EL TURISMO EN BOLIVIA ... A ESO LLEGAMOS?

2 views
Skip to first unread message

Martin Suarez

unread,
Nov 10, 2009, 2:05:15 PM11/10/09
to tortu...@googlegroups.com

publicado en Inglaterra!

 

Recibido de un amigo que vive en Bruselas Belgica

 

 

 

*"El primer bar de cocaína del mundo"*

 

*Arturo von Vacano*

The Guardian es un diario inglés dedicado a servir a las masas. Su modo de

servirlas es harto dudoso a ratos, pero interesante siempre. De sus páginas

extraje un texto que es aquí un 92% fiel al original y si alguien no me

cree, como decimos en Bolivia: pena.

 

 

Recuerde: estas no son mis opiniones; son las de The Guardian.

 

Leo en The Guardian:

"El primer bar de cocaína del mundo"

Ruta 36 es un bar ilegal de cocaína en Bolivia.

Ruta 36 ha convertido a La Paz, Bolivia, en una Meca del turismo de la droga

y tienta a mochileros de todo el mundo.

"Esta noche tenemos dos tipos de cocaína; la normal, por 100 bolivianos el

gramo, y la cocaína fuerte por 150 [bolivianos] el gramo." El mozo acaba de

anotar nuestro pedido de dos ron-con-Coca Cola en La Paz y, como todos lo

saben en este local, nos ofrece ahora el producto principal. El agua

embotellada es gratis.

El mozo vuelve a la mesa, baja la bandeja y coloca la caja vacía de plástico

de un CD en la mesa. Junto al CD pone dos pajas y dos paquetes negros. Actúa

como si nos sirviera un sándwich y papas fritas. Es que lo ha visto todo.

"Llegaron unos australianos que se quedaron por cuatro días. Se turnaban

para dormir y sólo salieron para traer dinero del ATM," dice Roberto, quien

ha trabajado en el Ruta 36 (en sus variados locales) durante unos seis

meses. Tras el bar, se dedica a cortar las pajuelas en un largo de 8cmts.

La Paz, Bolivia, a 3.900 metros sobre el nivel del mar – altura en la que

trepar dos pisos agita el corazón como un colibrí – es sede del bar más

celebre de Sudamérica: Ruta 36, el primer bar de cocaína del mundo. Me

acomodo para dar un vistazo al lugar – mesa tras mesa de mochileros

parlanchines, muchos de los cuales se han tomado el año de vacaciones, están

en espera de otro empleo o simplemente huyeron del hemisferio norte en busca

de las delicias de América del Sur que, para muchos y por lo que parece,

incluyen la cocaína.

"Porque son un club nocturno y venden cocaína los vecinos tienden a quejarse

muy de prisa. Así que se trasladan a menudo. Si tienen suerte duran unos

tres meses en el mismo local, pero casi siempre son dos semanas. Ruta 36 es

una fiesta que se mueve mucho," dice un periodista boliviano que me pidió

que no diera su nombre. "Un día esta en una zona y aparece luego en otro

lugar. Es por cierto el más famoso entre los mochileros pero hay otros

lugares que también ofrecen cocaína. Y porque Rota 36 se traslada tan a

menudo hay mucha confusión sobre la cantidad de lugares que venden cocaína."

Esta nueva moda del ‘turismo de la cocaína’ puede atribuirse a una

combinación de la notable corrupción de las autoridades bolivianas, a la

caótica actitud de La Paz, donde "todo se puede" y al ejemplo nacional del

Presidente Evo Morales, un cultivador de coca. (Coca es la hoja, y cocaína

es el polvo muy refinado.) Morales ha luchado con insistencia por los

derechos de los cocaleros y ha expulsado a la norteamericana DEA de Bolivia.

Aunque dijo que atacaría la producción de cocaína parece nadar contra la

corriente. A principios de julio se descubrió la fábrica de cocaína más

grande que se haya visto en el oriente de Bolivia. Con una capacidad de

producción de 100 kilos por día, era manejada por colombianos y fue la

última evidencia de que Bolivia es hoy sede de sofisticados laboratorios de

cocaína. Fue la cuarta instalación de este tipo descubierta este año.

En ningún lugar de Sudamérica esta aumentando la producción de cocaína tanto

como en Bolivia. Informes de la ONU muestran que en Colombia la producción

se redujo en un 28% el año pasado [2008], mientras que en Bolivia aumentó en

casi un 10%. "Hay más interés en purificar la pasta de coca aquí y

exportarla en lugar de enviarla a Colombia para su purificación," dijo hace

poco Oscar Nina, el principal funcionario anti-droga de Bolivia.

Mientras los militares de USA y de Colombia presionan a los traficantes de

drogas, esas operaciones están emigrando a los países vecinos, en especial

Bolivia, donde el campo para las operaciones ilegales es tan fértil como los

valles en los que se ha cultivado la coca durante cinco siglos. Frenar el

turismo de la cocaína en La Paz sería tan difícil como impedir que los

yanquis bebieran alcohol durante la Prohibición.

En Ruta 36, la escena es tranquila. Una bola de disco baña esporádicamente

la pieza en luces rojas y verdes. Cada mesa tiene una vela y agua

embotellada además de cualquier cosa que se pueda agregar a los tragos. En

una esquina se ven juegos de mesa como el ajedrez, el backgammon y la Jenga,

el juego en que una mano firme retira bloques de una torre hasta que la

torre se derrumba. Si no fuera por las cabezas que se mueven como pájaros

que buscan comida en una playa, nadie sabría que se esta ingiriendo en forma

casual grandes cantidades de cocaína. Hay muchas visitas de mesa en mesa.

Todos cuentan historias – las últimas aventuras en Ecuador, el mejor bus

hacia Perú – y hasta el viajero más dopado y hablador es bien recibido antes

de ser devuelto a su mesa, donde puede repetir las mismas historias otras

diez veces.

"Todos conocen este lugar", dice Jonas, un mochilero que llegó dos días

antes. "Un amigo vino a Bolivia hace un año y dijo ‘Ruta 36 es el mejor bar

de todo Sudamérica’. Es sin duda el más raro y el más audaz. Aunque la

cocaína es ilegal en Bolivia, Ruta 36 se está convirtiendo con rapidez en

una parada esencial para miles de turistas que vienen cada año y prueban

felices la cocaína del país, famosa tanto por su abundancia como por su

precio y pureza.

El lugar es pacífico. No parece haber temor alguno de que alguien sea

arrestado. ("El dueño ha sobornado a toda la gente debida", dice un mozo

sonriendo.) Una mochilera de Newcastle se desliza en uno de los cuatro sofás

alrededor de la mesa. "Hemos traído algunos novatos. Será su primera vez,

así que se la restregamos en los labios. Pero tienen suerte: no se puede

conseguir cocaína tan pura en nuestro país. En Londres pagan 50 libras por

un gramo que ha sido cortado tantas veces que adormece los labios y te hace

vomitar".

Los blogs de los viajeros también hablan bien del bar. "Viajé por el mundo

durante nueve meses y estoy seguro de que La Paz fue la ciudad más loca y

Ruta 36 el mejor bar de todo mi viaje", escribe uno, y otro dice, "¿Quieren

quemar una vela por ambos extremos? Bueno, aquí se puede quemar muy bien

toda la vela".

Y quemarse los sesos también. La cocaína, como todos saben, es muy adictiva,

destructiva y fácil de abusar. La razón por la que se hizo ilegal a la

cocaína fue la de proteger la salud pública – pero el experimento de 40 años

para prohibirla poco ha hecho para proteger la vida de millones que la usan

en todo el mundo y que aspiran cualquier polvo blanco que les ponen ante las

narices. Los billones de ganancias anuales han corrompidos a los gobernantes

del mundo entero y La Paz, sin desearlo, parece haberse convertido en la

línea frontal de esta guerra fracasada contra las drogas.

 

 

 

Reply all
Reply to author
Forward
0 new messages