Pronósticos laborales 2010
Froilan A. Barrios N
Miércoles, 6 de enero de 2010
Los indicadores socio-económicos anuncian tempestades. Cerramos con
una inflación de 27%, pero éste viene acumulada desde 2007
sobrepasando el 80%; y se anuncia para el 2010 cercana al 40%; por
otro lado caída del PIB en 2,5% en 2009 e igual tendencia en 2010, lo
que significa destrucción de capacidades productivas y restricción al
sector privado. Ello determina que la tasa de paro se aproxime al 15%
y a 2 .000.000 de desempleados, con una canasta alimentaria de 2.500
bs. F y una C. Básica de 4.500 fuertes, inalcanzable ambas para un
salario mínimo actual de 967,50 bs. F. A esto se añade el declive de
la producción petrolera nacional alrededor de 2 millones de B/D,
insuficiente para sostener la economía.
Desde Enero comenzamos por la zona del Hierro en Guayana donde se
produce gran parte de la energía eléctrica a nivel nacional. El
racionamiento tendrá un impacto extensivo en toda nuestra geografía;
la paralización de las acerías de planchones y palanquillas afecta a
2000 trabajadores, 600 directos de SIDOR y 1400 de contratistas.
Dejando de producir el acero líquido para procesos de laminados,
cabillas, alambrados, suplidores a la industria metalmecánica del
centro del país (Aragua, Carabobo, Región Capital), afectando la
estabilidad de decenas de miles de trabajadores en el corto plazo. A
la vez el racionamiento eléctrico de centros comerciales y malls en
todo el país reduciendo el suministro de energía, los continuos cortes
programados de electricidad a nivel nacional, afectando a una
población mayor a 200.000 trabajadores; y al mismo tiempo paraliza la
jornada laboral en un 50%. Con lo cual la caída del ingreso nacional
será extendida a todos los sectores, al Estado, a los empresarios y a
los trabajadores.
Iniciamos el 2010 con la total incertidumbre con respecto al contrato
colectivo petrolero. El 21 de Enero se vencerá un contrato que debió
iniciarse la discusión en agosto de 2008, se resiente una tensa calma
en todos los centros de producción de Occidente y Oriente del país. No
olvidemos que un asalariado petrolero gana 44, bs/D. y la nómina
petrolera sobrepasa los 100.000 trabajadores luego de las
estatizaciones de 2009. Sector que continuará en conflictos por la
cesantía de 5000 trabajadores ocasionales.
El resto de trabajadores de la Administración Pública Nacional,
Municipal y Regional, de Empresas del Estado, continúa en ascuas por
la prórroga sucesiva desde 2004-2005 de los contratos. En resumen
1500.000 trabajadores quienes sólo han percibido aumentos por decretos
presidenciales en todo este lapso.
A todo este cuadro difícil y crítico se agrega que en los primeros
meses del año se discutirá la Nueva Ley Orgánica del Trabajo, donde se
encuentran represadas las aspiraciones de cambios laborales,
obstaculizadas por una Asamblea Nacional incondicional de las
políticas del Ejecutivo Nacional.