En la profundidad del “Gran Océano de la Vida”, en la oscuridad de su
fondo, en el abismo psicológico, en el gran olvido, late un Misterio,
late una verdad.
Ya pocos recuerdan, ya muchos olvidaron, ya muchos ni siquiera saben.
Cual cardumen se mueven de un lado a otro, en repetitivas maniobras
mecánicas, obedeciendo a voces lejanas que les ordenaron sus
movimientos.
Arriba, abajo, a la derecha, a la izquierda, hacia el centro, hacia la
periferia, solo se mueven, solo repiten el fluir de las olas, el fluir
del movimiento, el fluir de no saben que.
Religiosas creencias que se pierden en la ignorancia del tiempo, la fe
dogmática de sus experiencias dormidas, ciencias exactas del
desconocimiento de la Luz, en la profundidad de sus caos.
Movimientos ciegos, zarpazos a tientas en busca de presas.
Comparten sus vidas, sus espacios, sus quehaceres, nadan en la dicha
falsa de sus sueños, de sus creencias, de sus fantasías.
Por aquí, por acá y por todos lados, circulan regalos, dadivas
corroídas por la ignorancia, el falso engaño, la mentira.
Dan Luz negra, creyendo dar Luz Blanca; dan oscuridad, dan fantasías
de los demonios del comercio, dan el “OLVIDO”.
Se emborrachan, copa tras copa, con el licor de la ignominia, “olvido”
y dan a beber; lo que es mas triste; a sus hijos, los niños.
De borrachos, solo salen borrachos y siglo tras siglo el olvido se
hace mas grande, mas grande la curadera, mas grande el olvido.
¿Dónde están los católicos, los cristianos? ¿Dónde están los
Evangélicos, los Protestantes? ¿Dónde están los Teósofos, los
Rosacruces, los Masones?
¿Dónde están los Gnósticos? Muchos emborrachándose con el Licor del
Olvido.
Fue más fuerte el licor que la voluntad, fue más fuerte el engaño, la
mentira.
Fue más fácil el OLVIDO.
“Mas tonto es el tonto que sabe y olvida al dejarse llevar por la
corriente del mar de la oscuridad”.
“El sabio recuerda en su corazón y esparce esa verdad”, aunque como
espada hiera y mate la ilusión, la mentira y el engaño.
“CRISTO” es el que debe nacer en nuestro corazón, no el viejo pascuero
y sus regalos de engaño.
Vanidad, Orgullo, codicia, son sus preferidos, guardados en papeles
que cubren fantasías, orlados con cintas de vanidad.
Ya la cena sagrada del misterio, se confundió con la cena de la Gula y
de copa en copa, se Olvida.
Y muchos terminan en bailes y orgías, en danzas eróticas y falsa
alegría.
¿Dónde están los padres que no enseñan a sus niños?
Bebiendo la copa del olvido, manejados por falsas fantasías de
sentimientos, obligados por el vaivén de la vida.
Ni un palpitar de consciencia hay en sus corazones, ni siquiera
aparece el rasgo de la intuición, solo hay pena, solo hay dolor,
cuando no se da de regalo otra mejor perdición.
Antes que se me olvide, aunque nunca he de olvidar:
“ EL 24 DE DICIEMBRE, SE RECUERDA EL NACIMIENTO DEL MAS GRANDE, EL
HIJO DE DIOS, CRISTO NUESTRO SALVADOR”.
Paz inverencial.
Maese anonimus.