Síntesis abreviada de su discurso expresado el 28 de Agosto de 1963,
al que Martin Luther King hizo mención a su maravilloso sueño:
“... Yo tengo un sueño hoy... pero hay algo que debo decir a mi gente,
que aguarda en el cálido umbral que lleva al palacio de la justicia:
en el proceso de ganar nuestro justo lugar no deberemos ser culpables
de hechos erróneos. No saciemos nuestra sed de libertad tomando de la
copa de la amargura y el odio. Siempre debemos conducir nuestra lucha
en el elevado plano de la dignidad y la disciplina. No debemos
permitir que nuestra protesta creativa degenere en la violencia
física. Una y otra vez debemos elevarnos a las majestuosas alturas de
la resistencia a la fuerza física con la fuerza del alma.
Esta nueva militancia maravillosa que ha abrazado a la comunidad negra
no debe conducir a la desconfianza de los blancos, ya que muchos de
nuestros hermanos blancos, como lo demuestra su presencia aquí hoy, se
han dado cuenta de que su destino está atado a nuestro destino. Se han
dado cuenta de que su libertad está ligada inextricablemente a nuestra
libertad. No podemos caminar solos. Y a medida que caminemos, debemos
hacernos la promesa de que marcharemos hacia el frente. No podemos
volver atrás.
... No nos deleitemos en el valle de la desesperación. Les digo a
ustedes hoy, mis amigos, que pese a todas las dificultades y
frustraciones del momento, yo todavía tengo un sueño. Es un sueño
arraigado profundamente en el sueño americano.
Yo tengo un sueño que un día esta nación se elevará y vivirá el
verdadero significado de su credo, creemos que estas verdades son
evidentes: que todos los hombres son creados iguales.
... Yo tengo un sueño que mis cuatro hijos pequeños vivirán un día en
una nación donde no serán juzgados por el color de su piel sino por el
contenido de su carácter.
¡Yo tengo un sueño hoy!
... Y cuando esto ocurra, cuando dejemos resonar la libertad, cuando
la dejemos resonar desde cada pueblo y cada caserío, desde cada estado
y cada ciudad, seremos capaces de apresurar la llegada de ese día
cuando todos los hijos de Dios, hombres negros y hombres blancos,
judíos y gentiles, protestantes y católicos, serán capaces de unir sus
manos y cantar las palabras de un viejo spiritual negro: «¡Por fin
somos libres! ¡Por fin somos libres! Gracias a Dios todopoderoso, ¡por
fin somos libres!»”
Nota: Para leer el discurso completo, clicquear aquí.
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/international/newsid_3188000/3188123.stm
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