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La garrapata cuya picadura puede volverte alérgico a la carne
roja Posted: 02 Mar 2016 06:18 AM PST ![]()
SPL
La
garrapata generalmente no produce mayores problemas para los seres
humanos. Pero en algunos casos puede dejarte imposibilitado de
comer hamburguesas o salchichas el resto de tu vida.
Al caminar en pleno
verano por las playas del norte de Sydney, en los densos y húmedos
arbustos se siente el zumbido de las cigarras, los chillidos de los
pericos y el olor a parrilla que te hace agua la boca.
Escondida, sin
embargo, en la maleza se encuentra una
diminuta criatura que está obligando a algunos impenitentes
carnívoros a dejar las salchichas, filetes y pasteles de
carne.
Se trata de la Ixodes
holocyclus, conocida comúnmente como la garrapata australiana
de la parálisis.
Su picada puede ocasionar una peligrosa reacción alérgica,
conocida como anafilaxia, con efectos que incluyen obstrucción de
las vías respiratorias, descenso en la presión arterial e, incluso,
la muerte.
La garrapata de la
parálisis se ganó su nombre y reputación por los efectos, muchas
veces fatales, que su picadura ocasiona en las mascotas
domésticas.
En los humanos no suele producir mayores problemas, pero en algunos
la combinación de las proteínas de la garrapata y una proteína
mamífera -inyectadas en la saliva del ácaro cuando
pica para alimentarse de sangre- puede
desencadenar una potencialmente letal alergia a la
carne.
Casos similares se
han estad registrando en la costa este de Australia, en partes de
EE.UU. y Europa.
Sin
embargo, Sydney
es el foco principal de la extraña afección con más
de 800 personas alrededor de las playas del norte
padeciéndola.
Rompecabezas armado
La historia del Ixodes
holocyclus y la alergia a las carnes de mamífero parece
una gran novela policíaca científica.
Getty
Australia
tiene tradición de gran consumo de carne roja. Para los afectados,
no poderla comer puede ser una verdadera tragedia.
Incluso la
principal protagonista, Sheryl van Nunen, especialista en alergias
de Sydney, dice que se lee como un guión de cine.
Van Nunen vio al
primer paciente con la reacción hace dos décadas. Fue un hecho
aislado y solo reseñable porque la
alergia a la carne de mamíferos es, en sí misma, extremadamente
rara.
Pero luego, en los
primeros años del siglo, otros casos comenzaron a reportarse en su
consulta en el Royal North Shore Hospital.
Y todas las
personas contaban la misma historia.
"Luego de comer se
habían despertado en la madrugada con una terrible anafilaxia o
tuvieron una reacción anafiláctica media hora después de comer sin
saber de qué se trataba", señala van Nunen.
Ya fuese carne de
res, cordero, canguro, venado o, incluso búfalo, la reacción era la
misma.
Y algo se
repetía: cada
paciente había tenido en algún momento una reacción local
inusualmente grande a una picadura de garrapata, con una dura
hinchazón de 10-15 cm en diámetro, rodeada de una erupción roja aún
mayor.
Luego, en los años
siguientes, llegaron lo que van Nunen describe como una avalancha
de casos de las playas del norte de Sydney, todos reportando
reacciones alérgicas como urticaria y malestar gastrointestinal,
después de comer carne roja.
Getty
Los
investigadores empezaron a notar que muchos casos provenían de las
playas del norte de Sydney.
Y cada persona, en
alguna etapa de su vida, había tenido una reacción extrema a una
picadura de Ixodes
holocyclus.
Las garrapatas son
conocidas por su habilidad de desencadenar reacciones alérgicas
potencialmente mortales a proteínas que se encuentran en su
saliva.
Australia tiene una
alta concentración de personas que sufren alergias a las picaduras
de garrapatas algo que, en parte, se debe a las especialmente
alargadas piezas bucales de la Ixodes
holocyclus.
Sin embargo, la
alergia a la carne era algo muy particular.
Garrapatas culpables
La respuesta al misterio llegó del otro lado del
mundo.
Un grupo de
doctores estadounidenses también se topó con un aumento
inexplicable en severas reacciones alérgicas al usar un fármaco
contra el cáncer colorrectal.
En 2007 reportaron
que casi uno de cuatro pacientes en Tennessee y Carolina sufrieron
la reacción al medicamento Cetuximab, en comparación con uno de
cada 100 en el resto del país.
Después de una
larga investigación, se
encontró el responsable: la galactosa-alfa-1,3-galactosa o
alfa-gal, un carbohidrato presente en todos los mamíferos excepto
en los primates; lo que, por lo tanto, también
excluye a los humanos.
SPL
En
EE.UU. la garrapata estrella solitaria estaba causando un problema
similar.
El Cetuximab se
desarrolla usando una línea celular de mieloma de ratón que también
contiene alfa-gal y era eso a lo que estaban reaccionando los
pacientes.
Cuando los
investigadores estadounidenses se enteraron de la alergia a la
carne relacionada con la picadura de la garrapata australiana, otra
pieza del rompecabezas cayó en su lugar.
Y es
que esas
regiones de EE.UU. tenían su propia sospechosa: laAmblyomma
americanum o garrapata estrella
solitaria.
Su distribución
geográfica coincidía perfectamente con las reacciones al
Cetuximab.
Origen comprobable
Lo que es
fascinante de la historia es que se
trata de la única situación en la que podemos rastrear el
desencadenante de una alergia.
No sabemos por qué una persona desarrolla una alergia a los gatos,
al maní o al huevo.
Solo sabemos que,
en algún momento, alguna combinación de factores hizo que sus
sistemas inmunitarios reaccionaran contra lo que, de otra forma,
serían alérgenos benignos.
Sin
embargo, con
las garrapatas y la alergia a la carne de mamífero todo quedaba muy
claro.
"Tenemos un factor
desencadenante – algo que cambia el sistema inmunológico – que es
la garrapata", dice van Nunen.
SPL
Si
se estruja la picadura, el ácaro inyecta más saliva a su
víctima.
La siguiente pregunta para los investigadores es entender por qué
eso puede sucederle a personas que solo son picadas una vez y
otras, que han recibido picaduras toda la vida, no desarrollan la
alergia.
Mientras
tanto, no
todo son malas noticias para los amantes de la carne que viven en
una zona endémica de garrapatas o viajan
allí.
Y es que la alergia
a las garrapatas y la alergia a la carne de
mamíferos son
prevenibles.
En su trabajo van
Nunen se ha dedicado a desarrollar materiales didácticos que
incluyen formas de eliminar a las garrapatas para minimizar las
posibilidades de que ocurra una reacción alérgica.
Su mantra es "congélela, no la estruje". Cuando uno
aprieta la garrapata, ya sea con pinzas o raspándola, el ácaro
inyecta más saliva y contenido estomacal en su picada, aumentando
la posibilidad de una reacción.
Por
eso, los
expertos recomiendan aplicar un spray como
los usados para tratar verrugas, que pueden ser adquiridos en una
farmacia. Al congelarla, la garrapata se muere
instantáneamente y se caerá sin causar daño.
Van Nunen, quien se
describe a sí misma como una "dedicada carnívora", también adopta
un enfoque preventivo cuando se aventura hacia las playas del
norte, usando ropa protectora y repelente de insectos.
Pero también tiene
una reticente admiración por la garrapata hembra, responsable por
tanto sufrimiento gastrointestinal.
"Pienso en la
garrapata como otra madre", dice van Nunen.
"Aquí tienes una
pequeña criatura que intenta hacer un gran trabajo, criando una
familia y protegiéndola de los elementos y asegurándose de que
encuentren su camino en la vida y, por casualidad, tiene esta
realmente desagradable y adversa reacción para los
humanos".
Lee
la historia
original en inglés en BBC
Future
Fuente:
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Revista Alergia México acaba de publicar el número 1 de
2016 Posted: 02 Mar 2016 06:03 AM PST Apreciados
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