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Parte IV (sobre Brujería).- Marta Fox "El Poder y el Toloache en Los Pinos"

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Carlos Santillan

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Apr 26, 2005, 2:42:46 PM4/26/05
to
diario Reforma. Domingo 24 de Abril del

2005.

Parte IV.- Marta Fox "El Poder y el Toloache

en Los Pinos"

***
Parte IV. DE SANTEROS Y BRUJOS.

(...) Felipe Campos se viste como Obispo y

lo jura que lo fué auxiliar de Puebla, pero

es mentira: es un jerarca de la santería

cubana. Adiposo y chaparro, cara redonda

como la Luna y labios gruesos, vestido con

una túnica blanca, Campos es un sibilino

personaje que frecuenta a Marta Sahagún

desde la campaña presidencial. Aficionada de

siempre a las cábalas, brujas, tarotistas,

adivinadores, Marta es también una ferviente

católica. Una tarde, cuando estaban

instalados en el Hotel Fiesta Americana,

apareció "Monseñor Felipe Campos" y Marta

estaba feliz, esperándolo para que el hombre

le tire las cartas. Alguien le avisa que

llegaba otro Monseñor, uno de verdad:

Onésimo Cepeda. Testigos relatan que Campos

se levantó apanicado y se perdió. Por más

que revisaron el hotel de arriba abajo, lo

buscaron por la calle, el rollizo "monseñor"

se hizo humo, aterrado ante la posibilidad

cierta de enfrentarse con Cepeda, al que no

podía engañar con su disfraz de Obispo.

Católico en sus formas y pagana en sus

contenidos, en la sociedad mexicana el

movimiento mensual financiero de adivinos,

santeros, brujos y compañía se estima en una

cifra que ronda los 700 millones de dólares.

Una de las principales consultantes es la

primera dama. Tampoco escapan a los

arúspices vernáculos los demás dirigentes de

la inmaculada clase política. Cuando era

gobernador de Tabasco, Roberto Madrazo

Pintado tuvo como asesor con cargo al erario

a un Pai Umbanda, brasileño al que hacía

venir desde Miami para granjearse las buenas

vibras. Nunca se supo si el santero logró su

cometido.

A Carlos Salinas lo visitaba Daniel Bitton,

un rabino israelí, eminencia de la cábala

que tenía videncias, hombre de consultas

entre millonarios y jefes de Estado, que

entre sus clientes figuraban Carlos Andrés

Pérez y Carlos Menem. Dicen que Plutarco

Elias Calles acudía al barrio de Petaca a

pedir ayuda a la santera Licha Látigo. Ni

hablar de los políticos de Veracruz, tierra

en la que, según dicen, habitan "los grandes

jefes brujos".

La introductora del falso purpurado en el

entorno presidencial es Georgina Morris

Montalvo, conocida como "Gina" una astuta y

tumultuosa mujer que acompaña a Marta desde

Guanajuato donde hizo de "celestina" entre

Vicente Fox y la actual primera dama. Poco

agraciada, con look de boxeadora, pelo

teñido y escotes exagerados, funge como

"directora general de Vinculación en la

secretaría particular" (sic) de Los Pinos,

cargo por el que recibe un sueldo de 63 000

pesos. Es hijastra de Sari Bermúdez. Temida

y odiada, hábil conocedora de las miserias

ajenas, Gina aplica sus influencias sobre

Marta desde tiempos remotos, cuando la

convenció de que la tarea de quitarse de

encima a sus enemigos era cuestión de

minutos. Nada más había que conseguir una

"buena bruja", las fotografías de los

susodichos, pincharlas con alfileres y

quemarlas. "A mí me da resultados, me los

chingo a todos", se jacta, con un

vocabulario más adecuado para una vulgar

gasolinera de carretera, que de una asesora

presidencial.Y para que no queden dudas de

que lo suyo viene del más allá, alardea que

gracias a la intervención de sus oráculos el

empresario regiomontano José Luis González,

"El bigotón", desapareció para siempre de la

ruta de Marta.

-Si me joden, ¡me los voy a chingar!¡A

Marta y Vicente los tengo bién agarrados!

-sentencia Morris cuando está de malhumor,

exhibiendo frente a pobres y asustados

empleados que la rodean que lo suyo, además

de nigromancia, es la habilidad con el

látigo. Es una de las poquísimas que ingresa

sin llave a los aposentos de "La Jefa" y

este privilegio la hace sentirse plenamente

realizada. Al igual que su patrona, a "Gina"

la pierden las joyas. Ostenta un anillo de

brillantes engarzado en oro amarillo y un

encendedor Dupont, regalos que recibió a

cambio de "favores y contactos" con el

poder. Soltera, habitúe de la noche, la

farándula y los antros de moda, siempre

lamenta su mala suerte con los hombres,

seres a los que los chamanes que la protegen

no pueden dominar. Uno de sus últimos

affaires fué con Germán Murguía, quién,

según sus enemigos, "la usó para conseguir

permisos que le permitieran habilitar

gaseras para su socio, Andrés Bello".

En una habitación de Los Pinos, al lado de

su despacho, Morris esconde un altar con

extraños santos, muñecos, calaveras,

animales disecados e imágenes tenebrosas,

habitáculo a donde ingresa a realizar sus

rituales, a veces acompañada por Omar

Saavedra, otro "talento" del equipo de

comunicación de Sahagún. Nadie entiende por

qué Georgina Morris ejerce tanta influencia

sobre la primera dama. Es la única que le

levanta la voz o la enfrenta. Dicen que la

señora Marta la escucha y le teme: Gina sabe

demasiado. Conoce secretos de Estado, de la

familia presidencial y hace de enlace para

los rutilantes negocios de Manuel y Jorge

Bribiesca. Sobre todo, mantiene una estrecha

relación con José Guzmán Montalvo, el

borrascoso titular de la Aduana de México,

que atiende todos los pedidos de los

hijastros de Vicente Fox.

"¡Hola primo!", saluda a Montalvo cuando lo

llama para hacerle un pedido de parte de

Marta, haciendo alusión a su segundo

apellido, aunque no tienen parentesco.

Afectada de incontinencia verbal, a la

Morris le fascina contar todo lo que sabe de

la intimidad del poder. Pretenciosa y émula

devaluada de Lucrecia Borgia, se apoda a sí

misma la "Córdoba Montoya" de Marta,

haciendo alusión al legendario e inteligente

asesor político de Carlos Salinas de

Gortari. En el Estado Mayor, más realistas,

le dicen "La Transformer", porque "nunca se

sabe cómo amanece y en que estado llegará a

Los Pinos".

Como canta el tango, la residencia

presidencial es un "cambalache" en el que se

mezcla la "Biblia con el calefón", los

negocios turbios con la brujería y donde los

seres pensantes brillan por su ausencia.

"Monseñor" Campos, quién durante la gestión

de Laura Valdez cobró una mensualidad en

Loteria Nacional, visitaba los pinos a toda

hora y cualquier día de la semana. Llegaba

con una bolsa donde trae sus elementos

litúrgicos: hierbas, velas, cocos, muñecos

de Marta y Vicente e imágenes. Testigos

dicen que el rollizo "Pai" realizó una misa

en la cabaña ataviado como un obispo de la

Iglesia Católica. Una vez fue una

celebración del rito católico y la otra una

misa negra. La historia oral de los

habitantes permanentes de Los Pinos cuenta

que Felico Campo, al que algunos llaman

"Monseñor o Padre", entre ellos Marta,

celebró misa en la cabaña un día que Vicente

Fox no estaba. "Marta, Gina y Rebeca Moreno

participaron junto a otras mujeres".

Ana Cristina Y Paulina se enteraron y

aterradas le contaron a su madre y a su

abuela: "En la cabaña de Papi, ¡Marta está

haciendo brujerías!" Nada podían remediar.

En el comedor habían preparado una mesa con

mantel blanco y velas encendidas, y debajo

tenían dos tarántulas con fotografías de

Lillían de la Concha y Andrés Manuel López

Obrador, a las que los presentes le prendían

fuego. Los habitantes de la residencia no me

cuentan esto con tono de denuncia, sino con

esa distancia del que describe una verdad

que está ahí aunque parezca absurda y que no

puede modificarse y sobre la que conviene no

opinar demasiado, porque es peligroso. Nadie

lo prueba, pero nadie lo desmiente. Los que

frecuentan al matrimonio reinante, algunos

funcionarios y otros, familiares y amigos,

no lo desmienten.


(...)
======================================
diario Reforma. Domingo 24 de Abril del

2005.

"El Poder y el Toloache en Los Pinos".


La Influencia de Marta en el PAN, sus

reuniones con Carlos Salina De Gortari, los

conflictos con su suegra, las versiones

sobre santería y la brujería en Los Pinos,

son abordados en el capítulo "La Resucitada

I" del libro:

"Crónicas Malditas".
Editorial Grijalbo Mondadori. Escrito por:
Olga Wornat.

Reforma presenta en exclusiva extractos de

dicho capítulo. Los subtítulos corresponden

a la redacción.
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Pomponio Magnus, Gobernador Constitucional del Estado Libre y Soberano de Tejas de Santa Anna, Asistente de Brujo en Catemaco, Inspector de Control de Calidad en la Fabrica de Condones El Reventon

unread,
Apr 26, 2005, 5:21:21 PM4/26/05
to
Nada mas eso nos faltaba...que la zarina anduviera toda convencida que
un monje apestoso podia curarlo todo...inclusive la hemofilia del
zarevitch...

Por otra parte, el Sindicato Unico de Brujos, Alquimistas, y Esotericos
(afiliado a la CTM), seccion 666 de Catemaco, Veracruz, me ha encargado
que les recuerde que solo Veracru' ej bello y que nada mas en Catemaco
da consulta el Diablo, Lucifer, Principe del Averno, el que sabe de
todo por viejo y no por diablo, los martes y jueves, en su despacho
contraesquina de la farmacia Lupita, de 10 de la manana a 3 de la
tarde. Van a necesitar una previa cita con uno de los brujos afiliados
a este sindicato (se tienen que mochar) para que les den una cita con
Lucifer. Ud. y don Luci se arreglan de a como va a costar el favor.
No se anden con pendejadas consultando adivinos y charlatanes...hablen
con el mero chamuco y el les resuelve el problema.

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