Por: Carlos Escorcia Polanco
Los auto denominados "sectores democráticos" repiten como disco rayado, que
durante los 10 años de gobierno del FSLN existió una "negra noche" de terror
contra el cual se alzó el pueblo de Nicaragua.
La administración Reagan repetía sin cesar el mismo estribillo de acusaciones
contra el gobierno Sandinista. Al FSLN se le acusaba de todos los males
habidos y por haber en Nicaragua. Las acusaciones iban y venían en una danza
que no probaba nada. Rumores sin fundamento de algún desconocido panfleto de
quinta categoría eran recogidos por agencias internacionales y luego se
"perdía" la pista de las "fuentes" de la especie.
La realidad era todo lo contrario. Era el gobierno de Nicaragua quien se
estaba defendiendo del acoso ilegal de un enemigo centenares de veces mas
poderoso. Las acciones militares y económicas de Estados Unidos en contra de
Nicaragua implementadas por el coronel Oliver North y el coronel ex-G.N.
Enrique Bermudez constituían una violación de la enmienda Boland que prohibía
al gobierno de Reagan cualquier acción directa o indirecta tendiente a derrocar
al gobierno Sandinista.
Las acciones del gobierno norteamericano constituían tambien una violación de
la ley de neutralidad nacional que prohíbe acciones hostiles en contra de
cualquier gobierno con el cual Estados Unidos tiene relaciones diplomáticas y
sin que medie una declaración de guerra por parte del congreso estadounidense.
Ante graves denuncias de violaciones a los derechos humanos por parte del
ejército de la CIA, el congreso norteamericano suspendió los fondos para la
contrarevolución. Esta carencia aparentemente fue suplida por la generosidad de
dos nicaragüenses, residentes en Estados Unidos.
Según el investigador norteamericano Gary Webb del diario californiano "San
José Mercury News", elementos simpatizantes de la Contra como Juan Norwin "el
Perico" Meneses Cantarero y Oscar Danilo "Chanchin" Blandón, ayudaron a
financiar la lucha de la contra con las ganancias del narcotráfico realizado en
los barrios negros del sur de Los Angeles.
En su libro "Alianzas oscuras", Gary Webb relata que la droga proveniente de
Colombia llegaba al aeropuerto de Ilopango en El Salvador en donde era
trasbordada a aviones de la Fuerza Aerea Norteamericana, que retornaban a
Estados Unidos luego de descargar armas para el ejército salvadoreño. Uno de
los supervisores de tal operación era Luis Posada Carriles, el terrorista
cubano "jefe" del piloto de la CIA Eugene Hasenfus, cuyo avión C-123 fué
derribado por el ejército Sandinista.
Por supuesto que ninguna de estas consideraciones son tomadas en cuenta por los
autodenominados "sectores democráticos" al hablar de la noche negra. Jamás
dicen que las víctimas acusadas de imponer una "negra noche" llevaron su caso
ante un juez internacional y ganaron. Estados Unidos se le corrió a Nicaragua
en el terreno de la Jurisprudencia Internacional.
Los "sectores democráticos" desperdiciaron una oportunidad dorada al no
demostrar ante el alto tribunal de La Haya, todas las acusaciones que ahora
repiten hasta el cansancio. Si la noche era tan negra porqué no lo demostraron
en su momento? Simplemente se negaron a sustentar judicialmente ante la mas
alta instancia jurídica de las Naciones Unidas, lo que hoy han convertido en
caballito de batalla electoral.
La actual administración Bush, a diferencia de la de Reagan, es más pragmática
y menos ideológica. Con una severa recesión económica en pleno desarrollo, con
la amenaza del terrorismo de derecha y una fragil coalición anti-talibán,
Estados Unidos tiene otras prioridades. Además, ante el "huracán" Alemán, los
ex-contras se han unido masivamente a la Convergencia, reduciendo severamente
el espectro de otra guerra y acercando mas las posibilidades de una
reconciliación nacional, tan necesaria para sanar las heridas y sacar adelante
al pais..
Con el fín de la guerra fría, la Casa Blanca no tiene nada que ganar en agredir
a un pais extremadamente pobre, con elevados índices de desempléo azotado por
una hambruna no vista en los últimos 60 años y con un eventual gobierno
Sandinista seriamente limitado por el Fondo Monetario Internacional y el Banco
Mundial. Por supuesto que van a respetar los resultados electorales. Los
únicos que son presa del pánico son los que temen el fín de sus chinampas y
palacetes.
Una cosa es repetir como disco rayado acusaciones infundadas y ex-temporáneas y
otra es presentarse ante una Corte Internacional y demostrar la veracidad de
tales acusaciones. Cuando tuvieron la oportunidad de probar el torrente de
acusaciones sobre la supuesta noche negra guardaron silencio. Ahora creen que
ha llegado el momento de "probar" electoreramente lo que no pudieron demostrar
jurídicamente.
Durante la llamada "noche negra" el Frente Sandinista no solo ganó un juicio en
La Haya, sino que recibió premios de la UNESCO y la UNICEF por la Cruzada
Nacional de Alfabetización y por programas en favor de la población. Jamás en
toda su historia había Nicaragua recibido una distinción internacional de tal
envergadura. Once años despues, no ha vuelto a recibir tal honor.