Otro resumen sobre las raíces del Cristianismo en la vida de Krishna
En segundo lugar, repasemos más datos históricos para precisar las
fuentes de dónde ha sido tomado gran parte de la conformación del
Nuevo Testamento de la Biblia, lo cual demuestra que no se trata de
una "inspiración" o una "revelación divina" de ninguna manera.
La palabra Cristo (Christos) ha sido tomada de Krishna (Crisna). El
nacimiento de Cristo es exactamente igual al de Krishna. Las
historias han sido rotundamente calcadas.
Incluso hasta Lao Tse nació de una virgen. Y esto se repite en
muchísimas religiones del pasado.
Incluso se puede decir que Confucio es el mesías de los valores
opresivos de la infantil "democracia" occidental. No obstante, ni uno
ni lo otro es real, porque la "leyenda de Cristo", ha sido tomada de
la "Leyenda de Krishna".
Los Evangelios describen el nacimiento de Cristo. Los Vedas describen
el nacimiento de Krishna. La palabra Cristo (Kristo) y Krishna tiene
la misma raíz. Existen muchos estudiosos contemporáneos y del siglo
pasado que han escrito abundantemente sobre el tema.
Cuando en el pasado la historia de Cristo fue copiada del Sáncrito,
seguramente los inventores no supusieron que algún día se conocería la
fuente, y que la literatura hindú estaría al alcance de todo el
mundo.
Y si lees como nació Lao Tse, notarás también algunas coincidencias
con el estilo fantástico y ciencia ficción adoptada para Cristo.
"La Leyenda de Chrisna"
Libro Canónico Indio. El Bhagavadam.
1º Capítulo - La Concepción de Krishna.
2º Capítulo - La Natividad de Krishna.
3º Capítulo - La degollación de los inocentes.
4º Capítulo - Historia análogas a los Evangelios de la Infancia.
5º Capítulo - El Bautismo de Krishna.
6º Capítulo - El Cantar de los Cantares.
7º Capítulo - La Transfiguración de Krishna.
8º Capítulo - La entrada triunfal de Krishna.
9º Capítulo - Krishna de todos los Gigantes.
10º Capítulo - Discurso antes de la Pasión.
11º Capítulo - La muerte de Krishna.
En estos capítulos leerás muchos de los pasajes de los Evangelios.
Sólo tendrás que imaginarte a quién corresponden los personajes de la
Biblia, a qué nombres corresponden en la versión hindú, escrita
cientos de años antes. Incluso verás en quiénes fueron inspirados
los tres reyes magos. Allí encontrarás todo, la versión hindú del
pesebre, la persecución de herodes, la madre virgen de Krishna.
Eliphas Levi, un renombrado escritor sobre conocimientos antiguos.
Unos de los títulos podría ser: "El Libro de los Esplendores". Allí
encontrarás un resumen sobre la leyenda de Chrishna (Krishna).
Pero como te decía, hay muchos autores más, casi todos censurados en
occidente por el poder de la iglesia. Entre ellos podrías leer a
Charles Guignebert (encargado de cursos en la Sorbona). Te
sorprenderán las revelaciones históricas (documentos del Vaticano) que
esta persona difunde en sus numerosos libros. Por ejemplo, él
enumera todos los concilios y describe lo que se determinó en cada
uno, como por ejemplo, la fecha histórica en tiempos de la iglesia
cuando se decretó que Jesús había resucitado o el concilio en el que
se decretó que su madre fue virgen en el momento de su concepción.
La leyenda de Cristo (Kristo) tomada de la leyenda de Crisna
(Krishna) :
- Las fuentes históricas extractadas del Srimad Bhagavatam, libro
santo hindú escrito hace 5.000 años por Srila Vyasadeva, reconocido ya
en los Vedas.
La Concepción de Krishna :
El alma de la tierra se quejaba a Brahma diciéndole: "La raza de los
gigantes, los hijos de la impiedad, se ha multiplicado hasta lo
infinito".
"Su orgullo es insoportable y yo gimo en la opresión, bajo el peso de
su iniquidad:
¡Ven en mi socorro, Oh Brahma!" (Dios supremo de la India; origen y
síntesis de la Trimurti, compuesta por Brama, Vishnú y Siva. N. del
T.).
Entonces Brahma, acompañado de todos los dioses, se trasladó cerca de
aquel mar misterioso, cuyas olas son de leche, y sobre el cual Vishnú
reposa en la gloria y la beatitud.
En pie sobre este mar resplandeciente de blancura, Brahma meditaba y
se adoraba en la divina Trimurti; después revelando los misterios de
la voluntad suprema, dijo:
"Vishnú va hacerse hombre".
Entonces Brahma le dijo: "Tú te harás hombre a fin de contribuir a su
gloria; y triunfará de ti, así como de la fatalidad, tu hermano".
"Se denominará a Khrisna, es decir, Azul, porque será hijo del cielo".
"Sabios y patriarcas, retornad a la tierra para adorarle; haceos
pastores, porque será un pastor".
¡Oh! ¿Quién podrá hablar dignamente de las acciones de los Dioses que
comprenden esta historia divina, estarán como sumergidos en un océano
de delicias. Los males del mundo y los por venir nada podrán en contra
de ellos. Este Hombre-Dios de grandes ojos llenos de majestad se
adelanta; la sonrisa se dibuja en sus labios, una señal se halla en
medio de su frente y sus cabellos rizados flotan sobre sus sienes. Los
que le han contemplado una vez no quieren dejar de admirar sus ojos.
¡Quiera que el recuerdo de este Dios, de este niño pastor, criado
entre bueyes y corderos, se halle siempre presente en todos los
espíritus del cielo y de la tierra!.
La Natividad de Krishna :
Kansa rey de Madura, habiéndose enterado de que la hermosa Devaki,
esposa de Vassudeva, debía dar al mundo un niño que reinaría algún día
en su puesto, resolvió matar al niño tan pronto como Devaki llegase a
ser madre.
Sin embargo, llegado el tiempo, Vishnú iluminó a Vassudeva con su luz,
y ésta reflejó y concentró esta luz en el casto seno de Devaki.
Devaki llegó, pues, a estar encinta de una manera completamente
celestial y sin las obras ordinarias del hombre.
Kansa entonces, la hizo aprisionar, pero cuando llegó la hora del
nacimiento de Khrisna, se abrió la prisión, por sí misma y el Niño-
Dios fue transportado al establo de Nanden, en medio de los pastores.
Brahma, Shiva y los demás dioses acudieron a adorarle en aquel humilde
asilo, y le cubrieron de flores. Los ángeles Gueadaruver cantaban,
danzaban y hacían oír conciertos con los más melodiosos instrumentos.
Todas las estrellas y los planetas tenían un aspecto feliz. Vassudeva
se prosterno ante aquel hijo divino, le adoró, y le dijo: "¡Oh, vos,
el engendrado de Brahma y que habéis nacido entre nosotros, henos aquí
aprisionados en un cuerpo mortal, formado por el destino, y sometido a
los accidentes de la materia, vos que sois inmaterial e inaccesible a
la muerte, he aquí que se acerca la hora en que Kansa venga a mataros,
haced que podamos salvaros la vida y salvarnos nosotros mismos!".
Devaki recitó casi la misma plegaria; entonces Khrisna abrió la boca y
habló.
Confortó a sus padres, les revelo altos destinos, y habiéndoles
prometido la beatitud eterna, les recomendó silencio y se comportó
como los demás niños.
La degollación de los inocentes :
Sin embargo, Kansa prevenido de la libertad de Devaki, corrió, a la
prisión y creyó verla allí acostada con el niño cerca de ella; un asno
que estaba próximo, empezó a rebuznar y el tirano creyó que aquello
era un aviso del cielo. Desenvainó su espada. Devaki le expresó
vanamente que lo que creía niño, era una niña. Kansa lo arrojó a lo
alto y levantó su espada, a fin de recibirle en su punta; pero el
niño, cerniéndose sobre su cabeza, le gritó:
"Soy la Fatalidad, tiembla; tu futuro vencedor se ha ocultado en un
retiro inaccesible y en adelante, hasta la hora de tu castigo, quedo
suspendido sobre ti".
Entonces Kansa tuvo miedo y se prosternó a los pies de Devaki,
ofreciendo presentes y dejándola en libertad de retirarse donde
quisiera con Vassudeva. Mientras tanto, Khrisna crecía y permanecía
oculto.
Kansa, no obstante, estaba torturado por el temor; se enfureció y
ordenó en todos sus estados la degollación de los niños recién
nacidos.
Sólo el joven Khrisna escapó a los asesinos. Los gigantes del mal, por
su parte, también se conjuraban para su perdición. Un día vinieron
bajo la forma de un carro terrible que rodaba impetuosamente y se
venía sobre él para aplastarle. Khrisna le puso el pie, sonriendo, y
en cuanto su pie tocó al carro, toda la horrible máquina se rompió y
los restos cayeron en torno del divino niño sin tocarle.
Otro gigante, corriendo con la velocidad del viento arrebato a Khnsna,
lo colocó sobre sus espaldas y le arrojó en medio del mar para
ahogarle, pero el niño divino se hizo tan pesado, que el gigante,
encorvado bajo el peso, se ahogó y Khrisna volvió a tierra, caminando
sobre el agua.
Historias análogas a los Evangelios de la infancia :
Khrisna en su infancia, queriendo parecerse a los otros hijos de los
hombres, hacía a veces travesuras que asombraban a sus mismos padres,
pero que siempre terminaban beneficiando a alguno. Así, un día se
apoderó de las ropas de varias jóvenes que se bañaban, y estás para
recuperarlas tuvieron que permanecer inmóviles, con los ojos elevados
al cielo y las manos unidas sobre su cabeza. De esta suerte las hizo
avergonzarse de su inmodestia, enseñándoles al mismo tiempo la actitud
de la plegaria.
Se apoderaba de la leche y de la mantequilla de los ricos para dársela
a los desgraciados. Un día, para castigarle por esa acción, le habían
encadenado a un muela de un molino; entonces rompió la cadena, levantó
la muela y la lanzó contra los grandes árboles, que se rompieron al
choque. Pero de aquellos dos árboles salieron dos hombres que adoraron
al niño y le dijeron: "¡Alabado seas, Oh, tú nuestro salvador!. Somos
Nalaconben y Manierida, que en castigo de nuestras faltas estábamos
encerrados en estos árboles y para que fuéramos libres era preciso que
Dios viniese a romperlos".
Otro día, el fuego hizo presa en los árboles y en las mieses; el joven
Krishna entreabrió la boca sonriendo y aspiró suavemente la llama. El
fuego entero, separándose entonces de la tierra, fue a extinguirse en
los bermejos labios de Khrisna.
Brahma, para probarle, había ocultado el ganado confiado a su
custodia. Krishna hizo ovejas de barro y las animó. Brahma se declaró
vencido y le devolvió el ganado que había escondido, proclamándole el
creador y dueño de todas las cosas.
Poco tiempo después, los animales y los pastores, habiendo bebido agua
del río de
Colinady, murieron porque Nakuendra rey de las serpientes, vencido por
Guéronda, príncipe de los Misans, se había refugiado en las aguas de
aquel río. Khrisna descendió allí; enseguida el rey de las serpientes
se precipitó sobre él y le envolvió en sus anillos, pero Khrisna se
libró de ellos, obligando al reptil a encorvar la cabeza, subiéndose
sobre ella y permaneciendo en pie en medio de las aguas, empezó a
tocar la flauta. Al punto, pastores y ganados que habían muerto,
renacieron a la vida. Vishnú otorgó su gracia a la serpiente, que
habiendo perdido su veneno no podía dañar más; pero le ordeno que se
retirase a la isla de Ratnagaram.
El Bautismo de Krishna:
Devendrá, dios de las aguas, creyendo que a causa de Khrisna se
descuidaba rendirle los honores debidos, hizo llover durante siete
días y siete noches, para sumergir las campiñas de los pastores; pero
Khrisna, levantando con una sola mano la montaña de Gavertonam, la
interpuso entre el cielo y la tierra. Devendrá reconoció entonces su
impotencia, y prosternándose ante Khrisna, le dijo: "¡Oh, Khrisna!.
¡Sois el Ser Supremo, no tenéis ni deseo ni pasión; sin embargo,
obráis, como si los hubieseis experimentado.
Protegéis a los justos y castigáis a los malvados. En uno de vuestros
instantes un número infinito de Brahmas han pasado ya!. ¡Salvadme, Oh
vos, cuyos ojos tienen la dulzura de la flor del tamarindo!". Khrisna
sonrió y le respondió: "¡Oh, príncipe entre los dioses; os he
humillado para haceros más grande. Porque yo rebajo al que quiero
salvar; sed dulce y humilde de corazón!".
Devendrá repuso: "Tengo orden de Brahma de consagraros y reconoceros
por Rey de los Brahmanes, por el pastor de las vacas y por el Señor de
todas las almas que cultivan la paz y la dulzura".
Después se levantó, le dio la unción santa y le nombró pastor de los
pastores.
El Cantar de los Cantares :
Khrisna tocaba la flauta pastoril, y todas las jóvenes le seguían.
Para oírle, abandonaban las jóvenes las casas de sus madres.
Y Khrisna les decía:
"¡Oh, mujeres! ¿No teméis la cólera de vuestros esposos? Jóvenes ¿no
teméis los reproches de vuestros padres?. Regresad cerca de los que
deben estar celosos de vuestro amor".
Y las mujeres decían y respondían las jóvenes:
"Si abandonáramos por un hombre a nuestros padres y a nuestros
esposos, seríamos
criminales, pero, ¿cómo los mortales pueden estar celosos del amor que
nos arrastra hacia un Dios".
Entonces Khrisna, viendo cuan puros eran sus deseos, les dio toda su
ternura. Las colmó de sus divinos brazos y todas a la vez fueron
dichosas, pero cada una de ellas creía ser la única compañera fiel y
la casta esposa de Khrisna.
La Transfiguración de Krishna:
En la ocasión de un sacrificio debían celebrarse grandes fiestas en
Madura, y el rey Kansa invitó a ellas a Khrisna para tener ocasión de
matarle.
El gigante Acrura vino ante él con su carro, sobre el que Khrisna no
desdeñó subir.
El río de Emuney se hallaba en el camino, y Acrura, habiendo
descendido para bañarse, vio en el espejo de las ondas a Khrisna,
resplandeciente de pura claridad. El Dios tenía en la frente una
triple diadema. Sus cuatro brazos estaban cargados de brazaletes de
perlas. Ojos resplandecientes brillaban como pedrerías en todo su
cuerpo, y sus manos se extendían por todas partes hasta los límites
del Universo. El corazón de Acrura cambió entonces, y cuando halló de
nuevo a Khrisna sentado tranquilamente en su carro, le adoró
sinceramente y deseó que pudiera escapar a las asechanzas que le
tendía el viejo Kansa, y que saliera definitivamente victorioso de las
peligrosas pruebas.
La Entrada Triunfal de Krishna:
Khrisna hizo entonces su entrada en la real ciudad de Madura. Estaba,
pobremente vestido, como lo están ordinariamente los pastores, y al
punto encontró esclavos que llevaban en un carruaje las vestiduras del
rey. "Las vestiduras del rey son las mías" - dijo Khrisna -, pero los
esclavos se mofaron del él.
Entonces extendió las manos y cayeron muertos; el carruaje volcó y los
vestidos fueron por sí mismos a colocarse a los pies de Khrisna.
Entonces todos los habitantes de la ciudad acudieron a ofrecerle sus
presentes. Los vasos de oro y plata, las más preciosas alhajas
sembraban el camino que había de recorrer; pero no se dignó descender
para recogerlas. Un pobre jardinero, llamado Sadama, llegó a su vez y
ofreció a Khrisna sus más hermosas flores. Entonces el Dios se detuvo,
cogió aquella ofrenda del pobre y preguntó lo que deseaba en cambio. -
Pido que tu nombre sea glorificado - dijo Sandama -. Pido - añadió -
que el mundo entero te ame, y por lo que a mí toca te suplico que me
hagas cada vez más sensible a las quejas de los desgraciados".
Khrisna entonces notó que amaba a Sandama y fue a descansar algunas
horas en su casa.
Khrishna triunfa de todos los gigantes :
Kansa pereció queriendo matar a Khrisna, y el joven Dios sacó de la
prisión al padre de Kansa y le devolvió el reino que su hijo le había
usurpado; después regresó a la soledad y se entregó al estudio de los
Vedas (Cada uno de los libros sagrados de la India. N. del T.); los
gigantes le hicieron la guerra y fueron vencidos todos. Un día habían
rodeado con fuego la montaña a la que se había retirado, sitiándola
con innumerables fuerzas; Khrisna se elevó sobre las llamas y,
haciéndose invisible, pasó en medio de sus enemigos y se retiró a otro
lugar.
Sin embargo, estaba escrito en el cielo que Khrisna debía morir para
expiar los pecados de su raza. Sus padres eran de la tribu de los
Yadawers, que debía llegar a hacerse numerosa hasta cubrir la
superficie del mundo. Pero orgullosos de su número y de sus riquezas,
insultaron a los profetas de Yxora, y el Dios temible hizo caer en
medio de ellos un cetro de hierro, diciéndoles: "He aquí la vara que
quebrará el orgullo y las esperanzas de los Yadawers".
Consultaron a Khrisna y les aconsejó hicieran derretir y convertir en
polvo la vara de hierro. Se hizo así y la vara de hierro se arrojó a
las aguas, pero ocurrió que una partícula aguda escapó a la disolución
del cetro. Habiéndola tragado un pescado, fue herido por ella y se
dejó coger por un pescador que retiró el anzuelo de una flecha, y todo
esto se hizo por la voluntad de los dioses, que para la salvación del
mundo y la liberación de Vishnú preparaban la muerte de Khrisna.
Discurso antes de la Pasión :
También se cuenta que una mujer fea y contrahecha llevando un vaso de
aceite perfumado de gran precio, lo esparció en la cabeza de Khrisna.
En seguida desapareció la fealdad de aquella mujer, sus deformidades
se borraron y se marchó dotada de hermosura maravillosa.
Sin embargo, se acercaba la hora del gran sacrificio; los prodigios
aparecieron en el cielo y en la tierra. Los buitres gritaban en pleno
día, y los cuervos graznaban durante la noche, los caballos vomitaban
fuego, el arroz crudo germinó, el sol se tiñó de diversos colores.
Khrisna amenazó a los Yadawers con una destrucción próxima y les
aconsejó abandonar su ciudad para escapar a los azotes que iban a
sufrir; pero no le escucharon, y habiéndose dividido entre sí, se
armaron de cañas puntiagudas como cuchillos, que habían nacido de la
barra de hierro reducida a polvo y arrojada a las aguas. Se había
pulverizado el cetro del despotismo, pero de su polvo habían germinado
la guerra y la anarquía.
Khrisna tenía un discípulo favorito, llamado Ontaven. Este discípulo
le pidió algunas instrucciones de las que se pudiera acordar y Khrisna
le dijo: "En siete días la ciudad de Danvareguay será destruida. El
Kali-yuga va a comenzar. En esta nueva era los hombres serán malvados,
mentirosos y egoístas. Serán débiles de cuerpo, enfermizos y de corta
vida; así abandonad completamente el mundo y retiraros a la soledad;
allí pensaréis
siempre en mí, abandonaréis los placeres del mundo y ennobleceréis
vuestras almas por una
meditación concentrada. Aprended a vivir con el pensamiento; sabed que
el Universo está
en mí y que no existe sino por mí, triunfad de Maya que es la ilusión
de las apariencias;
procurad la amistad de los sabios, que yo estoy en vosotros, y
vosotros en mí. El que
renuncia a la vanidad del mundo por la verdad que concede la
sabiduría, atraerá hacia él la
luz divina. Su corazón será puro como el agua, y reflejará mi imagen".
"Renunciad al deseo de propiedad por las cosas temporales: es el
primer paso en el
camino de la perfección; por medio de este desligamiento absoluto es
como pueden ser
combatidas las pasiones".
"El alma es la soberana de los sentidos, y yo soy el soberano del
alma".
"El espacio es mayor que los elementos, y yo soy mayor que el
espacio".
"La voluntad es más fuerte que los obstáculos, y yo soy el dueño de la
voluntad".
"Brahma es mayor que los dioses y yo soy más grande que Brahma".
"El sol es más luminoso que los demás astros, y yo soy más luminoso y
más
vivificante que el sol".
"En las palabras, yo soy la verdad; en las promesas, yo soy el que
ordena no matar a
nada de lo que tiene vida; en la limosna, yo soy la del pan; en las
tentaciones, soy la
primavera que vivifica; la verdad, la sabiduría, el amor, el bien, la
oración, los Vedas, la
eternidad, son mis imágenes".
Habiendo recibido Ontaven estas instrucciones, se retiró al desierto
de Badary.
La muerte de Krishna :
Khrisna volvió entonces hacia los Yadawers, que eran los de su raza, y
encontró que
se habían matado mutuamente. El país que había ocupado sólo era una
campiña cubierta de
cadáveres. Levantó los ojos y vio las almas que había amado en la
tierra volver al cielo.
Entonces, encontrándose solo y triste, se echó al pie de un zarzal
misterioso que
profundizaba en la tierra sus poderosas raíces y retorcía a los lejos
sus ramas, cubiertas de
hojas rojas y de espinas. Khrisna se tumbó sobre las raíces del
zarzal; uno de sus pies estaba
colocado sobre el otro, y, de sus cuatro manos, dos estaban extendidas
en oración y las
otras dos unidas para la plegaria. Entonces le alcanzó una flecha; una
flecha lanzada al azar
por un cazador y que vino a clavar el zarzal a los pies unidos de
Khrisna. Aquella flecha era
la que había sido herrada con el fragmento agudo del cetro que Khrisna
había quebrado. Era
la postrera venganza de la tiranía y de la muerte.
Apenas hubo expirado cuando los tronos injustos se derrumbaron por sí
mismos; su
cuerpo desapareció de pronto y se volvió a hallar, por milagros, en
Geganadam, donde se le
elevó un templo y se le adoró más tarde bajo el nombre de Jagrenat.
Esta leyenda está extractada del Baghavadam, uno de los Puranas,
libros sagrados
de los hindúes, a los que se atribuye la más remota antigüedad.
Nosotros lo hemos dividido
en capítulos que muestran las semejanzas que pueden tener con nuestros
Evangelios, cuyo
espíritu manifiesta ya por completo el maravilloso ideal de la
encarnación divina. ¿Qué
brahmán degenerado tomará jamás esta poesía sagrada por historia?.
Pero, ¿no aparecerá en
la India algún Renan para escribir, buscando esto y descartando
aquello, una vida
descarnada y prosaica de Khrisna?.
.... Eliphas Levi "Zohar", Edit. Kier
.