Lamentablemente en el mundo en que nos encontramos, lo que no se mide no existe. Nosotros no podemos seguir diciendo que hacemos cosas buenas, tenemos que demostrar que hacemos cambios, si podemos sacar alguna buena conclusión de Río +20 es que hay que mejorar los sistemas de mediciones mundiales. No podemos seguir simplificando con la medición del producto interno bruto como la única posible forma para determinar si un país crece o no. No podemos ver el rendimiento de una empresa solo en base a la utilidad que genera y sobre todo no podemos tomar las decisiones de nuestras vidas a ciegas.
La Política Nacional de Medio Ambiente 2012 (PMA) constituye un debilitamiento y retroceso respecto al marco normativo vigente en materia de gestión ambiental, especialmente la Ley del Medio Ambiente, pues se enfoca en “revertir la degradación ambiental y reducir la vulnerabilidad frente al cambio climático”, dejando por fuera toda la gama de amenazas socio-naturales y antrópicas, y la vulnerabilidad ante éstas, las cuales al conjugarse generan diversos riesgos ambientales. La PMA propiciaría el desmantelamiento de la normativa vigente en algunos temas o aspectos abordados, restringiendo su ámbito de aplicación. El marco conceptual adoptado por la PMA carece de fundamento científico, conllevando a planteamientos equivocados en términos de las políticas y medidas, como es la restauración de ecosistemas y la adaptación al cambio climático; y a incoherencias e inconsistencias entre las líneas prioritarias de acción y los objetivos de la PMA. Los resultados de las consultas públicas previas a la elaboración de la PMA, plantean que los problemas prioritarios se relacionan con los impactos negativos derivados del deterioro ambiental, como resultado de las transformaciones territoriales generadas por las actividades antrópicas de gran impacto, y por la ineficacia de la institucionalidad responsable de la gestión ambiental;.sin embargo, el diagnóstico planteado no retoma los aportes emanados de dichas consultas, tal es el caso de la minería y las áreas naturales protegidas. La PMA no plantea objetivos en términos de impactos positivos en el mejoramiento en la calidad ambiental y en la restauración de las dinámicas naturales, limitándose al nivel de gestión ambiental; dicha falencia imposibilitaría el seguimiento y evaluación de la efectividad de la PMA.
Miriam:
No nos conocemos. Seguramente tú no me conoces, por nada. Si me conocieras, difícilmente hubieras puesto, este domingo en la noche el siguiente mensaje en twitter, dirigido a tu amigo Carlos Ponce:
Miriam Mixco (@MiriamMixco): “@cponce_sv y @paololuers defiende a los angelitos, dicen que lo extorsionaron y hackearon a cambio que sacara el reportaje es verdad ?”
San Salvador, octubre 2012
Excelentísimo señor presidente:
Ya todos estábamos algo preocupados, porque en las últimas 4 semanas usted no dio sus acostumbradas declaraciones para informar al pueblo del progreso en sus reuniones con los partidos políticos.
Las pandillas MS y 18 se desmarcan de las recientes amenazas a centros escolares y los adjudican a “sectores que quieren desacreditar el esfuerzo de ambas pandillas de consolidar la tregua y el compromiso adquirido de convertir en zonas de paz las escuelas del país”. Así lo declaró el viernes 10 de agosto a El Diario de Hoy Carlos Alberto Mojica Lechuga (el “Viejo Lin”), dirigente de la pandilla Barrio 18, en el penal de Cojutepeque.
"Es como si la guerra se hubiera desmontado en el terreno donde se disparan las armas, pero siguiera presente en el plano donde se manifiestan los ánimos". Esta es la frase clave de una columna de opinión que David Escobar Galindo publicó el pasado 23 de julio. Aunque no lo dice explícitamente, todos entendemos que está hablando del actual conflicto sobre la Corte Suprema.
Estimados cibernautas:
Navegando por facebook, twitter y los blogs, se van a encontrar con maravillas, mucha información, pero también con desinformación, difamación y otras sorpresas desagradables. Tal vez se encuentran con un blog anónimo (no voy a mencionar el nombre de esta publicación, porque no les quiero hacer el favor de publicidad de choto) que se especializa en guerra sucia: agarran a cualquier persona que consideran adversario político, y le inventan, con lujo de detalle, las historias más espantosas de desviaciones sexuales, tráfico de drogas o cualquier cosa que creen que puede destruir su prestigio. El problema es: ¿quién les va a creer?
Estimados señores Medardo González y Alfredo Cristiani:
Ni modo, se terminaron las vacaciones y el país regresa a la triste realidad, dirigiendo sus miradas hacia ustedes dos: A ver si encuentran el punto final a este capítulo de enredos y componendas que nos tiene fastidiados: estoy hablando del pleito sobre la Corte Suprema y el fiscal general.