DIABETES
La diabetes es una enfermedad del páncreas, glándula importante y
con múltiples funciones en el cuerpo humano. Una de ella es producir
insulina, la hormona necesaria para mantener una concentración normal de
glucosa en la sangre. La diabetes es consecuencia de una deficiencia en
la función endocrina del páncreas, que se manifiesta como un déficit de
insulina.
Síntomas
Los síntomas de la diabetes son generalmente los siguientes.
- Sed abrazadora.
- Eliminación abundante de orina.
- Apetito desordenado (hambre constante).
- Depresión mental.
- Dispepsia.
- Lengua y garganta secas.
- Estreñimiento.
- Adelgazamiento progresivo.
- Debilidad.
No obstante, algunos casos de diabetes se deben a una
resistencia a la acción de la insulina, como también algunos tipos de
obesidad.
El páncreas es la glándula que está ligada al centro
energético del plexo solar. Todo problema en esta glándula indica que
existe un trastorno en el nivel emocional. De hecho, este centro de
energía administra las emociones, los deseos y la mente. La persona que
padece diabetes es emotiva y a menudo tiene muchos deseos. Es del
tipo de persona que desea algo para sí misma y también para todos sus
seres queridos. Quiere que todos reciban una rebanada del pastel. Sin
embargo, puede ponerse celosa cuando alguien tiene más que ella.
En
general, es una persona muy servicial, pero con muchas expectativas.
Actúa con todos como madre y se culpa fácilmente si lo que desea para
los demás no se realiza. Existe en ella una gran actividad mental debida
a una búsqueda intensiva de los medios necesarios para dar respuesta a
sus expectativas. El hecho de cultivar tantos deseos oculta una tristeza
interior que proviene generalmente de un gran deseo de ternura y amor
que nunca ha sido satisfecho.
La diabetes se manifiesta en el
niño cuando éste no se siente suficientemente reconocido. Su tristeza le
ocasiona un vacío interior que busca una compensación. De este modo
intenta llamar la atención.
Tu diabetes se presenta para
advertirte que te sueltes y te des tiempo para dejar que las cosas
sucedan en lugar de querer controlarlo todo. Deja de creer que tu misión
es disponer la felicidad de todos los que te rodean. Eres el tipo de
persona que logra lo que quiere, pero los demás no necesariamente desean
las mismas cosas ni en la misma medida que tú. Date tiempo para
disfrutar las dulzuras de tu vida en su momento, en lugar de distraerte
con lo que vas a querer mañana.

Hasta ahora has preferido creer que lo que deseas es siempre
para los demás. Acepta la idea de que esos deseos son, antes que nada,
los tuyos, y luego reconoce todo lo que has obtenido hasta este momento.
Acepta también que, aun cuando un gran deseo no se haya realizado en el
pasado, ello no te impide apreciar los deseos pequeños que se hacen
patentes ahora.
Si eres un niño diabético, ha llegado el momento
de que dejes de creer que eres el hijo perdido de la familia. Eres tú
quien debe encontrar tu lugar.
La diabetes también llamada
diabetes dulce, se manifiesta por una secreción insuficiente de insulina
por el páncreas que resulta de una incapacidad de éste en mantener un
porcentaje de azúcar razonable en la sangre. Un exceso de azúcar
sanguíneo se produce entonces y la sangre es incapaz de usar
adecuadamente los azúcares en el flujo sanguíneo. Estos azúcares en
exceso causan un porcentaje demasiado elevado de azúcar en la orina que
se vuelve dulce.
El azúcar corresponde al
amor, a la ternura, al afecto, la diabetes refleja pues diversos
sentimientos de tristeza interior. Es el mal de amor, una carencia de
amor seguro porque necesito, a causa de mis heridas anteriores,
controlar el entorno y la gente que me rodea. Pues, sí! Si tengo
diabetes, suelo vivir tristezas seguidas, emociones reprimidas teñidas
de tristeza inconsciente y ausentes de dulzura.
La dulzura desapareció dejando sitio a un dolor continuo.
Empiezo entonces a comer azúcar bajo todas las formas posibles: pastas
alimentarias, pan, golosinas, etc. para compensar. El plano afectivo,
social o financiero puede resentirse. Intento compensar por todos los
medios posibles. Me limito en muchos campos. Me vuelvo “amargo”
(amargura) frente a la vida, es la razón por la cual encuentro mi vida
“amarga” y compenso por un estado más “dulce”. Al tener dificultad en
recibir amor, me siento ahogado y sobrecargado, pillado en mi situación
incontrolable y excesiva.
El exceso está eliminado en la orina. Tengo pues una gran
necesidad de amor y afecto, pero no sé actuar ni reaccionar cuando
podría recibirlo. Tengo dificultad en recibir el amor de los demás y la
vida pierde gusto para mí. Es difícil soltarme y expresar el amor
verdadero. Mis esperas son frecuentemente desmedidas (quiero que la
gente realice mis deseos) y me atraen frustraciones, ira, frente a la
vida y el repliegue sobre sí.
Vivo mucha resistencia frente a un acontecimiento que
quiero evitar pero que me siento obligado a sufrir. Por ejemplo, puede
ser una separación, un traslado, un examen, etc.
A esta resistencia se añadirá un sentimiento de
disgusto, repugnancia, desdén frente a este acontecimiento. La
hiperglicemia aparecerá pues en ese momento. Necesito asumirme en
seguida. Necesito cambiar las situaciones que me afectan empezando a ver
el amor y la alegría en todas las cosas.
La diabetes (o hiperglicemia, exceso de azúcar en la sangre) y
la hipoglicemia (insuficiencia de azúcar en la sangre) (ambas vinculadas
a la falta de alegría) están vinculadas directamente al amor que soy
capaz de expresar para mí - mismo y los demás. En el caso de la diabetes
gestacional, que se produce habitualmente después de la segunda mitad
del embarazo, debo preguntarme las mismas preguntas que las que pregunto
a las personas afectadas de diabetes.

Puede que la tristeza profunda, repugnancia o resistencia se
revelen a mi consciencia. Este embarazo puede activar y ampliar en mí el
recuerdo más o menos consciente de estos sentimientos que pude vivir en
mi infancia y la consecuencia será la diabetes. Después del parto, el
regreso a mi estado normal me indica que estos sentimientos han
desaparecido o que su importancia ha disminuido enormemente, lo cual
trae un restablecimiento de la cantidad de azúcar en sangre. (Glucosa).
Hay tanto amor disponible; ¿soy realmente consciente del amor que la
gente tiene para mí? La gente me ama y debo verlo a partir de ahora.
Acepto el pasado de un modo desapegado, por lo que es. ¡Es abriendo mi
corazón como se producen los milagros!
PÁNCREAS Es en el páncreas donde se mantiene el
porcentaje de insulina que ayuda a la estabilización del porcentaje de
azúcar en la sangre. Si está en desequilibrio, se produce entonces la
diabetes o la hipoglicemia (consultar estas enfermedades para más
detalles).
El páncreas representa mi capacidad para expresar e integrar el
amor dentro de mí y mi capacidad para transigir con los sentimientos
opuestos (ejemplo: la ira) sin crear dolor. Frecuentemente se tratará de
una situación que pone en causa a otro miembro de la familia y cuyo
reto consiste en adquirir más poder o dinero (por ejemplo en el caso de
una herencia). Si vivo una situación que me cuesta mucho tragar y que me
parece innoble, podré ir hasta desarrollar un cáncer del páncreas.
El páncreas está relacionado con la alegría de vivir y con el
centro de energía (chakra) del plexo solar que está situado en la base
de mi esternón, a algunos centímetros encima de mi ombligo. Debo tomar
consciencia de mis necesidades y poner las cosas en marcha para ir a
buscar lo que quiero. No necesito buscar estimulantes artificiales para
“nutrirme” (drogas, alimento, sexualidad, etc., sólo he de aprender a
amarme como soy. Necesito brindarme algunos dulces”
UN CAMBIO DE ESTILO DE VIDA.
TODA ENFERMEDAD ES UN LLAMADO AL CAMBIO.
Cuando la diabetes no está muy desarrollada. Basta una dieta
apropiada junto con otros tratamientos naturales para conseguir una
pronta recuperación, es decir sin recurrir al uso de insulina.
Naturalmente siempre y cuando los exámenes de sangre y orina sean los
que determinen el grado de la enfermedad. En todos los casos la cura
depende, en primer lugar, del régimen dietético a ser seguido y en
segundo lugar, de la aplicación constancia de los tratamientos
naturales, por medio de los cuales se busca curar definitivamente las
glándulas afectadas.
La alimentación y el régimen más adecuado serian:
- Frutas crudas en abundancia especialmente las cítricas (Naranjas, limones, pomelos, mandarinas)
- Duraznos, damascos, peras, manzanas.
- Frutas oleaginosas(Almendras, avellanas, nueces, cocos, piñones, maníes)
- Leche, yogurt.
-Verduras
crudas y cocidas (Espinacas, acelgas, tomate, apio, ajo, berros,
alcaucil (alcachofa), col, espárragos, calabaza, zapallo, pepino,
coliflor, brócoli, amargón, berenjena, lechuga, escarola, cebollas,
puerros.)
- Legumbres verdes(Arvejas, habas, judías)
Se recomienda no ingerir:
-
Pan blanco, pastas, fideos, azúcar blanco ni ningún producto elaborado
con él. Cabe indicar que el páncreas queda dañado por causa exclusiva de
la glotonería y alimentos malsanos, que, bajo ninguna circunstancia
deben ser usados.
- Esta por demás decir que las bebidas
alcohólicas, el tabaco, el té, el café, y el chocolate no deben entrar
en la boca del afectado que desee recuperarse. Si se usa sal debe ser en
muy pequeña cantidad.
Es sabido que una persona con diabetes a
llevado una vida sedentaria por tal motivo deber realizar ejercicios
físicos, paseos, gimnasia respiratoria, etc.

Concejos adicionales.
Hay plantas medicinales que también ayudan a la recuperación tales como:
- Avena.
- Culén.
- Eucalipto.
- Nogal
- Ortiga roja.
- Además se recomienda incluir en la alimentación por lo menos dos cebollas al día. La cual
ayuda a disminuir el azúcar de la sangre.
Sabemos
que la mente ejerce una poderosa influencia sobre el cuerpo. por eso,
todos los enfermos y especialmente los diabeticos deben cultivar la
higiene mental, evitando las emociones desagradables, preocupaciones,
etc.
ROLY POLANCO