En todos los ámbitos de la sociedad se ha hecho evidente la influencia de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), las cuales están interviniendo significativamente en la cultura educativa. Esto conduce a replantear muchos de los procesos pedagógicos en la educación universitaria a distancia actual, debido a que la utilización de estas herramientas no es un fin, sino un medio para apoyar el desarrollo de un nuevo modelo de comunidad educativa. Por lo tanto, la formación integral del estudiante requiere ahora del estudio de la realidad sociocultural en la cual se desenvuelve, lo que repercute directamente en el proceso de enseñanza. Este no dependerá únicamente de los materiales de instrucción, sino del docente-tutor y deberá ser abordado desde un enfoque multicultural e interdisciplinario, que necesita, asimismo, de una actitud crítica frente a las consecuencias que las TIC generan en las diversas actividades humanas, en especial en la educación. De esto se desprende una de las condiciones esenciales para la eficiencia de las TIC en la enseñanza a distancia: el cambio de mentalidad o la apertura hacia nuevas maneras de hacer y plantear la acción pedagógica.