Al llegar a la universidad, lo que vi fue espantoso. El mal olor inundaba el ambiente, y una mortaja negra de moscas cubría parcialmente los cadáveres; coágulos de sangre ennegrecida, pedazos de hueso y trozos de masa encefálica estaban esparcidos alrededor de las cabezas; la pared del fondo del jardín, salpicada de sangre. Afuera solo había cuatro cuerpos: Ellacuría, Montes, Martín Baró y Amando López. Al cadáver del padre Moreno lo arrastraron al interior de una de las habitaciones. El padre López y López estaba por casualidad allí, pues no pertenecía a esa comunidad; se despertó con el ruido de la balacera cuando mataron a sus compañeros jesuitas, y salió a ver qué pasaba. Uno de los soldados lo siguió adentro del cuarto y lo mató. La esposa del jardinero Julia Elba y su hija, quienes esa noche estaban durmiendo en una salita de la residencia de los padres, al oír las descargas salieron a ver, y las mataron.
Llevamos dos semanas en Alemania. Los primeros días dedicados a compras, y luego una semana entera de puras gestiones burocráticas. Ya en los primeros almacenes me llamó la atención la manera extremadamente profesional y amable en que las vendedoras (casi todas son mujeres) le atienden a uno. No importa si uno busca zapatos, ropa, aparatos electrónicos, medicinas (y tampoco si uno al final compra o no): el personal de venta muestra buen humor, buen criterio, buenos conocimientos de sus marcas, paciencia, hasta encanto... Todo lo contrario de lo que yo acordaba Alemania.
Les presento al señor Peer Steinbrück: candidato opositor para las elecciones del 2013 en Alemania. Luego de meses de debates internos, el partido socialdemócrata escogió a este economista de 66 años, ex-ministro de finanzas en el gobierno de la difunta gran coalición entre los dos partidos grandes; el hombre que enfrentará a Angela Merkel y su partido demócrata-cristian
Cuando crecí en Alemania, todas las ciudades tenían tranvías. Luego, en los años de la nueva prosperidad, muchas ciudades querían tener algo "más moderno". Pero se equivocaron: En vez de invertir en la modernización de sus tranvías, arrancaron de sus centros los rieles y sustituyeron los vagones de tranvía con flotillas de autobuses.
Aquí en Alemania es muy popular Vitali Klitschko, campeón mundial de peso pesado. Vitali es ukraniano, pero tiene muchos años de vivir y entrenarse en Alemania, igual que su hermano Vladimir, también campeón mundial de boxeo. Los alemanes los adoptaron a los dos; y así como siguieron su carrera deportiva, ahora siguen de cerca la carrera política de Vitali, quien en su natal Ucrania fundó un partido llamado GOLPE para desbancar al presidente-dictador Víktor Yanukóvich. ‘Puño de hierro’ lo llaman los ucranianos, y en las recientes elecciones logró con 13% del voto popular poner a su partido opositor y su figura en el mapa político.
Aquí en Alemania tienen un presidente de la república, pero no le dan realmente poder. El poder está concentrado en el parlamento, y este lo delega, con mayoría simple de la mitad más uno de los diputados, a un primer ministro llamado canciller. Igual se lo quitan cuando pierda la confianza de la mitad más uno de los diputados. Este canciller electo por el parlamente preside el gabinete y gobierna al país. En cambio, el presidente de la república es una figura más bien decorativo, una especie de “rey civil” que juega un rol decorativo y protocolario parecido al papel de la reina en Gran Bretaña y los reyes en países como Dinamarca, Suecia o Holanda