Sin la RESERVA FEDERAL otro mundo es posible
Los sucios secretos de la Reserva Federal de USA (FED) y los bancos que manejan el mundo
¿porque existe la inflacion?
¿quien produce dinero de la nada y lo presta con intereses ?
¿quienes fueron los hombres que se reunieron en absoluto secreto en la isla de Jekyll para crear la FED ?
En el excelente libro de William Greider,
publicado en 1987, sobre el funcionamiento del Sistema de la Reserva
Federal de USA. Detallado y explícito, es una lectura maravillosa e
informativa, con la excepción de la solución que sugiere para un inmenso
problema. Fue, por lejos, demasiado tímido.
Greider llamó su libro “Secrets of the Temple” [Secretos del Templo]
Antes de continuar veamos este minuto de
confesion a cara descubierta de la mafia de la FED - y uno de sus
representantes - Alan Greenspan:
"EEUU no puede entrar en bancarorrota simplemente porque puede IMPRIMIR todo el "dinero" dolar que le de la gana"
Es un buen ejemplo de lo que es crear riqueza:
Este artículo trata de resumir lo que hace, cómo lo hace, a quien beneficia y a costa de quienes.
Para los que no están al tanto, prepárense para informaciones y comentarios sorprendentes.
Aclaremos algo desde el inicio.
La Reserva Federal de USA, el Banco de Inglaterra, el Banco de Japón y el Banco Central Europeo (de los 12 países europeos que adoptaron la moneda común europea en 1999) son instituciones con un poder enorme, mucho más allá de lo que puede imaginar la gente en algún sitio del mundo.
Otro
poderoso banco forma también parte del mundo financiero actual. Hay que
mencionarlo por su importancia, aunque requiere un artículo separado
para explicar de modo más completo cómo trabaja.
Es el Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés), hermético, inviolable y sin responsabilidad ante nadie, fundado en 1930 y basado en Basilea, Suiza.
Este
banco, del que la mayor parte de la gente jamás ha oído hablar, es el
banco central para sus bancos centrales miembros - una especie de
“mandamás de mandamases” bancario, equivalente a lo que al parecer
existe en el mundo enigmático de los Dones de la Mafia.
La mayoría de las demás bancos centrales, incluyendo a la Reserva Federal (explicado más adelante), es de PROPIEDAD PRIVADA de sus miembros.
Algunos
académicos y otros que han estudiado el BIS creen que la elite
dominante del capitalismo financiero estableció este banco de bancos
para que esté en la cima del poder a fin de que ejerza su autoridad
sobre un sistema financiero mundial poseído y controlado por ella AL
ESTILO FEUDAL.
La
idea es que esa súper-elite quiere regir el mundo, y que estableció ese
todopoderoso banco de bancos supranacional para que así lo hiciera.
EL CARTEL DE BANCOS:
Los bancos centrales dominantes y el BIS,
junto con la mayoría de los otros, ejercen su influencia en una alianza
mutua de tipo cartel para asegurar que todos se beneficien más de lo que
harían sino fuera por ese confortable arreglo.
Pueden crear dinero,
financian las necesidades de sus gobiernos, sus fuerzas armadas y todas
las actividades empresariales, que no podrían funcionar sin un
suministro expeditivo de esa mercancía, la más necesaria de todas.
Es
el dinero, y los banqueros centrales tienen el poder de crear o sacar
de la circulación mucho o poco, según gusten y con la intención que se
les ocurra.
Ningún
banco central nacional es más poderoso en la actualidad que la Reserva
Federal de USA, pero no fue siempre así, y ahora enfrenta competencia
por el primer lugar, lo que no había conocido desde la Segunda Guerra
Mundial.
La Fed, como lo llaman, ha existido desde que fue establecido originalmente por una ley del Congreso en 1913.
Pero
el Banco de Inglaterra ha existido desde que Bretaña controlaba los
mares, desde 1694, cuando el Rey William III necesitó ayuda para
financiar el tipo de aventura que requiere mucho dinero disponible - la
guerra.
El
Banco de Inglaterra no fue el primer banco central, pero fue el primer
banco central de propiedad privada del mundo moderno en un país
poderoso. Se llamó el Banco de Inglaterra para impedir que el público
supiera que, igual que nuestra Reserva Federal, era y sigue siendo de
propiedad privada y NO parte del gobierno.
Todo comenzó en 1910 en la isla Jekyll...
Suena
como el título de una película de horror, pero los eventos de la vida
real que ocurrieron en 1910 en esta isla de propiedad privada a poca
distancia de la costa de Georgia ...
En la isla Jekyll
se reunieron en secreto durante nueve días siete hombres muy
acaudalados y poderosos y crearon el Sistema de la Reserva Federal que
nació tres años más tarde, el 23 de diciembre de 1913 mediante una ley
del Congreso.
Desde entonces, la nación y el mundo NUNCA volvieron a ser lo mismo, sólo se beneficiaron los ricos y poderosos.
La
Ley de la Reserva Federal que le dio origen es seguramente una de las
obras legislativas más desastrosas para el bien público que jamás haya
sido producida por un organismo legislador.
También
puede haber sido y sigue siendo ilegal según el Artículo 1, Sección 8,
de la Constitución que casualmente es la ley inviolable del país.
El artículo indica que el Congreso tendrá el poder de acuñar (crear) dinero y de regular su valor.
Y
sin embargo . El Congreso actuó, por lo tanto, en violación de la misma
Constitución que juró preservar y al hacerlo creó el Sistema de Reserva
Federal que, como explicaremos más adelante, es una corporación privada
con fines de beneficio que opera a costa del bien público.
Mediante
su acción, nuestros legisladores cometieron fraude contra el pueblo del
país y hasta ahora se han salido con la suya sin que el público ni
siquiera conozca el daño que se ha infligido.
El
vergonzoso resultado es que lo que jamás debería haber llegado a ver la
luz es ahora la institución más dominante del mundo, y todo debido a lo
que comenzó en una isla de propiedad privada de nombre espeluznante.
Pero, si el Congreso hubiese actuado responsablemente, la ley de creación de la Fed jamás habría sido promulgada.
La
legislación que la estableció fue tan dañina para el interés público,
que probablemente jamás habría sido aprobada si no hubiera sido
encauzada mediante una reunión del Comité Parlamentario de Conferencia organizada en plena noche entre las 1.30 y las 4.30 AM (mientras dormía la mayoría de los miembros del Congreso) el 22 de diciembre de 1913.
La
Ley fue votada al día siguiente y aprobada a pesar de que muchos
miembros del organismo habían partido para sus vacaciones de Navidad y
la mayoría de los que se quedaron no habían tenido el tiempo necesario
para leerla o conocer su contenido.
¿Suena
familiar? Pero la aprobaron (como un ladrón en la noche) y fue
convertida en ley por un Woodrow Wilson inconsciente o cómplice, que
admitió posteriormente que había cometido un terrible error, diciendo
“Arruiné inconscientemente a mi país.”
Es hora de que el público lo comprenda y comience a exigir que se termine con más de 90 años de daño.
Y Eso casi ocurrió hace 43 años cuando un presidente decidió actuar a favor de la gente que lo eligió.
Ese
hombre fue John Kennedy, quien planificó antes de su muerte el fin del
Sistema de Reserva Federal para eliminar la deuda nacional que un banco
PRIVADO crea al imprimir dinero y prestárselo al gobierno.
Esa deuda ha aumentado ahora EXPECTACULARMENTE y tiene que ser pagada por todos los contribuyentes.
Este servicio de la deuda es ha enriquecido a los banqueros (de eso se trataba) y ha empobrecido al público.
No es exagerado decir que se trata del mayor fraude financiero en la historia del mundo que aumenta con cada día que pasa.
La deuda era menos onerosa hace 40 años, pero Kennedy comprendió el peligro que representaba para el país y la carga que imponía al público.
Por lo tanto, el 4 de junio de 1963, dictó la orden presidencial EO 11110 dando autoridad al presidente para emitir moneda.
Luego
ordenó al Tesoro de USA que imprimiera 4.000 millones de dólares en
“Billetes de USA” para reemplazar los de la Reserva Federal.
Su
intención era de reemplazarlos todos cuando hubiera suficiente cantidad
de la nueva moneda en circulación para poder terminar con el Sistema de
la Reserva Federal y el control que daba a los banqueros
internacionales sobre el gobierno de USA y el público.
Sólo meses
después de la entrada en vigencia del plan Kennedy, fue asesinado en
Dallas en lo que seguramente fue un golpe de estado disfrazado.
Una vez que Lyndon Johnson se hizo cargo, rescindió la orden presidencial de Kennedy y restauró el antiguo poder del cartel.
Y
todo esto habia empezado en una reunion en la isla de Jekyll
....Representaban a algunos de los hombres más poderosos del mundo - los
Morgan, Rockefeller, Rothschild de Europa (que dominaron toda la banca
europea a mediados del Siglo XIX y que todavía podrían ser la familia
más rica y poderosa de todas) y otros de gran influencia y poder.
Estaba también un senador de USA, un alto
funcionario del Tesoro, el presidente del mayor banco del país en la
época, un destacado personaje de Wall Street y el hombre que más tarde
llegaría a ser el primer presidente del Sistema de la Reserva Federal.
Querían
cambiar la ideología y el curso de los negocios que hasta entonces se
basaban en la competencia y reemplazarlos por el MONOPOLIO.
Como dijo el barón M.A. Rothschild :
“Denme el control sobre la moneda de una nación y no me importa quién haga sus leyes.”
Conocían también la sabiduría de lo que dice en Proverbios 22:7: ““El rico se enseñorea de los pobres; y el que toma prestado es siervo del que presta”.
- La capacidad de controlar el suministro de dinero de la nación, que les dio un poder casi ilimitado
El
Sistema de Reserva Federal no es una agencia gubernamental - es un
cartel de propiedad privada de poderosos bancos protegido por la ley.
El gobierno NO tiene ningun control sobre la FED .
Funciona como sigue:
La
Fed está compuesta de un Consejo de Gobernadores en Washington y de 12
bancos regionales en las principales ciudades de todo el país
(incluyendo a mi propia ciudad de Chicago donde cualquiera solía poder,
pero ya no puede, ir a un cajero y comprar valores del Tesoro de USA).
El sistema también incluye a numerosos y diversos bancos miembros, incluyendo a todos los bancos nacionales que TIENEN que formar parte del sistema.
Se
permite también que otros bancos se sumen y muchos lo hicieron. La
Reserva Federal comenzó sus operaciones en noviembre de 1914.
Los cursillo de economia suelen dejar de lado las partes más importantes de la historia y nunca han dado a entender que pudiera haber algo siniestro en el funcionamiento real del sistema bancario.
Son tan beneficiosos para el bienestar público como lo fue el misil balístico intercontinental MX Peacekeeper - "mantenedor de la paz"
(el lenguaje ingenioso es impresionante) que debía portar ojivas
nucleares a mediados de los años ochenta y que tenía el poder de
destruir toda vida en el planeta y que aún podría hacerlo en su forma
antigua o modernizada.
La
Ley de la Reserva Federal (la ley del país) estipula que los Bancos de
Reserva Federal de cada región son de propiedad de sus bancos miembros.
Esos bancos de la Fed son corporaciones de propiedad privada que hacen
un gran esfuerzo por ocultar que ellos, en realidad, son dueños de lo
que gran parte del público piensa que forma parte del tesoro y gobierno
públicos.
Es
fácil pensarlo ya que los presidentes de la Fed y siete de los doce
gobernadores son nombrados por el presidente y aprobados por el Senado.
Como tal, el BRFed es una especie de entidad casi-gubernamental, pero el
hecho es que el Sistema es de propiedad privada con fines de beneficio
privado como cualquier otra empresa.
Tiene accionistas como otras corporaciones públicas, que reciben un 6%
de intereses libres de riesgo cada año sobre su participación en el
capital.
El publico podría molestarse aún más si supiera que algunos de los propietarios de nuestra Reserva Federal s
on poderosos inversionistas extranjeros en el Reino Unido, Francia, Alemana, Holanda e Italia.

Son socios de gigantescos bancos de USA como JP Morgan Chase y Citibank así como de poderosas firmas de Wall Street como Goldman Sachs en un cartel banquero del nuevo orden mundial que influencia y afecta por doquier los negocios y nuestras vidas.
El
problema de la propiedad privada de los bancos de la Reserva Federal ha
sido cuestionado varias veces en los tribunales federales, en vano.
A
través de nuestra historia, hubo desacuerdo sobre quién debía controlar
el suministro de la moneda de la nación y el derecho de emitirla. Los
fundadores de la nación usamericana comprendieron que el parlamento
británico se vio obligado a imponer impuestos injustos a sus colonias
americanas y a sus propios ciudadanos porque el Banco de Inglaterra
había acumulado tanta deuda que el gobierno necesitaba ingresos para
reducirla.
Benjamin Franklin, de hecho, consideraba que fue la verdadera causa de la Revolución Usamericana.
Thomas Jefferson condeno esta banca :
“Creo
sinceramente que las instituciones bancarias son más peligrosas para
nuestras libertades que los ejércitos permanentes. Ya han creado una
aristocracia del dinero que ha desafiado al gobierno. El poder de
emisión debería ser arrebatado a los bancos y restaurado a aquellos a
los que pertenece como corresponde.”
Jefferson y Madison
comprendían los peligros de los monopolios comerciales de todo tipo y
trataron de asegurar que nunca existirían en la nueva nación.
Tratemos de imaginar cómo sería el país en nuestros días si Jefferson y Madison lo hubieran logrado - un
país sin gigantescas corporaciones depredadoras que explotan a todos
para obtener beneficios y sin fuerzas armadas desenfrenadas que hacen
guerra al mundo, amenazando con destruirlo, y que lo hacen para que esos
gigantes corporativos puedan obtener beneficios aún mayores.
Nunca lo lograron, por cierto, y la gente lo ha pagado caro desde entonces.
Ha
sido peor todavía desde los años ochenta, porque el poder de la Fed
aumentó bajo un presidente republicano amigo, y la algarabía dirigida
por los medios corporativos ocultó el efecto. Para ellos, es inaceptable
que la Fed sea degradada en público, así como sus gigantescos bancos
miembros o sus aliados de Wall Street.
Las cosas se descontrolaron especialmente durante el ejercicio de Alan Greenspan.
Sorprende que haya habido quien encontrara muchos motivos para elogiar a
semejante presidente de la Fed antes de que dirigiera la Fed, cuando
fue asesor presidencial, o durante el período en el que la dirigió.

Sólo entró al servicio gubernamental después del fracaso de su firma de
consultoría financiera, probablemente porque necesitaba una nueva línea
de trabajo. Allí se las arregló para convertirse en un exuberante
profeta de la banca central que fue casi elevado a la santidad por los
expertos en los negocios que pensaron que bajo su ejercicio los cielos
fueron sólo azules y que las pocas nubes a la vista siempre presagiaban
que volvería a brillar el sol.
Ahora
Alan se retiró a los horizontes más fértiles de los contratos
literarios y de las conferencias, lo que muestra que si trabajas bien
para los ricos y poderosos que te lo permitieron, (a costa del resto de
la gente) la recompensa final valdrá la pena.
En 1886 Lincoln dijo:
“
Los
poderes del dinero se alimentan de la nación en tiempos de paz y
conspiran contra ella en tiempos de adversidad. Son más despóticos que
un monarca, más insolentes que la autocracia y más egoístas que una
burocracia.
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Denuncian,
como enemigos públicos, a todos los que cuestionen sus métodos o saquen
a la luz pública sus crímenes. Tengo dos grandes enemigos: el Ejército
del Sur frente a mí y los banqueros detrás.
De los dos, el que está atrás es mi mayor enemigo.”
Parece
que Lincoln también dijo (aunque algunos lo disputan): “Veo que se
acerca en el futuro cercano una crisis que me inquieta y que me hace
temblar por la seguridad de mi país… han entronizado a corporaciones y
seguirá una era de corrupción en los cargos importantes, y el poder del
dinero del país se esforzará por prolongar su reino utilizando los
prejuicios de la gente hasta que toda la riqueza se acumule en unas
pocas manos y la República sea destruida.” Imaginemos lo que Lincoln
diría en nuestros días.
Lo que Lincoln pensaba sobre los banqueros y el poder del dinero en el país..
¿Tuvieron algo que ver, o fueron la razón de su prematura muerte a manos de John Wilkes Booth?
Los
banqueros internacionales detestaban evidentemente a Lincoln después de
que logró que el Congreso aprobara la Ley de la Moneda de Curso Legal
que autorizó al Tesoro de USA a emitir papel moneda llamado “greenbacks” [verdes].
Lincoln
necesitaba esa legislación después de que renunció a pagar a los
banqueros las tasas usureras de interés de entre un 24 y un 30% que
exigían por los préstamos que necesitaba para financiar su guerra con el
sur.
Con la nueva ley bancaria, Lincoln pudo imprimir los millones de dólares necesarios, libres de deuda y de intereses.
Esto no era, evidentemente, lo que deseaban los codiciosos banqueros,
ya que sólo pueden sacar beneficios cuando arrebatan su trozo de carroña
de las transacciones financieras que controlan.
Lincoln fue asesinado
poco después del fin de la guerra, y un poco más tarde rescindieron la
así llamada ley “Greenback” [verde], aprobaron una nueva ley bancaria, y
todo el dinero volvió a producir intereses.
Cómo funciona el Sistema de la Reserva Federal:
El
Sistema de la Reserva Federal resulta de que el Congreso y el Presidente
aceptaron PRIVATIZAR el sistema monetario de la nación y renunciar al
poder que debería hacer seguido siendo el derecho exclusivo del
gobierno.
Esa ley fue tan escandalosa que la Fed tuvo que ser estructurada deliberadamente
para
que pareciera una delegación del gobierno federal a fin de ocultar que
en realidad es un cartel bancario todopoderoso de propiedad privada
cuyos bancos miembros (incluyendo todos los nacionales) comparten los vastos beneficios obtenidos de poseer la licencia más importante que debiera ser exclusiva de los gobiernos:

-
el derecho a imprimir dinero en cualquier cantidad, controlar su
suministro y precio, y beneficiarse inmensamente de prestarlo a cambio
de un beneficio, incluyendo al propio gobierno que debe pagar intereses
por el dinero, lo que nunca sería necesario si simplemente lo
imprimiera.
Pensemos
en lo que ocurriría si el gobierno legalizara el derecho a falsificar
la moneda nacional para beneficio privado. No es una exageración afirmar
que es la mayor estafa financiera de todos los tiempos, que causa un
daño incomprensible a un público que sigue sin enterarse. y
Funciona como sigue:
La
Fed tiene la autoridad de dirigir la política monetaria de la nación
con el poder de controlar el suministro y el precio de la moneda. Tiene
tres maneras de hacerlo:
-
mediante operaciones abiertas de mercado,- la tasa de referencia que
cobra a los bancos miembros, y - el requerimiento del porcentaje de
reserva de los activos de los bancos miembros que se les exige que
mantengan en su poder y no sea prestado.
El
Consejo de Gobernadores tiene la responsabilidad del manejo de la tasa
de referencia y de los requerimientos de reserva, mientras que el Comité Federal de Mercados Abiertos (FOMC,
por sus siglas en inglés) está a cargo de las operaciones de mercado
abierto de compra o venta de obligaciones que explicamos más adelante.
Mediante
el uso de estos instrumentos, la Fed puede influenciar el suministro y
la demanda de dinero y así controla directamente la tasa a corto plazo
de los fondos federales que es siempre fija a menos que la Fed desee
elevarla o bajarla. Las tasas a mayor plazo son controladas por los
poderosos negociantes institucionales en el mercado de obligaciones.
El FOMC y cómo funciona
El Comité Federal de Mercados Abiertos es realmente la clave de todo el proceso de creación o contracción de dinero.
Consiste
de 12 miembros - siete miembros del Consejo de Gobernadores de la Fed,
el presidente del New York Fed Bank (el más importante de todos) y
cuatro de los restantes 11 presidentes del Banco de la Reserva que
sirven por turnos períodos de un año.
El
FOMC realiza ocho reuniones regularmente programadas por año para
evaluar las condiciones económicas y decidir lo holgada o estricta que
ha de ser la política monetaria para impulsar su objetivo declarado de
un crecimiento económico sostenible y de estabilidad de los precios.
Literalmente, el FOMC tiene el poder de crear dinero DE LA NADA. Lo hace mediante un proceso de cuatro etapas:
Primera etapa: El FOMC aprueba la compra de obligaciones del gobierno de USA en el mercado abierto.
Segunda
etapa: El New York Fed Bank adquiere las obligaciones a los vendedores
(los mercados financieros siempre tienen un número idéntico de
compradores y vendedores).
Tercera
etapa: La Fed paga por sus compras con créditos electrónicos a los
bancos vendedores que, por su parte, acreditan las cuentas bancarias de
los vendedores. Estos créditos son literalmente creados DE LA NADA.
Cuarta
etapa: Los bancos que reciben los créditos pueden entonces utilizarlos
como reservas para posibilitar que presten hasta 10 veces su suma (si su
requerimiento de reserva es de un 10%) mediante la magia (que sólo
poseen los bancos) de la banca de reserva fraccional y, ADEMAS ,
¡¡cobran intereses por el total. ¡Qué negocio! y todo es legal.
Imaginemos
cuán ricos podríamos ser todos si pudiésemos hacer lo mismo como
individuos privados. Pedimos prestado un millón a la Fed, como por arte
de magia lo multiplicamos por 10, y cobramos intereses sobre el total,
con la excepción de un 10% que debemos mantener en reserva. Es la magia
de la creación de dinero de la reserva fraccional y explica cuán
poderoso es el estímulo económico cuando la Fed quiere realzar el
crecimiento económico.
Cuando
la Fed desea contraer la economía reduciendo el suministro de dinero,
simplemente invierte el proceso mencionado. En lugar de comprar
obligaciones, las vende de manera que el dinero sale de las cuentas de
los bancos compradores en lugar de ingresar en ellas. Entonces, los
préstamos bancarios tienen que ser reducidos 10 veces si el
requerimiento de reserva es de un 10%.
Cómo la Fed daña el interés público
El
sistema de la Reserva Federal existe sólo para servir a sus
propietarios y a los bancos miembros y al hacerlo es hostil al interés
público. Eso, porque es un cartel bancario con el poder de
restringir la competencia por mayores beneficios obtenidos a nuestra
costa. Sale de nuestros bolsillos, a los de ellos, y el público pierde
de cuatro maneras:
Primera: A
través del impuesto invisible de la INFLACION que resulta de la
dilución del poder adquisitivo causado por el ingreso al sistema de
dinero recién creado, lo que reduce el valor de los dólares que ya están
presentes.

La
Fed de Greenspan fue especialmente expansiva, nunca fue
responsabilizada por sus excesos y pudo legar el serio problema que creó
a un futuro presidente de la Fed y a la sociedad, para que lo
encararan. El hombre al que ahora ensalzamos como mago monetario comenzó
de modo sensato. Desde 1982, antes de que llegara en 1987, hasta 1992,
el suministro de dinero aumentó en un promedio de un 8% por año.
Pero de 1992 a 2002, las imprentas
trabajaron horas extra en sincronización con la desregulación y el
crecimiento de los mercados globales, expandiendo la moneda en más de un
12% por año. Se hizo aún más extremo después del 11-S y desde 2002 creció a una tasa de un 15%.
Ahora se ha más que duplicado en menos de una década. Parece que el
nuevo presidente de la Fed tomó nota y ha comenzado a reducir el ritmo
de expansión monetaria ya que sigue aumentando la tasa de los fondos
federales a cualquier nivel que tenga en mente.
Los
operadores cambiarios también parecen haber tomado nota del ritmo de la
expansión general del suministro de dinero. Con la excepción de un
descanso en 2005, es bastante probable que la debilidad del dólar desde
2002 sea el resultado del exceso creado por los gastos derrochadores del
gobierno de Bush para financiar sus interminables guerras y sus
insensatos recortes tributarios para los ricos.

El
problema se complica aún más ya que desde 1964 hasta la actualidad, el
servicio de la deuda ha crecido de un 9 a un 16,5% del presupuesto
federal, y sigue aumentando, y el actual déficit ha pasado de un
superávit de un 1% a casi un 7% de déficit; el endeudamiento federal ha
crecido en un 40% sólo desde 2001 y ha sido financiado en gran parte por
“la gentileza de extranjeros” que podrían estar perdiendo los nervios.
Además, desde marzo de 2006, la Fed dejó de publicar la suma M-3 del monto total de dólares en circulación.
Sin
esa transparencia, ahora los grandes compradores de obligaciones del
Tesoro de USA tienen que calcular el valor del dólar basándose en la
especulación y la inseguridad en lugar de datos seguros - no es algo que
inspire confianza en los mercados financieros que funcionan mejor en
una atmósfera de franqueza y claridad.
Segunda:
El público también pierde porque el cartel bancario puede practicar la
usura - por su poder sobre una moneda flexible para aumentar
o bajar ARTIFICIALMENTE las tasas a cualquier nivel que escoja lo que
muchos pequeños prestamistas no pueden hacer en un mercado
verdaderamente libre y abierto.
Además,
la dominación sobre el mercado por el cartel fuerza a la mayoría de los
prestatarios (especialmente los más pequeños que están en menos
condiciones de emitir sus propios instrumentos de deuda) a pedirle
préstamos que luego puede hacer utilizando lo que debería ser el dinero
de la gente, puesto a su disposición al coste más bajo posible por
numerosos pequeños prestamistas fuertemente regulados por el gobierno,
que competirían en busca de clientes.
Tercera: Mediante los impuestos, nosotros, el público, tenemos que pagar para cubrir los intereses de la inmensa deuda
nacional (actualmente de más de 8,4 billones de dólares) acumulada del
dinero imprimido por la Fed y prestado al gobierno. Como dijera
anteriormente, totaliza ahora un monto anualizado que excede dos tercios
de un billón de dólares y aumenta a diario. Ha enriquecido a los
banqueros, empobrecido a la gente de a pie, y el público todavía no se
entera de que está siendo esquilmado en grande.
Cuarta:
Exacerbando el abuso mencionado, el cartel puede hacer que el público
saque de apuros al sistema con más dólares del contribuyente. Esto
sucede cada vez que alguno de los bancos demasiado grandes para que se
permita que fracasen necesita ayuda financiera para sobrevivir.
Lo mismo vale para grandes corporaciones como Chrysler o Lockheed,
grandes firmas inversionistas o fondos hedge como Long-Term Capital
Management o incluso países como México. También vale cuando cierra un
solo banco y hay que compensar a los depositantes o, de modo más serio,
después de una crisis financiera sistémica como la que acabó con muchos
bancos de ahorros y préstamos en los años ochenta.
Sea
un solo banco o muchas docenas al mismo tiempo, los dólares tributarios
del público son utilizados para salvar el sistema o sólo para pagar la
cuenta a fin de rembolsar a depositantes asegurados contra pérdidas por
el seguro de protección gubernamental hasta un cierto monto por cuenta.
¿Cómo habría reaccionado Adam Smith ante el Sistema de la Reserva Federal?
Esta
concentración de riqueza y poder del cartel bancario es lo contrario de
lo que Adam Smith, el padrino ideológico del capitalismo de libre
mercado, propugnó en sus escritos, incluyendo su obra fundamental “La
Riqueza de las Naciones”. Smith escribió sobre una “mano invisible” que
dijo funcionaba mejor en un mercado libre con numerosos pequeños
negocios en competencia local los unos contra los otros.
Se
opuso enérgicamente al mercantilismo CONCENTRADO de su época (lo que
haya sido) que actualmente sería el equivalente de nuestras gigantescas
corporaciones transnacionales y el cartel bancario con el poder para
restringir la competencia, mantener precios más elevados de lo que
hubiera sido posible de otro modo y, como resultado, ganar mayores
beneficios a expensas del público.
El tipo de cartel bancario que existe hoy en día es precisamente lo que Smith habría condenado.
Pero
que haya un banco central no es un mal de por sí siempre que el banco
sea de propiedad del gobierno, controlado y operado en función del bien
público.
Sólo
aparece un problema cuando establecen el banco mediante subterfugios
para que parezca como si fuera de propiedad del gobierno y operado por
éste, cuando en realidad, funciona en función del interés privado como
en nuestro caso y también en la mayoría de los otros.
Y
en USA, para que funcione el amaño, el Sistema es dirigido por un
organismo rector nombrado en su mayoría por el gobierno, que actúa como
un alcahuete para los miembros privados del codicioso cartel de la banca
que fue el primero en desear que existiera y que logró que un Congreso
corrupto lo pusiera a su disposición. Para que funcione, el cartel
precisa de la cobertura que consigue como resultado de su asociación con
el gobierno, pero perjudica al interés público gracias a esa estructura
en provecho de sus propias ganancias privadas.
Y así llegamos al quid del problema:
el Congreso elegido para servir al pueblo, lo traicionó
en lugar de cumplir con su deber al crear un cartel bancario
todopoderoso y otorgarle la autoridad para practicar la banca de reserva
fraccional con el poder de obtener dinero libre creándolo de la nada.
Luego
permitió a sus miembros un derecho de casi-monopolio para establecer
las tasas de interés que deseen cobrar a los prestatarios. Todo el
proceso equivale a un atraco legalmente sancionado por parte de los
poderosos bancos que operan confabulados con el gobierno para obtener
sus propios beneficios.
Forma
también parte de un proceso más amplio organizado por el gobierno para
TRANSFERIR riqueza del pueblo a los bolsillos de las grandes
corporaciones y de los ricos.
El Sistema de Reserva Federal también daña al público de otra manera:
La Fed daña el bien público de otra manera importante:
El Sistema de Reserva Federal fue
supuestamente establecido para estabilizar la economía, limar asperezas
de los ciclos de la coyuntura, mantener una tasa saludable de
crecimiento sustentable mientras conserva la estabilidad de los precios y
beneficia a todos. ¿Ha hecho bien su trabajo?
Desde su creación en 1913, hemos tenido los cracks
de 1921 y el más importante y recordado de 1929. Fue seguido por la
Gran Depresión que duró hasta el comienzo de la Segunda Guerra Mundial,
la que según el destacado economista conservador Milton Friedman fue
causada y exacerbada porque la Reserva Federal decidió sorprendentemente
la reducción del suministro de dinero en tiempos de contracción
económica, en lugar de aumentarlo.
Luego tuvimos recesiones en 1953, 1957, 1969, 1975, 1981, 1990 y 2001. También tuvimos comienzos de inflación en los años sesenta. Ésta fue bastante severa durante gran parte de los años setenta y a comienzos de los ochenta.
Y
tuvimos una importante crisis bancaria en los años ochenta en la que
quebraron más bancos y asociaciones de ahorro y préstamos que nunca
antes en nuestra historia. Sucedió después de la desregulación del
mercado financiero, al permitirse que los bancos persiguieran sus
propios intereses sin supervisión gubernamental que controlara su
inclinación a correr riesgos excesivos o que impidiera que trataran de
salirse con la suya mediante fraudes deliberados.
Junto
con la estabilidad económica que la Fed nunca logró, también se ha
disparado la deuda de los consumidores; déficits presupuestarios y
comerciales de nivel récord; una cantidad elevada de bancarrotas
personales y crecientes delitos con préstamos hipotecarios; un interés
sobre una creciente deuda nacional que representa un porcentaje grande y
creciente del presupuesto federal; la pérdida de nuestra base
manufacturera y de puestos de trabajo con salarios elevados porque son
exportados a países de baja remuneración;....
una economía en la que los servicios
acaparan ahora cerca de un 80% de todos los negocios que en su mayoría
pagan mal, con trabajos menos capacitados con poca o ninguna prestación;
y una brecha en el aumento de los ingresos y la riqueza que sigue
dañando a las personas de bajos o medianos ingresos para beneficiar a
los pocos ricos y acomodados, así como un gobierno que impulsa esta
situación.
Todo
se sintetiza en una conclusión: La Fed no cumplió, por sobre todo, la
tarea esencial para la que fue establecida para comenzar. Pero es mucho
peor todavía, si comprendemos los verdaderos motivos de un cartel. No es
servir el interés público.
Es
abusar de él, porque así aumentan los beneficios. Puede hacerlo con la
concentración de su poder, legalmente sancionado, y un gobierno amigo
aliado con sus socios o facilitadores. Se sale con la suya cuando comete
los más espléndidos de los robos gracias a este amaño oculto de la
vista del público.
Una solución necesaria para un problema inmenso.
Se
desprende de la información presentada que el Sistema de la Reserva
Federal fue establecido mediante el sigilo y el engaño por un puñado de
políticos corruptos al servicio de sus poderosos aliados de la banca y
de Wall Street.
Lo
hicieron para defraudar al público y sin que éste haya tenido la menor
idea de lo que sucedía, y de lo dañino que era para su bienestar e
interés. Los que estaban en el Congreso y el presidente Wilson (un
hombre formado en derecho, ex abogado practicante, antiguo académico
apreciado y presidente de la Universidad Princeton) o sabían o deberían
haber sabido que la ley que él y ellos aprobaron al establecer la Fed
estaba en violación directa de la Constitución que habían jurado
defender.
No lo hicieron, y violaron la ley, y el público pagó caro su crimen desde entonces hasta la actualidad.
De
manera que, ¿qué recurso queda, y es posible movilizar a la gente para
darle seguimiento? Hay una sola solución sensata y justa para deshacer
el daño que se ha hecho a tantos durante tanto tiempo: abolir el Sistema
de la Reserva Federal y restaurar el poder que tiene actualmente a un
Gobierno Federal que trabaje por el bien público.
Recuperarlo
del poderoso cartel bancario que trabaja en su contra y no volver a
permitir jamás que vuelva a caer en sus manos. Es el único camino. El
gran poeta y dramaturgo alemán Bertolt Brecht habría estado de acuerdo
cuando dijo que “es más fácil robar estableciendo un banco que
asaltarlo.”
La liberación del poder de esos poderosos “cambistas” traería enormes beneficios para todos.
Establecería una política prudente de creación de dinero que minimizaría NUESTRO
IMPUESTO MAS INJUSTO - la INFLACION que es causada por banqueros
privados en busca de beneficios que manipulan el suministro de dinero de
la nación para aumentarlos.
Estabilizaría
la economía y suavizaría los extremos en el ciclo de la coyuntura
agudizados por el cartel que trabaja para su propio beneficio y contra
el nuestro. Reduciría el coste del dinero para los prestatarios porque
terminaría con el poder monopolista que tiene actualmente el cartel de
establecer las tasas que prefiere, abriendo el mercado a más
competencia.
Reduciría
la creciente y opresora deuda nacional al ser por fin liberada del
aumento del suministro de dinero requerido para pagarla. Reduciría la
carga tributaria para el público ya que se necesitarían menos ingresos
para el servicio de la deuda.
Sería
un paso trascendental hacia la reducción del poder abrumador de todos
los gigantes corporativos depredadores que nos explotan para poder
crecer y prosperar, y ojalá termine por eliminarlo.
Podría
incluso servir de disuasión para evitar guerras que sólo se libran para
obtener riqueza y poder - nunca por la gloria o para que el mundo sea
más seguro para la democracia u otros motivos falsos. Sin un poderoso
cartel bancario y otros gigantes de la industria que viven de la miseria
humana que generan, habría menos necesidad de guerra alguna. Tratemos
de imaginar ese tipo de mundo y un gobierno que trabaje por el bien
público en lugar de dañarlo como lo hace ahora para servir al capital.
Ese
mundo es posible, y la gente responsable tiene que trabajar por él,
porque el que tenemos actualmente ha fracasado y debe ser cambiado antes
de que sea demasiado tarde.
Una visión del mundo creada por los intereses del capital y por nuestro gobierno que lo apoya.
En
el inquietante, corrupto mundo del capitalismo neoliberal de “libre
mercado” controlado por gigantescas corporaciones; que beneficia sólo a
los pocos y causa tanta miseria y desesperación; un mundo despótico que
no puede durar, ni debemos permitir que dure mucho más; en el que
interminables guerras por el poder y los beneficios; en el que la GENTE ES UNA MERCANCIA utilizada según se la necesita y descartada como basura cuando no es así;
sin preocupación por la preservación de una ecología capaz de
sustentarnos, que no lo seguirá haciendo por mucho tiempo más porque la
estamos destruyendo, y a nosotros mismos, por ganancias; en el que las
necesidades humanas básicas no tienen importancia bajo un modelo
económico en el que sólo vale el beneficio privado; en el que la
democracia es incompatible con el capitalismo depredador; en el que
nadie debiera querer vivir o tener que hacerlo; en el que debemos
cambiar o morir. En el lenguaje del capital, es el balance final.
Sólo un movimiento de masas de gente comprometida puede cambiar el mundo. Debe acabar o acabaremos todos.
Una visión de un mundo diferente
La historia prueba que un mundo mejor es posible cuando
hay gente comprometida que trabaja lo suficiente para lograrlo. Así
terminó la esclavitud; los trabajadores conquistaron el derecho a
organizarse y a la negociación colectiva; las mujeres lograron el mismo
derecho a voto que los hombres, el control sobre sus propios cuerpos, y
más derecho y condición en la fuerza laboral; los negros y otras
minorías obtuvieron importantes derechos cívicos; y los políticos
estatuyeron importantes leyes sociales aunque haya sido sólo por temor a
lo que podría suceder si no lo hacían.
Thomas
Jefferson explicó que “el precio de la libertad es la vigilancia
eterna.” Es el mismo precio a pagar para mantener nuestras conquistas
sociales logradas con tanta dificultad. En la generación pasada esas
conquistas se erosionaron mientras no prestábamos atención y sólo una
acción de masas del pueblo puede rescatarlas.
El
objetivo debería ser un mundo humanitario de participación en el que las
vidas de la gente mejoran porque todos trabajamos juntos para lograrlo;
un mundo de paz y no de guerras interminables en beneficio de los ricos
y poderosos a nuestras expensas; en el que todas las necesidades
humanas esenciales son satisfechas porque los gobiernos trabajan por el
bien común para asegurarlo; con una democracia participativa real en la
que los funcionarios públicos y elegidos trabajan juntos para mantenerla
fuerte y vibrante; sin gigantes opresores corporativos o carteles
bancarios porque la ley no los permite; en el que la nutrición ecológica
y la preservación constituyan una preocupación central; en el que haya aire, agua, suelos puros y una alimentación adecuada y segura; un mundo mucho más simple, con una base más local que la actual, en la que nociones como la globalización ni siquiera formen parte del vocabulario;
un mundo basado en la equidad social y la justicia para todos, con
gobiernos, el mantenimiento del orden y los tribunales trabajando para
asegurar que siga siendo así; un mundo en el que todos queramos vivir y
ojalá algún día lo podamos; un mundo que queramos legar a futuras
generaciones; un mundo que no podamos dejar de lograr porque la
alternativa puede ser la nada.
Puede
que nos encontremos en un momento crucial en el que nuestro destino
está en juego. O trabajamos juntos por un mundo mejor, sustentable o
probablemente nos convertiremos en la primera especie que se
autodestruye. Si sucede, probablemente nos llevaremos a la mayoría de
las demás con nosotros y no dejaremos gran cosa para los pocos que
queden. Ya no nos queda el lujo de discutir el tipo de mundo que
necesitamos para sobrevivir. Los bancos gigantes y las corporaciones no
nos lo brindarán, ni lo hará un gobierno hostil aliado con ellos.
Depende de nosotros que lo logremos o probablemente sucumbiremos si
fracasamos. Sería un buen comienzo si expulsáramos de nuestro templo a
los “cambistas” de la Reserva Federal y con ellos a las corporaciones
gigantes. Un mundo mejor es posible si recordamos y vivimos según las
palabras inspiradoras de Antonio Gramsci sobre “el optimismo de la
voluntad.”
Con su ayuda, el pueblo organizado puede encontrar un camino para derrotar
al dinero organizado.