
FAVERO DEBE SER
ENJUICIADO Y ENCARCELADO
POR APOLOGIA DEL TERRORISMO DE ESTADO
Finalmente el tránsfuga Favero se puso en evidencia como partidario del dictador Stroessner y de su régimen terrorista, cuando el puñado de privilegiados podía digerir tranquila e impúnemente sus riquezas mal habidas, principalmente de los inmensos latifundios robados al Estado, al pueblo paraguayo, originario dueño y soberano de nuestro territorio. "Dormir con las ventanas y puertas abiertas" con todo el aparato terroristas y burocrático a su servicio.
"Éramos felices y no lo sabíamos", repite Favero como los ricachones que nadaban en la abundancia en época del tiranosaurio.
A confesión de parte, relevo de prueba. Al declararse stronista y partidario de resolver los problemas a tiros y palos contra los campesinos, hace la apología del delito, del delito de lesa humanidad de reprimir, torturar y asesinar como en tiempos de la larga y sangrienta dictadura del General Alfredo Stroessner.
Entonces corresponde enjuiciarlo, con el derecho a la defensa que nunca el dictador reconoció a los luchadores antidictatoriales.
Es preocupante esta soberbia de estos usurpadores de nuestras tierras y negadores de nuestra soberanía.
Hace un tiempo fue el chileno pinochetista Avilés que hizo un llamamamiento a liquidar comunistas. Sabido es, por dolorosa experiencia, que esto significa perseguir y liquidar a todos los demócratas y patriotas acusados de comunistas, y no sólo a los comunistas.
Y hace unos días que bajo patrocinio de Itaipú, de Enriquéz Gamón, fue presentado un libro de Edgar L. Insfrán, quien fuera en vida Ministro de Interior del tirano Stroessner. Increíble pero cierto que con el auspicio y el financiamiento de Itaipú se lance y ponga en circulación una publicación que pondera las "grandes obras" del responsable de crímenes de lesa humanidad.
Hay gente que no se ha enterado, parece, que hubo un 20 de abril de 2008, con un programa de cambios votado por nuestro pueblo para poner fin a la transición continuista y construir un nuevo Paraguay, libre, justo y soberano, con democracia, reforma agraria e independencia nacional.
¿O es que dentro y fuera del gobierno son fuertes todavía los nostálgicos del viejo régimen?
Por lo visto y experimentado, hoy más que antes hace falta forjar la unidad del pueblo para preservar las conquistas democráticas, cumplir con las promesas de cambio formuladas al pueblo, y profundizar el proceso hacia una sociedad mejor, más justa, donde nuestro pueblo sea soberano de su destino y porvenir.
Comisión Política
Partido Comunista Paraguayo
Asunción, 15 de febrero de 2012.