Prohibir el uso de mercurio dental

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eric omana

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Mar 31, 2012, 8:40:31 AM3/31/12
to SSTUCV postgrados, higienistas, CONASAT, RED RED
Les remito este interesante artículo sobre el uso del Hg en odontología que reforza la prohibición de los países nórdicos, que primero empezó por los termómetros y ahora alcanza a la odontología. Se trata de la comunicación de un profesional aparentemente bien versado en el tema que maneja una data muy rica, por ejemplo cuanto mercurio se moviliza en el planeta producto de la incinieración, entre otros.

 
Eric Omaña
Higienista Ocupacional
Registro INPSASEL DIC0700647403 (25-3-09)
----- Mensaje reenviado -----
De: Servando Pérez Domínguez <servando.m...@gmail.com>
Para: Salud Ambiental <salud_a...@elistas.net>
Enviado: Viernes 30 de marzo de 2012 9:33
Asunto: [SALUD_AMBIENTAL] Fwd: Posición de España ante el desatino de utilizar mercurio en obturaciones dentales (amalgamas dentales) de cara a la firma del Tratado Internacional sobre Mercurio en 2013 y posición en la UE

Santiago de Compostela, 30.3.12
Apreciados/as colegas de Salud Ambiental:
 
Por si fuese de su interés, reenvío escrito remitido al Ministro de Medio Ambiente español el 23.3.12 respecto al (todavía) uso de mercurio en la Odontología (peligroso para la salud, el medio ambiente y la economía de afectados y sus familias, así como para las arcas sanitarias públicas).
 
Slds y salud.
 
Servando.
(Presidente de MERCURIADOS - www.mercuriados.org)


 
---------- Mensaje reenviado ----------
De: Servando Pérez Domínguez <servando.m...@gmail.com>
Fecha: 23 de marzo de 2012 23:02
Asunto: Posición de España ante el desatino de utilizar mercurio en obturaciones dentales (amalgamas dentales) de cara a la firma del Tratado Internacional sobre Mercurio en 2013 y posición en la UE
Para: informa...@magrama.es, info...@magrama.es, info...@mapa.es


23.3.12
 
A/A del Excmo. Sr. Ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente
(Miguel Arias Cañete)
 
Estimado Ministro:
 
Decía José Ortega y Gasset que ”Ciencia es aquello sobre lo cual cabe siempre discusión”. Y el uso de mercurio en la Odontología, así como en otros productos y procesos, al tratarse del metal más tóxico después del uranio y el plutonio, ha generado (y sigue generando) una amplia discusión. Desde los inicios del uso comercial de las enfemísticamente llamadas amalgamas de 'plata' (pues su contenido ppal. no es plata sino mercurio), circa 1830, surgió la preocupación respecto a los posibles efectos del Hg dental en la salud (de portadores de amalgamas y de quienes las manejan: dentistas, asistentes dentales...) y en el medio ambiente (el residuo altamente tóxico generado e inadecuadamente gestionado, que, a su vez, llega a la cadena alimentaria a través de los vegetales y animales que ingerimos, especialmente los grandes peces depredadores).  Un punto de inflexión en esta polémica lo pusieron varios informes de la Organización Mundial de la Salud, comenzando por un informe sobre Mercurio de 1976 y su ratificación en otro de 1991 (Documento de Política General de la OMS - "El Mercurio en el Sector de la Salud") y otros posteriores. En definitiva, se confirma que las amalgamas dentales evaporan mercurio tanto en el momento de ponerlas y retirarlas, como durante el resto del tiempo que estén en la boca (más aún si hay factores que agravan dicha evaporación, como desgaste dental, caries bajo amalgamas, rotura o deterioro de amalgamas, tomar bebidas o comidas ácidas o calientes habiendo alguno de esos factores, mascar chicles, etc.). Así, en el informe de la OMS de 1991 (http://www.who.int/water_sanitation_health/medicalwaste/mercurio_es.pdf) se dice literalmente que:
 
"En 1991, la Organización Mundial de la Salud confirmó que el mercurio presente en el amalgama dental es la fuente no industrial más importante de emisión de vapor de mercurio, exponiendo a la población afectada a niveles de mercurio que superan con creces los establecidos para los alimentos y para el aire. (...). Según un informe presentado a la Comisión OSPAR, en el Reino Unido, el vertido de mercurio en el alcantarillado, la atmósfera o la tierra procedente de la amalgama dental asciende a 7,41 toneladas al año, mientras que otras 11,5 toneladas se reciclan o se eliminan con la corriente de desechos médicos. En conjunto, el mercurio contenido en el amalgama dental y en los dispositivos de laboratorio y médicos representa alrededor del 53% del total de las emisiones de este metal. La incineración de desechos y los hornos crematorios se citan también como fuentes importantes de emisiones de mercurio".
 
En resumen, la OMS dice que se evaporan —y entra, pues, en el sistema pulmonar— entre 3 y 17 microgramos diarios (de una media de 7 amalgamas en boca en condiciones normales), al tiempo que se retiene en el cuerpo, de media diaria, entre 1 y 27 microgramos de mercurio, y mucho más si se dan varios de estos factores: http://www.mercuriados.org/es/pag219 Que se evapora mercurio de las amalgamas dentales, la OMS lo dice en varios informes (1976, 1990, 1991, 2003, 2007, etc.).
 
Por eso, una Odontología sin Mercurio implica muchos beneficios: http://www.mercuriados.org/es/pag1537
 
Otro trabajo de relevancia no sólo científica sino también práctico (sirvió de base para la prohibición, junto con lo dicho por la Agencia de Químicos Sueca – KEMI en 2005: http://www.kemi.se/Documents/Publikationer/Trycksaker/PM/PM9_05.pdf)  es "Mercury in dental-filling materials - an updated risk analysis in environmental medical terms. An overview of scientific literature published in 1997-2002 and current knowledge" (www.toxicteeth.org/Berlinbilaga.doc, www.sweden.gov.se/content/1/c6/01/76/11/fb660706.pdf). Se trató del 2º encargo de la Comisión de Materiales Dentales del gobierno sueco al Prof. Dr. Maths Berlin (toxicólogo clínico, experto en mercurio en animales y humanos, profesor emérito de la Universidad sueca de Lund, coordinador del proyecto internacional sobre Seguridad Química de la OMS y de dos Grupos de Trabajo de la OMS - uno sobre Hg inorgánico y otro sobre metilmercurio). En su muy citado Informe del año 2003 el Prof. Berlin afirma:
 
”Todo doctor y dentista, cuando sus pacientes sufren patologías poco claras y enfermedades autoinmunes, debería considerar la posibilidad de que el mercurio que sale de sus amalgamas sea una de las causas de esa sintomatología. (...) Por razones médicas, la amalgama como material para el cuidado dental debería ser eliminada lo antes posible. (...) Con relación al hecho de que el mercurio es una toxina multipotente con efectos sobre las dinámicas bioquímicas de la célula, la amalgama debe ser considerada como un material inadecuado para restauraciones dentales. Esto es especialmente verdad por cuanto existen totalmente adecuadas y menos tóxicas alternativas”. (p. 25)
”Con relación al riesgo de la influencia [del Hg] sobre un cerebro en crecimiento, no es compatible con la ciencia y la contrastada experiencia al respecto, utilizar empastes de amalgama en niños y mujeres en edad fértil”. (p. 26)
Asimismo, Maths Berlin, en un artículo publicado en el SMDJ (Seychelles Medical and Dental Journal, Número Especial, Vol 4, Nº 1, Noviembre 2004 - http://intoxmetauxtraces.free.fr/article%20maths%20berlin.pdf), recalcó que:
“Desde el momento en que la amalgama fue introducida para realizar empastes dentales, surgió la preocupación ante el hecho de que la toxicidad del mercurio pudiese dar lugar a inaceptables riesgos para la salud. (...) La incidencia respecto a los efectos secundarios más habituales se estima en un 1%. Esto equivale a 10.000 pacientes en una población de 1 millón de portadores de amalgamas dentales; un considerable problema de salud. En el Informe de la OMS sobre mercurio inorgánico[3] (...) se estableció que el mercurio de las amalgamas constituye la fuente principal de adquisición de mercurio, lo que equivale, como mínimo, a todas las otras posibles fuentes de adquisición de mercurio juntas[4](p. 154)
[Se puede ver y descargar AQUÍ la carta-resolución de la institución pública El Defensor del Pueblo, que dice que los afectados por mercurio de amalgamas dentales, tenemos —lógicamente— derecho a recibir tratamiento médico ad hoc (quelación mercurial) donde la haya y dado que no hay un tto. adecuado en la sanidad pública, en la privada].
 
Existen miles de trabajos, estudios y artículos científicos respecto a los evitables riesgos sanitarios y medioambientales a los que nos abocan (no sólo a portadores de amalgamas y personal dental) las amalgamas dentales. Es particularmente relevante el artículo de 2011 Is Dental Amalgam Safe for Humans. Puede ser interesante hacer mención a este artículo científico de 2011 [Mutter, Joachim (2011). Is dental amalgam safe for humans? The opinion of the scientific committee of the European Commission  -- ¿Son las amalgamas dentales seguras para los seres humanos? La opinión del comité científico de la Comisión Europea. En Journal of Occupational Medicine and Toxicology, 6:2 (pp. 1-17)], que desmonta las 'osadas' conclusiones de los comités 'científicos' encargados por la Comisión Europea para evaluar la seguridad de las amalgamas dentales y los otros materiales dentales, y que concluye que los materiales alternativos son seguros y que también lo son las amalgamas dentales y que éstas no suponen ningún riesgo para la salud ni el medio ambiente. El artículo puede descargarse de aquí: http://www.occup-med.com/content/pdf/1745-6673-6-2.pdf   
 
El resumen del artículo dice:
 
<<Se alegó por parte del Comité Científico sobre Riesgos Emergentes y Recientemente Identificados (SCENIHR) en un informe a la Comisión de la Unión Europea que "... no existen riesgos de efectos sistémicos adversos y que el uso actual de la amalgama dental no representa un riesgo de enfermedad sistémica... "[1, disponible en: http://ec.europa.eu/health/ph_risk/committees/04_scenihr/docs/scenihr_o_016.pdf]. SCENIHR hace caso omiso de la toxicología del mercurio y no se incluyen los estudios científicos más importantes en su revisión. Sin embargo, los datos científicos reales muestran que:
 
(a) La amalgama dental es, con mucho, la principal fuente de carga humana total corporal de mercurio. Esto se demuestra por los estudios de autopsias que encuentran entre 2 y 12 veces más mercurio en los tejidos corporales de los individuos con amalgamas dentales. Los estudios de autopsia son los estudios más valiosos e importantes para el examen de las amalgamas como causa de carga total corporal de mercurio.
 
(b) Los estudios de autopsias han demostrado consistentemente que muchos individuos con amalgamas tienen niveles tóxicos de mercurio en el cerebro o en los riñones.
 
(c) No existe una correlación entre los niveles de mercurio en sangre u orina y los niveles en los tejidos del cuerpo o la severidad de los síntomas clínicos. SCENIHR sólo se basó en los niveles en orina o en sangre.
 
(d) La vida media del mercurio en el cerebro puede durar desde varios años o décadas, por lo que el mercurio se acumula durante el tiempo de exposición a las amalgamas en los tejidos del cuerpo hasta niveles tóxicos. Sin embargo, SCENIHR dice que la vida media del mercurio en el cuerpo es sólo "20 a 90 días".
 
(e) El vapor de mercurio es aproximadamente diez veces más tóxico que el plomo en las neuronas humanas y tiene una toxicidad sinérgica con otros metales.
 
(f) La mayoría de los estudios citados por SCENIHR que concluyen que las amalgamas son seguras tienen graves fallos metodológicos.
 
Además es gran importancia lo que se dice entre la pág. 1 y 2, pues se demuestra que el mercurio elemental o metálico de las amalgamas --que cuando se evapora en la boca ya se transforma en inorgánico-- se transforma en el orgánico metilmercurio por acción de la flora bucal e intestinal y acción de los jugos gástricos y que, muy importante, el metilmercurio proveniente de esta transformación vía amalgamas es peor que el metilmercurio del pescado:
 
<<SCENIHR [1] afirma que "no hay evidencia de que se produzca biotransformación intraoral de la amalgama de mercurio en asociación con la actividad bacteriana."
 
En contraste con esta afirmación, los estudios han demostrado que el mercurio (Hg) de las amalgamas dentales se transforma en compuestos orgánicos de mercurio por los microorganismos en el tracto gastrointestinal humano [29-31]. Leistevuo y otros (2001) encontraron que aumentan tres veces más los niveles de metilmercurio en la saliva de las personas con amalgamas dentales en comparación con individuos sin amalgamas, aunque la frecuencia y tipo de consumo de pescado fueron idénticos en ambos grupos. Los niveles de mercurio en la saliva de personas con amalgamas exceden un 20% los límites de mercurio en aguas residuales [30]. El metilmercurio derivado de las amalgamas dentales puede ser mucho más tóxico (hasta 20 veces más) que el metilmercurio en los peces (véase la sección "La toxicidad del mercurio")>>.
 
Asimismo, en la pág. 3 de este artículo se dice:
 
<<El informe SCENIHR se basa en estudios que han medido los niveles de mercurio en la orina como biomarcadores para la evaluación de los síntomas clínicos o la carga corporal de mercurio. Sin embargo, la OMS (en 1991) dijo que "El mercurio tipifica una "retención" tóxica y gran parte del mercurio que entra en el cuerpo es absorbido por los tejidos sólidos. La cantidad de mercurio en orina representa el mercurio que es excretado. Sin embargo, la pregunta principal es cuánto mercurio está retenido en los diversos tejidos del cuerpo".
 
Se ha demostrado en experimentos con animales y hombres que a pesar de niveles normales o bajos de mercurio en sangre, cabello y orina los niveles de mercurio se encuentran en los tejidos críticos como el cerebro y los riñones [7,13,20,22,25,28,46,63,64]. Un estudio reciente sobre las personas fallecidas confirma que no existe una correlación entre los niveles de mercurio inorgánico en la orina o la sangre y los niveles de mercurio en los tejidos del cerebro [37].
 
Drasch y coautores han demostrado que el 64% de los individuos expuestos al vapor de mercurio y con signos clínicos de intoxicación por mercurio tenían niveles de mercurio en orina de menos de 5 microgramos/Litro lo que representa el nivel sin efecto adverso observado (NOAEL). Los mismos resultados se encontraron para niveles de mercurio en sangre y cabello [65-67]>>.
 
Y aquí (http://www.geschichteinchronologie.ch/med/Mutter_amalgama-enfermedades-de-la-civilizacion-ESP.html - Enfermedades de la civilización por el mercurio de amalgama) puede descargarse un resumen del libro del mismo autor del artículo, traducido al castellano (no es una buena traducción, pero se entiende). En este libro se hacen afirmaciones científicas muy interesantes.
 
Por citar opiniones recientes (Septiembre de 2011), en este caso de de expertos españoles, un médico Especialista en Medicina del Trabajo y Especialista en Medicina Legal y Forense (director de un Instituto de Medicina Legal), en un informe pericial, asevera que:
 
“Desde que se empastan los dientes agujereados con amalgama hay disputas sobre el material mercurial. Hoy en día la amalgama es el empaste más utilizado. Solo en Alemania se realizan unos 40 millones de empastes de amalgama cada año.
 
El relleno de amalgama gris-metálico se elabora mezclando mercurio líquido (porción del 50%) con un polvo de aleación. Este polvo se compone casi siempre de estaño, cobre y plata. Las amalgamas convencionales con gamma-2 contenían en su polvo adicionalmente un 3% de mercurio. En las amalgamas nuevas, libres de gamma-2, se redujo el mercurio adicional al 1,5% o se eliminó totalmente. En todo caso queda en el empaste un 50% de mercurio y según los conocimientos científicos las amalgamas con o sin gamma-2 se comportan absolutamente idénticas respecto a la contaminación de mercurio.
 
Siete empastes de amalgama corresponden a un peso de unos 2 gramos de mercurio puro. En Alemania la media son 12 empastes por ciudadano (3 a 4 gramos). Tan solo un gramo de mercurio conduciría a la muerte por inyección directa. Soportamos esta gran cantidad de mercurio porque en primer lugar existe en su forma metálica, que relativamente es poco tóxica y en segundo lugar porque se disuelve y es absorbido por el cuerpo lentamente. A sólo 20 grados centígrados se evapora el mercurio y en esta forma de vapor es altamente tóxico. Al existir en la boca a veces temperaturas entre 40 y 60 grados, continuamente se libera vapor de mercurio y es absorbido por el cuerpo. Esta liberación de mercurio aumenta por masticar fuertemente, pastas dentífricas con flúor, comidas y bebidas calientes o ácidas, fumar y masticar chicles.
 
Pero no solo el mercurio, también los demás componentes de la amalgama contaminan el cuerpo. Pero el problema principal sigue siendo el mercurio. Así, cada ciudadano ingiere anualmente unos 560 mg de mercurio a través de sus empastes y según la regla de Habermann con dosis pequeñas pero prolongadas se sufre la misma gravedad de intoxicación que con intoxicaciones agudas o en corto plazo.
 
El mercurio llega al cuerpo a través de los siguientes cuatro caminos:
 
1. Desde la cavidad bucal y nasal llegan vapores de mercurio a la circulación sanguínea y a través de los nervios directamente al cerebro.
 
2. Los vapores se ingieren parcialmente por el pulmón a través de las vías respiratorias. Así pasan también a la circulación sanguínea, dónde se transforma una parte del vapor de mercurio: oxida a iones de mercurio. Una forma del mercurio aún más tóxico que el vapor. Puesto que órganos como el hígado, la bilis el corazón y el riñón trabajan como un filtro sanguíneo, es aquí donde se almacena principalmente el metal tóxico.
 
3. Cuando masticamos se desprenden partículas de amalgama en su forma metálica todavía inocua y se las traga. La flora intestinal natural transforma estas partículas y el vapor de mercurio en la forma más peligrosa del metal: mercurio metílico. Este proceso se llama metilación. Numerosos experimentos y estudios confirman este proceso. Aún así es desmentido por muchos dentistas y odontólogos.
 
Desde el intestino pasa el mercurio metílico a la circulación sanguínea y finalmente a los órganos.
 
4. El metal se difunde a través de las encías, las raíces dentales y la mandíbula hasta el sistema nervioso central y al cerebro.
 
Al principio el cuerpo intenta aún acabar con el mercurio, si sus anticuerpos no están ya destruidos por otros tóxicos ambientales. Numerosos estudios confirman que el mercurio perjudica y bloquea determinadas hormonas, receptores y enzimas. Así se perturba principalmente el metabolismo en el cerebro, los nervios, las proteínas, grasas, hidratos de carbono y vitaminas. Esto se refleja en múltiples enfermedades que el "médico clásico" normalmente no se puede explicar, pues en la formación de los médicos las intoxicaciones apenas tienen importancia.
 
El mercurio también ataca al sistema inmunitario, así que hongos (p.ej. candida), virus y bacterias pueden extenderse muy fácilmente. La consecuencia: aún más enfermedades. Puesto que el mecanismo natural de desintoxicación está paralizado no se pueden excretar otras sustancias nocivas de nuestro entorno que absorbemos involuntariamente cada día (barniz de madera, formaldehido, plomo, cadmio) y se almacenan en el cuerpo.
 
Se describen los siguientes síntomas principales de la intoxicación de mercurio: Poca vitalidad, irritabilidad, dolor de cabeza, mareos, temblores, molestias intestinales, pérdida de memoria, insomnio, debilidad muscular, dolores de espalda, de mandíbula, paradontosis, alergias, nerviosismo, depresión, perturbaciones de coordinación, parálisis, perturbaciones de vista y de oído, defensas bajas frente a infecciones, arritmia, anemia.
 
Síntomas de enfermedades que hoy en día siguen siendo interpretados como psicosomáticos.
 
Estudios de terapia demuestran, que después de la eliminación de la amalgama y posterior desintoxicación las enfermedades mejoran en la mayoría de los casos drásticamente o incluso desaparecen.
 
Aparentemente, la amalgama también está entre los factores que causan las alergias. Un nuevo estudio del instituto de medicina naturalista en Marburg demuestra en 332 jóvenes un aumento notable de alergias (erupciones, acné, alergia alimentaria, bronquitis crónica) y otras enfermedades crónicas en concordancia con el aumento de empastes de amalgama.
 
Entre la colocación del empaste de amalgama y la intoxicación pasan frecuentemente muchos años. Hay gente que les afecta más y otros menos. Y a algunos parece ser que no les afecta nada. Esto depende principalmente de la buena función del sistema inmunitario, del mecanismo de desintoxicación, de la forma de vida, alimentación y contaminación del ambiente.
 
La mayoría de la gente sufre tarde o temprano un desequilibrio a consecuencia de las cantidades continuas de mercurio. Se sienten cansados y agotados y de vez en cuando tienen dolor de cabeza. Pero se acostumbra a eso y a lo mejor se culpa a la edad. Cada vez más falla la memoria. El médico de cabecera diagnosticará algún día una enfermedad del hígado o de la bilis — el tratamiento sólo se hace de forma sintomática. De pronto aparecen alergias o dolores en las articulaciones. ¿Y quién se imagina que la culpa la pueden tener los dientes?
 
Se debe sospechar una intoxicación prácticamente en todos los pacientes que son resistentes a los tratamientos de los médicos. Ni siquiera hace falta que lleven empastes ellos mismos. A lo mejor tienen una intoxicación por los empastes de la madre o los dientes fueron saneados hace algunos años pero el mercurio se encuentra todavía en el cuerpo.
 
El primer paso después de la prueba de intoxicación es eliminar el mercurio de la boca.
 
Se han desarrollado protocolos detallados sobre el proceso de remoción para así proteger al paciente, dentista y el personal de lo que hubiese sido una sola exposición alta al mercurio. El protocolo incluye goma dique, sistemas especiales para la evacuación sobre el diente, cortar en lugar de taladrar la obturación, limpiando el área con agua, protegiendo, usando artículos con aire ricos en oxígeno, filtros y generadores de iones negativos. También se utilizan terapias adjuntas como el uso de agentes quelantes para reducir la carga del mercurio corporal, y el uso de soporte nutritivo, como el Zinc, vitamina C, antioxidantes y otros.
 
Una vez eliminados los empastes de amalgama empieza la desintoxicación. Esto es importante pues el mercurio se excreta lentamente de los órganos. Del cerebro se elimina la mitad después de 20 años, de la mandíbula después de 80 años.
 
La terapia de desintoxicación la debe realizar un médico experto y hay que confeccionarla de forma individual para cada paciente. Se debe comprobar regularmente si los medicamentos empleados aún son ideales para la excreción, para que no se tome algo que tiene efectos secundarios.
 
Las opiniones de los médicos respecto a los diversos métodos de desintoxicación no son iguales. Pero se ha demostrado que muchos caminos llegan al destino:
 
1. Las sustancias DMPS y DMSA que movilizan de forma rápida y eficaz el mercurio en el cuerpo, lo absorben y eliminan del cuerpo. Según el grado de intoxicación hay que repetir el tratamiento. Su inconveniente: No son libres de efectos secundarios y por eso muy discutidos entre los expertos.
 
2. Oligoelementos como el cinc y el selenio. Son partículas naturales del organismo y sirven entre otras cosas para la desintoxicación natural del cuerpo. Como son "consumidos" por los tóxicos hay que reestablecer el equilibrio. Esto se debe hacer bajo la supervisión de un médico experto.
 
3. Los homeópatas emplean adicionalmente unas sustancias que estimulan a la defensa corporal de eliminar los tóxicos de forma automática. Durante la terapia se debe evitar el consumo de café y alcohol al mermar estos la eficacia de los medicamentos homeopáticos.
 
4. El medicamento "CH-7" (Schiele & Heil) primero disuelve los metales en el cuerpo mediante minerales homeopáticamente diluidos y luego los absorbe para excretar los tóxicos. Este médicamente se encuentra a la venta desde hace poco tiempo.
 
5. En Suecia, principalmente, se emplea la proteína corporal glutatión para la desintoxicación. En Alemania este método es todavía bastante desconocido.
 
En cada desintoxicación a largo plazo se deben tratar también los órganos de desintoxicación (hígado, bilis, intestino, riñón) para su respaldo. Igual de importante es fortalecer el sistema inmunitario y defensivo. Esto se hace con vitaminas, minerales y enzimas. Pero no se puede tomar al azar, porque una sobredosis puede causar daños. Así que hay que seguir los consejos del médico. Una forma de vida sana y una alimentación correcta apoyan la convalecencia: alimentos de cultivo ecológico ("bio") para minimizar la contaminación de residuos, dieta cruda, a ser posible ni azúcar, ni café, ni alcohol. Poco estrés y mucho aire fresco son igualmente recomendables como sudar en la sauna o por hacer ejercicio.
 
La duración de la terapia varía. Puede durar pocas semanas o varios años, según el grado de la intoxicación. A veces, enfermedades sucesivas ralentizan la convalecencia como p.ej. hongos en el intestino. Estas enfermedades se deben tratar asimismo, porque pueden causar una serie de síntomas a su vez.
 
(…)
 
A la vista de lo expuesto (…), las amalgamas que contienen mercurio en su composición liberan de forma continua y por diferentes causas mercurio que pasa a la sangre y de aquí a los tejidos poniendo en marcha diversos mecanismos dirigidos a eliminar el metal del organismo, eliminación que no siempre se consigue, produciéndose el depósito del mercurio en diferentes órganos y tejido, provocando la aparición de muy diversos síntomas que, frecuentemente, se etiquetan como enfermedades de tipo psicosomático. (…) Si en condiciones óptimas las amalgamas liberan mercurio al organismo, la existencia de caries en alguna de las piezas con amalgamas pudiera explicar mejor el paso del metal al organismo”.
 
No obstante, en la coyuntura actual preocupan también los efectos del mercurio dental en la economía. La descontaminación de mercurio es costosísima (y nunca 100% efectiva), al igual que la desintoxicación de mercurio de los afectados y todos los gastos (en bajas laborales, menor rendimiento laboral y académico, incapacidades, gastos farmacéuticos y hospitalarios, etc.) derivados de los problemas de salud a los que las intoxicaciones crónicas por mercurio dan lugar. Por citar sólo lo más reciente sobre estos asuntos, decir que en un informe de la EEB (Oficina Europea para el Medio Ambiente) del 22.3.12, titulado "The real cost of dental mercury revealed" se pone de manifiesto que el coste total de las amalgamas es muy superior a los materiales alternativos. Ver: http://www.zeromercury.org/index.php?option=com_content&view=article&id=246:the-real-cost-of-dental-mercury-revealed-&catid=68:press-releases-2012  
 
Rematando por donde comenzamos, la sabiduría de las citas, quisiera echar mano de otras dos citas. Decía Arthur Schopenhauer que "Toda verdad pasa por tres fases. Primero, es ridiculizada. Luego, recibe una violenta oposición y, finalmente, es aceptada como evidente". Por su parte, Albert Einstein, aseguraba que "El mundo es un lugar peligroso, no por aquellos que hacen el mal, sino por aquellos que miran y no hacen nada". Al respecto de la primera, cuando el uso de mercurio en la Odontología esté erradicado totalmente, a nadie, evidentemente, se le ocurrirá decir que eran "seguras" las amalgamas dentales (al igual que ya no se dice que los termómetros y tensiómetros de mercurio lo sean, e ídem respecto a pilas, baterías, ordenadores y otros aparatos con mercurio, pinturas con mercurio, gotas oftálmicas con mercurio, la mercromina, el untaje con mercurio en las quillas de los barcos, etc.). Al respecto de la segunda cita, ni barrer para debajo de la alfombra, ni mirar para otro lado, ni directamente negarlos, soluciona los problemas. Los problemas hay que afrontarlos y, sobre eso, no cabe discusión.
 
Confiamos en que el actual gobierno español querrá velar por la salud, el medio ambiente y la economía de la mayoría y no por el enriquecimiento de unos pocos. El ser progresista no se demuestra con siglas o con populismo; se demuestra con hechos constatables. El mercurio no tiene umbral de seguridad (cualquier cantidad puede resultar tóxica para algunos individuos), es un poderoso inmunosupresor y corrosivo de todas las mucosas, y altera las dinámicas bioquímicas de la célula. Y, por otra parte, conviene insistir en que la contaminación creciente del medio ambiente por mercurio (y otros tóxicos -- por tanto, al actuar conjuntamente, implica efectos paradójicos, sean estos sinérgicos, antagónicos o simplemente sumativos) acaba repercutiendo en la salud de las personas y en la salud de las arcas sanitarias.
 
España debe dar un paso al frente ya (incluso antes de la firma del Tratado Internacional sobre Mercurio) y no ser menos que Suecia, Noruega o Dinamarca, que ya lo han dado por completo al prohibir el uso de mercurio en las bocas de sus ciudadanos y tomar las medidas necesarias (instando a las autoridades sanitarias de las CCAA) para que los afectados por mercurio dental (y otras intoxicaciones crónicas por mercurio) reciban adecuados tratamientos de desintoxicación mercurial donde los haya.
 
Usted, la Ministra de Sanidad, el Presidente y Vicepresidenta del gobierno, me/nos tienen a su disposición.
 
Como afectado por mercurio dental, como presidente de MERCURIADOS y como vicepresidente primero de la World Alliance for Mercury-Free Dentistry, les doy/damos las gracias por su atención en este evitable asunto (sanitario, medioambiental, sociolaboral, económico...), al tiempo que, también globalmente, les deseamos éxitos en su gestión al frente de este magnífico país.
 
Si consideran que sería además positivo perfilar estos asuntos en persona, nosotros estaríamos encantados, y muy agradecidos, si nos concediesen cita cuanto antes.
 
Saludos y salud.
 
Servando Pérez Domínguez
(DNI: 35.458.512-X)
Dirección MERCURIADOS:
Home Santo, 10 - Bajo
15703 Santiago de Compostela
(Coruña)
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Servando Pérez Domínguez
http://www.mercuriados.org  
http://www.usc.es/theo/cas/profesorado/servando.htm     
[Fundador y presidente de la "Asociación Española de Afectados por *Mercuri*o de *A*malgamas *D*entales y *O*tras *S*ituaciones" - *MERCURIADOS*.
Vicepresidente Primero de la "*World Alliance for Mercury-Free Dentistry*" ("Alianza Mundial por una Odontología Sin Mercurio")
Profesor e investigador universitario y alumno de Medicina en la Universidad de Santiago de Compostela]
Intoxicado por mercurio dental (http://www.mercuriados.org/files/upload/4334.pdf)  
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http://www.ecoportal.com.ar/Contenido/Temas_Especiales/Salud/Los_empastes_dentales_plateados_amalgama_dental_contienen_MERCURIO





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