patriciayoga
unread,Sep 15, 2009, 4:11:03 PM9/15/09Sign in to reply to author
Sign in to forward
You do not have permission to delete messages in this group
Either email addresses are anonymous for this group or you need the view member email addresses permission to view the original message
to rinconDEyoga
LA ACEPTACION EN EL EXTERIOR
Tengo aquí una frase de W. Dyer muy interesante…te propongo que la
leas y reflexiones sobre ella un instante.
“La necesidad de aprobación de los demás equivale a decir: Lo que tu
pienses de mi es mas importante que la opinión que tengo de mi mismo”
A veces pasa que perdemos la posibilidad de disfrutar demasiados
momentos preocupándonos por agradar a los demás, o sin poder dejar de
pensar en alguna situación que nos provocó sentirnos mal frente a
otros o avergonzados por algo que dijimos o hicimos.¿A quién no le
gusta cuando nos aprueban o dicen cosas bonitas de nosotros? No digo
que renunciemos a ello sino que cuando hacemos las cosas pensando
siempre en caer bien, cuando nos autoexigimos casi hasta pretender que
todo lo que hacemos debe estar bien hecho, cuando un error cometido
durante el día pasa a repetirse mentalmente una y otra vez incluso
hasta dificultarnos conciliar el sueño… o cuando deambulamos cambiando
de opinión o “disfrazando” nuestra forma de pensar conforme a lo que
manifiesta nuestro interlocutor ocasional… todo ello ¿no crees que se
parece a que necesitamos la aprobación del otro mas que la nuestra?
Si, es difícil enfrentarse a un rechazo, mucho más fácil es adoptar un
comportamiento para provocar aceptación pero ¿no estamos entregando
una parte de nosotros mismos a los otros esperando ser siempre como
los demás quieren que seamos?
Muchas veces esta idea de dejar en el exterior nuestra propia valía es
una acción adquirida…aprendida…
-quizás de niños no teníamos la posibilidad de hacer nada sin permiso…
o nos enseñaron que lo correcto es siempre validar nuestras opiniones
con otros…
-tal vez cuando de niños decíamos “dejame que lo hago yo solito”
nuestros padres o mayores contestaban que lo harían ellos porque no
tenían tiempo o porque éramos muy chiquitos para hacerlo…al portarnos
mal quizás nos retaban diciéndonos “¡que vergüenza!”
Situaciones como esta pueden llevar consigo la falta de confianza en
nosotros, la necesidad del permiso, de la aprobación.
Lo más probable es que no recordemos este tipo de mensajes pero
quedaron en nosotros como una actitud aprendida…
Nuestros padres pretendieron siempre (y lo hacemos nosotros también
con nuestros hijos) enseñarnos para que no nos pase nada, para
protegernos pero a veces la sobreprotección es muy alta y terminamos
con la imposibilidad de ser independientes. Pero lo bueno de todo
esto es que toda conducta aprendida se puede desaprender …todo camino
se puede desandar…
Comencemos a darnos nuestro propio valor; a pensar en que nuestra
opinión es valedera; a confiar en que hemos hecho lo mejor, empecemos
a aprobarnos y a aceptarnos en cada acción…Puede ser el primer paso
hacia el encuentro con nosotros mismos, con una vida mas
placentera...mas tranquila.
Recuerda que la aceptación empieza por ti; confía en ti…si tu
vestuario o tu maquillaje te agradan y sientes que te ves bien así…LA
ACEPTACION EN EL EXTERIOR
Tengo aquí una frase de W. Dyer muy interesante…te propongo que la
leas y reflexiones sobre ella un instante.
“La necesidad de aprobación de los demás equivale a decir: Lo que tu
pienses de mi es mas importante que la opinión que tengo de mi mismo”
A veces pasa que perdemos la posibilidad de disfrutar demasiados
momentos preocupándonos por agradar a los demás, o sin poder dejar de
pensar en alguna situación que nos provocó sentirnos mal frente a
otros o avergonzados por algo que dijimos o hicimos.¿A quién no le
gusta cuando nos aprueban o dicen cosas bonitas de nosotros? No digo
que renunciemos a ello sino que cuando hacemos las cosas pensando
siempre en caer bien, cuando nos autoexigimos casi hasta pretender que
todo lo que hacemos debe estar bien hecho, cuando un error cometido
durante el día pasa a repetirse mentalmente una y otra vez incluso
hasta dificultarnos conciliar el sueño… o cuando deambulamos cambiando
de opinión o “disfrazando” nuestra forma de pensar conforme a lo que
manifiesta nuestro interlocutor ocasional… todo ello ¿no crees que se
parece a que necesitamos la aprobación del otro mas que la nuestra?
-quizás de niños no teníamos la posibilidad de hacer nada sin permiso…
o nos enseñaron que lo correcto es siempre validar nuestras opiniones
con otros…
Muchas veces esta idea de dejar en el exterior nuestra propia valía es
una acción adquirida…aprendida…
-tal vez cuando de niños decíamos “dejame que lo hago yo solito”
nuestros padres o mayores contestaban que lo harían ellos porque no
tenían tiempo o porque éramos muy chiquitos para hacerlo…al portarnos
malo quizás nos retaban diciéndonos “que vergüenza”
Si, es difícil enfrentarse a un rechazo, mucho más fácil es adoptar un
comportamiento para provocar aceptación pero ¿no estamos entregando
una parte de nosotros mismos a los otros esperando ser siempre como
los demás quieren que seamos?
Lo mas probable es que no recordemos este tipo de mensajes pero
quedaron en nosotros como una actitud aprendida…
Nuestros padres pretendieron siempre (y lo hacemos nosotros también
con nuestros hijos) enseñarnos para que no nos pase nada, para
protegernos pero a veces la sobreprotección es muya alta y terminamos
con la imposibilidad de ser independientes. Situaciones como esta
pueden llevar consigo la falta de confianza en nosotros, la necesidad
del permiso, de la aprobación.
¡Confía en ti! Tu opinión vale!!
Pero lo bueno de todo esto es que toda conducta aprendida se puede
desaprender…todo camino se puede desandar…
Recuerda que la aceptación empieza por ti; confía en ti…si tu
vestuario o tu maquillaje te agradan y sientes que te ves bien así…
¡Confía en ti! Tu opinión vale!!
Si en tus acciones te desenvuelves con responsabilidad y pensando en
no dañarte ni dañar al prójimo puedes estar seguro que obraste bien.
Comencemos a darnos nuestro propio valor; a pensar en que nuestra
opinión es valedera; a confiar en que hemos hecho lo mejor, empecemos
a aprobarnos y a aceptarnos en cada acción…Puede ser el primer paso
hacia el encuentro con nosotros mismos, con una vida mas
placentera...mas tranquila.