Desde el punto de vista cultural (del �mito de la cultura�, analizado por
Gustavo Bueno en su libro de igual nombre), se habla sin parar de �el pueblo
saharaui�. Sin embargo, �ste, una vez privado de la posibilidad del
nomadismo, est� condenado al exterminio en los campos de refugiados en los
que se le mantiene; el desierto no da para la vida sedentaria y las ayudas
internacionales, las ONGs y las depuraciones de agua s�lo alargan la agon�a
de unos pocos en nombre de un supuesto sustrato cultural valios�simo.
Pero el punto de vista de la propia Haidar es pol�tico, el del Frente
Polisario, con quien se la relaciona desde hace a�os. Haidar ha llevado a
los medios de forma muy eficaz la tesis de que los ciudadanos saharauis no
tienen por qu� someterse a la soberan�a marroqu�. Marruecos rechaza tal
posici�n y accedi� a disputar un pulso del que ha salido indemne (y hasta
reforzado).
�Y Espa�a? La mal llamada �izquierda� (�los de la ceja� quieren apropiarse
de ese r�tulo y algunos medios, queriendo denostarles, les ayudan en esto)
ped�an que el Rey intercediese ante Marruecos. Esta propuesta, que ha
quebrantado la adhesi�n de los titiriteros al gobierno, no rescatar�a a
Espa�a de su err�tica pol�tica con el S�hara. El PSOE, por su parte, amag�
firmeza ante Marruecos para luego ceder y reconocer que �su ley� rige en la
zona.
Desde el punto de vista de Espa�a, que DENAES quiere ensayar aqu�, el
problema de pol�tica exterior del S�hara occidental puede resolverse de dos
maneras, en absoluto reducidas al caso de Haidar. La primera, expulsar
militarmente a Marruecos de la zona, no parece factible hoy d�a sin el apoyo
claro de otras potencias. La segunda es aceptar la derrota consumada en 1975
ante nuestro rival del sur (sobre esta rivalidad, En defensa de Espa�a,
p�ginas 183-185), pero asumir la responsabilidad espa�ola y dar la opci�n de
obtener la nacionalidad espa�ola y asentarse en suelo espa�ol a los
saharauis que no quieran integrarse en la sociedad marroqu�. A cambio, por
razones demogr�ficas y econ�micas obvias, devolver�amos a Marruecos aquellos
ciudadanos marroqu�es no legalizados en Espa�a y que no proceden de esta
antigua provincia espa�ola. Y eso s� ser�a una medida de presi�n ante el
r�gimen alau�.
FUNDACI�N DENAES, PARA LA DEFENSA DE LA NACI�N ESPA�OLA