Por lo que me han contado, esto de Internet es algo así como una
mezcla entre el periódico y la televisión, de la que, por cierto, en
mis años de vida sólo oí hablar, porque la verdad es que nunca vi
ninguna, y creo que este chocante sistema de comunicación que la gente
llama Internet podrá servirme para emular y hacer honor a aquellas
largas tertulias, al abrigaño, unas veces junto al árbol y otras en el
banco de la plaza del ayuntamiento, que tan ricamente disfrutaba con
otros viejos como yo.
Ya veremos cómo se me da viajar por este curioso... ciberespacio, eso,
ciberespacio, que no acabo de centrarme yo con la palabreja.