Miércoles 21 de Abril de 1999 | Managua, Nicaragua
La entrevista de END con Lenín Cerna
El caso de Chema Castillo y el cruce de dos vidas
Segunda entrega con Lenín Cerna
* "La CIA fue nuestra mejor maestra"
* El mito de la tortura sicológica
* Somoza sospechó injustamente de la familia de Chema Castillo
* Racionalidad y armonía de una relación Marisol-Lenín que dura diez
años
—Danilo Aguirre y Ernesto Aburto—
Managua
Lenín y Marisol reflexionan ante una pregunta de EL NUEVO DIARIO. Un
interrogatorio de verdad inteligente, sumado a la confrontación del
prisionero con las pruebas materiales y circunstanciales de sus culpas,
producía declaraciones rápidas, espontáneas y veraces.
"Cuando le echábamos el guante a un conspirador, ya teníamos largo rato
de andarlo investigando y habíamos colectado todas las pruebas para
mandarlo al juez. Tortura sicológica no existió, esa fue una leyenda que
inventaron nuestros enemigos porque no entendían la causa de nuestros
logros investigativos", manifestó el Coronel ex EN y antiguo jefe de
seguridad del gobierno sandinista, Lenín Cerna Juárez, durante su
conversación con EL NUEVO DIARIO.
"Falta mucho tiempo para que sea entendida", dijo Cerna, su actual
relación conyugal de diez años con la Tnte. Cnel. Marisol Castillo,
igualmente retirada de la institución castrense. Ella es hija del Dr.
José María Castillo Quant, profesional, empresario, político liberal y
alto funcionario del gobierno de Somoza, quien fue abatido a tiros
cuando un comando sandinista asaltó su casa y tomó rehenes en la
histórica noche del 27 de diciembre de 1974.
¿Por qué la Policía ya no es tan efectiva para esclarecer delitos? ¿Qué
importancia tuvieron las asesorías de los servicios secretos de Rusia,
Cuba, Alemania Oriental y Bulgaria en los años 80?
El enfrentamiento con la CIA -largo e intenso- fue nuestra mejor
escuela. Aunque parezca ironía, la CIA fue la que más nos enseñó a
pelear", agrega Lenín Cerna, en la segunda parte de su entrevista que
presentamos a continuación.
¿POR QUE HAY MENOS ESCLARECIMIENTOS?
- Ahora ocurren algunos crímenes sonados que la Policía no aclara, o que
sólo descubre a medias. En los años ochenta, los conspiradores o los
delincuentes estaban confesando sus delitos por TV menos de 48 horas
después de cometidos. ¿Ha disminuido la capacidad investigativa?
-El problema hay que verlo de otro modo. En aquel tiempo los aparatos de
seguridad contaban con un hecho histórico que ya no existe: había en
cada ciudadano el deseo de defender al estado revolucionario, y esto se
entendía como combatir a las lacras delictivas y a los conspiradores que
pudieran dañar a la revolución. Entonces era más fácil. En cada barrio
había gente que vigilaba voluntariamente, ahora no. La gente colaboraba
porque se sentía parte de un proyecto. Ahora la gente se guarda los
datos para no meterse en problemas. En Estados Unidos, todo el
presupuesto, la tecnología y los recursos humanos calificados que
existen, no pueden acabar con la delincuencia, y ni siquiera frenar su
ritmo de crecimiento. Para eso se requiere, más que la voluntad, más que
la tecnología o los recursos, de una relación interactiva con la
ciudadanía, y que ésta tenga la decisión de defenderse.
-¿Qué importancia tuvieron las asesorías checa, alemana oriental,
soviética y cubana en la efectividad del trabajo policial y de seguridad
durante los años ochenta?
-Para ser justos debe reconocerse que el trabajo policial y de seguridad
lo empezamos "con las uñas", y que aquellos servicios de inteligencia
fueron fundamentales para la formación técnico-profesional de nuestras
fuerzas de seguridad. Más del 80 por ciento de nuestros investigadores
fueron entrenados en Rusia por la KGB, y también en Alemania Oriental,
Bulgaria y Cuba, entre otros. De los alemanes aprendimos el orden y la
sistematización de la información y del seguimiento, de la KGB su
escuela de inteligencia para el trabajo en el exterior, y los cubanos
tuvieron tiempo de enseñarnos todo lo que sabían, pues siempre
estuvieron con nosotros.
"Pero aunque parezca una ironía, la que más nos enseñó a trabajar fue la
propia CIA, porque "a pelear mejor se aprende peleando contra el mejor,
contra el más fuerte". La CIA nunca nos dejó descansar, porque de mañana
estaban intentando reclutar a nuestros cuadros gubernamentales que
salían a otros países, y por la tarde estaban sembrando de microcámaras
y de micrófonos los cuartos de hotel donde iban a hospedarse. Ahora
estaban propalando rumores supersticiosos o tremendistas en las calles
de Managua, y mañana estaban colectando información e imágenes en otras
ciudades del país. Pasado mañana estaban preparando mensajes
subliminales para los medios de comunicación, y el día después
organizaban a los feligreses de una parroquia, o sembraban de minas
acuáticas el acceso a los puertos de Nicaragua.
"La CIA operaba promoviendo la desestabilización política por la vía
cívica, y por la vía militar empujaban al ejército de los contras, que
era su fuerza principal de choque contra el gobierno revolucionario.
Promovían simultáneamente varios proyectos, y tenían oficinas en
Honduras, Costa Rica y hasta en Nicaragua. Al frente de cada proyecto
había un oficial de ellos que era un verdadero experto. A veces no me
explico cómo los revolucionarios pudimos llegar con vida a 1990.
"NUNCA HUBO TORTURA SICOLOGICA"
-¿Cuál era la técnica de interrogatorio que producía detenidos
físicamente ilesos confesando en público más de la cuenta?
"Esto sigue despertando controversias. Nuestros enemigos se negaban a
aceptar que no hubiera tortura física, como las picanas eléctricas, los
golpes, las quemaduras de cigarrillos y las pilas de agua salada de
Somoza. No creían que las declaraciones fueran espontáneas, pero resulta
irónico observar que ellos mismos, cuando después caían presos, también
lo confesaban todo espontáneamente sin que nadie les hubiera tocado una
sola pulgada de su piel. La clave estaba en dos factores fundamentales:
un interrogatorio hábil, verdaderamente inteligente, y un acopio
abrumador de pruebas, de evidencias. Realmente, cuando la jefatura de
operaciones arrestaba a una persona, ya teníamos pruebas calificadas e
inobjetables como para enviar al detenido directamente a la oficina del
juez. El interrogatorio solamente era para llenar requisitos. El
detenido empezaba negando, pero a cada cosa que negaba, le presentábamos
la prueba ante sus ojos, y a la tercera pregunta, él comprendía que
nosotros ya lo sabíamos todo, y que no tenía sentido seguir mintiendo.
Entonces, ante la realidad de detenidos que llegaban al juzgado
completamente ilesos, los enemigos recurrieron al expediente de decir
"tortura sicológica", y armaron toda una leyenda.
-El detenido Luis Mora (periodista) escarneció a su jefe de La Prensa,
Jaime Chamorro, ante las cámaras de televisión. Prácticamente se mofó de
sus ademanes y de su forma de hablar. ¿Fue de su propia cosecha ese
ipegüe, o ustedes se lo pidieron?
No quiero dar ejemplos de nombres y casos específicos, pero es
humanamente comprensible que quien ha sido pillado "in fraganti",
intenta demostrar al máximo, y hasta con acciones grotescas, no que sea
inocente, sino que trata de hacer creer que se arrepiente y estaba
equivocado. Que cometía un error. En ese marco se puede considerar casos
como ese que menciona. -A ver, don Lenín: en el marco de la lucha contra
Somoza, un dirigente sandinista liquidó a un teniente somocista que
quiso capturarlo, y otro abatió a un guardia que intentó detenerlo en un
puente. Al calor de la guerra de los años 70, otros mandaron a matar a
connotadas figuras de la represión. ¿Ha matado usted directamente a
alguien?
-"NO".
EL CASO CHEMA CASTILLO
-Su esposa Marisol Castillo es hija del potentado liberal somocista José
María Castillo, quien resultó muerto por el FSLN durante la famosa toma
de su residencia el 27 de diciembre de 1974. ¿Cómo se explica la actual
conciliación entre la hija de Chema Castillo y un dirigente del
movimiento que le causó la muerte?
"Este tema encierra profunda significación. Siempre quise hablar de eso
como lo voy a hacer ahora, por una razón de justicia y por una enseñanza
sobre el comportamiento humano y revolucionario. Efectivamente, Marisol
Castillo Bellido es hija del doctor José María Castillo Quant, que fue
economista, funcionario y político del gobierno de Somoza, y de Ana
María Bellido, chilena llegada a Nicaragua a propósito de su casamiento.
Ambos se conocen cuando el doctor Castillo estudiaba en Chile.
"A esto se agregan algunos otros elementos que son poco conocidos.
Cuando ocurre el asalto a su casa, el doctor Castillo ya no es
funcionario del gobierno, e incluso había entrado en contradicciones con
Somoza por choques doctrinarios sobre conceptos de liberalismo y
política económica. José María Castillo no llega al gobierno de Somoza
por ser somocista, sino por ser liberal de raíces históricas. Su padre,
el caudillo esteliano Doroteo Castillo, fue incluso defensor de la gesta
de Sandino, en la medida en que el movimiento del General de Hombres
Libres surge de las filas del liberalismo.
"Estas contradicciones del doctor Castillo con Somoza, después de los
sucesos del 27 de diciembre de 1974, habrían de tener repercusiones
negativas para la viuda y sus pequeños hijos. Poca gente recuerda que yo
mismo figuraba entre los presos sandinistas liberados de la cárcel por
la acción del comando Juan José Quezada. El comando sacó papeles de la
casa asaltada y me tocó a mí analizarlos posteriormente. Entre esos
papeles iba un pasaporte de la joven Marisol Castillo. O sea que mi
primer encuentro con ella fue a través de una fotografía, y me dije: qué
linda.
"Es de justicia señalar que Somoza y sus más cercanos colaboradores
estaban en lo correcto cuando consideraban que la acción del comando
dañaba profundamente a su gobierno, pero se empeñaron en creer que había
cierta complicidad de parte de la familia o de alguien de la familia en
el hecho, y en eso se equivocaron. Somoza creyó que el comando llegó a
la casa con información previa sobre los invitados, en busca del
embajador de Estados Unidos, Turner B. Shelton, para capturarlo, pero
eso no fue así. El comando entrenó varios meses para una gran operación
de secuestro, pero sin tener un blanco específico.
"La decisión por la casa de Chema Castillo se tomó a mediodía del 27 de
diciembre, cuando Germán Pomares, entrenador del comando en la quinta de
El Crucero, oyó en el radioperiódico El Clarín la noticia de la fiesta
que se daría esa noche.
"El director de El Clarín, un periodista mercenario que se llamó Lazlo
Pataky, leyó la tarjeta de invitación, y anunció que allí estaría, ya
que era su costumbre asistir a todos los banquetes y cocteles de la
clase palaciega para darse de gratis legendarias comilonas y libaciones
navegables.
"Y ahí estuvimos también nosotros con todos los fierros esa noche, para
tratar de cambiar la historia".
SOSPECHAS FANTASIOSAS
"En la mente de Somoza y sus allegados se tejió una serie de novelas,
como por ejemplo que la viuda podría ser cómplice del asalto a la casa
por su relación con dirigentes estudiantiles de la UCA. Ella estudiaba
Sicología, carrera que finalmente coronó en esa universidad como la
mejor alumna, y efectivamente, recibía en su casa a sus compañeros de
aula para estudiar en los días de exámenes.
"Cuando la Seguridad de Somoza registró la casa asaltada, encontró el
dibujo del secuestro de un avión. Uno de los hijos menores del doctor
Castillo había copiado esa estampa de otro dibujo utilizado por
Selecciones del Readers Diggest para ilustrar el reportaje sobre un
secuestro que había sido famoso en esos días. Y ese dibujo, Somoza y sus
allegados lo vieron como algo sospechoso.
"Marisol, la hija mayor del doctor Castillo, que hoy es mi esposa,
efectivamente tenía relaciones de amistad con jóvenes de la época que
luego se conoció que fueron parte del comando Juan José Quezada, como
Joaquín Cuadra y Javier Carrión, por ejemplo. Eso es interesante, porque
la muerte misma del doctor Castillo y la militancia posterior de Marisol
en el FSLN resultaron incomprensibles para algunas personas que
desconocían que la educación recibida de su madre le permitió entender
aquellas circunstancias terribles para ellos como algo de lo cual poca
gente podía escapar en Nicaragua: la guerra, la violencia y la muerte.
"Es poco conocido que en el desarrollo de la formación revolucionaria de
Marisol también influyó el hecho de su relación temprana con quien sería
su primer esposo (en este momento Lenín Cerna señala hacia un par de
retratos sobre una pared de la sala) el compañero Edgard Lang, así como
su vinculación con el trabajo del FSLN en los barrios pobres de Managua,
todo esto posterior a la muerte de su padre.
"Esto confirmó la percepción de Somoza de que había una conspiración
familiar con el asalto, lo cual no fue cierto.
1O AÑOS DE CASADOS
"Poca gente sabe que Marisol Castillo es una teniente coronel retirada
del Ejército, y una de las tres únicas mujeres que alcanzaron ese grado
durante el anterior Ejército Popular Sandinista. Trabajamos siempre
separados en las tareas militares que a cada uno nos encomendó la
Revolución, y hasta diez años más tarde, tras la derrota electoral del
FSLN, nos encontramos y concretamos el flechazo que me dio Cupido ante
la foto del pasaporte. Realmente la relación conyugal ya tiene diez años
y tenemos dos hijos que coexisten armoniosamente con otros tres que
tengo en Nicaragua, uno en México, y otra en Cuba.
"En nuestro hogar gravitan las sombras de dos abuelos históricos: el
comunista salvadoreño, mi padre, y el funcionario, economista y político
liberal del gobierno de Somoza, el doctor José María Castillo, el padre
de Marisol, mi suegro...para los dos existe el mismo grado de veneración
familiar y de respeto. Esa es la historia de Nicaragua.
"La conclusión de esta larga respuesta a la pregunta de ustedes es que
Marisol nada tuvo que ver con el asalto a su casa, y que todavía falta
mucho tiempo para que nuestra relación de pareja y estos hechos
históricos sean plenamente entendidos".
MAÑANA: LA MANIPULACION CON SU SANDINISMO Y EL EJERCITO, UN LIBRO EN
PREPARACION, Y LOS JUICIOS NACIONALES E INTERNACIONALES.