Masonería y Chamanismo

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Alcoseri Vicente

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May 26, 2026, 10:18:47 PM (16 hours ago) May 26
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Masonería y Chamanismo
En el fondo de todas las tradiciones humanas, late una misma búsqueda: comprender lo invisible, conectar con el origen y transformar la conciencia. El esoterismo, ese saber interior y profundo, recorre la historia desde la antigüedad hasta hoy, atravesando filosofías, religiones, chamanismos y, por supuesto, la Francmasonería. Lo que leerás es un relato que entrelaza estos caminos, explica por qué la Masonería nunca rechaza ninguna idea, sino que la analiza y la purifica, y descubre los lazos secretos que nos unen con el pensamiento chamánico, gnóstico y ocultista, incluyendo la visión única de Carlos Castaneda.
Cuando el chamanismo y la masonería se dan la mano
Hace tiempo, un hermano masón de mi propia Madre Logia le decía a su hija, experta en las enseñanzas de Carlos Castaneda: “¿Para qué estudias eso? Es pura basura”. Sin embargo, la vida y la historia nos demuestran lo contrario: el esoterismo regresa siempre, triunfante, al corazón de la Masonería, porque es su propia sangre, su origen y su fin. Lo que ese hermano no veía es que, aunque con lenguajes distintos, ambos caminos hablan de lo mismo: despertar, romper cadenas y conocer la verdadera realidad.
Carlos Castaneda, con su visión del chamanismo del antiguo México y de los indios Yaquis, nos habla de guerreros, de ver más allá de lo ordinario, de la parada del mundo, del nagual y del tonal. Nos dice que el ser humano vive dormido, atrapado en una descripción de la realidad que le han enseñado, y que el conocimiento verdadero exige esfuerzo, impecabilidad y una ruptura con lo establecido. ¿No es esto exactamente lo que hace la Masonería?
¿Por qué una Logia no ataca ninguna idea?
Desde la visión gnóstica, ocultista y masónica, ningún pensamiento es enemigo. Una Logia no está ahí para condenar, prohibir o destruir; está para analizar, separar lo verdadero de lo falso, lo eterno de lo pasajero. Como decían los antiguos: “No rechaces nada, examínalo todo y quédate con lo mejor”.
Para nosotros, las ideas del chamanismo, de la cábala, del hermetismo, del cristianismo o del mismo Castaneda, no son ni buenas ni malas: son materiales. Nos llegan como piedras en bruto, y en nuestro Taller las trabajamos, les quitamos lo superficial, lo exagerado o lo erróneo, y descubrimos el núcleo de verdad que hay en cada una. Si Castaneda habla de "borrar la historia personal", nosotros hablamos de renacer iniciáticamente. Si él habla de "la muerte como consejera", nosotros hablamos de meditar sobre nuestra finitud para construir con valor. La Masonería es el gran crisol donde toda sabiduría se funde y se purifica.
Si revisamos textos antiguos sobre tradiciones europeas y británicas, descubrimos que el chamanismo no es sólo  cosa de América o Asia: en los bosques de Europa, entre los celtas, los sajones y los pueblos antiguos, existieron hombres y mujeres que viajaban entre mundos, que conocían el poder de los símbolos, de los estados alterados de conciencia y de la energía universal. Y todo eso pasó a la Masonería.
¿Qué tienen en común?
El viaje interior: El chamán entra en trance para conocer lo invisible; el masón recorre los viajes simbólicos de los grados para despertar su conciencia. Ambos abandonan el mundo ordinario para regresar transformados.
El uso de símbolos y herramientas: El bastón, el círculo, el fuego, el agua, la luz y la oscuridad… Son los mismos elementos que usamos en el Templo. El chamán usa la piel de animales o objetos sagrados; nosotros usamos la escuadra, el compás y el delantal o mandil de piel de cordero: todo son llaves para abrir puertas internas.
La jerarquía y la transmisión: En ambas tradiciones, el conocimiento se entrega de maestro a discípulo, poco a poco, sólo  cuando el alumno está preparado. Nunca se revela todo de golpe, porque la luz ciega al que no tiene los ojos adaptados.
La sanación y el servicio: El chamán ayuda a su comunidad; el masón trabaja para hacer mejor a la humanidad. Ambos saben que su perfección personal sólo  tiene sentido si sirve a los demás.
La doble realidad: Como decían los gnósticos y enseñaba Castaneda: hay lo que vemos y hay lo que ES. La Masonería nos dice: “el mundo es ilusión, pero también es el lugar donde debemos actuar para perfeccionarnos”.
En fuentes antiguas europeas se habla de los "hombres del bosque" o "sabios de los árboles", que eran los guardianes de los secretos de la naturaleza; estos son los antepasados espirituales de nuestros primeros masones operativos y especulativos. La Logia es, en esencia, una cámara chamánica refinada, elevada y filosófica.

No existe obra humana más grande, más generosa ni más sabia que la Francmasonería. Mientras otras corrientes se cierran, se creen dueñas de la verdad y condenan lo distinto, nosotros abrimos las puertas a todo saber. Somos el único lugar donde un gnóstico, un hermetista, un cristiano, un filósofo y un buscador de tipo chamánico pueden sentarse juntos, estudiarse, respetarse y enriquecerse mutuamente.
La Masonería ha sabido recoger, guardar y transmitir lo mejor de cada tradición: de Egipto tomó la iniciación, de Grecia la filosofía, de los hebreos los símbolos del Templo, de Europa antigua el sentido de la naturaleza y de todas partes la búsqueda de la luz. Somos el río donde desembocan todas las fuentes sagradas. Y lo más hermoso: nunca imponemos, sólo  invitamos a pensar, a investigar y a ser mejores seres humanos.
El esoterismo es la dimensión interior y profunda de todo saber, ese esoterismo que alcanzó su dimensión más elevada con la Mayéutica de Sócrates el Filósofo Griego , esoterismo presente en filosofías, religiones y tradiciones como el chamanismo. La Masonería, heredera de esta corriente, no ataca ninguna idea, sino que la analiza, purifica y extrae su esencia verdadera. Existen profundas coincidencias con el pensamiento de Carlos Castaneda y con los antiguos chamanismos europeos: búsqueda de la realidad oculta, transformación personal, uso de símbolos, iniciación y servicio. Ambas visiones saben que lo visible es sólo  una parte de lo que existe, y que el ser humano debe despertar de su sueño.
¿Influyeron realmente las tradiciones chamánicas antiguas de Gran Bretaña y Europa en la formación de la filosofía masónica, o son caminos paralelos que se parecen sin estar conectados? ¿O acaso lo que hoy se practica en muchas Logias se ha alejado de esta raíz profunda y ya no es verdadera masonería?
Y lo más misterioso: ¿Quién es en realidad ese masón esotérico, ese masón brujo del chamanismo de Carlos Castaneda o de la Wicca, que se inicia masón, conoce sus ritos, pero jamás piensa ni actúa como un masón racional académico , sino que sólo  busca su propia visión mayéutica  sin tratar de  comprender el espíritu Científico , Racional y Lógico de la Orden?
Muchos masones piensan que a la Verdadera Masonería solamente se accede mediante el Esoterismo y no mediante el mundo académico.
Por todo lo anterior, podemos ver el retorno (o más bien la permanencia) del esoterismo en nuestras sociedades modernas como un signo inquietante de la necesidad de la magia y lo irracional. También podemos ver allí un intento de restablecer el equilibrio en el hombre occidental moderno entre sus funciones imaginativas y racionales, las polaridades lógicas e intuitivas de su cerebro. ¿No debemos admitir de una vez por todas, como muchos le han recordado constantemente durante años, que el hombre es a la vez Sapiens y Trogloditas? ¿Que para vivir una vida plenamente humana necesita tanto la razón como el amor y la emoción, el conocimiento científico y los mitos? En resumen, vivir una existencia masónicamente poética
Alcoseri 
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