Tekton la palabra incómoda para el Vaticano, ya que relaciona a Cristo con la Masonería

0 views
Skip to first unread message

Alcoseri Vicente

unread,
6:21 PM (4 hours ago) 6:21 PM
to secreto-...@googlegroups.com
Tekton la palabra incómoda para el Vaticano, ya que relaciona a Cristo con la Masonería  


La palabra Tekton (τέκτων en griego koiné) es clave para entender el oficio de Jesús según los Evangelios. Aparece en Marcos 6:3 ("¿No es este el tekton, el hijo de María...?") y en Mateo 13:55 ("¿No es este el hijo del tekton?"), refiriéndose a Jesús y a José.
Significado histórico y lingüístico de "Tekton"

En el griego del siglo I, tekton no se limita a "carpintero" (como se traduce tradicionalmente en muchas Biblias). Su significado es más amplio: artesano, constructor, maestro de obras o hacedor con las manos, más concretamente “Tekton” albañil o masón.
Esto podría significar que Cristo era un Masón de la Antigüedad y más sucintamente _ Cristo un Tekton Especulativo.
Incluía trabajar con madera (carpintería), pero también con piedra (albañilería, cantería o picapedrería), metal u otros materiales. En una zona rural como Galilea (Nazaret era un pueblo pequeño), donde la construcción de casas era principalmente de piedra (piedra caliza local), es probable que un tekton trabajara más como albañil o constructor que como un carpintero especializado en muebles finos.
Eruditos bíblicos (como John Dominic Crossan, historiadores del Nuevo Testamento y expertos en lenguas antiguas) coinciden en que era un artesano polivalente o "hacelotodo" en construcción: construía casas, reparaba herramientas, hacía arados, yugos, etc. Algunos lo llaman "obrero de la construcción" o "maestro albañil". En contextos modernos, se compara más con un albañil o contratista pequeño que con un carpintero de taller.

No hay evidencia de que Jesús hablara de "nágár" (נַגָּר en hebreo/arameo, que sí significa "Artesano" estrictamente, como en el Antiguo Testamento). La tradición judía posterior (Talmud) usa términos similares para José, pero el Nuevo Testamento usa el griego tekton. Algunas fuentes mencionan "nágár" para José, pero no es el término evangélico principal.
Relación con la masonería: ¿Jesús como "albañil especulativo"?
En círculos masónicos (especialmente en foros esotéricos, planchas o textos fringe), se interpreta tekton como "masón" o "albañil", jugando con el doble sentido:

"Masón" viene del francés maçon (albañil, constructor de piedra).
La masonería especulativa (la moderna, desde el siglo XVIII) usa el simbolismo de la construcción: trabajar la "piedra bruta" (el yo imperfecto) para convertirla en "piedra cúbica" (el hombre perfeccionado), edificar el "Templo interior" o la "Gran Obra".
Jesús es visto por algunos masones como un "tekton especulativo": constructor espiritual, "Piedra Angular" (Efesios 2:20, Salmo 118:22), que reconstruye el Templo en tres días (su resurrección, Juan 2:19). Llama a Pedro "Piedra" (Petros), y habla de fundamentos, edificios y piedras vivas (1 Pedro 2:5).
Textos masónicos antiguos o simbólicos (influenciados por Pike, Mackey o tradiciones rosacruces) ven en Jesús un "Archetekton" (gran constructor, como el Gran Arquitecto del Universo).

Esto es una interpretación alegórica y simbólica, no histórica. La masonería no afirma que Jesús fuera miembro de una logia (la masonería operativa existía en gremios medievales de constructores, pero la especulativa es posterior). Es una analogía moral: Jesús como modelo de constructor ético y espiritual.
¿Es incómodo para la Iglesia Católica afirmar que Cristo era un "albañil especulativo"?
Sí, lo es, y por varias razones:

La Iglesia Católica tradicional enseña que Jesús era verdadero Dios y verdadero hombre, y su oficio humilde (artesano manual) resalta su encarnación y cercanía a los pobres. Lo presenta como "hijo del carpintero" en catequesis y arte (santo patrón de los carpinteros y trabajadores).
Pero la idea de "albañil especulativo" o "masón" se asocia con la masonería, declarada incompatible con el catolicismo desde 1738 (bula In Eminenti de Clemente XII, reiterada por León XIII en Humanum Genus 1884 y el Código de Derecho Canónico hasta 1983). La masonería es vista como promotora de indiferentismo religioso, naturalismo y relativismo, negando la unicidad salvífica de Cristo.
En contextos católicos apologéticos (como canales como Tekton TV o sacerdotes como los del canal mencionado), se critica fuertemente cualquier interpretación que equipare a Jesús con un "masón" o reduzca su divinidad a un maestro especulativo. Ven esto como una distorsión esotérica que ignora la fe en Cristo como Salvador divino.
Afirmar que Jesús era un "albañil especulativo" (en sentido masónico) implica para la Iglesia una visión herética: reduce la salvación a conocimiento/esfuerzo personal (gnosis o auto-perfeccionamiento), en vez de gracia por fe y sacramentos.

Tekton significa constructor/artesano (más albañil que carpintero fino en contexto histórico). La conexión masónica es simbólica y alegórica, atractiva en entornos esotéricos, pero rechazada por la Iglesia Católica como incompatible con la doctrina ortodoxa. No es "incómodo" por el oficio en sí (la Iglesia lo valora), sino por la carga conspirativa o relativista que algunos le dan.
En comentarios provienen de fuentes históricas, teológicas y masónicas reconocidas, y que reflejan tanto perspectivas críticas (principalmente católicas y evangélicas) como de visiones masónicas o neutrales, podemos decir lo siguiente:
La Enseñanza Secreta de Cristo y su Eco en la Tradición Esotérica
Los sacerdotes católicos han negado siempre que el cristianismo primitivo contara con un culto secreto o doctrinas esotéricas. Sin embargo, ciertos pasajes del Nuevo Testamento —como el Evangelio de Juan, algunas epístolas de Pablo y el Apocalipsis— resultan perturbadores y sugieren capas más profundas de interpretación.
Sea como fuere en este debate controvertido, es innegable que, a lo largo de la historia, numerosos cristianos han buscado ir más allá de la fe simple para alcanzar un conocimiento perfecto (gnosis, del griego γνῶσις, que significa "conocimiento"). Este conocimiento no sólo apunta a la salvación, sino que, al revelar al hombre su verdadera naturaleza y la ciencia de Dios y del universo, se convierte en salvación en sí misma.
El término "gnosis" se aplica a diversos sistemas teosóficos presentes en todas las épocas y religiones. Las aspiraciones gnósticas reaparecen constantemente en el pensamiento religioso, ya que siempre hay personas que desean liberarse de los lazos materiales para ascender hasta la Causa Primera, el Dios desconocido.
En sentido estricto, el Gnosticismo designa el amplio movimiento que surgió en los primeros siglos de nuestra era dentro del cristianismo. Los gnósticos se consideraban depositarios de un conocimiento perfecto y salvador, oculto bajo símbolos en los Libros Sagrados y transmitido oral y secretamente por los apóstoles y las santas mujeres (herederos de la tradición misteriosa traída por Cristo). No formaban un grupo homogéneo, sino múltiples sectas, cenáculos y sociedades secretas, a veces opuestas entre sí.
Sus doctrinas, de orígenes complejos (egipcios, iranios, griegos, judaicos, etc.), varían notablemente entre autores y grupos, pero comparten rasgos comunes:

Superioridad del conocimiento sobre la fe y las obras para la salvación (cf. la distinción valentiniana entre "hílicos" —materiales, condenados—, "psíquicos" —salvados por obras— y "neumáticos" o gnósticos —iluminados por el espíritu).
Emanación del universo desde un Ser insondable a través de intermediarios (eones), con un Demiurgo inferior o malvado como creador del mundo sensible.
Posibilidad de retornar a la Fuente divina desarrollando el germen interior, mediante la iluminación del Espíritu Santo ("Dios en su aspecto activo e iluminador"), que revela: "¿dónde estamos, qué somos, de dónde venimos y adónde vamos?".

Estas especulaciones surgen de una intuición fundamental: la angustia ante el mal y la necesidad de explicar cómo un mundo imperfecto pudo emanar de un Dios perfecto e infinito.
En cuanto a la iniciación gnóstica —que convertía a estos grupos en sociedades secretas—, los historiadores tienen datos precisos: el neófito avanzaba por grados sucesivos tras pruebas, con ritos sacramentales, fórmulas mágicas, signos de reconocimiento y contraseñas que facilitaban el ascenso del alma a través de las siete esferas planetarias custodiadas por arcontes hostiles. Se usaban objetos rituales como diagramas doctrinales, gemas Abraxas (cuyo valor numérico suma 365, simbolizando el ciclo anual), figuras simbólicas (ser con cabeza de gallo, serpientes, uróboros, escarabajo, disco solar, luna, estrellas), que funcionaban como talismanes y marcaban grados jerárquicos de liberación espiritual.
El gnosticismo se expandió por todo el Imperio Romano pese a la feroz oposición de los Padres de la Iglesia. Excepciones como los marcionitas formaron comunidades abiertas y proselitistas. Hoy existen iglesias neognósticas con sacerdotes y sacerdotisas, de fundación reciente. Del gnosticismo surgió también el maniqueísmo (Maní, 216-276), una religión universal dualista (Bien vs. Mal) que influyó en Occidente y Oriente hasta China. Los maniqueos se dividían en Auditores (catecúmenos) y Elegidos (ascetas rigurosos), división que reaparece en los cátaros o albigenses ("Creyentes" vs. "Puros").
La gnosis ha sido una tentación constante para espíritus religiosos: el problema del mal, la búsqueda de un conocimiento que responda a todos los "¿por qué?", la atracción por ritos misteriosos. La Iglesia católica combatió estas tendencias heterodoxas y destruyó muchas obras gnósticas, pero la tradición gnóstica persistió secretamente.
Su eco lejano y vivaz se encuentra en ciertos ritos y símbolos de la masonería.
Comentarios de expertos sobre Jesucristo en relación con la masonería:

La masonería regular (como la Gran Logia Unida de Inglaterra o logias españolas) no es cristiana exclusiva: requiere creer en un Ser Supremo (el Gran Arquitecto del Universo), pero permite interpretaciones personales sin imponer dogmas. Jesucristo no es central; se le menciona en contextos históricos o simbólicos, pero no como Salvador único ni Dios encarnado. Expertos masónicos como Art de Hoyos (historiador masón) explican que la masonería es "esotérica en grados" para algunos, con afinidades a hermetismo, gnosticismo o kabbalah, pero no enseña una "doctrina secreta de Cristo" obligatoria. Es más bien un sistema moral alegórico.
Desde perspectivas católicas y evangélicas críticas: la Iglesia Católica (desde la bula In Eminenti de 1738 y el Código de Derecho Canónico) declara incompatible la masonería con el cristianismo, ya que promueve naturalismo, indiferentismo religioso y niega la unicidad salvífica de Cristo. Alberto Bárcena (historiador español, autor de Iglesia y Masonería) afirma que en ritos superiores (como el Escocés Antiguo y Aceptado) se ve a Jesús como "impostor" o mero "apóstol de la humanidad", mientras Lucifer representa luz verdadera (basado en interpretaciones de textos como los de Albert Pike o Ricardo de la Cierva). Pike (33° masón, siglo XIX) equipara a Jesús con otros salvadores mitológicos (Krishna, Horus), negando su exclusividad.
Expertos protestantes (como en informes bautistas o presbiterianos) coinciden: la masonería ignora o niega la divinidad única de Cristo, presentándolo como maestro moral entre muchos. En rituales, la "resurrección" simbólica (de Hiram Abiff) sustituye la de Cristo, y la salvación se logra por obras y conocimiento, no por fe en Él.
Historiadores neutrales (en estudios académicos) señalan que algunas corrientes "esotéricas" o fringe (como el Rito Sueco o influencias rosacruces) incorporan elementos de cristianismo esotérico, viendo a Cristo como revelador de misterios gnósticos (sacrificio en Gólgota como clave secreta). Sin embargo, la masonería mayoritaria rechaza estas interpretaciones extremas y enfatiza fraternidad universal sin dogmatismo cristológico.

Y aunque ecos gnósticos persisten en símbolos masónicos (jerarquía iniciática, dualismos, búsqueda de luz interior), la masonería no transmite una "enseñanza secreta de Cristo" como tal. Para cristianos ortodoxos, esto representa una desviación; para masones, es sólo alegoría moral. El debate sigue abierto, pero la incompatibilidad doctrinal con el cristianismo tradicional es ampliamente reconocida por expertos eclesiales.
Alcoseri 


image.png
Reply all
Reply to author
Forward
0 new messages