Estimado Astor:
Todo lo aprobado en la noche del ‘martes negro’ tiene vicio de ilegitimidad, porque no tenía que ser la Asamblea saliente que tomara estas decisiones. Menos la elección del presidente del Tribunal de Ética Gubernamental que sí era deuda legislativa de la Asamblea saliente. Pero incluso a esta elección jurídicamente incuestionable se le pegó el tufo a podrido, porque lo metieron en el mismo tamal intoxicado con ingredientes podridos.
Estimados diputados:
El tamal se está haciendo, a pesar de que sus ingredientes apestan y su consumo intoxicará la institucionalidad del país. Se está cocinando a fuego lento, a pesar de toda la oposición - la parlamentaria de una impotente ARENA y la extraparlamentaria de una crecientemente amplia coalición de organizaciones y personajes de la sociedad civil, gremios empresariales, sindicatos, universidades.
Estimados señores:
Estimados abogados:
Anoche publiqué en twitter una pregunta, y todavía no tengo clara la respuesta: "¿Qué hacer cuando un político que está poniendo fiscal general te inventa en público que traficás con drogas?" Me refería al exabrupto del diputado Guillermo Gallegos en el programa "8 en Punto", de Nacho Castillo, la noche del martes. Si una acusación de este tipo la hace un ciudadano común, uno no se preocupa. Otro loco más..