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AK-47s -> CIA y Montesinos/Fujimori -> Negro Acacio (FARC)

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cor...@ucs.orst.edu

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May 13, 2001, 3:12:55 AM5/13/01
to

Newspapers in Peru and Colombia bring to light the connection
between several CIA designed and approved arms shipments to the
Colombian guerrillas via the corrupt govmt of Fujimori and Montesinos
in Perú. The AK47 shipments were aimed to increasing the conflict in
the colombian-peruvian border in order for the USA to justify an
invasion and a creation of a USA lead multinational force in latin
america to protect oil fields and other USA's economic interests.

A recent book describes how the CIA had operations to push Cuba
into the arms of the Soviet Union to justify an invasion. This seems
to be the same MO of today. The same dinosaurs must be in control.


_____________________________________________-
En un libro reciente se relata como la CIA empujó a Cuba
en los brazos de la Union Soviética para luego justificar una
invasión. Ahora sale a la luz que reciclaban la misma jugada
con Colombia.
Ahi tienen señores de la ultraderecha: la fortaleza de las Farc
se la deben a los USA - y no solo gracias a los adictos a la coca!


-------- Original Message --------
Subject: Vladimiro Montesinos y los AK-47s

Una jugada a varias bandas
El Espectador, Sábado 12 de mayo de 2001  

Bogotá/Lima

La operación de contrabando de armas del Perú hacia las Farc tenía
un propósito adicional al de fortalecer la guerrilla: generar una
escalada de fuego que justificara una intervención militar extranjera,
por la desestabilización del sur de Colombia.

Ese es el contenido de dos videos del hombre fuerte de la inteligencia
peruana,Vladimiro Montesinos, filmados por él mismo, y que se conocieron
tras su fuga por la caída del presidente Alberto Fujimori.

El 21 de agosto del año pasado, Montesinos y Fujimori aparecieron
en público en una conferencia de prensa para dar a conocer el
desmantelamiento de una red internacional de tráfico de armas que
se iniciaba en Jordania y terminaba en la selva colombiana del Vichada.

En los días siguientes se descubriría que la red de traficantes era
dirigida por el propio Montesinos, que los demás protagonistas de la
operación para la compra de 50.000 fusiles AK-47 eran asociados
cercanos al Servicio de Inteligencia del

Perú, SIN, y que en cuatro sobrevuelos ya se habían entregado 10.000
armas a un frente de las Farc (ver mapa) en la frontera de los
departamentos de Vichada y Guainía.

Pero la reconstrucción posterior de los hechos que rodearon la
gigantesca operación de tráfico de armas, y que esencialmente
se debe al periodista peruano Ángel Páez, del diario La República
de Lima, sembró nuevos interrogantes.

Montesinos y el operador en Jordán para la venta de armas, Sarkis
Soghanaglian Kupelian, han confesado estrechos vínculos con la
Central de Inteligencia Americana, CIA, y fue esta misma agencia
la que entregó los contratos de la compra de armas al jefe del SIN,
contralmirante Humberto Rozas Bonuccelli.

En dos conversaciones grabadas en video, Montesinos afirma que para
octubre de 1999 se tenía preparada una invasión militar a Colombia,
que sería generada por el escalamiento del conflicto interno en la
frontera con Ecuador y Perú. Según su versión, los ejércitos de los
países vecinos se ocuparían de impedir el repliegue de la guerrilla
hacia esos países.

Montesinos dijo a Genaro Delgado Parker, propietario de la cadena
Global Televisión, que una conferencia que dictó el entonces presidente
Fujimori en el Colegio Interamericano de Defensa el 4 de febrero de
1999 había sido “coordinada con los americanos” y que se enmarcaba
en el proyecto de exhibir ante el mundo el conflicto colombiano como
una amenaza para la subregión.

Una investigación que inició el Departamento Administrativo de
Seguridad, DAS, en Colombia, a raíz de la incautación a la guerrilla
de varios fusiles cuya serie correspondía al ejército peruano, puso
al descubierto la operación, y la espectacularidad de la rueda de
prensa durante la cual Fujimori y Montesinos develaron la presunta
operación de tráfico de armas terminó con un régimen de gobierno que
se había iniciado diez años antes en el Perú.

La transacción

En diciembre de 1998 se había producido en Ammán, capital de Jordania,
una reunión entre Sarkis Soghanaglian y un grupo de hombres cercanos a
Montesinos para explorar la compra de 50.000 fusiles AK-47, que serían
destinados al ejército peruano en caso de fracasar el pacto de paz que se
había suscrito cuatro meses antes con Ecuador.

Soghanaglian, de 72 años, es un reputado vendedor de armas, que había
participado en operaciones para apertrechar a Argentina durante la guerra
de las Malvinas, a Sadam Hussein en la Guerra del Golfo, y en el proceso
de armar a la contra nicaragüense. Nacido en Turquía, se crió en el Líbano
y desde hace 20 años reside en los Estados Unidos. En la actualidad afronta
un juicio en Miami por conspirar para defraudar un banco estadounidense.

Luego de la reunión, Soghanaglian dijo que había consultado con un agente
de la CIA en Ammán sobre la venta de las 50.000 armas, y le habría dicho
que no había problema, pueshabía concluido la guerra con Ecuador cuatro
meses antes. Tim Golden, de The New York Times, habló con un ex agente
de la agencia, quien le confirmó esa conversación.

Soghanaglian viajó el 12 de enero de 1999 a Lima durante seis días, tuvo
reuniones en varias agencias oficiales, entre ellas el propio cuartel del
SIN, y se le ofreció pagar el valor total de la operación, US$$22 millones,
en efectivo. El traficante de armas se negó a recibir el dinero porque había
viajado en un vuelo comercial, y en su avión privado tenía que regresar a
Miami, donde se lo consideraría lavado.

El pago del primer embarque de armas se hizo a través de un abogado
en los Estados Unidos, Charles Acelor Cockeran, quien únicamente giró
US$$450 mil a la cuenta de Soghanaglian en el Banco Lavoro en París.
Eso era menos de la tercera parte prometida.

Sin embargo, se alcanzaron a hacer cuatro envíos de armas a una zona
cercana a Barranco Minas, en Guainía, entre febrero y julio de 1999,
para un total de 10.000 fusiles. En esa zona opera el Frente 16 de las
Farc, que comanda El Negro Acacio.

El “complot” se extiende

Mientras se hacían los despachos de las armas hacia la selva colombiana,
Montesinos extendía el rumor de la grave situación colombiana y manejaba
un esquema paralelo, un ‘Plan Siberia’, que según el jefe del SIN, Rozas
Bonuccelli, se había iniciado como un procedimiento contra el narcotráfico
y terminó amparando el proceso de contrabando de armas a Colombia.

Pero la incautación de las armas con serie del ejército peruano puso al
DAS sobre la pista y concluyó en la desarticulación del proyecto. En una
declaración ante un juzgado limeño, Rozas dijo que en los diez primeros
días de agosto de 2000 las copias del contrato de venta de armas le
fueron entregadas “por personal de un servicio de inteligencia nacional
de un país amigo americano (...) llegaron tres personas con dicho documento”.

Un quinto vuelo con armas para las Farc se había abortado por decisión de
Soghanaglian, quien reclamaba el envío del dinero que le adeudaban.  Pero
“Charles Acelor se fue con el dinero y solía jactarse de ello”, dijo
Soghanaglian, quien recuerda que la ex esposa de Acerlor, la condesa
Giselle Agusta, lo llamó a Ammán para que garantizara ante Jordania
el pago de los 50.000 fusiles.

Montesinos, por su parte, intentaba mantener la tensión sobre el tema
colombiano, y el 21 de abril del 99 dijo ante tres generales peruanos
que la operación militar de invasión a Colombia estaba en marcha, que
“participarán 120.000 hombres, y será una campaña que durará entre 45 y
60 días, con dos divisiones aerotransportadas, dos fuerzas especiales de
tierra, tres divisiones de marina y 200 aviones C-5 y C-141”. Un argumento
similar repitió en julio siguiente ante el comando conjunto de las Fuerzas
Armadas del Perú.

¿Era esta una operación conjunta con la CIA, o el simple deseo de
Montesinos de crear el ambiente necesario para justificar internamente
que la única opción en las elecciones del Perú, dado el agitado entorno
fronterizo, era la reelección de su protegido, Alberto Fujimori?

Los dos extremos del argumento le convenían. Sólo que no alcanzó a
disfrutarlos.

(Con la colaboración de Ángel Páez, en Lima, y Fabio Castillo, en Bogotá).

El Vladivideo 1487: invasión

El 21 de abril de 1999, Vladimiro Montesinos sostuvo una reunión con el
propietario de Global Televisión del Perú, Genaro Delgado Parker, durante
la cual hizo afirmaciones en torno a la presunta operación de los Estados
Unidos para ocupar el sur de Colombia. Esta es su versión:

Delgado: ­Yo el otro día vi que el Presidente tenía una charla en Washington.

Montesinos: ­Sí, ¿sobre lo de Colombia? Claro, eso fue coordinado con los
americanos.

Delgado: ­Claro, pero pienso que detrás de esto está la idea de hacer una
especie de NATO en América Latina.

Montesinos: ­¿Sabes por qué no se puede hacer? Porque en primer lugar,
Mahuad no está de acuerdo. El loco de Venezuela, el Chávez, tampoco está
de acuerdo. Y el único que apoya eso es Menem, pero Menem está muy lejos
del escenario; y Cardoso tampoco quiere.

Entonces, la única alternativa que tienen los americanos para solucionar el
problema de Colombia es la invasión, que la van a hacer este año.

Están preparando ellos medio millón de infantes de Marina para invadir
Colombia y nos pidieron que el Presidente diera declaraciones porque ellos
no pueden decirlo. Entonces, el Presidente hizo declaraciones en el Colegio
Interamericano.

Acá nosotros estamos tomando previsiones para cerrar toda la zona que
tenemos, 1.600 kilómetros de frontera.

Cuando los infantes de Marina ingresen, ¿qué van a hacer las Farc y los
narcos? Se vienen al Perú.

Y si nosotros no hacemos ahora el cierre de la frontera y adoptamos medidas
de seguridad, nos trasvasan el problema para acá.

<http://www.elespectador.com/judicial/nota1.htm>
http://www.elespectador.com/judicial/nota1.htm

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