chasis

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elizabeth desiderio

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Mar 28, 2011, 1:39:31 PM3/28/11
to tecnicasradiologicas1

CHASIS RADIOGRAFICOS


1. INTRODUCCION:

El chasis radiográfico es una estructura rígida, con forma de caja
plana en cuyo interior, se coloca la película radiográfica y las
pantallas de refuerzo (excepto en aquéllos que se utilizan para hacer
radiografías sin pantallas).

Los chasis, utilizados de manera conjunta con las pantallas de
refuerzo, cumplen tres propósitos fundamentales:

- Procuran un perfecto contacto entre la película y las
pantallas durante la exposición para evitar que se produzcan zonas de
borrosidad.

- Protegen de la luz a la película radiográfica, que además de ser
sensible a los rayos X, lo es a la luz.

- Protegen y conservan a las pantallas de refuerzo de posibles daños
externos, como arañazos, ralladuras y otros.

Se trata, por tanto, de uno de los elementos imprescindibles dentro de
un departamento de diagnóstico por la imagen.


2. ESTRUCTURA.

El chasis convencional está formado por dos caras, una anterior y otra
posterior, unidas por una bisagra y un sistema de cierre, gracias al
cual el sistema chasis/película resulta completamente estanco a la
luz.

La cara anterior, o cara del tubo, que es la que se coloca siempre
frente al haz de radiación, está fabricada con materiales con un
índice de atenuación muy bajo, como puede ser el aluminio, sobre todo
en los modelos más antiguos, o bien de materiales plásticos más
ligeros que el aluminio, aunque muy resistentes, como son la fibra de
vidrio o de carbono (más ligeros), los cuales presentan una atenuación
menor que el aluminio. En cualquier caso, sea cual sea el material
utilizado, ha de ser radiotransparente para no interferir en la
información aportada por el haz incidente.

La cara posterior será igualmente de aluminio o de plástico. Lleva por
lo general un recubrimiento interno de plomo (la cara anterior, no) o
de algún otro material capaz de absorber la radiación residual que
haya sido capaz de atravesar la película.

Tanto la cara anterior como la posterior, llevan en su interior una
capa de fieltro, gomaespuma u otros materiales similares, sobre los
que se montan las pantallas intensificadoras. La finalidad de éstos es
asegurar un íntimo contacto entre la pantalla y la película. Esta
capa, con el paso del tiempo, tiende a carbonizarse por el efecto de
la radiación y



cuando esto ocurre se desprende un fino polvillo negro que puede
producir alteraciones en la imagen radiográfica, debido a que una
simple mota de este polvillo es capaz de tapar algún cristal
luminiscente de los que componen la pantalla. Esto hará que la emisión
luminosa producida por éste quede bloqueada, por lo que habrá algún
punto de la película que no se impresione y aparecerán puntos blancos
en la misma. Si esto llega a ocurrir, la única solución es cambiar
dicha capa por una nueva y si el chasis está muy deteriorado,
sustituirlo por uno nuevo.

En algunas ocasiones puede ocurrir que el cierre se deteriore y el
chasis deje de ser hermético a la luz. Esto se puede comprobar
fácilmente cargando el chasis con una película virgen y exponiéndola a
una fuente luminosa intensa durante unos minutos; seguidamente se
revela la película. Si el cierre está en buen estado, la película
saldrá transparente; por el contrario, si existe algún punto por el
que entre luz, aparecerán manchas negras, o veladuras de película,
generalmente por el borde donde esta situado el cierre. Si el defecto
es grande, la mancha podrá extenderse hacia el centro de la película;
en este caso, el chasis resulta inservible.

En la actualidad, los chasis utilizados en los sistemas de revelado
luz/día tienen una estructura idéntica al resto de chasis, si bien
tienen alguna variación, como es la existencia de una ranura a través
de la cual la propia procesadora realizará la descarga de la película
impresionada para, posteriormente, cargarlo con una película virgen,
dejándolo disponible para una nueva exposición.

Los chasis, al ser un elemento de mucho uso, tienden a estropearse por
el mismo, debido a golpes que reciben, en ocasiones presiones
excesivas u otras causas. Esto se traduce en algunos casos en imágenes
defectuosas en determinados puntos y siempre en chasis concretos. Ello
es debido al incremento de la borrosidad que se produce en dichas
zonas. Esto es algo muy frecuente en los modelos metálicos antiguos,
en los que cualquier golpe sobre la cara anterior del chasis podía
producir zonas de mal contacto entre la pantalla intensificadora y la
película, cuestión que en los actuales de fibra, si bien no ha
desaparecido, sí ha experimentado una notable reducción. En cualquier
caso, un golpe recibido por un chasis de plástico, aunque no produzca
un daño visible en la superficie externa del mismo, sí puede
traducirse como un daño más o menos grave sobre las pantallas de
refuerzo, que pueden llegar a quedar inutilizadas debido a la
deficiente imagen producida por éstos.


3. TIPOS DE CHASIS.

Dentro de las diferentes técnicas radiográficas realizadas en la
actualidad, se hace necesario, en muchas ocasiones, adaptar las
características del chasis al uso particular que se le va a dar. Por
ello se mencionarán los tipos de chasis más habituales que se están
utilizando en el momento actual.

3-1. Chasis para uso con exposímetros automáticos.

Los chasis que se utilizan en equipos dotados de exposímetro
automático situado tras la bandeja portachasis, han de reunir una
serie de características, que los diferenciarán de los utilizados en
otros equipos sin este dispositivo. El principal factor diferenciador
es que estos chasis no deben llevar lámina de plomo en su cara
posterior, puesto que impediría el paso de la radiación hacia el.

3-3. Chasis curvos y chasis flexibles.

Los chasis curvos se diferencian de los vistos hasta ahora únicamente
en su forma debida a la curvatura que tienen, tanto por la cara
anterior como por la posterior. Sin ser un modelo demasiado utilizado,
ha encontrado sus principales aplicaciones en la ortopantomografía, o
radiografías panorámicas de las estructuras dentales. También se
utiliza en aquellas ocasiones en las que por la forma de la estructura
que se quiere radiografiar, el chasis convencional quedaría muy
alejado de ella, como ocurre con las proyecciones axiales de hombro o
en las anteroposteriores de rodilla, cuando su extensión queda
seriamente limitada como consecuencia de algún traumatismo.

La utilidad de los chasis flexibles es la misma, sólo que la curvatura
del mismo la podemos adaptar a la estructura que se quiere
radiografiar.



3-4. Chasis con rejilla incorporada.

Estos chasis se caracterizan por tener alojada en su interior una
rejilla antidifusora. Ésta se sitúa entre la cara anterior y la
pantalla de refuerzo. Son de gran utilidad en aquellos casos en los
que no resulta posible utilizar sistemas de rejilla móvil, como ocurre
con las radiografías hechas con aparatos portátiles, en quirófanos, en
pacientes encamados o incluso en aquéllos que no pueden ser pasados a
la mesa radiográfica, politraumatizados u otros.

3-5. Chasis sin pantallas.

Los chasis sin pantallas son aquellos que se utilizan
únicamente con películas emulsionadas por una sola cara y en
exploraciones muy concretas, como es el caso de las mamografías. En
este caso se suprime el uso de las pantallas para
conseguir, por la eliminación de la causa productora de la
borrosidad, la máxima definición en la imagen radiográfica. No
obstante, en los últimos años se han desarrollado unas pantallas de
grano ultrafino (lentas) que permiten obtener imágenes de una
magnífica definición con la ventaja añadida de la reducción en la
dosis recibida por el paciente.

3-6.- Chasis para cámaras multiformato.

Dado el auge adquirido recientemente por ciertas técnicas que
utilizan, como registro de imagen, la fotografía de un monitor, se ha
impuesto el uso de los chasis para cámaras multiformato. Este tipo de
chasis carece de pantallas de refuerzo, puesto que su única misión es
la de actuar como contenedor de las películas, tanto vírgenes como
impresionadas, para los sistemas de fotografía de un monitor. Por ello
el único requisito que deben cumplir es el de ser estancos a la luz.

En toda cámara multiformato se encontrarán siempre dos chasis, uno que
se utiliza como almacén de películas vírgenes y otro que actúa como
almacén de las películas impresionadas, que posteriormente
has de ser
reveladas. Básicamente los hay de dos tipos: para contener una sola
película o para contener varias. Dependiendo de su capacidad tendrán
una estructura u otra.

Estos tipos de chasis se utilizarán en los equipos de ecografía,
resonancia magnética, TAC, medicina nuclear y equipos de radiología
digital.


4. CUIDADOS DE LOS CHASIS.

Los chasis radiográficos suponen un coste económico elevado para
cualquier departamento de diagnóstico por imagen, pero con un
mantenimiento
adecuado se pueden amortizar sin que suponga una gran carga.

El cuidado de los chasis utilizados en un servicio de
radiodiagnóstico, como el de cualquier otro material, empieza en el
momento en que se hace un uso correcto del mismo. Un chasis tratado
con el debido cuidado durará mucho tiempo, siempre y cuando se someta
periódicamente a la rutina de mantenimiento correcta.

Ya se ha visto con anterioridad que cualquier golpe sufrido por el
chasis puede dar como resultado la obtención de imágenes de mala
calidad, bien por los daños sufridos en la estructura interna
del mismo, bien por daños sufridos en las propias pantallas
intensificadoras. Un golpe puede producir también fallos en el sistema
de cierre o incluso en la bisagra del chasis, lo que dará lugar a la
entrada de luz en su interior, que producirá veladuras localizadas en
ciertos puntos, o generalizadas cuando el daño ha sido grande, todo
ello debido a la pérdida de hermetismo frente a la luz que experimenta
el chasis.

Cuando se detecte un chasis en el que entra luz, habrá que repararlo o
incluso sustituirlo por uno nuevo, si el grado de veladura producida
es grande y no hay posibilidad de repararlo. También es necesario
tener en cuenta que cuando los dispositivos utilizados para el
contacto



pantalla/película sea el correcto, como son las capas de fieltro
situadas en su interior, se deterioren por el paso del tiempo, será
necesario sustituirlas por otras nuevas con el fin de evitar imágenes
defectuosas.

Por otro lado, la limpieza externa del chasis es importante, no solo
por cuestión de higiene para el paciente y el personal técnico, sino
porque se puede ver afectada la calidad de la imagen obtenida. Puede
haber ocasiones en que algunas manchas producidas por la escayola
fresca, el sulfuro de bario u otros, lleguen a ocasionar imágenes
fantasmas o falsas de densidades que puede hacer sospechar que estén
dentro del paciente, cuando en realidad están situadas fuera de éste,
en el chasis radiográfico. Un caso que se ha dado en más de una
ocasión es el de haber visto una imagen sugerente de cálculos renales
en una simple radiografía de abdomen hecha con una chasis manchado de
bario o contraste de yodo, y no aparecer cuando se utilizó un chasis
limpio.

Los anteriores fallos son fáciles de verificar sometiendo a los chasis
a revisiones periódicas. Dentro de estas revisiones, un método muy
sencillo para verificar el buen contacto entre pantalla y la película
es el que se describe a continuación.

4-1.- Test de contacto entre pantalla y película.

Para verificar el buen contacto entre las pantallas de refuerzo y la
película radiográfica en el interior de un chasis, bastará con hacer
una sencilla prueba. Utilizaremos una rejilla metálica cuyas
características sean:

- Construida con un material cuyo número atómico efectivo esté
situado entre 26 y 30, como el hierro, níquel, cobre o zinc.

- El espesor debe ser de 1 mm.

- Los cuadrados de la rejilla no deben sobrepasar los 2,5 mm de lado.

- El tamaño ha de tener las mismas dimensiones del chasis que se
quiera verificar.

Para realizar la prueba se cargará el chasis con una película virgen.
A continuación se colocará la rejilla metálica sobre la cara
anterior del chasis, debiendo quedar totalmente plana y en
íntimo contacto con éste.

Los factores técnicos han de ser:

- Foco máximo de 2 mm.

- Distancia foco/película de 150 cm.

- 60 KV.

Con esto se conseguirá una imagen cuyas densidades fotográficas
variarán entre 2 y 3.

Si la película presenta una densidad uniforme y homogénea el test
habrá resultado satisfactorio. Sin embargo, si existen diferentes
grados de ennegrecimiento y las líneas de la rejilla quedan borrosas
en algún punto, las zonas que aparezcan más oscuras o más borrosas
indicarán los lugares en los que el contacto no es el correcto. Estas
zonas de mal contacto serán debidas a algunas de las causas descritas
anteriormente. (ver figura de la página siguiente).


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