Este martes, 21 de mayo, Día de la
Afrocolombianidad, el grupo ofrecerá otro espectáculo en Bogotá.
La escena
era más o menos así: en tarima, 11 afrocolombianos interpretaban música
del Pacífico; abajo, en una pista de baile, unos mil turistas, que
parecían estar en trance, cantaban y bailaban una canción que no
entendían: “Que por qué toco el bombo y la marimba / Que por qué nunca
dejo de cantar / Que por qué hablo tan duro y como yuyo / Que por qué
hago un pepiado de naidí / Que por qué tomo jugo de chontaduro / Lo que
pasa es que soy de Timbiquí…”.
La canción se llama 'Y qué', y es un éxito del
grupo Herencia de Timbiquí, que hasta hace una década cantaba en
veredas del Valle y el Cauca e intentaba abrirse paso en festivales de
música folclórica, como el Petronio Álvarez. Pero en enero y marzo
pasados, hizo bailar a los huéspedes del hotel Conrad, en Dubái.
El grupo, que nació en el 2000 en San José,
uno de los 11 corregimientos de Timbiquí (Cauca), fue contratado por una
multinacional canadiense de espectáculos para hacer 30 conciertos
dentro de la inauguración del hotel de la familia de Paris Hilton en
Dubái, el más lujoso centro turístico y financiero de Oriente Medio.
Aunque no es el primer grupo colombiano que se
presenta en Dubái, pues allá suelen contratar músicos latinos por
temporadas, sí es el primero en hacerlo en el hotel Conrad, la línea de
lujo de los Hilton en el mundo, y en condiciones excepcionales. Por lo
general, los músicos se hospedan en un hotel diferente al de las
presentaciones y de menor nivel, pero el grupo de Timbiquí se apoderó de
los pisos 44 y 45 y fueron tratados como estrellas.
“Nos dieron acceso a todas las zonas del
hotel. Nos perseguían con frutas, chocolates y botellas de agua. Nos
pedían autógrafos en los ascensores, y no eran tres, eran cinco ‘golpes’
diarios. Les dije: ‘Nosotros estamos aquí en una cosa seria, tenemos
que dar lo mejor’ ”, recuerda Etiel Alegría, el conguero. Y lo hicieron.
Orgullo afro
Herencia de Timbiquí tiene un exitoso
recorrido en 14 años. Basados en los sonidos de la marimba y el tambor,
estos once jóvenes, la mayoría empíricos, hacen música bailable con
sabor del Pacífico, pero con muchas influencias.
Las letras de sus canciones recrean la vida de
Timbiquí, que “es un pedacito del Cauca que está en la costa del
Pacífico colombiano, entre Nariño y Valle”, explica Begner Vásquez,
fundador, cantante y compositor del grupo. A ese pequeño poblado azotado
por la violencia y la minería ilegal, Begner y su grupo lo ven como su
paraíso y esperan reivindicarlo.
Quizá por eso, hace más de diez años
decidieron dejar Timbiquí y partir con sus sueños a Cali, donde se les
sumaron músicos de conservatorio que venían del rock, el blues y la
salsa, como Ómar Trujillo, el trompetista; Cristian Salgado, pianista, y
William Angulo, guitarrista.
Juntos empezaron a grabar sus primeros discos:
De mangle a mango y siguiendo el camino (2006), Villancicos negros
(2007) y Tambó (2011).
Esas primeras producciones fueron “éxitos
espirituales”, dice Julio Mancilla, el baterista: “Queríamos grabar con
los mejores músicos externos y el grupo estaba en conformación, entonces
nos tocaba pagar, pero no nos quedaba para pagarnos”.
En los últimos años, el esfuerzo empezó a dar
frutos. En el 2013, obtuvo la Gaviota de Plata a la Mejor Interpretación
Folclórica, con su canción 'Amanecé', en el Festival de Viña del Mar
(Chile); el tema está incluido en el cuarto disco de la agrupación,
'This is gozar', que fue lanzado recientemente en el país. En el 2010
participaron en el prestigioso Montreux Jazz Festival, en Suiza, y
cuatro años atrás ganaron el primer puesto del Festival de Música
Petronio Álvarez.
Este martes, Día de la Afrocolombianidad,
ofrecerán un espectáculo en Bogotá para la Agencia de Estados Unidos
para el Desarrollo Internacional (Usaid), que además los escogió como
grupo piloto para un programa que recorrerá zonas apartadas de Colombia
en busca de talentos y que será dirigido por Carlos Vives. La historia
de Timbiquí hasta ahora comienza.
‘This is Gozar’
El nuevo álbum del grupo se llama ‘This is
gozar’, que recoge una anécdota que vivieron en Suiza: los músicos
querían decirle a su público extranjero ‘esto sí es gozar’, en pleno
concierto, pero como no saben inglés, solo llegaron hasta ‘this is’
(esto es) y lo dijeron así: ‘This is gozar’.
Las novedades del disco vienen desde la
carátula, diseñada por el ilustrador Izzy Sanabria, famoso por crear
portadas de los discos de la Fania, Héctor Lavoe, Willie Colón y la
Sonora Matancera, entre muchos otros grupos latinos que triunfaron en
EE. UU. Tiene 13 canciones, todas con la base del Pacífico, pero con
influencias de salsa, jazz, hip-hop, ‘reggae’, pop y son cubano. Incluye
‘Amanecé’, que ganó en Viña del Mar.
JORGE QUINTERO
Redacción EL TIEMPO