Ramón Pérez
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to TRICENTENARIO DE ROUSSEAU
ESTUDIO | Reino Unido
Malas prácticas en la investigación científica
ELMUNDO.es | Reuters | Madrid | Londres
Actualizado viernes 13/01/2012 09:14 horas.
La resolución del escándalo de Andrew Wakefield -el doctor que con
datos falsos e incurriendo en serios conflictos de intereses vinculó
la vacuna de la triple vírica con el riesgo de desarrollar autismo,
síndrome de Asperger o epilepsia- parecía que iba a servir de
escarmiento a demás investigadores a la hora de realizar sus estudios
de forma más rigurosa. Pero no ha ocurrido así. Un estudio revela que
más de uno de cada 10 científicos o galenos británicos ha pillado a
sus colegas haciendo trampa en las investigaciones.
El trabajo, que contó con la participación de 2.700 científicos,
muestra también que el 6% de ellos es consciente de que en su
institución se incurren en malas prácticas que no son investigadas y
quedan impunes. Aunque lo cierto es que ellos mismos tampoco hacen
nada para denuciar esos casos, por miedo a represalias.
"Los resultados indican que la mala conducta investigadora está muy
presente en Reino Unido, por lo que es imprescindible encontrar
mejores mecanismos para detectar estos fraudes", escribe Fiona Godlee,
editora del 'British Medical Journal' (BMJ), la revista que publica
los datos.
Cuando estalló el caso Wakefield, "se pensó que no era un problema
británico sino un escándalo global, que se apagaría y ya está. Pero
los resultados de este estudio muestran una historia distinta", dice
Fiona. Si los fraudes científicos van a más, el país podría
enfrentarse a otro escándalo similar. Los datos se presentarán en una
reunión conjunta con el Comité de Publicación Ética (COPE), con el
objetivo de encontrar un consenso entre instituciones e investigadores
para reducir estas malas prácticas, mucho más extendidas de lo que se
pensaba.
La situación, añaden tanto desde BMJ como desde COPE, perjudica a los
pacientes. El claro ejemplo es el de Wakefield, que creó una corriente
de pánico hacia las vacunas que, a pesar de haberse demostrado falsa
la relación, todavía colea. "La ciencia y la medicina merecen ser
mejores. No hacer nada al respecto no es una opción", concluye Fiona.