Acusan a "El Zorro" de los 4 crímenes a militares disidentes
La sobreviviente del crimen perpetrado por un comando armado en Parque Caiza
y Cupo contó que sus amigos discutieron con un joven en Altamira y luego
fueron secuestrados por un grupo que dirigía un hombre apodado "El Zorro",
quien dijo ser el jefe de seguridad de la Plaza Francia
Los funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y
Criminalísticas buscan a una cuarta persona que pudo haber sido ejecutada
por el grupo que secuestró a los tres militares de la plaza Altamira,
quienes fueron asesinados este fin de semana en Parque Caiza y en una finca
agropecuaria en la población de Cupo, en el estado Miranda.
Desde ayer en la mañana los efectivos de la Seccional Guarenas del Cicpc se
internaron en una zona boscosa en Cupo para tratar de ubicar el cuerpo de
otra dama, quien aparentemente acompañaba al grupo para compartir en una
reunión en Bello Campo.
Extraoficialmente se supo que esta mujer pudo haber sido ejecutada, pero
otras fuentes aseguraron que podría estar viva, ya que una versión sobre una
mujer que fue usada como señuelo para atrapar a las víctimas.
La posibilidad de que exista esta otra persona es investigada por el Cicpc,
pero la respuesta la tiene la joven Katherine Roxana Rivero, quien salvó su
vida milagrosamente, al hacerse pasar por muerta, pues aunque los homicidas
le dispararon en la cabeza, el tiro fue rasante y no le quitó la vida.
La menor fue localizada por Saturnino Ravelo, un empleado de la finca
Agropecuaria Palo Gacho, el domingo a las 7:30 am. El trabajador iba a hacer
unas compras y vio tres cuerpos en la cuesta que da acceso al fundo ubicado
en Cupo.
Revelaciones de la testigo
De acuerdo con la información conocida en forma extraoficial en la Seccional
Guarenas del Cicpc, Khaterine Roxana Rivero reveló a su madre y a la policía
que el jueves hubo una discusión entre los soldados que la acompañaban y un
joven de nombre Leonardo, quien se identificó como sobrino de un coronel de
apellido Rojas.
Según esta versión, ella fue obligada, junto con Félix Pinto a abandonar la
plaza Altamira.
El principal acusado por la joven es un hombre identificado como "El Zorro"
(supuesto jefe de seguridad de Altamira), quien el día jueves los llevó
hasta una zona que llamaban la hacienda, la cual resultó ser la Agropecuaria
Palo Gacho. Allí fueron torturados y se concretó la ejecución de Pinto y
Zaida Gabriela Peroza.Revelaciones de la testigo De acuerdo con la
información conocida en forma extraoficial en la Seccional Guarenas del
Cicpc, Khaterine Roxana Rivero reveló a su madre y a la policía que el
jueves hubo una discusión entre los soldados que la acompañaban y un joven
de nombre Leonardo, quien se identificó como sobrino de un coronel de
apellido Rojas.
Torturas y tiros
Las víctimas ubicadas en la entrada de Palo Gacho eran Félix Pinto
(distinguido de la Fuerza Aérea Venezolana, de 22 años de edad), Zaida
Gabriela Peroza (Técnico Superior en Turismo y activista de la plaza
Francia) y Katerine Rivero (la menor de 14 años, también activista de
Altamira).
Todos tenían tiros en la cabeza y signos de torturas. Los disparos, según la
policía científica, fueron hechos con escopetas para dificultar las
experticias de Balística.
Fueron atados y amordazados con cinta adhesiva.
La policía municipal trasladó a la herida al hospital de Guatire y los
efectivos del Cicpc se encargaron de levantar los cadáveres y llevarlos
hasta la morgue de la División de Medicina Legal, en Bello Monte.
Después de unas 34 horas del primer hallazgo fueron localizados en Parque
Caiza, en la vía de Guarenas, Ángel Salas (infante de Marina de 22 años de
edad) y Darwin Arguello (cabo II del Ejército de 20 años de edad). También
presentaron tiros de escopetas, estaban maniatados y amordazados y fueron
torturados.
Los oficiales y suboficiales de la plaza Francia denunciaron que fueron seis
personas, tres hombres y tres mujeres, las que salieron de la plaza el
jueves en la noche.
Iban para una reunión en un centro nocturno de Bello Campo, pero según
testigos, fueron secuestrados en las adyacencias de la Torre Británica por
hombres armados que iban en dos carros rústicos.
Darío Morillo y José Silva, funcionarios disidentes de la Guardia Nacional,
aseguraron en la morgue que por el modus operandi este crimen fue perpetrado
por efectivos de la Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención
(Disip).
Morillo contó que el grupo fue víctima de una acción similar a la que él fue
sometido el pasado el 20 de noviembre y el 30 de diciembre por efectivos de
la Disip y la Policía de Caracas.
Según su relato, el 20 de noviembre lo secuestraron en la entrada de los
tribunales, en la esquina de Cruz Verde. Contó que lo asfixiaron con dos
bombas lacrimógenas y lo lanzaron a la autopista Francisco Fajardo para que
lo atropellaran.
Reveló que el secuestro del 30 de diciembre fue en El Paraíso. Dijo que dos
efectivos de Policaracas lo llevaron a la Cota Mil para matarlo, pero se
lanzó del carro donde iba sometido y pudo salvar su vida.
Los dos lugares donde dejaron los cadáveres son sitios de liberación
conocidos por policías y delincuentes. Desde hace varios años los residentes
de Parque Caiza han realizado hallaz gos macabros como los del domingo y el
lunes.
En las adyacencias de la Agropecuaria Palo Gacho hay conchas de proyectiles,
cartuchos plásticos y potes metálicos con perforaciones hechas con
proyectiles de distinto calibre.
En el Parque Caiza existe una especie de centro de adiestramiento de tiro al
blanco y toma tipo comando en sitios cerrados. A 100 metros de donde estaban
los dos militares hay una construcción en ruinas en la que están pin tadas
siluetas humanas con armas largas. Cada dibujo tiene perforaciones hechas
por ráfagas de tiros.
En el suelo también hay conchas de proyectiles nueve milímetros, cartuchos
de perdigones, espoletas y piezas de bombas lacrimógenas. También hay cajas
vacías de cartuchos.
Los vecinos del Parque Caiza del sector se quejaron y pidieron vigilancia
para evitar ejecuciones y prácticas de guerra en la zona.
Los caídos. Claves en masacre de De Gouveia
* Zaida Gabriela Peroza era la mayor de tres hermanos, no tenía empleo
actualmente y por eso le dedicaba la mayor parte de su tiempo al movimiento
que se inició el año pasado en Altamira. Su tía Carmen López dijo que ella
estaba dispuesta a dar la vida por el país. El 6 de diciembre resultó herida
en la plaza durante el ataque armado de Joao De Gouveia.
La joven estuvo ligada al trabajo de seguridad en la plaza y fue en estas
labores que conoció a los militares con los que estaba el jueves en la
noche. Ayer fue enterrada, a las 4:00 pm, en el Cementerio Jardines del
Cercado en Guarenas. Sus amigos no pudieron verla por última vez en la urna
porque su rostro quedó desfigurado por un tiro que le dieron en la cara.
* Félix Pinto, según los oficiales de Altamira, también estuvo en la plaza
el 6 de diciembre. Fue promovido como testigo para declarar en el juicio que
se le sigue a De Gouveia.
Sus familiares contaron que estaba adscrito a la Aviación en la Base Aérea
de Santo Domingo, en el estado Táchira, pero renunció, se radicó en Caracas
y viajaba constantemente a Tocuyito, estado Carabobo, donde reside su
familia.
Se rebeló el 1° de noviembre de 2002. Egresó de la Escuela de Tropa
Aeronáutica, fue francotirador y escolta del general Blanco Montesinos. Se
pronunció en Altamira "por la politización de la FAN, las condiciones
físicas de su comando y la baja operatividad".
* Los parientes de Darwin Argüello no quisieron declarar a la prensa porque
están atemorizados "ante tanta violencia e impunidad que se vive en el país"
. Esta víctima se declaró militar democrático el 23 de octubre de 2002. Era
bachiller en Ciencias y cazador destacado en el Batallón 734 "José María
Camacaro". Se pronunció en Altamira "por Venezuela y los 24 millones de
venezolanos que necesitan su libertad".
* Los familiares de Ángel Salas eran esperados ayer en la tarde en la morgue
de Bello Monte. Salas era Infante de Marina y se declaró militar democrático
el 13 de noviembre de 2002, Tenía cursos de escolta, helitácticos y
mantenimiento de vías férreas, entre otros. Manifestó que "la situación del
país no es normal, se han cometido irregularidades en contra de la
Constitución y la FAN".
Justicia. Oficiales piden transparencia
A juicio de uno de los militares disidentes de la Plaza Francia de Altamira,
el general de división, Edgar Bolívar, por el modus operandi empleado, se
puede asumir que se trata de un ajusticiamiento, pues las víctimas fueron
encontradas maniatadas y con señales de torturas, de tal manera que eso
ratifica la tesis de la ejecución.
El militar rebelde también presume que esta acción sea la materialización de
una de las tantas amenazas que constantemente se realizan en contra de
quienes aupan a los disidentes de la Plaza Altamira con el objetivo de
infundir temor.
Considera que las investigaciones deben ser hechas por los órganos
especializados, en este caso la policía científica, con total objetividad y
que no se emitan versiones que no se compaginan con la realidad.
Exigió que se haga una investigación científica, seria, y aunque se ha
hablado de crimen pasional, venganza, y otras hipótesis, piensa Edgar
Bolívar que primero se deben recopilar los elementos de convicción.
En lo que si está claro el general es que estas muertes no deben quedar en
la impunidad que ha rodeado otros casos.
Reconoció que en los últimos días a quienes se encuentran en la Plaza
Altamira les ha faltado apoyo logístico, especialmente de alimentación, y
por eso muchos han tenido que desplazarse para comer, siendo esa una de las
razones por las que el grupo de muchachos decidió retirarse del lugar ese
día, concluyó.
Parlamento. Política Interior investigará el caso
El caso de los tres soldados asesinados en una finca del estado Miranda será
investigado por la Comisión de Política Interior del parlamento. El diputado
Pedro Carreño del Movimiento V República, sugirió el punto en la plenaria de
ayer y lo justificó aduciendo que fue presentando por los medios impresos
como "si fue la actuación de un grupo comando que tiene el gobierno".
Carreño, militar retirado, obtuvo información de los organismos de seguridad
y relató que los tres soldados fueron a una fiesta en una finca del estado
Miranda donde "golpean" a un joven llamado "Leonardo", quien resultó ser
familiar de uno de los militares declarados en desobediencia en Plaza
Francia. "Ese militar le mandó un escuadrón de seguridad de esos que ellos
tienen en Altamira, quienes atacaron a los tres soldados hasta dejarlos
muertos", detalló. "Se le pasó la mano", agregó.
El diputado Carreño descartó algún móvil político en el hecho y exhortó a
los cuerpos de seguridad a brindarle protección a la joven de 14 años,
Khaterine Roxana Rivero, única sobreviviente del crimen múltiple cometido en
Cupo y el Parque Caiza.
Por Víctor Escalona/ Gilberto Rivero/ Eligio Rojas
El Mundo