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Antes de venderle 50,000 pruebas rpidas al Gobierno, Ricky Castro Ortiz ya conoca al coordinador del Task force mdico, el Dr. Segundo Rodrguez Quilichini, con quien, segn dijo, colaboraba en un proyecto relacionado a la Universidad de Puerto Rico antes de la llegada del coronavirus.
En entrevista con el Centro de Periodismo Investigativo (CPI), el dueo de Castro Business no quiso dar detalles del proyecto en el que colaboraba con el galeno y rechaz que la relacin entre l y el Dr. Rodrguez Quilichini sea mediante el Partido Nuevo Progresista (PNP), colectividad de la cual ambos son donantes.
Esto contradice las declaraciones del Dr. Rodrguez Quilichini, quien asegur en una vista en la Cmara de Representantes el pasado 22 de abril, que no conoca a ningn suplidor de Salud y que se limit a referir informacin de contratistas a esa agencia y a orientar sobre las necesidades para atender la pandemia.
El 25 de marzo, el Gobierno compr a Castro Business 50,000 pruebas serolgicas para detectar anticuerpos al COVID-19, marca Phamatech, a $13 cada una, para un total de $650,000. Una segunda compra para ventiladores que el empresario tambin intent vender a la agencia, nunca se complet. El CPI revel esta semana que las pruebas de Castro Business han tenido problemas de validacin y unas 200 han sido devueltas a Salud porque no pudieron usarse por los laboratorios y centros de salud. Castro Business no realiza una entrega de pruebas a Salud desde hace casi un mes y an debe ms de 40,000 pruebas de la orden. La compaa alega que estn detenidas en aduanas por la Administracin Federal de Alimentos y Medicamentos (FDA).
Al cabo de unos das, Castro Business cerr la venta de 50,000 pruebas serolgicas marca Phamatech. Castro Ortiz tambin asegur que la entonces secretaria en funciones, la Dra. Quiones de Longo, autoriz la compra.
A principios de abril, la empresa haba entregado a Salud alrededor de 9,000 pruebas Phamatech, pero luego no pudo continuar la entrega ya que, segn dijo, la FDA detuvo sus pruebas en el aeropuerto y todava no las libera.
Otro suplidor de pruebas rpidas de COVID-19, 313 LLC, mantiene una pugna legal con el Departamento de Salud, ya que la agencia rehsa recibir alrededor de 50,000 pruebas de esta compaa por haber incumplido con los trminos de entrega. El Gobierno intenta renegociar el precio de estas pruebas, acordadas inicialmente a $36 cada una, segn la orden de compra vigente.
El CPI reconoce que el requisito fundamental para una verdadera democracia es que la ciudadana est bien informada y que existan entidades independientes con la capacidad de fiscalizar los poderes que accionan en la sociedad, sean pblicos o privados.
Si tiene una solicitud de investigacin, queja, aclaracin, 'orejita', prueba, inquietud, u observacin sobre alguna informacin publicada por el Centro de Periodismo Investigativo, escriba al correo electrnico [email protected].
El 30 de enero, poco antes de las diez de la noche, el mdico hizo a un lado los papeles en los que haba estado trabajando y se levant de su escritorio. Advirti la hora y pens que no era buena idea regresar caminando a su casa ms tarde. Adems, haba atendido consultas de pacientes durante todo el da y estaba agotado. As que dej a un lado la bata, se guard el celular, se terci un maletn en el hombro izquierdo, apag la luz y sali del consultorio ubicado en un sptimo piso, al norte de Bogot. Luego tom el ascensor hasta la primera planta del moderno edificio donde tienen sede clnicas de alta complejidad. Sin ms, alcanz la calle y se march. Pareca el fin de otra tranquila jornada de trabajo, pero result el comienzo de un duelo letal con pistolas y cuchillos.
Lo que ocurri pocos minutos despus tuvo impacto nacional y tiene a este prestigioso doctor, de 44 aos, rogando a la Fiscala y a los medios de comunicacin para que no revelen su identidad, pues considera que eso lo pondra, nuevamente, en grave peligro. l teme una venganza y siente que ya agot el cartucho de la suerte. Dadas esas circunstancias, SEMANA se abstiene de publicar su nombre.
El mdico recorri a pie seis calles hasta el puente peatonal sobre la carrera 9 con calle 121, que conecta el sector empresarial de Usaqun con el barrio residencial de Santa Brbara. Al doctor le bastaba cruzar el puente para estar a dos de calles de su casa. Pero, cuando empez a recorrer la plataforma para subir a ese viaducto, observ que un sedn blanco se acercaba con cautela. Apur el paso. Una vez agot el primer tramo de la plataforma gir para continuar y pudo ver que del vehculo se haban bajado tres hombres jvenes, apurados y con apariencia intimidante. La zona estaba desolada y en penumbra. El doctor oli el peligro y aceler an ms mientras vigilaba de reojo a los tres sujetos que lo seguan.
Los sujetos trataron de doblarle los brazos para moverlo a rastras en direccin al automvil. El mdico tuvo en ese instante un espacio que aprovech. Consigui hacer mayor fuerza y logr desprenderse ligeramente de los atacantes, pareca que estaba cayendo, pero al inclinarse sac una pistola 9 milmetros que ocultaba en la pretina del lado derecho del pantaln. No hubo tiempo de nada ms. Dispar en el mismo segundo que tuvo el arma empuada contra los delincuentes. Primero impact al asaltante que tena el cuchillo, quien en ese momento estaba casi encima de l. Uno, dos, tres balazos. Con el mismo reflejo dispar contra el segundo atracador que cay fulminado, pero, simultneamente, el otro asaltante que tena el revlver dispar contra el doctor a la altura del pecho desde el lado izquierdo.
El galeno crey que estaba herido, se agach y, a la vez que se encoga, dispar contra el tercer atacante. De inmediato, este cay al piso, aunque no se rindi. Desde all dispar nuevamente dos veces, instante en el cual el doctor respondi con otro balazo. Fue el ltimo. La corredera de su pistola qued hacia atrs, sin municiones. Aturdido, el doctor se puso de pie. Ahora estaba desarmado y tema que un cuarto asaltante, el conductor del carro, viniera. No tuvo otra opcin que correr despavorido. Sangraba por un navajazo en el pmulo derecho, tena raspaduras y hematomas en todo el cuerpo. Y la adrenalina al cien.
En total sonaron 15 disparos. Por eso, cuando el galeno empez a bajar del puente, algunos residentes alarmados le gritaron desde las ventanas de los edificios vecinos. Le preguntaron si estaba bien, si necesitaba auxilio o si llamaban a la polica. El mdico, herido y aturdido, dijo que s y les agradeci. Pero no se fio y decidi seguir corriendo hasta su casa. Una vez a salvo trat de recobrar la calma, se hizo curaciones y esper a que amaneciera.
El viernes por la maana en todos los medios del pas corra la noticia de que tres delincuentes haban muerto baleados en un puente peatonal al norte de Bogot cuando intentaban atracar a un mdico. Sin conocer los pormenores de los hechos, estall un gran debate con todo tipo de especulaciones. Entretanto, el doctor, siempre con sigilo, busc asesora legal y se puso a disposicin de las autoridades. A las tres de la tarde acudi a Medicina Legal, all le hicieron un chequeo y qued constancia de cada una de sus lesiones. El perito a cargo le dio una incapacidad provisional por 12 das. En el documento qued un relato sucinto de lo sucedido.
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