Biodescodificación – La Cabeza
CABEZA (en general)
La
cabeza es mi centro de comunicación, está vinculada a mi
individualidad. Frecuentemente se le llama el “centro de mando”. Por
ella pasan todas mis emociones y todas mis comunicaciones, por vía de
mis cinco sentidos.
Si vivo dificultades o enfermedades de la cabeza, debo preguntarme si vivo un conflicto referente a mis pensamientos y mi vida espiritual
o mi crecimiento personal. Esto se explica por el hecho que la cabeza
está constituida por huesos que están hechos de un tejido duro y que
simbolizan mi energía espiritual, y que estos huesos rodean el tejido
blando y los fluidos, que simbolizan mis energías mentales y
emocionales.
Si ambos aspectos están en armonía, habrá fusión de
mi cuerpo y de mi mente. Sin embargo, si la sangre que está en mi
cabeza, no circula bien o si ejerce una presión, esto me indica que
tengo dificultad en expresar o recibir el amor y todo sentimiento que me
habita (porque la sangre transporta mis sentimientos en todo mi
cuerpo).
Mi cabeza recibiendo y expresando los diferentes aspectos
de mi comunicación, lo mismo que las sensaciones e impresiones del
cuerpo que las manifiesta exteriormente, aprendo a mantenerme abierto
frente a mi entorno, a aceptar los mensajes que llegan a mis sentidos y a
través de todo mi cuerpo para aprender las lecciones de la vida que me
traerán un despertar espiritual mayor.
Dolores de CABEZA
Hay
varias causas a los dolores de cabeza. Por ejemplo, el estrés y la
tensión cuando me esfuerzo tanto como pueda “para estar” de cierto modo o
de “para hacer” tal cosa. El dolor de cabeza aparece frecuentemente
cuando intento realizar algo con demasiada exigencia o cuando estoy
obsesionado por esto que viene e inquieto por lo que me espera en el
futuro. Vivo en este momento mucha ansiedad y preocupación. Así puedo
reaccionar a fuertes presiones ejercidas por situaciones o
acontecimientos que me rodean. Puedo vivir un sentimiento intenso de
fracaso, duda, odio de sí que da vida a la crítica y, sobre todo la auto
– crítica. Estoy bloqueado, “encajonado” en mi cabeza, no me gusta lo
que veo, y me juzgo con severidad, dándome a mí mismo “golpes de
cabeza”. El dolor de cabeza puede provenir también de la negación y de
la supresión de mis pensamientos y de mis sentimientos que creo
inaceptables o desaprobados.
O bien no tengo el valor de
expresarlos, o sencillamente no los escucho, porque racionalizo,
intelectualizo todo lo que vivo. “Esto está bien, esto está mal!”.
Quiero quizás comprender demasiado, ir demasiado de prisa, querer saber o
tener respuesta a mis preguntas en seguida. Pero el tiempo quizás no ha
llegado aún y debo desarrollar mi paciencia y mi confianza en que todo
sucede en el momento justo.
El dolor de cabeza expresa también
emociones negativas que están “atrapadas en la trampa”, en mi cabeza,
tales como la inseguridad, el tormento, las ambiciones excesivas, la
obsesión de ser perfecto, que causan una dilatación sanguínea.
Finalmente, si tengo miedo de hacer frente a cierta realidad, podré
encontrarme otro lugar en donde llevar mi atención y huir, esto siendo
el dolor de cabeza. Un dolor de cabeza al nivel de la frente se referirá
más a una situación en mi trabajo o vinculada a mi papel social pero si
se sitúa lateralmente (cerca de las sienes), más bien es mi lado
emocional (familia, pareja) el que está implicado.
Cualquier sea la
causa, el dolor de cabeza está directamente vinculado a mi
individualidad y debo aprender a ser más paciente y más flexible hacía
mí y los demás. “Mis ideas son cada vez más claras”, y aprendo a dar el
lugar que corresponde tanto a mi intelecto como a mis emociones, para
alcanzar el equilibrio. Entonces estaré más en armonía conmigo mismo, me
sentiré la cabeza más liberada y ligera.
MIGRAÑAS
Las
migrañas frecuentemente están asociadas a trastornos de la visión y la
digestión. Ya no quiero ver y no quiero digerir lo que sucede en mi
vida. Son angustias, frustración frente a una situación en la cual soy
incapaz de tomar una decisión. Puedo tener el sentimiento de algo que
debe estar hecho o realizado o que me está pedido.
La migraña expone
mi resistencia vinculada a mi incapacidad de cumplir lo que me es
pedido. Mi cabeza “sobre calienta” y me hace daño sólo con la idea del
objetivo por alcanzar que me parece inaccesible. Mi cabeza se parece a
un “presto” , la presión siendo tan fuerte que aún no sé cuál solución o
cuál actitud adoptar. Hay conflicto entre mis pensamientos, mi
intelecto que está sobre cargado, mis necesidades y deseos personales.
¿Me
siento a la altura o tengo la sensación de ser incompetente, sobre todo
en el plano intelectual? Debo tomar consciencia de que estoy huyendo de
lo que me molesta o que siento incomprensión y una carencia de amor por
parte de alguien. Las migrañas pueden también estar vinculadas a
problemas sexuales tales como la represión desde la infancia, y que
vuelven a la superficie. Es como una lucha adentro mío, que se
desenvuelve entre mis pensamientos y mi sexualidad, esto me sube a la
cabeza. Puedo tener la sensación que es como si mi cabeza fuera a
explotar. Debo comprender que, cuando tengo una migraña, tengo una toma
de consciencia por hacer. Debo cambiar cosas y debo ser capaz de
cambiarlas, es decir de pasar a la acción. Al darme un tiempo de pausa
la migraña, puede ser también un modo de lograr más amor y atención.
Dejo los acontecimientos fluir libremente en mi vida y recibo a cambio
alegría, paz, armonía.
JACQUES MARTEL