Las dificultades sexuales pueden comenzar temprano en la vida o desarrollarse después de haber experimentado el sexo agradable y satisfactoriamente. Pueden presentarse en forma gradual o repentinamente, desarrollar incapacidad total o parcial. Las causas pueden ser: biológicas, psicológicas o ambas a la vez. Los factores emocionales interpersonales, como la falta de confianza y comunicación abierta; y los problemas psicológicos como depresión, miedo, culpa, trauma sexual previo, entre otros; pueden desencadenarlos.