Dice Osa Oshé, que Yemayá viendo que su creación estaba siendo
destruida por el diluvio, fue al pie de Mefa, y le pidió que le
interpretara palabra sabia de Olófi en lo referente a lo que estaba
sucediendo, y le pidiera la manera de solucionar tan terrible problema.
Así lo hizo Mefa, y lanzo este Odu, 9-5 en la Ate.
Luego de explicarle clara y sabiamente la palabra de Olófi, Mefa le
agrego; "Para terminar con esto y salvar del diluvio lo creado,
deberás sacrificar al señor, aquello que más ames". Yemayá tenia
dos hijos, Adi y Emu; ella sin pensarlo dos veces los sacrifico,
cesando de inmediato la lluvia y salvando la creación.
Así nació el Adimú, ofrenda o sacrificio que se le presenta a las
deidades, con la finalidad de obtener el bien prometido o de fijar el
mismo en caso de ya tenerlo, bien sea que este haya venido Yale (
Completo ) o Cotoyale ( Incompleto ).
Los adimuses pueden ser Ala Adimú, si son colocados sobre la deidad, o
Adimú cuando son colocados al pie del oricha que lo halla solicitado.
Los adimuses pueden ser consumidos siempre y cuando no se haya limpiado
la persona con ellos. Cuando se marca tiempo al Adimú y se le da el
camino que haya pedido, este Adimú se convierte automáticamente en
Ebbó.
Entre los adimuses, cabe señalar entre muchos:
· Obi Omí Tuto ( Coco y agua fresca ), es el mayor y más importante
de los adimuses y el primero que se debe preguntar, es el esclavo de
los orichas y se utiliza para todo.
· Ekó, preparado de maíz tierno o maicena, como atol o bollitos. A
Oshún se le presenta con miel, a Obbatalá con cascarilla y cacao, a
Yemayá con melaza, a Elegguá con corojo, y así sucesivamente.
· Aso ( Aso=Frutas - Gui=Palo, Asogui: Frutas que cuelgan de la mata
), son frutas de cualquier procedencia que la persona debe bajar
directamente de la mata.
· Ishu ( Ñame, se debe preguntar si es crudo, hervido, rallado, o en
bolitas ), se usa para cualquier santo, y se presenta igual que el
Ekó.
· Bioni, son dulces de todo tipo, especialmente preparados por el
interesado.
· Boyachas, dulce de coco especiales para Yemayá.
· Ado, fororo, gofio con coco, para todos los santos.
· Akara, fríjol de carita hervido, hecho puré y luego frito como
tortilla, no lleva sal si es para Obbatalá o para Egun.
· Akaraye, igual al anterior, pero con corojo.
· Olelé, fríjol molido hecho hallaquitas con vapor, se coloca junto
con los acheses.
· Oshinshin, revoltijo de huevos, camarones, sazón y hojas de
acelga, romerillo, espinaca, bledo blanco, verdolaga o lechuga.
· Ori, natilla de cacao o de chocolate para Oya.
· Amalá Ila, harina con kimbombó y picadillo de carne y mucho
jengibre, para Shangó.
INFORMACIÓN
Para el no iniciado o lector común y corriente
El Ozaín es solo un canto en lengua Lucumí, lo cual no tienen ninguna
magia implícita en los mismos. Es el Ashé que posee todo santero y
que le fue entregado a través de todas las ceremonias al iniciarse en
la religión, lo que activa la rata vibratoria que lo pone en contacto
con los diferentes orishas, para así obtener la bendición de Olófi a
través de ellos. Para llegar a éste punto, es obligatorio realizar
una serie de eventos que sólo el santero que haya recibido cuarto de
santo puede presenciar, sin eso, todo lo que se haga no tiene efecto
alguno. Por ser esos eventos la base primordial y secretos de nuestra
religión, no se trataran en ninguna de las páginas que componen éste
Web.
El canto de Ozaín es una ceremonia muy importante dentro de la
religión, ya que es cuando se prepara el Omiero, base fundamental para
realizar cualquier otra ceremonia.
Este canto debe ser ejecutado de forma ordenada, llevando el
correlativo correcto de los suyeres para que tenga significado auque
éste se realice en lengua Lucumí.
Después de todos los preparativos iniciales, que todo santero que
recibió cuarto de santo debe conocer, se procede al canto.
Todos los cantos a Osha empiezan por elegguá, pero cuando se hace
Ozaín se empieza de la siguiente forma:
ORI ATE: ASHÉ EWE OZAÍN
CORO: EWE AYE
ORI ATÉ: CAMÁ ILLÁ ILLÁ
CORO: ILLÁ ILLÁ
ORI ATÉ: CAMÁ ILLÁ ENÚ
CORO: ENÚ ENÚ
ORI ATÉ: CAMÁ ILLÁ VIBBÓ
CORO: VIBBÓ VIBBÓ
ORI ATÉ: ELEGGUA IBARAWO AWO MOYUGBA, IBARAWO AWO MOYUGBA, O MADECIRE
ONI BARAWO, OWO MOYUGBA ELEGGUÁ ESHULONA.
CORO: CONTESTA IGUAL
ORI ATÉ: ICHONCHO ABÉ, ICHONCHÓ ABÉ, ODDARA CORERÍ LELLO
CORO: ICHONCHO ABÉ
ORI ATÉ: ESHUCO ESHU ODDARAE, ELEGGUARA MOFORIBALE ELEGGUARA AGO
CORO: CONTESTA IGUAL
ORI ATE ESHU LOROLLE YA COKUÁ UN LOGUO
CORO ABUQUENQUE ABUQUENQUE
ORI ATE UNYORO
CORO BARA UNYORO UNGUELE
ORI ATE ACHEQUERE QUEREMELLI, ACHEQUERE QUILABOCHE
CORO CONTESTA IGUAL
ORI ATE: ASHÉ EWE OZAÍN
CORO: EWE AYE
ORI ATE: CURÚ CURÚ GUEDÉ
CORO: MARIBBÓ ZAÍN, OZAÍN BBOLE MARIBBÓ
ORI ATE: CUCURÚ, CUCURÚ
CORO: TIGGUI, TIGGUI LA BBODIN LLEERA, TIGGUI, TIGGI
ORI ATE: ASHÉ EWE OZAÍN
CORO: EWE AYE
ORI ATE: EGGUÉ, EGGUÉ NIREO EGGUÉ
CORO: OZAIN GUELODÉ, EGGUE, EGGUE NIREO EGGUE
ORI ATE: OMÁ GGUELODE´, OMÁ NIREO OMÁ
CORO: ILÉ NIREO, ILEÉ ILÉ NIREO ILÉ
ORI ATE: ASHÉ EWE OZAÍN
CORO: EWE AYE
ORI ATE: MOLLEUN EGGUÉ MOSARAOO, MOLLUN EGGUE MOSARÁ, EGGUÉ LOVI MI,
EGGUÉ LOLLA AMÍ, MOLLEUN EGGUÉ MOSARÁ
CORO: SE CONTESTA IGUAL
ORI ATE: ASHÉ EWE OZAÍN
CORO: EWE AYE
ORI ATE: DADDARA MADDAO, DADDARA MADDÁ, OZAÍN SAMIGUO O CAMAGUO
DADDARÁ MADDÁ
CORO: CONTESTA IGUAL
ORI ATE: ASHÉ EWE OZAÍN
CORO: EWE AYE
ORI ATE: OÑIQUI ÑIQUI ODDAROMICO, OÑIQUI ÑIQUI ODDAROMI, OÑIQUI
ÑIQUI AGGUÁ OCUMÁO, OÑIQUI ÑIQUI ODDÁROMI
CORO: CONTESTA IGUAL
ORI ATE: ASHÉ EWE OZAÍN
CORO: EWE AYE
ORI ATE: BE ISEISEMIO BEI LAI LEMI, EGGUI GGUIO NILLEROCO, EGGUI GGUIO
AGGUÁ SEMINEO
CORO: CONTESTA IGUAL
ORI ATE: ASHÉ EWE OZAÍN
CORO: EWE AYE
ORI ATE: MAMURÁ MOFILLEO, MAMURÁ AGUÁ LODDÉ
CORO: CONTESTA IGUAL
ORI ATE: ASHÉ EWE OZAÍN
CORO: EWE AYE
ORI ATE: BELE BENITE BLEO, BELE BENITE BLE, CACACAO CUOMOBELEBLÉ, BELE
BENITE BLÉ
CORO: CONTESTA IGUAL
ORI ATE: ASHÉ EWE OZAÍN
CORO: EWE AYE
ORI ATE: GUEGGUO NICOCO EGGUALASSE, MELI SOCUTÁ
CORO: CONTESTA IGUAL
ORI ATE: ASHÉ EWE OZAÍN
CORO: EWE AYE
OTI ATE: CHIQUIRÍ GGUANGGUAN, CHIQUIRÍ GGUANGGUAN, AGGUENA MELLE
QUIGGUELLO
CORO: CONTESTA IGUAL
ORI ATE: ASHÉ EWE OZAÍN
CORO: EWE AYE
ORI ATE: CHERÉ GGUAGGUO, EGGUAGGUO OZAÍN ODDÚ UNDDÚ
CORO: CONTESTA IGUAL
ORI ATE: ASHÉ EWE OZAÍN
CORO: EWE AYE
ORI ATE: OCUMA LAGGUÁ EGGUÉ OCUMA, OCUMA LAGGUA EGGUÉ OCUMA
CORO: CONTESTA IGUAL
ORI ATE: ASHÉ EWE OZAÍN
CORO: EWE AYE
ORI ATE: ABBERA BERAMÁ, ABBERA BERAMÁ, OBBÁ DIÑA LU OZAÍN, ABBERA
BERAMÁ LLELLE
CORO: CONTESTA IGUAL
ORI ATE: ASHÉ EWE OZAÍN
CORO: EWE AYE
ORI ATE: BABÁ FOMORÉ, BABA FOMORÉ, OBA DIÑA LU OZAÍN, BABÁ
FOMORÉ LLELLÉ
CORO: CONTESTA IGUAL
ORI ATE: ASHÉ EWE OZAÍN
CORO: EWE AYE
ORI ATE: ILLÉ OMÁ LOMÍ, AGUONA OMA LLEGÚN, OCHINCHÍN OMÁ LLEGÚN
BEDUBÁ, LLEGUÁ LO AGGUÁ.
CORO: CONTESTA IGUAL
ORI ATE: ASHÉ EWE OZAÍN
CORO: EWE AYE
ORI ATE: TANI GUIRRI OCA MI OCA BABÁ QUINI GUOLOKUN.
CORO: CONTESTA IGUAL
ORI ATE: ILE OMA SANUCO, OQUERE GGUEGGUE SANUCO MA GGUÉ
CORO: CONTESTA IGUAL
ORI ATE: ASHÉ EWE OZAÍN
CORO: EWE AYE
ORI ATE: ATICOLA FUGURURU, ATICOLA FUGURURU, IFA OGGUÉ, IFA OMÁ
ATICOLÁ FUGURURU
CORO: CONTESTA IGUAL
ORI ATE: ASHÉ EWE OZAÍN
CORO: EWE AYE
ORI ATE: ALAFUREGGUÁ MAMAQUEÑO, LERI ASHÉ QUIQUEÑE, ALAFUREGGUÁ
MAMAQUEÑO LERÍ ASHÉ QUIQUEÑE AGGUÓ
CORO: CONTESTA IGUAL
Es importante señalar que por lo complejo del dialecto yoruba, muchas
palabras pueden estar mal escritas, y por experiencia propia, se que
muchos santeros, incluyendo Oriateses y babalaos se guían por como
suena fonéticamente y no como se escribe realmente, dando esto como
resultado una alteración en la escritura, y de allí nace la
justificación de que si se hace de corazón, el orisha entiende igual
a lo que se está pidiendo o haciendo.
Es importante señalar que por lo complejo del dialecto yoruba, muchas
palabras pueden estar mal escritas, y por experiencia propia, se que
muchos santeros, incluyendo Oriateses y babalaos se guían por como
suena fonéticamente y no como se escribe realmente, dando esto como
resultado una alteración en la escritura, y de allí nace la
justificación de que si se hace de corazón, el orisha entiende igual
a lo que se está pidiendo o haciendo.
EBBÓ, este vocablo Yoruba, significa "Hacer". Entonces podemos decir
que "Es una acción que se hace ante la deidad para lograr una
reacción de la misma, como toda causa ejerce un efecto, toda acción
conduce a una reacción. El Ebbó se realiza para acelerar la reacción
que se busca.
Estos Ebboses se derivan en los siguientes:
· Ebbó Guonu, quiere decir que llegue al otro mundo, es cuando se le
da a una deidad de cualquier forma un animal de cuatro patas, a los
tres días de haber hecho el sacrificio del animal, se hace itá. Un
itá no se puede hacer hasta los tres días a contar de la fecha en que
se hizo el sacrificio, pues este primer día come y recibe el Alle,
así como también el aire, que esparce el fluido espiritual de ese
Ello por el espacio. El Alle no llega a Ara Onú, hasta que los
híñales que se le ponen al oricha no se corrompan, de esta manera
nuestros mayores del otro mundo están autorizando por medio del Ashé
que poseen los Iworos a indicar el camino y consejos a través del
caracol del oricha respectivo sobre la persona que ha hecho el
sacrificio. Por esto, no se debe hacer itá ni antes ni después de los
tres días, si esto es así, ya es un registro como cualquier otro, ya
que ese ebbó no llego a Ara Onú para que Olófi dicte sentencia sobre
la persona.
· Ebbó Yure o Chure, es cuando se le hace todo al momento, esto
puede ser desde un pollo con sus ingredientes hasta animales de cuatro
patas, marcado de esta forma, no se hace itá, solo terminado el
sacrificio, se le da coco al oricha respectivo para saber si recibe o
no lo que se le dio. Pero no solo tiene que ser animales, también
puede ser un tambor, frutas u otra alternativa. También se realizan
con cosas crudas, tales como granos o raíces de plantas que se puedan
reproducir cuando este sea llevado a la naturaleza. El ebbó de los
tres meses o cualquier ebbó que se haga al momento, es un ebbó Yure.
· Ebbó Fi, se hace con un poquito de lo que sea.
· Ebbó Da, lo que se esta haciendo o lo que se hizo, esta bien o es
para bien.
· Orubbo, solo basta con rezar o hablarle al santo al cual se le ha
mencionado este ebbó.
· Ebbó Kuedu, es una ofrenda que se hace con una cosa hoy, mañana
con otra y así por varios días. Se debe marcar por cuantos días, al
pie de que santo se coloca y el lugar a donde debe ir una ves cumplido
el tiempo.
· Ebbó Kere, al igual que el Ebbó Fi, se hace con una ofrenda
pequeña puesta de inmediato con lo que se tiene al alcance; pan, maíz
tostado, jutia, pescado ahumado, un huevo, etc. algo que sea comestible
para el oricha.
· Ebbó Misi, es un baño con elementos de la naturaleza, como Ewes
de prodigiosa, verdolaga, granada, etc. una planta cualquiera que el
oricha haya marcado. Debe hacerse en la casa del santero y delante del
oricha que lo marco para que recoja las vibraciones negativas, y nunca
en la casa del consultado. Si el consultado viene Ikú elesse Egun, se
debe realizar con el espíritu y no con el oricha.
· Ebbó Ate o Ebbó de Estera, se colocan todos los elementos que
marca el Odu en segunda posición y se reza.
· [ Leer: Elementos de los Odus ]
· Ebbó Ori, es una rogación de cabeza, se hace generalmente con
coco y agua, pero se puede hacer con otros elementos tales como frutas,
pescados, panes, leche, etc. Se recomienda que los coco que se van a
utilizar en la rogación, se coloquen un día antes en el oricha
tutelar de cada quien, esto si se conoce.
· Ebbó Ejebale, es sangre al oricha, pero de la siguiente forma: se
presenta el animal y se limpia la persona, se le da al oricha pero
cuando la sangre este coagulando se le quita, se le sacan los acheses
que luego se cocinan y se le ponen al mismo. La coagulación de la
sangre, es signo de muerte.
Entendiendo esto y considerando que los Odus negativos, es decir los
que están en segunda posición, son los que atacan los aspectos buenos
de la persona y que están indicadas en el Odu positivo, deberíamos
aplicar el ebbó según el Odu negativo; pero el ebbó que es marcado
por el odu negativo estará relacionado al odu positivo, que siempre
agrega una condición (puede ver un ejemplo en los ebboses de Iroso que
está a continuación). Al neutralizar ésta situación el iré que
vaticina el Odu positivo sobre la persona debería llegar o mantenerse
Yale (firme). A continuación indico algunos ebboses aplicables al Odu
negativo según sea éste, no obstante, siempre hay la posibilidad de
marcar cualquier ebbó y con materiales que se tengan a la mano, ya que
si se pregunta al orisha por lo que se está marcando y el dice SI,
entonces con ese ebbó debería hacer llegar el iré o poner Yale al
que ya se tiene. Veamos a continuación:
1.- Ebbó de Okana en segunda posición (-):
Si es en ITÁ, hay que paralizar el Itá, quitar la sábana, sacudirla
y voltear la estera cambiándola de posición. Se busca un animal de
plumas que señale el Orisha en donde salio en Odu, se le da coco a
Elegguá y se le pregunta si lo quiere, si dice que SI se le da a
Shangó y si dice que NO se le da a él. Esto se hace para cambiar toda
influencia negativa que proporciona Okana.
Si es en CONSULTA, se marca el ebbó aprobado por el Odu y por
Elegguá, y se hace de inmediato, es decir, antes de sacar el Iré o el
Osogbo, sólo después de esto es que se continúa la consulta.
También se puede preguntar por el mismo ebbó aplicado a ITÁ.
2.- Ebbó de Ellioko en segunda posición (-):
Darle de comer al jorojoro (hueco), es decir a las entrañas de la
tierra. Si es en ITÁ, se le pregunta al orisha donde sale es Odu que
se le da a la tierra. Si es en CONSULTA, elegguá es el que marca lo
que hay que darle. Hay que recordar que antes de cerrar ese jorojoro,
le preguntemos a la tierra si está satisfecho o no, de no se así hay
que preguntar lo que haga falta para lograr esto. Es peligroso para el
que cierra el jorojoro sin que este completo y satisfecho, ya que
podría estar enterrándose él mismo.
3.- Ebbó de Oggundá en segunda posición (-):
Se debe limpiar a la persona inmediatamente después de terminar el
registro con lo que se tenga a la mano previa autorización del orisha
Oggún. Si se tiene a la mano animales de plumas, es decir, pollo,
gallo, guinea, paloma, se debe preferir éste, pero si no es así, se
puede untar un pedazo de carne untado con mucha aceite de Corojo, se
limpia a la persona y a todos los presentes y se le coloca encima de
Oggún, se le da coco para saber si el Ebbó Dá es aceptado y llega a
Olófi para su bendición.
4.- Ebbó de Iroso en segunda posición (-):
Si es por pérdida de salud (5-4), hay que darle de comer a la tierra.
Si es por pérdida económica (3-4), hay que darle de comer a elegguá
y a oggún. Si es por trampa (4-4), hay que darle de comer a Eshu en el
exterior, que es donde está la trampa, el ebbó se hace en una ruina,
en la basura o en una esquita, se pregunta a donde lo quiere y que es
lo que quiere. Si es (8-4) el ebbó se hace en la puerta de la casa.
5.- Ebbó de Oshé en segunda posición (-):
Si es en ITÁ, se emplean esposas, esclavas o pulseras que se
confeccionan en hilo negro y blanco. Si el Odu es simple, es decir
cualquier signo con Iroso, el ebbó se hará en las muñecas nada más.
Si el doble, es decir Melli (5-5), se hará en el cuello, muñeca y
pies. El cuello lleva cinco agujas de coser. Este ebbó se monta cuando
en estera se está rezando Oshé. Terminado el ebbó se pregunta que se
hace con eso, si se va o se queda. Si se queda, se hace un resguardo
para contrarrestar la negatividad y romper la continuidad circular de
oshé. Este resguardo se le da de comer con el orisha en donde salió
el Odu y se carga en el bolsillo. Si es en CONSULTA, el ebbó se bebe
hacer en el río, se pregunta que es lo que se lleva, si son animales,
frutas, oshinshin, baño con miel y funche, etc.
6.- Ebbó de Obbara en segunda posición (-):
Se hacen ebbó con calabaza al pié del orisha que tenga el Odu o al
que él decida. También se puede recoger piedras en el camino, se
pregunta si caminan con la persona y si son de Osha, se le dan de comer
limpiando a la persona, luego se lavan y se hierven, una vez fría el
agua, la persona se baña con eso; éstas piedras luego pueden ser
utilizadas para hacer elegguases, etc. Si se está muy mal de salud, se
le da chiva a Obbatalá. Si hay muchas contradicciones, se le da chivo
a eshu, que es quien controla todo lo negativo. Otro ebbó es
limpiándose con lengua de vaca con mucho picante para el enemigo. Si
es 6-6 el humo del carbón y el canto de elegguá en donde la persona
da vueltas alrededor del humo para contrarrestar las energías
negativas. Si es en ITÁ, el trocito de tela de la ropa del Iyawó que
se guarda para el itá, se unta con corojo y se enciende, el Iyawó da
vueltas alrededor del humo echando para si mismo y cantándole a
elegguá. Si es en CONSULTA, se hace igual, pero la persona debe usar
una ropa vieja durante al menos seis horas, luego se la quita la pose
sobre el carbón encendido y le echa corojo, dando vueltas en el
sentido de las agujas del reloj, le canta a Obbara y a elegguá, luego
esto se apaga con agua, el suyere de Obbara dice: Obbara jú jú...mmm,
Obbara Ku Kuaá...mmm, Obbara gadi ma gadi...mmm.
NOTA: Muchos ebboses de Obbara se hacen con candela y el humo de ésta.
7.- Ebbó de Oddí en segunda posición (-):
Se puede confeccionar tres machetes de papel para limpiar a la persona
si es en ITÁ, entre otros. También se puede confeccionar los tres
muñequitos de cartón, Ashamá, Arumá y Adima que simbolizan el
triangulo de Oddí y se procede como el Ori Até sabe. Si es en
CONSULTA, también se pueden usar los tres machetes, se presentan a la
persona y se pregunta si se quedan y con cual orisha. Se queda uno y se
botan dos, el que se queda es el machete con el cual se lucha, se debe
cantar el oro "Adá lowó mi, Adá lo Orisha".
8.- Ebbó de Elliogbe en segunda posición (-):
Darle un gallo a Eshu Beleké en la basura afuera de la casa, si es
blanco mejor, Oro "Eshu Beleké, ibán layé, a Laroye ibán lashé".
Rogación de cabeza con bagre o guabina viva, no se debe rogar con nada
muerto. También se le colocan a Obbatalá cuatro granadas dentro de la
sopera que se le presentan a la persona, una vez secas, se pulverizan y
se le añade carbón en polvo, a ésta mezcla se le da una paloma
oscura y con la sangre se hace una pintura que se afloja con
aguardiente, se toma la última pluma del ala izquierda de dicha paloma
y se usa como un pincel, se raya en la frente a los presentes desde el
mayor al menor con el signo 8-8 mientras de canta el siguiente suyere:
"Ashirimá, ashirimá ikú furibuyema, Ashimará, Ashimará, osogbo
furibuyema", sucesivamente con todos los osogbos, cambiando donde dice
ikú por aro, ano, ofun, etc. También se puede dar paloma a la cabeza
de la persona, si es que se puede rogar con ese animal, recuerden que
los hijos de elegguá no se les pasa paloma ni guinea por la cabeza. Si
la persona es santero y tiene 8-8 y osogbo en elegguá o en el ángel
de la guarda, tiene que hacer ebboses constantes de por vida, y todos
los días mientras esté en el trono, tendrá que pasar a Ifá.
También se hacen las rogaciones tradicionales con coco, leche, frutas,
pescados, panes de maíz, etc.
9.- Ebbó de Osá en segunda posición (-):
Salga vestido de pié a cabeza a la calle de color rojo, pase por donde
mucha gente y donde pueda, cambiese de ropa color negro, haga lo mismo,
y por último cambiese de blanco, las otras ropas se botan, esto se
hace cuando Ikú lo esté persiguiendo. También se le puede dar de
comer a egun. También se hace pollo a la sombra, o giogio a los puntos
cardinales, bollos de foro o chocolate a Oyá, etc.
10.- Ebbó de Ofun en segunda posición (-):
En ITÁ, se le puede hacer el baño de Ofun, con diez personas que lo
tengan, incluyendo al Ori Ate. También se pueden dar baños con
algodón, campana, bledo blanco, manteca de cacao y cascarilla.
También sarallelleo con huevos o vísceras. También se canta
Ashirimá pero en vez de usar carbón se usa cascarilla. Debe recibir a
Orula.
11.- Ebbó de Ojuani en segunda posición (-):
Se hacen ebbó con sobras de comida a eshu. También se hacen baños
con el agua hervida con hueso de jamón sin carne, se baña a la
persona con esa agua, jabón de tierra y un estropajo, se prepara un
omiero de elegguá y la persona se saca el baño con ese omiero que
debe tener mucha hierba maravilla. También se tapa a elegguá con una
jícara afuera de la casa y se le da una paloma para que le caiga
alrededor. También limpiarse con granos de millo o ajonjolí. También
se le da un gallo a elegguá en la puerta de la casa con un carbón
encendido echando humo, luego se abre el gallo, se unta con mucho
corojo y se deja tres días sobre elegguá con velas continuamente
encendidas, luego se pregunta si se lleva al monte o a la basura.
12.- Ebbó de Eyila en segunda posición (-):
Hay que darle un tambor el Orisha que tenga el Odu. Llevar un ofrenda
al cementerio y dárselo a una tumba o también ir al cementerio y
limpiar la tumba que esté más descuidada y ponerle un velón blanco,
flores y ofrendas. También se hacen ofrendas de frutas a los Orishas.
Para problemas graves darle un chivo a shangó. También darle gallo a
elegguá junto con shangó y luego lavarlos con omiero de hojas de
ceiba. Rogaciones de cabeza.
13.- Ebbó de Metanlá en segunda posición (-):
Darle pollo a elegguá y gallo a Yemayá, si es blanco mejor. Gallo a
elegguá y dos palomas a obbatalá. Ponerle frutas a los Jimaguas.
Rogación de cabeza con pargo. Darle una chiva a egun. Dos palomas a
Osun. Darle de comer a la tierra.
14.- Ebbó de Merinlá en segunda posición (-):
Ponerle a Oggún dos cuernos de toro cargados. Darle un chivo mamón a
elegguá a la ría (cruce de mar y río) y limpiarse con las vísceras.
Cortar una mazorca de maíz en dos, envolverlo en hojas de maloja cada
uno, juntan y se entizan con cinta blanca y se le pone al orisha
pidiéndole " Orisha Owó Iré Umbo" ( santo tráigame un bienestar de
dinero). También se coje un pedazo de carne, se abre como un libro y
se unta de corojo, se limpia delante de Oggún bajo las axilas
pidiéndole lo que se desea vencer, escupalo tres veces con aguardiente
y déjelo sobre oggún por lo menos tres horas, luego llénelo a la
línea férrea con un derecho. Darle de comer a Oshún con cinco cosas
distintas.
15. Ebbó de Marunlá en segunda posición (-):
Limpiarse con tres botella de aguardiente y ponerlas en elegguá,
oggún y orula una cada uno. Para las traiciones se coloca en una
jícara un huevo de gallina con aguardiente y miel de tras de la puerta
de la casa. También ponerlo 7 bolas de carne de res molida con jutía,
pescado ahumado y maíz tostado al orisha donde tenga el Odu por siete
días, después se lleva al río con 7 monedas. Darle de comer y
hacerle fiesta a los Ibeyis. Rogaciones de cabeza. Baños con ewes de
obbatalá. Si es en ITÁ, una corona con 16 plumas de loro al orisha
donde tenga el Odu.
16. Ebbó de Merindilóggun en segunda posición (-):
Recibir Oshosi y Asojuano. También poner un canasto de frutas bajo la
cama, elegguá marca el tiempo, luego se lleva al monte junto con
elegguá y bajo una mata de cují, se ponen las frutas y se le da un
gallo a elegguá para prosperar. Darle un pollo a eshu en el caño.
Hacer Osha.
17.- Ebbó de Opira:
Si sale Opira (los 16 caracoles boca abajo), en primera o segunda
posición, se suspende la consulta y se debe realizar cuanto antes el
siguiente ebbó:
En el monte se abre un hueco, se coloca una tela negra con la cual se
limpió al interesado, se le da una chiva a la tierra y enterrar la
cabeza de dicho animal envuelta en la tela negra, se pregunta con coco
si Ebbó Dá y llega a Olófi, para salvar a la persona de la muerte.
Nacimiento de Oshé Melli, El porqué se cobra la consulta
Oshé abandonó el cielo para ir a la tierra sin decírselo a nadie.
Él no hizo ninguna adivinación ni sacrificio. Nació de padres
envejecidos que habían perdido la esperanza de tener hijos. Nació con
pelo gris sobre su cabeza y vivió hasta una edad avanzada en la
tierra, pero sólo después de retornar al cielo para realizar
sacrificio.
Mientras crecía, probo ser el terror entre los de su edad. Sus padres
murieron cuando aun era un niño y vivió por su propia cuenta. Él ni
practico su vocación religiosa ni ninguna profesión respetable. Era
un luchador errante, pero no estaba viviendo una vida feliz.
Escasamente ganaba para alimentarse porque no hacia nada que fuera
capaz de brindarle sustento.
Un día salió para su competencia de lucha que era la única
profesión que conocía. Fue al palacio del rey Alará para retarlo en
una lucha. Él derroto al rey en la competencia pero no le dieron
ninguna recompensa por su victoria. Entonces fue con el rey Ijero donde
también lo retó a una competencia e igualmente salió victorioso pero
ninguna compensación le fue dada por el logro. Fue donde el rey Owo y
luego con el rey Ado, y así con todos los dieciséis reyes conocidos
para ese momento en el mundo, y en todos los derroto y no consiguió
ninguna recompensa.
Después de sus luchas, regresó a casa con sus manos vacías y en el
camino conoció a tres sacerdotes que lo detuvieron. Ellos le dijeron
después de una adivinación, que él estaba pasando hambre porque no
estaba ejerciendo la profesión que se suponía había venido a ejercer
en la tierra, no obstante, le aseguraron que prosperaría al final de
su carrera elegida como su profesión, pero sólo después que
realizara el sacrificio que le correspondía antes de venir a la tierra
y que debía hacerlo en el cielo. Él no tomó esto en serio, porque
como iba a viajar al cielo.
Mientras tanto su padre, que ya estaba en el cielo, estaba muy
preocupado por él y fue a visitar al ángel de la guarda de Oshé para
pedirle que lo ayudara. Éste le dijo que Oshé era muy belicoso,
peleador, no escuchaba consejo y siempre hacia lo que le daba en gana,
y por eso las cosas buenas del cielo, los niños, paz, riquezas,
morada, dinero, salud y prosperidad no lo querían visitar, por temor a
que los destruyera, y todo por no haber hecho el sacrificio que le
tocaba antes de viajar a la tierra.
Como el padre sabía que Oshé debía hacer el ebbó en el cielo, fue
para hablar con la mujer de Ikú, el rey de la muerte, y que se llama
enfermedad. Éste le explicó lo que le sucedía a su hijo y le pidió
que lo visitara para así poder hablar con el personalmente, la
enfermedad aceptó.
Cuando la mujer de Ikú visita a Oshé, éste cae enfermo, entra en
coma y a la media noche muere, sin que nadie lo supiera porque siempre
estaba solo. Una vez en el cielo, Oshé se encuentra con su padre y
éste le explica lo sucedido y es cuando Oshé decide hacer todos los
ebboses que le correspondían. Luego de esto y por un camino especial
en el cielo, regresó a la tierra despertando en su cama.
Desde ese entonces Oshé fue un buen personaje, pero a los tres años
quiso retornar a las luchas, no sin antes hacerle un gran sacrificio a
su padre, a su ángel de la guarda y a Eshu. Dos días después de
esto, partió para el palacio de Alará y en el camino se encontró con
un viejo, que no era otro que Eshu transformado, y le dijo que aunque
podía derrotar a sus oponentes, él debía simular caer en el piso tan
pronto empezara la lucha y que vería los resultados de los cuales no
se arrepentiría.
Tan pronto empezó la lucha, Oshé se tiro al piso como le indico el
anciano; entre tanto Eshu creo una gran conmoción, gallos poniendo
huevos, gallinas cantando como gallo, animales de la selva por la
ciudad, truenos, lluvia, etc. El rey asustado le pide a Oshé que se
levante y aparece el anciano diciéndole al rey que Oshé no puede caer
al piso y para que se incorporara era necesario apaciguarlo con
hombres, mujeres jóvenes, cabras, vacas, gallos, gallinas, bolsas de
dinero, etc. El rey accedió y todo volvió a la normalidad. Así lo
hicieron con los dieciséis reyes, y de ésta manera Oshé llegó ser
un hombre extremadamente rico, pues al fin la prosperidad había
llegado a su vida.
Éste incidente marco el comienzo de pagar con dinero por las
adivinaciones, porque lanzar el instrumento de adivinación al piso,
significa las caídas que Oshé tuvo en manos de los reyes, y por el
cual ellos pagaron las reparaciones.
También es el porqué, de cuando una persona tenga Oshé Melli en una
consulta, se le debe decir que controle su genio, que no demuestre su
fuerza, de que no está haciendo lo que vino hacer en la tierra y que
por eso no prospera, ya que éste es un Odu de sacerdocio, es en la
religión en donde encontrará rápidamente la prosperidad, de otra
forma lo logrará sólo al final de su vida.
Religiones Africanas: Abakuá y Mayombe
LA SOCIEDAD SECRETA ABAKUÁ
Por Abakuá o ñañigo se conoce popularmente en Cuba al miembro de la
sociedad secreta masculina Abakuá, la única de su tipo existente en
el continente americano.
Esta asociación surgió en las primeras décadas el siglo XIX en los
momentos de mayor hostilidad hacia el esclavo y el negro, quienes, ante
el acoso, solo hallaron un medio apropiado para evadir la represión:
una agrupación mutualista bajo la expresión más desarrollada de su
conciencia social, la religiosa.
La primera sociedad de blancos se fundo a principios del presente siglo
y llevo el nombre de Akanaran Efo Muñon Ekobio Mucakara. Su creador
fue Andrés Facundo de los Dolores Petit, celebre también por sus
aportes a la Regla de Palo* con la elaboración del cuerpo conceptual y
ritual de la variante Kimbisa.
Los antecedentes del Abakuásismo se hallan en las sociedades secretas
que existieron en la región nigeriana del Calabar, y su organización
y contenido tiene como base una leyenda africana que narra la historia
de la violación de un secreto por una mujer: la princesa Sikan
encuentra al pez sagrado Tanze. Cuando este muere, los miembros de la
tribu buscan la manera de reproducir su bramido en el tambor sagrado
Ekue, para lo cual realizan varios intentos entre los que figuran el
sacrificio de la princesa para utilizar su piel como parche del tambor.
El ñañiguismo no puede desvincularse de las creencias africanas
acerca de la influencia que ejercen los antepasados (espíritus), por
lo que en todas sus ceremonias religiosas se les convoca para
garantizar el desarrollo del acto cultual, según rigurosas normas
litúrgicas. Un elemento simbólico indispensable en la dramaturgia con
que se desarrolla el ritual es llamado Ireme o diablito, un
representante de la naturaleza que vigila los pasos de los
participantes e intervienen aun como protagonistas en algunos de ellos.
Las actividades de culto se realizan todas en templos, de los cuales
existen 40 entre las provincias de La Habana y Matanzas, distribuidos
en los municipios de Guanabacoa (14), Marianao (11), Regla (6), San
Miguel del Padrón (4), Cárdenas (4) y Matanzas -ciudad- (1).
En todos los ritos se utilizan trazos o grafías llamados Ekeniyo, que
constituyen un sistema ideográfico de señales para inmovilizar y
fijar las representaciones de hechos globales. Tales símbolos se
trazan con yeso amarillo o blanco y comprenden tres categorías: los
Gandos, las Firmas o Anaforuanas y los Sellos.
Los Gandos representan situaciones complejas del ceremonial, se trazan
en el suelo y sobre ellos se colocan diferentes objetos del culto y se
sitúan los dirigentes religiosos (Plazas).
Las Firmas o Anaforuanas representan a cada una de las jerarquías que
integran la estructura de los abakuá y cumplen una función
consagratoria cuando se trazan sobre determinados elementos del ritual.
Los Sellos son la representación o identificación de cada juego o
potencia Abakuá, de los que existen 123 en toda Cuba.
En la actualidad, los Abakuá poseen órganos de coordinación
municipal en los municipios de Cárdenas, Matanzas, Guanabacoa, Regla,
Marianao y San Miguel del Padrón, y dos a nivel provincial en Ciudad
de La Habana y Matanzas, encargados todos de controlar la obediencia a
los reglamentos y principios de la sociedad.
Dentro del ñañiguismo se reconocen varias jerarquías. El Ndisime es
el aspirante a entrar en una potencia, mientras el Abanekwe es un
hombre ya iniciado. Plaza llaman al que lleva muchos anos, ocupa un
puesto relevante dentro del juego y esta encargado de preservar y hacer
cumplir las normas y principios rituales y sociales. Títulos de Plazas
son Iyamba, Mokongo, Ekuenon, Isue, Nkrikamo, Nasako y otros.
En las sociedades secretas masculinas Abakuá solo son admitidos
hombres. Al indagar entre sus integrantes cual es el concepto de
Hombre, expresaron:
"Hombre no es solo aquel que no es homosexual, sino el que refleja la
mas pura dignidad del ser humano como laborioso, fraterno, alegre,
rebelde ante la injusticia, cumplidor del código moral establecido por
los antepasados formadores del Abakuá; es aquel que es buen padre,
buen hijo, buen hermano y buen amigo".
Durante la trata esclavista, el Caribe se nutrió de creencias de los
diferentes grupos étnicos que llegaron a estas tierras. Las
influencias, en muchos casos, se hicieron recíprocas entre las
diferentes etnias, de manera que a veces se torna difícil distinguir
entre una y otra manifestación religiosa.
El complejo de asociaciones Abakuá o Ñáñigas son sociedades
secretas consideradas como hermandades para la ayuda mutua, de las
cuales sobreviven más de un centenar en las ciudades-puerto de La
Habana, Matanzas y Cárdenas en Cuba y que hoy son únicas en el
continente americano.
Las asociaciones abakuá tienen sus antecedentes en las sociedades
secretas que existieron en la región nigeriana del Calabar y en los
Cabildos de Nación. Las funciones principales de estos últimos, eran
ayudar y socorrer a todos aquellos miembros que lo necesitaran; además
de perpetuar su cultura a través de las celebraciones de los domingos,
donde se realizaban ritos que contribuían a preservar y mantener sus
tradiciones. Se supone que, en Cuba, la primera asociación fue
constituida a principios del siglo XIX con los mismos fines que los de
los Cabildos de Nación. Así, en el año 1836, el cabildo de negros
carabalí Apapá Efik inicia sus cultos secretos con un grupo de negros
nacidos en la isla o criollos. Estas agrupaciones, exclusivas de
hombres, surgieron con un carácter mutualista que contribuyó a que
las potencias de ñáñigos se incrementaran rápidamente. Ya en 1840,
en la capital del país existían más de sesenta. El 24 de diciembre
de 1862, el cabildo carabalí Bríkamo "Niño Jesús" de Matanzas,
inicia a un grupo de negros criollos en el abakuá, los que toman el
nombre de Blabanga.
En 1863, el habanero Andrés Facundo de los Dolores Petit, consiguió
que su potencia Bakokó Efor permitiera la entrada de blancos. Se
convertía de esta manera el ñañiguísmo, en la primera asociación
en la Isla que aunó hombres y no razas. Tanto en La Habana como en
Matanzas, sus propósitos trascendieron a tal punto que se formaron
sólidas hermandades que congregaron a trabajadores de los puertos, las
tabaquerías y otros sectores laborales.
Desde mediados del siglo XIX, estas sociedades fueron prohibidas por
las autoridades españolas. Sus ceremonias fueron siempre realizadas
secretamente. El ritual abakuá incluye celebraciones -llamadas en Cuba
Plantes- de dos tipos: privadas, en las que sólo pueden participar los
iniciados y cuya divulgación es estrictamente prohibida; y otras, a
las que concurren, incluso, miembros ajenos a la sociedad donde se
canta y se baila por lo que se pueden considerar como un acto de
expresión de cultura.
El mito en el que se basan los ritos abakuá de iniciación, tuvo su
origen en una leyenda africana que narra la historia del hallazgo del
Pez Sagrado por la princesa Sikán, hija del rey Iyamba, de la nación
Efó. El Mito de Sikán determinó además, que sólo hombres pudieran
ser iniciados en esta religión para lo cual debían ser dignos,
fraternos, laboriosos, cumplidores del código ético cultual, al igual
que buen padre, buen hijo, buen hermano y buen amigo. Los principales
atributos ñáñigos son, en primer lugar, los tambores del orden
ritual, con los cuales se ejecuta solamente las llamadas al orden y que
se preservan dentro del templo sagrado llamado famba, al cual sólo
tiene acceso la alta jerarquía abakuá. El más importante es el ekue
o tambor de fundamento y secreto, que se toca por fricción y que
reproduce la sagrada voz de Abasí Tanze. Además, están los bastones
o atributos de los jefes principales. Por su parte, la música
ñáñiga se ejecuta con otro grupo de tambores, los cuales de mayor a
menor reciben los nombres de bonkó-enchemiyé, obí-apá,
cuchíyeremá, y benkomo. Completan la orquesta los itones o palos, el
cencerro o ekón, y las erikundis o sonajas.
El ñañiguismo no puede desligarse de las creencias africanas entorno
a la influencia que ejercen los antepasados. En todas sus ceremonias
religiosas se les convoca para garantizar el desarrollo de los ritos,
según rigurosas normas litúrgicas, las cuales están dirigidas a la
veneración del ekue que engloba la esencia del culto de la Sociedad
Secreta Abakuá.
Por otra parte, cobra una significación muy especial en los plantes
los iremes o diablitos, danzantes enmascarados que hoy constituyen
símbolos en el folklor cubano. Son considerados como un elemento
simbólico dentro del ritual que representa a la naturaleza. El
diablito abakuá es una figura antropomorfa con la cabeza cubierta de
un capuchón terminado en punta, el cual solo tiene un par de ojos
bordados. Usan una vestimenta de colores vistosos y abigarrados
dibujos. En el cuello, rodillas, bocamangas y bocapies, sendos festones
de soga deshilachada. Colgados de la cintura, varios cencerros de metal
que suenan al andar y bailar. En las manos llevan un trozo de caña de
azúcar y una rama de 'escoba amarga'.
Los diablitos se desempeñan en funciones privadas y funciones
públicas, rituales y de pura de diversión. Todos representan siempre
el espíritu de algún antepasado. Ven y oyen, pero no hablan, expresan
sus sentimientos y estados de ánimo a través de la gestualidad de sus
coreografías. Durante los ritos los iremes permanecen dentro del
recinto donde ofician las ceremonias secretas.
Las actividades de culto se realizan todas en templos, los que se
encuentran entre las provincias de La Habana y Matanzas. En todos los
ritos se utilizan trazos o grafías llamados Ekeniyo, que constituyen
un sistema ideográfico de señales para inmovilizar y fijar las
representaciones de hechos globales. Tales símbolos se trazan con yeso
amarillo o blanco y comprenden tres categorías: los Gandos, las Firmas
o Anaforuanas y los Sellos: los Gandos representan situaciones
complejas del ceremonial, se trazan en el suelo y sobre ellos se
colocan diferentes objetos del culto y se sitúan los dirigentes
religiosos -Plazas-; las firmas o anaforuanas representan a cada una de
las jerarquías que integran la estructura de los abakuá y cumplen una
función consagratoria cuando se trazan sobre determinados elementos
del ritual; por último, los sellos son la representación o
identificación de cada juego o potencia Abakuá, de los que existen
una centena, aproximadamente, en toda Cuba.
Dentro del ñañiguismo se reconocen varias jerarquías. Por ejemplo,
el Ndisime es un hombre que aspira a pertenecer a una potencia,
mientras el Abanekwe es uno ya iniciado. En tanto, los que llevan
muchos años encargándose de preservar y hacer cumplir las normas y
principios rituales y sociales, reciben el nombre de Plaza. Títulos de
esta última categoría son Iyamba, Mokongo, Ekuenon, Isue, Nkrikamo,
Nasako entre otros. Por su parte, los abakuá aunque no adoran a las
deidades, como en el caso de la Regla Osha, sí tienen santos que
apadrinan los diferentes juegos o potencias. Así, está por ejemplo,
Abasí, quien es el Dios supremo; Llarina Allerican, quien tiene
correspondencia con Shangó; Llarina Oro Conde, la que sincretiza con
Yemayá; Llarina Ibandá, la que tiene correspondencia con Oshún; Itia
Arará a quien se equipara con Babalú Ayé, entre otros. La Sociedad
Secreta Abakuá posee indudablemente gran significación en el contexto
religioso cubano: ha preservado y transmitido, de generación en
generación, por más de un siglo, los más auténticos valores de los
ancestros africanos de la región nigeriana del Calabar, aún cuando,
en la mayor parte de su existencia, ha sido perseguida y condenada por
las autoridades. Hoy continúa siendo símbolo de hermandad y
fraternidad entre sus adeptos, quienes, orgullosos de su herencia,
rinden culto a sus antepasados.
Mito de Sikán
Nasakó era un brujo muy prestigioso. Supo a través de sus poderes que
Abasí, el Dios Todopoderoso, enviaría un gran poder sobrenatural que
proporcionaría la paz a los hombres de Efó y Efik, quienes se
disputaban las posesiones territoriales. Estos dos territorios estaban
divididos por un río en el que se escuchaban los bramidos
sobrenaturales que emitía el ser enviado por Abasí. Los hombres de
una y otra región hacían rogaciones constantemente en las orillas del
río, pues quien lograra poseer el Ser enviado, lograría dominar la
situación en la región.
Una mañana Sikán, hija del rey Iyamba de la nación Efó, fue a
buscar agua al río para los quehaceres de la casa. Cuando caminaba de
regreso a su casa con el güiro lleno de agua en la cabeza, escuchó
un fuerte sonido que la asustó. Enseguida, dejó el recipiente y
salió corriendo hacia la aldea. Al llegar a su casa se lo contó a su
padre quien enseguida comprendió que el bramido era del Ser enviado
por Nasako. Rápidamente fue el padre en busca del recipiente donde
encontró un pez que se movía. Iyamba recogió el güiro y el pez y se
presentó ante Nasako quien comprobó que efectivamente era el Ser
augurado por Abasí. Nasako le recomendó a Iyamba en presencia de su
hija que guardaran el más absoluto secreto, pues el hallazgo lo mismo
podía traer paz que guerra. Así, los tres juraron no divulgar el
descubrimiento del pez. Sin embargo, Sikán no guardó el secreto; se
lo dijo a su novio, el príncipe Mokongo, hijo del rey Chabiaka del
territorio Efik, a pesar de que estaba en disputa con su propio
territorio y, específicamente, con su familia. Mokongo, conocedor del
secreto, se presentó en Efó con todos sus guerreros para reclamar su
posesión. Nasakó entonces dijo que todo aquel que amara al pez
enviado sería grande y que había que venerarlo para el bien de todos.
Poco tiempo después, siguiendo las indicaciones de Nasakó, los
pueblos Efó y Efik firmaron la paz sobre la piel de un leopardo en una
ceremonia solemne celebrada a orillas del río que dividía a los dos
territorios. No obstante, Sikán fue hecha prisionera y condenada a
que le cortaran la cabeza por no haber guardado el secreto del pez
Tanze.
EL PALO MONTE O MAYOMBE
Esta expresión religiosa tiene su raiz en los cultos de origen Bantú,
termino con que la etnología occidental reunió bajo una misma
denominación a la comunidad de pueblos del África oriental, central y
austral que hablaban esa lengua en cualquiera de sus variantes.
Conocida también como Mayombe, esta Regla fue el resultado inicial de
la transculturación de los credos bantúes a la sociedad cubana, en la
que surgieron con la iniciación de los criollos otras vertientes como
la Imbisa y la Brillumba, hasta llegar a la Kimbisa del Santo Cristo
del Buen Viaje, organizada en el siglo XIX por Andrés Facundo de los
Dolores Petit.
La Regla Conga en general tiene como rasgos característicos la
vinculación con las fuerzas de la naturaleza, a algunos de cuyos
elementos, como la vegetación, consideran animados por espíritus, a
los que ofrecen albergue también en las profundidades de la tierra.
Los antepasados están representados en el agua.
El centro de la ceremonia en este credo es la Nganga, recipiente donde
se supone se encuentra el alma de un muerto sometida a la voluntad del
iniciado a través de un pacto que los alimenta a ambos.
La posesión de la Nganga o prenda, junto a la posibilidad de emplearla
sin limitaciones, es el elemento que distingue a la máxima jerarquía
de esta expresion: el Tata Nganga o Tata Nkisi, quien puede realizar
ceremonias de "rayamiento" (iniciación) y nuclear a su alrededor a su
grupo religioso.
Para sus funciones, el Tata se apoya en otras jerarquías menores de
consagrados, como el Bakonfula ayonfombe y el Ngueyo, quienes junto al
resto de los "ahijados" forman la Casa, la cual es autónoma en la
realización de los ritos o ceremonias.
Un lugar destacado en la Regla de Palo lo ocupan los símbolos
gráficos de carácter sagrado (firmas) para identificar a los
espíritus, antepasados y orichas a los que se solicita el permiso para
realizar las diferentes ceremonias culturales.
Al trazar las firmas los creyentes consideran que en ellas están
representados los poderes sobrenaturales y que los mismo responden por
la efectividad de la labor realizada.
Cada una de ellas adquiere una función personal para cada iniciado,
que la emplea para identificarse ante su fundamento (nganga) y ante el
resto de los creyentes. Por otra parte, expresa la relación con el
espíritu protector con el que ha realizado el pacto.
El rasgo principal de los brillumberos consiste en el culto a las
deidades de la santería*, las cuales reciben, de acuerdo al ritual
palero, su correspondencia en objetos materiales.
En la Regla Kimbisa existe un fuerte sincretismo y tolerancia entre el
elemento congo, la Regla de Ocha*, el espiritismo*, el catolicismo y
las sociedades secretas masculinas Abakuá*. De las creencias de origen
bantú tomaron, entre otras cosas, sus concepciones relacionadas con la
nganga, el animismo de las plantas, las aguas y la tierra, y la
influencia de espíritus y antepasados. De la Ocha encontramos sus
orichas traspolados con otros nombres (Elegguá se convierte en Lucero
Mundo; Yemayá, en Tiembla Tierra; Oya, en Centella), la asimilación
del empleo del coco en la adivinación y la creencia de "alimentar" y
"fortalecer" la prenda mediante sacrificios con efusión de sangre. Del
espiritismo asimila la comunicación directa con las espíritus, sobre
la base de que cuanto ocurre en la tierra esta regido por fuerzas del
mas allá. La influencia del catolicismo se manifiesta a través de la
adoración del Espíritu Santo y la utilización del crucifijo y
oraciones del ritual católico. Además, el guía principal de los
kimbiseros es San Luís Beltrán. El elemento Abakuá se verifica en el
método de selección de sus aspirantes, quienes deben cumplir con
determinado comportamiento social.
Históricamente, las practicas de la Regla Conga o Mayombe han
recibido, por desconocimiento de la población, el calificativo de
"brujería", opinión que evidencia entre los no informados la sobre
posición del componente mágico de esa expresión religiosa al resto
de los elementos que la identifican. La magia es solo el medio por el
cual el iniciado equilibra las fuerzas del bien y del mal y evita
cuanto frene el desarrollo normal de su vida diaria.
La Santería, Regla de Osha
Por regla de Osha o santería conocemos la transculturación originada
en Cuba por esclavos provenientes del sureste nigeriano. El origen de
estos grupos étnicos podemos encontrarlos en las migraciones que hacia
el este realizaron los Aku de la zona que la penetración islámica en
la región. En la génesis de la integración de la Santería Cubana,
encontramos elementos culturales de los grupos Yorùbás, así como los
lucumíes, los takuas o nupes y los mandingas; diferentes todos pero
con un cuerpo de creencias muy parecido. Todos estos pueblos están
ubicados en una zona donde la finalidad principal de las religiones
tradicionales es él "tránsito feliz de la vida a la muerte".
Las motivaciones fundamentales de los practicantes de la Santería,
están acordes con la finalidad del sistema, y las principales
resultan: Problemas de salud, Desenvolvimiento social y/o económico,
Relaciones afectivas, Temor a la muerte, Vocación religiosa pura,
Tradición familiar y/o influencia ambiental.
Los antecedentes o elementos de la religiosidad tradicional africana
conservados en la Regla de Osha son: - Culto a los antepasados:
Creencia por la que se estima que los difuntos ejercen determinadas
influencias en la vida cotidiana.
Creencia en la existencia del alma independientemente del cuerpo, ante
lo cual la muerte representa solo la liberación de esta. Mecanismos
rituales y litúrgicos de convocación de las fuerzas sobrenaturales
para que actúen con la finalidad requerida. En la Santería observamos
tres componentes fundamentales:
· La adivinación, que es la manera principal de comunicación con
las deidades.
· Culto a los dioses principales conocidos como "Orishas".
· Culto a los antepasados.
Las formas de relación con los Orishas son la Adivinación, el
estado de posesión, las oraciones y los saludos rituales o moyugbas.
En la organización de la Regla de Ocha podemos precisar dos tipos de
ordenes diferentes: uno jerárquico y otro ceremonial: Orden
jerárquico, Babalaos, Sumo sacerdote dedicado al culto del Oráculo
Orumla (Ifá). Babalochas, Padre de santo o Sacerdote. Persona de
prestigio reconocido en la comunidad de creyentes para realizar
ceremonias y consagrar neófitos. Iyalochas, Sacerdotisa con las
mismas atribuciones y características del Babalocha. Osainista,
Sacerdote dedicado al culto al Orisha Osaín y al conocimiento de la
flora y la fauna; Encargado de tomar del monte los materiales
necesarios para las diferentes liturgias santeras. Iyawó, Creyente en
vías de consagración a un Orisha.
Orden Ceremonial: Asientos, medio asientos, rogaciones, creación de
adminículos rituales, ofrendas, ceremonias votivas, mundificaciones,
ritos fúnebres, wemileres o fiestas, y preparación del omiero o
liquido ritual.
Vehículos de los cuales se vale la Santería: Osainismo o trabajo con
plantas, Orus o ceremonias danzario-musicales, Patakines o historias
parémicas referidas a los orishas, Lenguaje ritual y Arte culinario.
La Santería o La Regla Lucumí o Regla de Ocha, se origina en el Oeste
de África, en la región conocida actualmente como Nigeria y Benin. Es
la religión tradicional del pueblo Yorùbá. La trata de esclavos
trajo muchos de estos Yorùbás a las costas de Cuba, Brasil, Haití,
Trinidad y Puerto Rico, entre otros sitios.
Junto con los cuerpos que se trajeron para venderlos a una vida de
miseria, trajeron algo más: Su alma y su religión. Antes que nada, la
Santería no es una religión "primitiva". Al contrario, los Yorùbás
eran y son un pueblo muy civilizado con una rica cultura y un sentido
muy profundo de la ética.
Creemos en un dios, conocido como Olorun u Oloddumáre. Olorun
interactúa con el mundo y la humanidad a través de emisarios. Estos
emisarios se llaman orishas. Los orishas gobiernan cada una de las
fuerzas de la naturaleza y cada aspecto de la vida humana. Podemos
acudir a ellos, pues es sabido que ellos acuden en ayuda de sus
seguidores, guiándonos a una mejor vida material, así como también
una mejor vida espiritual. La comunicación entre los orishas y los
humanos se logra a través de ritos, rezos, adivinación y ebbó u
ofrendas (las cuales incluyen sacrificio).
En el Nuevo Mundo, los orishas y la mayor parte de su religión fue
ocultada detrás de una fachada de catolicismo, a través de la cual
los orishas fueron representados por varios santos católicos. Los
dueños de esclavos de esta forma decían: "Mira cuan beata es esta
esclava. Se pasa todo el tiempo venerando a Santa Bárbara". Lo que
ellos ignoraban es que ella en realidad le estaba rezando a Shangó, el
Señor del relámpago, el fuego y la danza, y que inclusive quizás le
rezaba para que la librase de su mismo dueño. Así fue como la
religión llego a ser conocida como Santería. El recuerdo de este
periodo de nuestra historia, es la razón por lo que muchos dentro de
nuestra religión consideran derogatorio el termino Santería.
La Santería se ha hecho famosa por su "magia". Esta magia se basa en
él conocimiento de los misterios u orishas, y como interactuar con
ellos para mejorar nuestras vidas y las vidas de aquellos que acuden a
nosotros buscando la ayuda de los orishas. Vivimos bajo las premisas de
que este mundo es un mundo mágico. Este conocimiento parece
"sobrenatural" solo para aquellos que no lo entienden, pero en
realidad, es completamente natural. Aunque los Yorùbás fueron
arrebatados de sus hogares en África y esclavizados en el Nuevo Mundo,
sus orishas, su religión y sus poderes nunca pudieron ser encadenados,
y la religión ha sobrevivido al presente. No como un anacronismo, sino
creciendo constantemente hasta hoy, inclusive en lugares como Francia y
los Países Bajos de Europa.
La cultura Yorùbá es considerada como una de las más ricas que
integran la diversidad cultural caribeña. Su religión,
específicamente, llegó al Nuevo Mundo en la memoria de los esclavos
africanos, quienes la transmitieron oralmente a sus descendientes. Hoy,
su riqueza filosófica forma parte del patrimonio espiritual de los
pueblos americanos, aún cuando sufrió transformaciones a partir del
enfrentamiento con otras formas religiosas africanas y europeas, las
cuales producirían un sincretismo que establecería nuevas
valoraciones cosmogónicas y la equiparación de divinidades Yorùbás
con santos católicos.
La Regla de Osha, nombre que recibe el sistema religioso de los
Yorùbás, es un conjunto de creencias y ritos basados en la adoración
a los orishas del panteón Yorùbá de Nigeria. Olofi, dios supremo,
tiene potestad sobre los demás, pero no reciben ningún culto de
adoración como sucede con los orishas, quienes son considerados como
los mensajeros de sus superiores en la tierra. La religión de los
orishas está ligada a la noción de la familia. Se produce una
hermandad religiosa integrada por los padrinos y sus ahijados, a
quienes no los unen lazos consanguíneos. Cada familia religiosa tiene
un origen étnico funcional que se ha ido propagando en un proceso de
iniciaciones sucesivas, donde se conservan los principios cultuales de
los predecesores. Estas estructuras no alcanzan gran complejidad
organizativa, como sucede en las instituciones cristianas. Por su
parte, este culto tiene lugar en las casas-templos, es decir, en los
hogares de los dirigentes del culto, donde se mantienen los elementos
del ritual y las representaciones religiosas que son objeto de
veneración.
El panteón Yorùbá agrupa a dioses con carácter ambivalente,
diseñados a imagen y semejanza de los hombres, con sentido de la
justicia y la equidad, con virtudes que transmitieron a su pueblo, con
el concepto del bien y del mal, estratificado en niveles y dominios
específicos para cada uno. Para los practicantes de esta religión,
lo esencial es el culto respetuoso a los orishas mediante la
adoración, alimentación y cumplimiento del ritual de todas las fechas
dentro de su liturgia. Cada casa templo, cada oficiante, cada santero
los venera, los guarda y repite la transmisión como la recibió de sus
mayores. Quizás por eso, entre una y otra haya alguna pequeña
diferencia, pero la esencia, la fe, la liturgia y la práctica
religiosa se han mantenido a lo largo de los siglos.
La máxima jerarquía dentro de la Regla Osha es representada a través
del babalawo, quien posee los atributos otorgados por Orula, dios de la
adivinación, para la práctica de los rituales adivinatorios mediante
el uso del Tablero de Ifá y la cadena, opele o ekuele. Solo hombres
pueden tener este alto rango. Otro lugar importante en este orden
jerárquico es el del babalocha o iyalocha, es decir, el santero o
santera, quienes se ocupan de liturgias específicas, entre las cuales
está la de adivinación por el diloggún o por el obi. No obstante,
son los oriaté los sabios y especialistas en la lectura e
interpretación del Diloggún -16 caracoles-, se encargan de averiguar
el Itá -destino- a que se verá sometido el creyente durante su
existencia posterior a la iniciación. También actúan como maestros
de ceremonia en las consagraciones. Otra figura relevante es la
oyubbona o yimbona, que acompaña y guía al neófito en todas sus
acciones durante los siete días que dura la iniciación, o la
ceremonia de "hacer santo."
Los oráculos africanos, mencionados anteriormente, han influido en la
vida de las comunidades religiosas caribeñas de procedencia Yorùbá.
Su uso se ha hecho popular y ha marcado el comportamiento de los
creyentes. Las consultas son frecuentes y abarcan desde las respuestas
a los problemas más simples hasta los más complejos, como por ejemplo
la ceremonia de fin de año por las casas de Ifá de más prestigio,
donde los últimos tres días del año, a través de rituales y
ofrendas de mayor envergadura a los orishas, se marcan los fenómenos
sociales, naturales y políticos que sucederán. Estos tres sistemas:
el complejo adivinatorio de Ifá, el Diloggún y el Obi han contribuido
a perpetuar las tradiciones culturales y la lengua de los ancestros
africanos que forman parte de la raíz antillana. Varias ceremonias
religiosas tienen lugar dentro del culto a los orishas. Entre ellas se
destacan las que se dedican a un santo en especial con la finalidad de
expresarle agradecimiento o sentimiento de alegría por un don
recibido. Por su parte, también se hacen las ceremonias de iniciación
durante una semana, en las cuales cada día se realizan diferentes
ritos que van preparando al neófito para la vida de practicante y
donde se destaca la del día del tambor: la persona que ha recibido
santo se ofrece al tambor batá y baila frente a él, en reconocimiento
a su significado dentro del culto.
De igual forma, tienen lugar en esta religión las ceremonias de itutú
o mortuorias, así como bembés o wemileres que son fiestas muy
concurridas, de diversión y donde todos participan igualmente. En
estas se prescinde del toque del tambor batá, por su carácter
sagrado. Con estas celebraciones los fieles fortalecen su relación con
la deidad rectora de su vida y tratan de armonizar las fuerzas del bien
y del mal, con el fin de satisfacer sus necesidades espirituales y
materiales. La relación espíritu-fetiche-magia ocupa un lugar
destacado en la religión de los Yorùbás por tener ésta un carácter
propiciatorio y utilitario. Los otanes piedras-, por ejemplo, son
objetos que simbolizan el poder sobrenatural del orisha al que se le
rinde culto. La atención a los espíritus, antepasados, a la
naturaleza, al sol y a la luna, son aspectos que no pueden ser obviados
en el desarrollo del culto, donde se emplea un lenguaje esotérico y la
magia para establecer la comunicación entre las entidades y los
creyentes.
En Nigeria se reconocen alrededor de 405 divinidades, a las cuales se
les rinde culto. En el Caribe el número varía en dependencia del
contexto en que esta religión se manifieste, pero normalmente no deben
sobrepasar de treinta; por otro lado, la representación de sus
elementos simbólicos no es uniforme en todos los lugares donde se
practica. Este proceso evidencia la pérdida y asimilación de patrones
culturales que sufre una cultura cuando se pone en contacto con otra.
Oduduwa: El Olofin Akoko, el señor del castillo
Es ciertamente una figura controvertida en la creencia Yoruba.
Diferentes estudiosos de la religión aportan distintas tradiciones
dependiendo del lugar donde estén realizando sus investigaciones.
Los Yorubas de Ilé Ifé, hacen hincapié en la tradición que sostiene
que Oduduwa fue el creador de la tierra y sus habitantes como el
resultado del fracaso de Orishanlá, al no poder cumplir con el mandato
de Oloddumare por haber estado embriagado.
Hay otra tradición, no compartida por los habitantes de Ifé, que
plantea que mucho después que Ifé ya había sido creado y poblado, un
grupo de viajeros guiados por un guerrero, que más tarde llegó a ser
conocido como Oduduwa, llegaron a Ifé, conquistaron a sus habitantes
originales y se establecieron allí. Oduduwa procreó muchos hijos que
posteriormente se convirtieron en los progenitores de las diferentes
tribus que hoy conforman el pueblo Yoruba.
En la antigua ciudad de Ugbo en Ilaje, específicamente en la zona de
Okitipupa, existe en la actualidad una fuerte tradición oral que
enfatiza el hecho de que los pobladores de Ugbo eran los habitantes
originales de Ilé Ifé. Ellos dicen que sus ancestros habían vivido
en Ilé Ifé desde mucho antes de que Oduduwa y su grupo llegaran y lo
expulsaran. Los mayores del pueblo de Ifé no desmienten ésta lucha,
la cual tuvo lugar hace mucho tiempo entre ellos y los de Ugbo.
La adoración de Oduduwa está limitada. Recibe prominencia
principalmente en Ilé Ifé, sobre el sacerdote jefe de Oduduwa Obadio,
quien dice y defiende que Oduduwa descendió indiscutiblemente del
cielo y en el mismo lugar en que él se encuentra hoy y desde donde
creó toda las cosas de la tierra.
Oduduwa, llamado Olofin Akoko (el señor del castillo), se le sacrifica
en ofrendas chivos adultos, chiva virgen (no montada), gallina, paloma,
codorniz, guinea, granos de todos los tipos, frutas, ñame machacado,
nueces, etc.
En cuba, ésta deidad se recibe en un recipiente en forma de cofre
acompañado de eshu, bromú, broncia y ozun del tamaño de la persona.
Mientras que en tierras africanas cualquier persona no puede recibir a
éste orisha ya que es atribución de los altos sacerdotes de Ifá
poseerlo, y se entrega en un recipiente que consta de dos medias tapas
de calabaza superpuesta una sobre la otra y que representan el cielo y
la tierra.
El Eshu que acompañó a Oduduwa cuando viajó del cielo a la tierra se
llama Eshu Obasin, el cual colaboró en la creación, y fue él quien
creó todos los güiros que existen en la tierra.
Éste Eshu vive en una jícara que se siembra en una cazuela de barro.
Se hace en un caracol marino que lleva a su vez veintiún caries
pequeños abiertos. Lleva raíces de celestina azul, tostón, ceiba,
álamo, prodigiosa, almácigo, jobo, llantén, algodón, bledo blanco,
hierba fina, bambú, curujey, palos amansa guapo, cambia voz, vence
batalla, cocuyo, palo ramón, cedro, orquidilla, carbón, cardo santo,
ítamo real y escoba amarga; también lleva tierra de la cueva de
bachaco, arcilla roja, una piedra tomada de un río en donde el agua
fluya y se le sacrifica chivo. Además lleva un secreto sólo conocido
por los altos sacerdotes de la religión que estén relacionado con
éste orisha.
Shangó: deidad de los rayos
En los pueblos y villas yorubas abundan los santuarios a Shangó. En
ellos pueden verse imágenes de un hombre rodeado de tres imágenes
pequeñas que representa a Shangó con tres esposas. También pueden
verse imágenes con cuernos de carnero en la cabeza y que sostiene en
su mano un hacha de doble filo. También hay sonajeros hechos con
güiro, un mortero invertido, una olla grande de agua que contiene
algunos implementos de metal en forma de pincel o hacha. Tales
símbolos aunque pueden estar en el santuario , están ocultos a la
vista pública mediante una cortina de color morado o castaño que es
el color especial de Shangó.
Sus atributos especiales son: seis piedras de rayo, un hacha de doble
filo de madero o de piedra de rayo, piedra de antimonio (según un mito
los ojos de Shangó son de ese mineral), pilón de madera esculpido,
receptáculo de madera para el secreto, vasija agujereada en donde se
hace fuego y que es llevada a la cabeza, un collar rojo y blanco o
castaño, 18 cauríes, una espada alfanje, un cuchillo tipo daga,
maracas, tambor. Su altar es cubierto con tela de color rojo, blanco,
castaño y morado. Lo acompañan dos deidades: Ose, que se representa
con una figura humana con cabeza y cuernos de carnero, lleva en la
cabeza un hacha de doble filo y en su mano derecha lleva una piedra de
rayo. Kushe, ayudante de Shangó que se representa con un muñeco de
madera con un carbón en la mano.
En Cuba se le atribuye a Shangó como parte de sus atributos a Oggué,
que son dos cachos de toro vacíos o cargados que algunos los ponen
encima de Shangó y otros adentro de su sopera, y que según ellos es
para que no sea traicionada amorosamente la persona que lo tenga. No
obstante, Oggué es una deidad secundaria que pertenece al culto y a la
deidad Oro y a Ozaín, por lo que no pertenece a Shangó pero muchos lo
creen así e incluso le dan la paloma que Shangó no puede comer. Sin
embargo, es Oke, la deidad de la montaña, quien come las palomas que
pueden enfermar a Shangó y no Oggué como se piensa. La deidad Oke es
un discípulo mayor del linaje de Shangó en la tierra y no de Obatalá
como muchos creen en tierras americanas.
A Shangó se le ofrece a diario kolá amarga, también abundante aceite
de palma para apaciguar su ira. En días especiales se le ofrece
carneros y gallos.
En Ilé Ifé existe una deidad de contraparte de Shangó llamado
Oramfe, a quien le hacen ofrendas cada vez que cae un rayo o hay
tormentas. Parece que estas dos deidades son las mismas y que tienen la
misma misión que cumplir de parte de Olodumare aquí en la tierra.
Shangó es deidad del trueno, del rayo, es viril y gallardo , violento
y justiciero, castiga a los ladrones y mentirosos, es libertino
aventurero, guerrero, feroz, agresivo. Castiga fundamentalmente
golpeando el pecho de las personas produciéndoles así un infarto,
según el odu Obbara Okana.
Su verdadera esposa es Baatá y no Oyá, ni Oshún, ni Obá que son
deidades que están muy vinculadas a él en el logro de tareas, aunque
pudo haber tenido algún tipo de relación con ellas ya que es muy
mujeriego.
Shangó tiene la potestad de saber lo que el hombre dice en secreto y
lo grita en el cielo y en la tierra. Fue nombrado por Obatalá como
vocero que convoca al Concejo Divino. También es el Gran Testigo en
las consagraciones religiosas, está presente en las ceremonias del
ifísmo, en las de Olókun, Oduduwa, Igba Odu, Eggun, Ozaín, etc.
Shangó tiene como tabú la calabaza, que la mujer manipule sus
atributos cuando esté menstruando, el aceite de sémola de maíz, y la
nuez de kolá con excepción de la kolá amarga llamada orogbó.
Entre las ofrendas de éste orisha se encuentran: el carnero como
ofrenda principal, kolá amarga, plátanos indios, manzanos y demás
frutas, aceite de corojo, jicotea, codorniz, toro, pavo, guinea, oveja,
pollo, gallo, harina de maíz, quimbombó, caballo, león, tigre, ñame
asado o machacado, higos secos y frescos, pargo, cangrejo, guanajo,
perro, pato que come junto a Yemayá, vino seco y tinto, miel, caña de
azúcar, coco, tabaco, sopa de hongos, entre otros.
En Okana melli o ellioko ogundá se pone de manifiesto el carácter de
sagrado para Shangó la Palma Real y no la Ceiba como muchos piensan.
En ésta palma se le colocan y se realizan ofrendas tanto en Cuba como
en África, y su bayoneta, llamada perigallo, es de utilización
primordial en las consagraciones del ifísmo. Se dice que alrededor de
ella se consiguen las piedras de rayo.
Deidad Iyamí Ochooronga, Reina del culto de la hechicería
Esta divinidad es quien dirige el culto de la hechicería y sus
seguidores son conocidos como Ancianos o Dignatarios de la Noche,
Ajonjún, etc. El poder ejercido por lo integrantes de éste culto, les
fue dado por Oloddumáre en el momento en que éste vivía libre y
físicamente con las divinidades. A las brujas les fue dado el poder
exclusivo para mantener la vigilia cada vez que Oloddumáre tomaba su
baño, exactamente antes del canto del gallo.
Una poderosa bruja del cielo llamada Eye to yu Oke to qu Orun fue
acusada de la destrucción de las divinidades terrenales como
consecuencia de su malvado comportamiento en la tierra, no obstante,
Oloddumáre no dejó al resto de la creación sin esperanzas y a merced
de los Ancianos de la Noche. Él proclamó que Otá Olé, el suelo,
debía ser la única fuerza que destruiría a cualquier bruja o
divinidad que trasgrediese cualquiera de las leyes naturales.
Originalmente los hechiceros eran más considerados que los mortales
profanos. Fueron los seres humanos quienes primero los ofendieron
matándole a su único hijo. los hechiceros no matan a ningún hombre
que realmente actúe de acuerdo a los caracteres distintivos y tabúes
proclamados por Oloddumáre.
La protección más segura del hombre contra los brujos, es
Oloddumáre, su Orí, Otá Olé y Orunmila, siempre que estemos
dispuestos a realizar los sacrificios que sean necesarios.
Cada Odu, ofrece una forma particular en que se debe hacer los
sacrificios u ofrendas a los Ancianos de la Noche para poder librarnos
de su influencia, pero la forma universal de hacerlo, se revela en el
Odu Osa Melli y es de la siguiente manera:
Para ofrendas: La comida a ofrecer consiste en ocho huevos crudos y
ocho salcochados, abundante manteca de corojo, arroz, frijoles, carne
de res, chivo cerdo, carnero, conejo, pescado, gallina, todo cocinado.
Viandas de ensaladas, frutas, dulces, vino, ginebra, aguardiente, miel,
nueces.
Para sacrificios: El animal para sacrificio puede ser chivo, chiva,
carnero, oveja, cerdo, pargo, gallina, gallo, guinea; el animal a
utilizar se precisa en la consulta, ya sea con Obi, Dilóggun u
Ókpele. Es aconsejable darle primero una gallina negra a Egun y un
chivo a Eshu. El animal predilecto de Iyamí Ochooronga es el conejo
blanco y gusta mucho de comer el hígado, corazón e intestinos de los
animales que se le sacrifiquen, que deben ser asados para
ofrecérselos. Todos los sacrificios se depositan en una cazuela de
barro colocada encima de carbón encendido y en un entronque de
caminos. Como para Iyamí Ochooronga está prohibido comer delante de
cualquier persona, se debe tapar la ofrenda con una pequeña tienda de
campaña hecha de palo y de tela blanca.
La planta fundamental de ésta deidad es la teca, caoba o Iroko, cuya
madera es utilizada para la preparación de trabajos de hechicería y
amuletos.
Para los Ancianos de la Noche constituye un tabú la harina o puré de
ñame, ya que se dice que les tranca las mandíbulas.