La condición es muy grave, y lamentablemente muy malentendida, ya que se confunde popularmente con otros fenómenos como la transexualidad o el transgenerismo, fenómenos estos más comunes y conocidos por su ambigüedad sexual que al ser más visibles esconden estas otras condiciones fisiológicas más graves y mucho menos comunes.
Un niño nacido con Síndrome de Harry Benjamin (neurológicamente varón) se desarrolla fisiológicamente con caracteres sexuales femeninos, siendo a posteriori educado como una niña. A medida que este niño crece, culturalmente se espera de él que se desarrolle como una mujer y como tal actúe, a pesar de permanecer neurológicamente varón.
Una niña nacida con Síndrome de Harry Benjamin (neurológicamente mujer) se desarrolla fisiológicamente con caracteres sexuales masculinos, siendo a posteriori educada como un niño. A medida que esta niña crece, culturalmente se espera de ella que se desarrolle como un hombre y como tal actúe, a pesar de permanecer neurológicamente mujer.
Como cualquier persona se puede imaginar, la situación es muy grave, demasiado grave como para frivolizar con ella.
La única forma de corregir este grave desajuste físico es mediante tratamiento médico de por vida que pueda bloquear y corregir este desarrollo físico contrario al verdadero sexo de la persona (el sexo neurológico), un tratamiento que incluye diversas cirugías mayores.
Actualmente la medicina no es capaz de diagnosticar este problema en el nacimiento, por lo cual el Síndrome de Harry Benjamin causa entonces que a estos niños se les adjudique el sexo erróneo desde el nacimiento, siendo a posteriori educados en el rol de género contrario a su verdadero sexo biológico.
Hoy sabemos que
el cerebro es, de lejos, el órgano sexual más importante, y el único que
puede definir, a ciencia cierta, el verdadero sexo de una
persona. La identidad de género se
halla impresa en las estructuras más profundas del SNC y el
cerebro. El Síndrome de Harry Benjamin se diferencia
de otras condiciones intersexuales, en que este no es evidente para diagnóstico
en el nacimiento, sino más interno y difícil de diagnosticar, pues requiere una
tecnología de diagnóstico médico más
avanzada.
El
Síndrome de Harry Benjamin es una condición intersexual muy severa que precisa
de una completa y dramática rehabilitación física. En relación a
otras condiciones intersexuales, el Síndrome de Klinefelter es sobre cien veces
más frecuente que el Síndrome de Harry Benjamin. El Síndrome de Turner es cincuenta veces más
frecuente que el Síndrome de Harry Benjamin, y el Síndrome de Insensibilidad a los
Andrógenos, es diez veces más frecuente que el Síndrome de
Harry Benjamin.
La mayoría de las personas afectadas por el
Síndrome de Harry Benjamin hasta ahora solían ser diagnosticadas entre los 15
y 35 años de edad, como promedio, lo cual no ha impedido a muchas personas poder
corregir el problema y todavía poder llevar una vida satisfactoria después.
Actualmente este Síndrome se detecta a edades mucho más tempranas (4-5 años de
edad). Las personas con
Síndrome de Harry Benjamin necesitan y completan su cirugía correctiva genital,
y la tendencia actual se dirije hacia el diagnóstico precoz (temprano en la
adolescencia) y el tratamiento
integral lo más temprano posible.
El nivel
de ansiedad experimentado por las personas con Síndrome de Harry Benjamin varía
de una persona a otra. Los establecidos roles sociales de género están lejos de
ser seguidos perfectamente por todo el mundo, y no todas las personas encuentran
tan terrible el hecho de ser tratados como miembros del sexo opuesto. El grado
de preocupación de la gente por su propia apariencia y anatomía es también muy
variable. Pero es totalmente normal, y probablemente mucho más comun, para las
personas, prestar más atención y dar más importancia a tanto su propio género
físico y social como al de los demás. Puede ser algo que ellos ya den por
garantizado sólo raramente piensen en ello, lo
cual es una indicación de lo profundamente arraigado que es.
Las personas con Síndrome de
Harry Benjamin casi siempre experimentan una creciente insatisfacción e
infelicidad con ambos, sus cuerpos y sus roles de género, hasta que ellos puedan
corregirlos, incluso hasta el punto de llegar al suicidio si no pueden
solucionar su problema.
El dolor causado por el Síndrome de Harry
Benjamin es exacerbado por la actitud social hacia él. Compañeros, amigos y
familiares actúan frecuentemente de forma incrédula y hostil hacia personas que
revelan que han descubierto que padecen el Síndrome de Harry Benjamin. La
sociedad en general no trata bien a las personas cuya apariencia es ambigua de
género, haciendo muchas veces de ellos/as objeto de abuso verbal,
discriminación, y en ocasiones violencia. Esto es muy duro de afrontar cuando
además se carece de apoyo familiar o de un empleo estable, sin embargo éste
suele ser a menudo el caso.
La más posible explicación sobre la causa del Síndrome de Harry Benjamin es alguna clase de variación o irregularidad hormonal durante el periodo de gestación. Pero cualquiera que puedan ser las causas que producen esta condición, se trata de una condición genuina, traumática, que merece comprensión y compasión.
Diferencias Terminológicas Básicas
¿Cómo se trata el Síndrome de Harry
Benjamin?
Es recomendable acudir a un
especialista endocrinólogo y aportar toda la documentación médica actualizada en
relación con el Síndrome, a la vez que se presenta la condición desde una visión
realista y respetuosa con su propia biología, con la pretensión de que se
observe de forma objetiva.
El seguimiento psicológico resulta muy útil
para el diagnóstico de esta condición, y su tratamiento físico después, puede
corregirla por completo.
En la mayoría de los casos, actualmente, no se
puede dar ninguna forma posible de diagnóstico hasta la infancia tardía o
pre-adolescencia, siendo entonces posible el tratamiento desde, si es posible,
antes del desarrollo adolescente. Los Paises Bajos están en la vanguardia de
diagnóstico y tratamiento del Síndrome de Harry Benjamin en niños y
adolescentes, de la mano de la doctora Cohen-Kettenis, una gran defensora del
tratamiento humano de estos adolescentes desde la más temprana edad
posible.
En España actualmente algunos hospitales en Madrid, Barcelona y Málaga pueden ofrecer un tratamiento completo de la condición bajo cobertura del Sistema Nacional de Salud, aunque existen diferentes especialistas en SHB repartidos por las diferentes comunidades autónomas.
Es importante recordar que el Síndrome de Harry
Benjamin es una condición fisiológica, no psiquiátrica, y
aunque la ayuda psicológica puede resultar muy útil para el diagnóstico de la
condición, especialmente en edades tempranas, el tratamiento del Síndrome de
Harry Benjamin es únicamente de carácter físico, incluyendo TRH y CAS, es un
tratamiento correctivo físico. Por lo tanto, es al endocrinólogo, al que se
debe de acudir al comienzo. Serán principalmente un endocrinólogo y un cirujano,
los especialistas en el seguimiento del tratamiento del Síndrome de Harry
Benjamin.