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Salmo 16
Guárdame, Dios, porque en ti he confiado.
Alma mía, dijiste a Jehová: «Tú eres mi Señor; no hay para mí bien fuera de ti».
Para los santos que están en la tierra y para los íntegroses toda mi complacencia.
Se multiplicarán los dolores de aquellos que sirven diligentes a otro dios.
No ofreceré yo sus libaciones de sangre ni en mis labios tomaré sus nombres.
Jehová es la porción de mi herencia y de mi copa; tú aseguras mi suerte.
Las cuerdas me cayeron en lugares deleitosos y es hermosa la heredad que me ha tocado.

Bendeciré a Jehová que me aconseja;
aun en las noches me enseña mi conciencia.
A Jehová he puesto siempre delante de mí; porque está a mi diestra,no seré conmovido.
Se alegró por tanto mi corazón y se gozó mi alma; mi carne también descansará confiadamente,
Porque no dejarás mi alma en el seol, ni permitirás que tu santo vea corrupción.
Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo,
delicias a tu diestra para siempre. |