Ayer hice 25 minutos de Sendero Sur a Lázaro Cárdenas. Solo 1.7 kilómetros
a una velocidad promedio de 4 km/hr., si se lo propone hasta un viejito
caminando puede igualar esa velocidad. Vaya fastidio, ya es de noche, está
lloviendo y el humor está de perros. Fumar, leer, llamar a los amigos para
quejarse, escuchar música o a los locos del hueso, comer pistaches, texting,
mailing, make up, peinarse, fuera zapatos, observar al conductor del vehículo
que va a un lado o como se dice que ocurre en otras ciudades “más avanzadas”
típicas y más avanzadas aprender algún idioma, rasurarse, conversar con el de al
lado, ligar o repasar la lección para el examen…. lo que sea es bueno mientras
el tiempo transcurre.
Es una de esas manifestaciones del “modern life style”:
infelices personas glamorosas a bordo de vehículos de marca buscan llegar al
jardín del edén de moda en nuestra regia metropoli (El Huajuco, Valle Alto, La
Rioja y anexos), sin quererlo comparten con los infelices que salieron de su
casa a las 5 o 6 de la mañana y que ahora regresan con sus cabezas en permanente
zangoloteo a bordo de agresivos Azules y Amarillos o los menos estilizados
Estanzuela o Satelite.
Comparten comparto, el trancón, el atasco, el tranque,
el stuck, la congestion, el embotellamiento, el atorón; de individuos nos
transformamos en anónima masa, la más visible y repetitiva expresión de nuestro
progreso.