El jardín del corazón Sin embargo, el buen carácter, la buena conducta y la vida virtuosa son las cualidades esenciales que debe cubrir un aspirante. Por supuesto, las ofrendas florales son recomendables. Los dieciséis aspectos son buenos, pero uno debe pasar de este estado al de la conciencia del Alma. Las flores se marchitan pronto; el efecto de ofrecerlas no dura mucho. Lo que Dios más ama son las flores que brotan del árbol de la propia vida del hombre, alimentadas y nutridas por su habilidad y sinceridad. Son las flores de sus virtudes que crecen en el jardín de su corazón.
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