La tregua de las pandillas y el debate que ha despertado en la sociedad sobre los conceptos de seguridad pública, prevención y rehabilitación ya han dejado claro una cosa: ninguno de estos conceptos llevaría al país a construir la paz social si la sociedad civil, la empresa privada y todos los actores de la vida nacional no asumen responsabilidad y protagonismo. Se trata de problemas demasiado complejos para esperar las soluciones solamente del gobierno.
Estimados señores:
Sus empleados, los periodistas, están haciendo lo posible (y también lo imposible) para juntar la plata para que nuestro colega Santiago Leiva puede salvar su vida amenazada por un agresivo cáncer.
El otro día estaba viendo el partido Real Madrid contra Barcelona, cuando alguien tocó la puerta de mi casa. Un señor que nunca antes había visto. Me dijo que me buscaba en la casa, porque en mi negocio no me había encontrado. Cuando le pregunté cómo conocía la dirección de mi casa, se rió y me dijo: Sé muchas cosas de usted, porque durante año y medio me tocó darle seguimiento. También a varios de sus amigos... y me dio tres nombres de personas que de hecho son amigos cercanos
Estimado Astor:
La Asamblea, aunque algunos no quieren reconocerlo, tiene que elegir en septiembre al fiscal general de la República. Sigfrido Reyes y sus 50 diputados del Bloque Populista (¡no confundir con el histórico Bloque Popular de los años 70, que puso cientos de muertos en su lucha contra un régimen que no conocía fiscales ni jueces independientes!) están desafiando nuevamente la Constitución insistiendo que la elección del fiscal ya estuvo, que vos sos ya juramentado, y que sólo tenés que asumir el cargo - desconociendo la sentencia de la Sala de lo Constitucional que declaró nula tu elección por parte de la Asamblea saliente en abril de este año.
Estimado Norman:
Te felicito por su nominación como candidato a la presidencia. Pero más que esto, me obliga a recordarte el tamaño del huevo en que estás metido. Porque estas elecciones del 2014 no son cualquier contienda: De estas elecciones el país exige una ruptura constructiva – no sólo con dos presidencias populistas (la de Saca y la de Funes), sino también con la forma como ARENA ha gobernado durante 15 años que han preparado el terreno para la plaga del populismo, primero de derecha y luego de izquierda.
Estimado Sigfrido:
Yo sé que no es fácil, para nadie, reconocer una derrota. Es entendible que ustedes traten de enfocar no en el fracaso de su intento de destruir la incómoda Sala de lo Constitucional, sino más bien en el dulcito que les dieron: Consiguieron como premio de consolación una cuota de dos militantes del Frente en la Corte. Y como extra la presidencia. Entiendo que esto lo necesitaban para poder salir del berrinche sin perder del todo la cara frente sus bases.
Los ataques del Presidente de la República contra la empresa privada han alcanzado niveles grotescos. Parece que este ciudadano no puede vivir sin crisis. Apenas ha salido de una (la de la Corte y de la negativa del bloque de partidos oficiales de cumplir las sentencias de la Sala de lo Constitucional), y con la otra ya asomándose (la elección pendiente del fiscal general y nuevamente la negativa del bloque de partidos oficiales de cumplir la sentencia correspondiente), y Mauricio Funes arma una nueva, provocando la ruptura entre Gobierno y sector privado.
Estimado amigo:
Todavía no lo conozco – y tengo la sospecha que no será tan pronto que usted se nos presente. Ahora ni siquiera me puedo imaginar cómo lo van a encontrar nuestros diputados. A lo mejor ni lo logren y haga falta otro cónclave en Casa Presidencial y nuevas amenazas desde Washington...