Hija de Herminia Lizano y Francisco Vargas; Chavela nació en Heredia y
fue criada en Guanacaste. Chavela Vargas dio sus primeros pasos en la
canción en Costa Rica pais donde nació y creció. Partió a los 14 años
sola y se identificó con el México de los años 50. Huía de los rumores
en un pueblo que no entendía que una mujer usara pantalones y de un país
que no supo, según ella, valorar su talento. En México, desempeñó
varios oficios "Vivía en una azotea de un edificio, bañándome en el baño
de las criadas, vendía cositas y cantaba. Una señora me prestó un coche
y pusimos una agencia de criadas, y yo, en el cochecito, llevaba a las
muchachas a las casas y ganaba dos pesos por cada una", hasta que
apareció la oportunidad que le hizo tropezar con la fama: el tema
Macorina, una canción de rebeldía del siglo XVII que ella interpretó con
sus propios arreglos. Eran épocas en las que paseaba con Agustín Lara,
vivía con los pintores Diego Rivera y Frida Kahlo y cenaba grandes dosis
de tequila. Llegaron los discos y melodías como La Llorona, Somos, Luz
de luna o Canción de las simples cosas. Con el tiempo, la artista estuvo
durante 12 años alejada de la canción, de los escenarios y casi de la
vida, por culpa del alcoholismo. Mientras que su vida en México era
desastrosa. "Estrenaba un coche el viernes y el lunes ya no tenía nada,
me emborrachaba y me iba a cantar por las calles. Yo tomaba tequila,
todo me lo tomé, por eso no quedó nada allá". En su regreso dijo: "Salí
de los infiernos, pero lo hice cantando". Una leyenda habla de disparos
de pistolas, de chicas secuestradas en su caballo blanco, brioso, por el
paseo de Insurgentes. "Eso no hay que creerselo, monto a caballo, amo
los caballos, pero el de mi leyenda era en realidad un Alfa Romeo
blanco, y nunca secuestré a nadie. Yo he tenido que luchar para ser yo y
que se me respete, y llevar ese estigma, para mi es un orgullo. Llevar
el nombre de lesbiana. No lo voy presumiendo, no lo voy pregonando, pero
no lo niego". La fragilidad de su estampa, chiquita, delgada,
ajetreada. Por su arrugada figura de no más de 53 kilos dejaron su
huella los 40 mil litros de alcohol, que, según un cálculo de su
hermano, ella bebió a lo largo de sus 78 años años. "Un día, estábamos
de viaje por Acapulco y a él se le dio por sacar la cuenta de lo que
había tomado, por pelos y señales. Y lo cierto es que el número, aunque
elevado, no me asustó. Todo tiene un para qué en la vida. Y por algo
habrá sido, y yo sé que por algo fue, pero me lo reservo." La mexicana
que lleva grabados 41 discos -entre propios y ajenos, para los que
prestó la gravedad de su voz- y que protagonizó algo más de 980
conciertos. El director español Pedro Almodóvar le dio la bienvenida y
le ofreció participar en su producción La flor de mi secreto. A partir
de ese momento, los títulos y reconocimientos mundiales dan alegría y fe
a su trayectoria musical. Para Chavela, España es: "Un país que me hizo
su amiga en los años 80, abriéndome sus brazos y su juventud."
Conocida en México como "la Vargas". Ha actuado en importantísimos
escenarios como el Olimpia de París, el Carnegie Hall y el Palacio de
Bellas Artes de México. Musa y amiga para Juan Rulfo, Frida Kahlo,
Agustín Lara y Diego Rivera e intérprete de cabecera para Pedro
Almodóvar y Joaquín Sabina.
Una calle de Burgos (España)lleva su nombre y ha recibido también en el
mismo país el título de "mujer excelentísima". Retirada de los
escenarios por miedo a perder su voz "No quiero que me vayan a ver
solamente por ser una viejita simpática", aunque sigue colaborando en
grabaciones junto a otros artistas como Miguel Bosé, Joaquín Sabina, Ana
Belén y Armando Manzanero. El director de cine Pedro Almodóvar, besó el
suelo del escenario del Pabellón de Deportes del Real Madrid y pidió
silencio a la audiencia antes de entregar a Vargas el Premio Latino de
Honor. El Consejo de Ministros español le concedió la Gran Cruz de
Isabel la Católica en el año 2000.