Cuarenta Y Tres Maneras De Soltarse El Pelo Pdf Download -

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Julio Cesar Thap

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Jul 12, 2024, 4:04:26 PM7/12/24
to sijacalhy

Hay formas del amor atrapadas en todos nuestros gestos. Con el estilo sencillo e intimista que caracteriza a Elvira Sastre, este libro rene cuarenta y tres formas de sentir. Desde la mayor prdida hasta el clmax del goce, pasando por el sexo, el desamor y el olvido. Cada uno de estos poemas nos ofrece una manera diferente de habitar la piel, sentir el corazn y soltarnos el pelo.

Elvira Sastre naci en Segovia en 1992. A los quince aos inaugura el blog Relocos y Recuerdos, y escribe sin cesar, dando a conocer sus versos a travs de las redes sociales. Ha publicado los poemarios Cuarenta y tres maneras de soltarse el pelo (2013), Baluarte (2014), Ya nadie baila (2015) y La soledad de un cuerpo acostumbrado a la herida (2016). Elvira colabora con msicos, cantautores y otros poetas, y ha publicado dos libros que combina...

Cuarenta Y Tres Maneras De Soltarse El Pelo Pdf Download -


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Hay formas del amor atrapadas en todos nuestros gestos. Con el estilo sencillo e intimista que caracteriza a Elvira Sastre, este libro rene cuarenta y tres formas de sentir. Desde la mayor prdida hasta el clmax del goce, pasando por el sexo, el desamor y el olvido. Cada uno de esos poemas nos ofrece una manera diferente de habitar la piel, sentir el corazn y soltarnos el pelo.?Elvira Sastre es una poeta de su tiempo que ha encontrado una voz con la que poder comunicarse con los otros. Y es precisamente en la existencia del otro, en la posibilidad de conmover, donde se encuentra el sentido verdadero de su poesa.? Fernando Valverde

CUARENTA Y TRES MANERAS DE SOLTARSE EL PELO"En este libro Elvira Sastre Sanz escribe los poemas que escribiría yo si pudiera ser ella: desafiantes, jóvenes, afilados; llenos de imanes, de anzuelos y de bombillas rotas que, sin embargo, aún siguen encendidas en la oscuridad." Benjamn Prado

Elvira SastreNaci en Segovia en 1992. A los quince aos inaugura el blog Relocos y Recuerdos, y escribe sin cesar, dando a conocer sus versos a travs de las redes sociales. Ha publicado los poemarios Cuarenta y tres maneras de soltarse el pelo (2013), Baluarte (2014), Ya nadie baila (2015) y La soledad de un cuerpo acostumbrado a la herida (2016). Elvira colabora con msicos, cantautores y otros poetas, y ha publicado dos libros que combinan la ilustracin y la poesa: T la Acuarela/Yo la Lrica (2013), una colaboracin con la ilustradora Adriana Moragues, y Aquella orilla nuestra (2018), ilustrada por Emiliano Batista (EMBA). Elvira Sastre compagina su carrera potica con la escritura y la traduccin. Ha traducido a poetas como Rupi Kaur o Gordon E. McNeer y a novelistas como E. Lockhart o John Corey Whaley. Recientemente su obra y su labor en favor de la creacin artstica han sido reconocidas con el Premio La Sombra del Ciprs, concedido por la Asociacin Cultural de Novelistas Abulenses. En la actualidad, la escritora llena teatros y salas de conciertos con sus recitales poticos y comparte con los lectores su poesa, vivencias y su mundo personal a travs de las redes.

La poesa ayuda a darle nombre a esas cosas que existen pero de las que an no sabemos que estn ah. Cuarenta y tres maneras de soltarse el pelo es una llamada al desahogo, una puerta abierta a lo que habita dentro del alma de cada uno, un abrazo pausado a uno mismo. Este libro rene cuarenta y tres formas de ser valiente y mirar a la vida a los ojos, con las manos llenas de verdad y con ese amor desnudo y cierto entre los dientes dispuesto a soltarse el pelo y liberarse de las cuerdas que, en ocasiones, llevan nuestro nombre.

Normalmente me gustan los poemas romnticos pero esto es demasiado, hay poemas que prcticamente no se diferencian unos de otros porque son todos iguales. Adems nunca haba visto a nadie abusar tanto del termino potico "lloverse", de los 44 poemas, mnimo 35 lo deben haber tenido. Tambin hubieron algunas partes explcitas sexuales, que lejos de parecerme "poticas" me parecieron burdas y forzadas, es casi como si un nio dijera "mira mama digo groseras porque puedo". Pero en todo caso me veo forzada a darle 5 estrellas, porque en este poemario se encuentra "La ltima primera vez" que es mi poema favorito y me encanta.

La poesa ayuda a darle nombre a esas cosas que existen pero que an no sabemos que estn ah. Cuarenta y tres maneras de soltarse el pelo es una llamada al desahogo, una puerta abierta a lo que habita dentro del alma de cada uno. Un abrazo pausado a uno mismo.

Beln despert en la serenidad de una habitacin baada por una clida y tenue luz ambiental. Su penumbra contrastaba con la vibrante ciudad, llena de luces de nen, que se extenda ms all del enorme ventanal. Los edificios brillaban con cientos de colores y secuencias, mientras los vehculos autnomos se deslizaban por las arterias de vidrio y acero de la metrpolis, en una danza de caos organizado.

El silencio de la habitacin slo era interrumpido por los leves zumbidos de la maquinaria mdica que rodeaba la cama de Beln. Las pantallas hologrficas suspendidas en el aire informaban de cientos de parmetros de salud en tiempo real, como tributo al cuidado meticuloso que se tena por la husped. Todo en esa habitacin gritaba exclusividad: diseo minimalista, alta tecnologa, muebles de vanguardia y ese gran ventanal que revelaban una espectacular vista de la ciudad. Se encontraba, sin duda, en la seccin ms exclusiva de un hospital.

A su lado, un androide sali de su estado de letargo y comenz a emitir sonidos electromecnicos. Estaba diseado con forma de mujer de rasgos suaves y tranquilos, vestida con un impecable uniforme de enfermera. Aunque su apariencia era perfecta, su cara de piel sinttica careca de la calidez que transmiten los seres humanos.

No haban pasado ni veinte segundos, cuando el espacio a los pies de la cama de Beln parpade, emitiendo una suave luz azulada antes de proyectar una imagen hologrfica de un hombre mayor. Con su cabello canoso perfectamente peinado y una expresin de gravedad, se le identificaba fcilmente como alguien de poder y autoridad.

A pesar de sus palabras, Beln percibi la preocupacin en sus ojos, la misma que siempre esconda detrs de su fachada de duro empresario. Sin embargo, la distancia entre ambos pareca insalvable en ese momento.

Pocos niveles ms abajo, en el mismo edificio, Rafa despert en una habitacin marcada por su esterilidad. Lmparas de luz insuficiente brillaban desde el techo, revelando la simplicidad utilitaria de su entorno: una cama de barreras metlicas, con una gran sbana cubrindole, no haba mucho ms a la vista. No le importaba el exterior; Rafa estaba lidiando con el torbellino de confusin en su interior.

La puerta se abri con un sonido metlico y lo que pareca ser la forma de una mujer, en uniforme mdico, se hizo visible al otro lado. Aurora, el asistente de inteligencia artificial, se acerc a l con un andar perfecto y sosegado.

Un momento de silencio paus la conversacin. Rafa todava luchaba por comprender la gravedad de la situacin. Entonces, algo cambi en su mirada y sufri un golpe de realizacin. Su rostro perdi color, sus ojos se abrieron como platos y su mirada baj hasta la sbana blanca que le cubra: faltaba algo.

La voz de Aurora se desvaneci, perdida en el estruendo de la revelacin que acababa de golpear a Rafa. La noche pareca ahora ms profunda, al igual que la oscuridad que se apoderaba de l, desde dentro. La vida de Rafa haba cambiado para siempre, en menos de dos latidos.

Aurora se mantuvo en silencio un instante ms. La IA no poda ofrecer el consuelo de un humano, ni las palabras adecuadas para llenar el vaco que haba dejado la prdida de su pierna. Sin embargo, hizo lo que estaba programada para hacer: asistir y apoyar.

Aurora se march con discrecin y Rafa se qued solo en la habitacin, con sus pensamientos y su dolor, mirando hacia el bullicio y las luces de nen de la ciudad, insensible al mundo que se haba derrumbado dentro de esa habitacin de hospital.

Unos pisos ms arriba, en la zona noble del hospital, la clida luz de la habitacin iluminaba la figura de Beln. Miraba su reflejo en la ventana mientras se abrochaba una nueva y entallada camisa blanca, que su padre haba enviado al hospital por dron, junto con un elegante traje negro de sastrera. Cada uno de los movimientos de Beln era preciso y deliberado, como si estuviera tratando de aferrarse a la normalidad, a pesar del torbellino de eventos que haba atravesado desde que despert.

Aurora la observaba desde su posicin al lado de la cama. En realidad, Aurora viva fuera de ese cuerpo de esqueleto metlico, tena presencia en cada dispositivo electrnico de esa sala y de ese hospital.

Las palabras resonaron en el silencio de la habitacin, hundindose en el corazn de Beln. Su mirada se desvi hacia la ventana, hacia las luces parpadeantes de la ciudad, mientras procesaba esta nueva informacin.

Beln ignor esas palabras. Un sentimiento de culpa comenzaba a anidar en ella. La habitacin qued en silencio por unos segundos, mientras ella continuaba abrochndose su camisa, sus movimientos ahora mecnicos y lentos, con sus pensamientos perdidos en el siguiente movimiento.

Rafa qued absorto con sus pensamientos y su ira. Las palabras de Aurora resonaban con un eco siniestro. Haba sido sacrificado, reducido a nada ms que una variable en un clculo fro y despiadado, que alguien haba modificado justo antes del accidente para hacerlo ms injusto. Y todo lo que quedaba ahora era la impotencia y la furia.

Era evidente para Rafa que ella perteneca a una esfera social completamente diferente. Ella estaba all, en la puerta de su habitacin, envuelta en una sofisticada elegancia que pareca discordante en el lugar. Era hermosa, s, pero no era slo eso. Era una especie de perfeccin pulida, refinada. Su pelo brillante y cuidadosamente peinado, sus ojos claros y despejados, a pesar de la hora temprana. Su ropa rezumando calidad y estilo. A pesar de haber estado en el mismo accidente haca slo unas horas, ella pareca imperturbable, como si su mundo estuviera protegido por una barrera invisible. Aun as, haba algo en su mirada, un matiz de preocupacin, o quizs vulnerabilidad, que Rafa encontr inesperado.

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