiento amplsimo del mundo que te rodea como Russell, ocurre que lo que digas es seguro que tendr un valor para los dems , tanto si ests de acuerdo como si no y sin ser tomado como dogma o camino fijo. Me sorprende , al contrario de otras opiniones, lo que creo que se ha acercado a las causas especficas como la educacin o se parecen a problemas especficos actuales y que estn presentes en el momento de ser escrito este ensayo.Me ha gustado especialmente la visin separada de los moralistas y sobre virtudes tan arraigadas en nosotros como la abnegacin, leyendo lo escrito por Russell no parece algo muy complejo ms bien al revs , la aplicacin del sentido comn que junto con su sentido del humor me hace pensar que adems de su erudicin , deba ser un to muy simptico.
Excelente ensayito de Russell. Una defensa de la tradicional moral del "sentido comn" ingls. Es muy ameno el estilo sencillo y difano con el cual el autor aborda y explica diversas situaciones morales.
Esta obra va dirigida a todos aquellos que no tienen un gran causa externa que produzca una infelicidad justificada, como por ejemplo, sufrir una gran catstrofe o vivir en una extrema pobreza o un grave problema de salud..., si no que trata de personas que no son felices a causa de ideas errneas o de un equivocado concepto de la felicidad. No resulta nada difcil su lectura, todo lo contrario. Es un ensayo con un gran componente autobiogrfico, escrito desde el sentido comn y la propia experiencia, y no va dirigido a personas eruditas, sino a todos aquellos que puedan sacar algn provecho y una ayuda. Escrito en los aos 30 del siglo XX, hay muchas clarividencias que podemos comprobar actualmente, como el descenso de la natalidad en pases desarrollados, en cambio en otros aspectos se equivoca de pleno, como su absoluto convencimiento que para la sociedad es mucho ms difcil ver un partido de ftbol que leer un libro, y es que no previ lo que una televisin podra cambiar el mundo!!!Las ideas que desarrolla en este libro son muy interesantes, con algunas podremos coincidir y con otras no estar tan de acuerdo, pero algo podemos aprender de todas ellas. Entre otras, Russell nos aconseja no mirarnos tanto el ombligo, sino que hay que salir y mirar hacia fuera. Tambin aboga por la inteligencia y la instruccin, como vehculos necesarios que nos conduzcan por el camino de la felicidad. Tambin apuesta por una bsqueda de equilibrio entre esfuerzo y resignacin en todas aquellas cosas por las que luchamos a diario.En dos palabras defino esta obra: enriquecedora y recomendable.
La felicidad es una busqueda constante y permanente. Bertrand Russel nos transporta a traves del libro a entender un poco esta busqueda y los obstaculos que se deben derribar para encontrar la felicidad
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