Muchos
investigadores se han ocupado de los problemas del sueño y han
encontrado una relación muy interesante entre el sueño y la actividad
física. Los doctores Kubitz, Landers, Petruzello y Han, de la
Universidad Estatal de Arizona, Estados Unidos, encontraron los sujetos
que hacían habitualmente ejercicio físico
,
lograban alcanzar más fácilmente el sueño profundo que los que no se
ejercitaban. Otro resultado importante fue que estos sujetos que se
ejercitaban físicamente tenían períodos de sueño más largos. Diferentes
estudios posteriores han podido confirmar el efecto positivo del
ejercicio físico sobre el sueño, contribuyendo a disminuir el número de
interrupciones durante el sueño, aumentando el tiempo de sueño
profundo y la calidad del mismo.
Cualquier tipo de ejercicio físico parece tener efectos beneficiosos
sobre el sueño, aunque parecen ser más eficaz la práctica de ejercicio
aeróbico moderado (andar rápido, correr, nadar, saltar, montar en
bicicleta, subir escaleras…), siempre y cuando no se realice en los
momentos previos a ir a dormir. El momento más adecuado para su
práctica parece ser de cuatro a seis horas antes de ir a la cama.
Noticia original en: http://diegogarcia-borreguero.blogspot.com/2012/02/29022012.html
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