Schopenhauer dice que la Voluntad se necessita para entender el mundo,
para alcanzar la verdad. ¿Pero, que acerca de la Paradoja de la
Mentira, en la matematica, una prueba muy sencilla que no existe la
verdad absoluta, aun en la matematica?
La Verdad no se puede ser definido para ninguna frase en Espanol.
Prueba:
"Esta oración es la verdad"
supocición: Este es asi. Entonces, asi es el complementario, "El
Falso".
Pardoja del mentiroso:
"Esta oración es falsa":
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¡Pero con qué nos sales ahora, capullo! Eso es más viejo que el mear
contra la pared. La paradoja del mentiroso se conoce desde tiempos de la
Grecia clásica, es la celebérrima
paradoja de Epiménides, el cretense, quien afirmó: "Todos los cretenses son
mentirosos" cuando él mismo era un cretino.
Si hay dudas sobre la veracidad de una frase autorreferente lo mejor es
acudir a una referencia externa e imparcial. Por ejemplo, respecto a los
cretenses dijo el apóstol san Pablo en su epístola a Tito 1:12:
"Dijo uno de ellos, propio profeta de ellos: Los Cretenses, siempre
mentirosos, malas bestias, vientres perezosos".
¡Tomasha! Pa que aprenda Epiménides.
Goedel también hizo un famoso teorema sobre la imposibilidad la verdad
absoluta. Es algo que le recomiendo leer al Jorton, un pobre gabardo que
siempre se cree en posesión de la verdad.
Muchos otros autores han abundado en el tema, como por ejemplo, una
servidora, con su teoría del cornudo paradójico de Rusell, que describo más
abajo.
Fue concepto estudiado por Seymour Lipsschutz en su "Teoría de conjuntos" y
se diagnostica así: sea Z el conjunto de todos los conjuntos que no sean
elementos de sí mismo. Se pregunta: ¿Z es o no elemento de sí mismo? Si Z no
pertenece a Z, entonces, por la definición de Z, Z se pertenece a sí mismo.
Pero si Z pertene a Z, entonces, por la definición, Z no pertenece a sí
mismo. En cualquiera de ambos casos hay contradicción.
La noción es, en cierto modo, análoga a la que pudiera colegirse de la
paradoja popular de la que a continuación informo: en una aldea hay un
único barbero, que afeita no más que a los hombres que no se afeitan
solos. Se pregunta: al barbero, ¿quién lo afeita?
Un servidor ha modificado la paradoja y la llamo la "Teoría del cornudo
paradójico de Russell". Russsell era inglés, y por tanto cornudo, lo que
hacía necesaria esa pequeña modificación: Si los cuernos crecieran, no en la
frente y por causa determinada, sino en la faz, por la misma razón que la
barba crece y de tal modo que su poda habitual se hiciera necesaria, quizá
cupiera plantear la paradoja en los términos siguientes: en una aldea hay
un único cornudo, y sólo se deja cornificar por los hombres que llevan
cuernos. Se pregunta: al cornudo, ¿quien se los pone?
En fin, Shopenhouer puede decir lo que le salga de las pelotas pero las
tendencias autorreferentes de las gentes de las aldeas ya se hizo patente en
la coplilla española que dice:
En una aldea,
el que no tiene tabaco,
se la menea.
o en esta otra:
En un cortijo,
el que no tiene tabaco
se fuma el pijo.
El caso más notable de la paradoja del cretino aldeano en la Península
Ibérica es la lengua catalana, idioma que solamente sirve para hablar de
la importancia de la lengua catalana.
Como el RafaMinu acaba de nombrarme profesor de Retórica de este
distinguido foro de cefalópodos he decidido componer una espinelilla a tal
efecto
La frase autorreferente
no la inventó Shopenhouer,
ni ese gringo del Mayflower,
(el Jorton, que es un demente)
No se ria de la gente,
capullo, tonto del bote.
Y le digo de rebote
que el comentarse a sí mismo
es muy viejo, un arcaismo
que aparece en el Quijote.
¿En el Quijote? ¿Está Vd. seguro, don Gurriato? Pues sí señor, en el
Quijote. Cervantes escribió una estupenda página autorreferente en el
capítulo que habla del donoso y grande escrutinio que el cura y el barbero
hicieron en la librería de nuestro ingenioso hidalgo. Y dice así:
"Muchos años ha que es grande amigo mío ese Cervantes, y sé que es más
versado en desdichas que en versos. Su libro tiene algo de buena invención;
propone algo y no concluye nada. Es menester esperar la segunda parte que
promete; quizá con la enmienda alcanzará del todo la misericordia que ahora
se le niega, y entretanto que esto se ve,tenedle recluso en vuestra posada,
señor compadre".
Saludos y hasta la próxima
LE MARQUIS DE LA PATTE NOIRE