No tienes que decirle nada a un vidente, al
contrario. Necesita centrarse en ti, valorar tus energías, debe ser
capaz de ver en qué momento de tu vida te encuentras. Debe hablarte a
grandes rasgos de tu pasado y tu presente: cuáles son sus dificultades,
tus deseos, tu situación (si tienes pareja o no); debe situarte como persona y definir tu personalidad.
Una vez tomadas estas precauciones, si estás
conforme con la primera interpretación que te da sobre tu vida y sobre
lo que ve, puedes plantearle las preguntas que te tienen en vilo