Horacio, Odas III, 1
Según la BBC, el presidente Hugo Chávez anunció que interrumpió el
suministro de petróleo a Honduras en condiciones preferenciales, como
parte del acuerdo Petrocaribe.
En enero de este año, el Embajador cubano en Venezuela, Germán Sánchez
Otero, "El ALBA se va configurando a través de estrategias económicas,
sociales y también posiciones políticas comunes, para dar paso a un
proyecto de integración y unión que constituyen una referencia en el
mundo”.
Esas posiciones políticas comunes – aunque este señor no lo dijo -
están basadas en el marxismo leninismo, doctrina de los fundadores del
ALBA, Fidel Castro y Hugo Chávez, quienes la crearon en La Habana, en
diciembre de 2004.
El ex Presidente Zelaya sabía todo eso. De ahí sus planes para
presionar y obligar el ingreso de su país a dicha organización. La
recompensa era muy tentadora: el poder perpetuo e incompartido. La
entrada de Honduras tardó mucho por la oposición del Congreso y la
empresa privada, puesto que se temía por las radicales posturas de sus
fundadores, los planes ocultos de Zelaya y porque Honduras tiene un
Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos.
La cancelación del suministro petrolero a Honduras, muestra la
verdadera naturaleza de esa entidad comunista: una Espada de Damocles
sobre las cabezas de aquellos gobernantes, que no se sometan a la
voluntad de regímenes totalitarios como los de Cuba y Venezuela.
Hasta ahora, han entrado otros países muy cercanos al castro-chavismo
como Nicaragua, Bolivia y Ecuador. Pero también, atraídos por los
precios preferenciales del petróleo chavista y otras prevendas,
entraron gobiernos que no tienen nada que ver con el marxismo, como
Honduras, Dominica, Antigua y Barbuda y las Granadinas.
Ese petróleo, la Zona Monetaria Común, el Banco del ALBA, los planes
Transalba, Albatel, el cable submarino y otros proyectos regionales,
tienen un precio muy alto por pagar: la subordinación de los gobiernos
a las exigencias “revolucionarias y socialistas” de ese nuevo Club de
Dictadores. No se hagan ilusiones: el mando central radica en F.
Castro, caudillo totalitario de larga data, con una experiencia
excepcional en el manejo represivo, terrorista y antidemocrático de la
sufrida isla de Cuba, el dictador sustituto, Raúl Castro y, el Consejo
de aspirantes a las mieles del poder eterno, Chávez, Ortega, Correa y
Morales.
Honduras no puede dar un paso atrás. Por el contrario, el Congreso
tiene la oportunidad de salir del ALBA y rechazar cualquier
negociación con el Frente Totalitario y la OEA albista.
El Presidente Obama ha comenzado su nueva política para A. Latina, con
un tremendo paso en falso al ponerse al lado del Frente Totalitario.
Cometerá un error garrafal Estados Unidos, si quiere mantener
relaciones cordiales, amistosas y civilizadas con esos caudillos
dictatoriales. Esos gobernantes perpetuos siempre tendrán su arsenal
de críticas a EE.UU. haga lo que haga y, cada día su escalada de
exigencias será mayor y más puntual. Como ejemplos, están los
requerimientos de R. Castro y Chávez, de menos palabras y más hechos.
Pero aún cometería un error más grave, si pensara que el ALBA y sus
instituciones son un modelo para el desarrollo, la prosperidad y la
justicia social en el sur de nuestro continente. El real objetivo, el
super objetivo oculto de ese engendro, es montar una superestructura
totalitaria militarista y, lanzarla con toda su fuerza contra los
Estados Unidos y contra los miembros que no sigan sus directivas, tal
y como amenazó Chávez a Honduras recientemente, con una invasión
militar. No se equivoque señor Presidente Obama.
América Latina necesita, y le urge, inversiones, programas y ayudas
para salir del subdesarrollo, la miseria, el analfabetismo, la
incultura y las carencias médico-sanitarias, pero nunca sobre la base
del apoyo a estos regímenes de fuerza y antidemocráticos.
Democracia con desarrollo, crecimientos económicos con libertades,
avances tecnológicos con derechos humanos, salud, educación y cultura
sobre la base de los principios democráticos de la Carta Democrática
de una verdadera Organización de Estados Americanos, que no tenga
miedo a las amenazas dictatoriales del Frente Totalitario.
El Congreso de Honduras, su Corte Suprema de Justicia y el pueblo de
ese país, con sus manifestaciones de apoyo al Presidente Micheletti y,
de rechazo a Chávez, han dicho NO a los planes marxistas del Frente
Totalitario. Cualquier lectura incorrecta de los Estados Unidos ante
esta crisis, pudiera significar una avalancha de exiliados hondureños,
similares a la de los cubanos, nicaragüenses y venezolanos y, un país
más, que se junta a la real amenaza que hoy tiene América Latina a sus
puertas.
Un abrazo.
Asdrúbal Caner Camejo
Representante del Partido
Socialdemócrata de Cuba
en Canadá.